TERCER FANFIC: SUPERGIRL Y LA MAESTRA DE CARTAS, CAPÍTULO XII


TERCER FANFIC: SUPERGIRL Y LA MAESTRA DE CARTAS

DUODÉCIMO CAPÍTULO: SUEÑOS INESPERADOS.

La pelea entre Supergirl y el androide en los cielos de Tokio era impresionante, los golpes era fuertes y certeros, pero ninguna cedía, sin embargo, el androide usó artimañas en sus ataques para desubicar a Supergirl, eso hizo enfurecer cada vez más a la kriptoniana, quien planeó deshacer del portal que creó el androide.

–       No permitiré que interfieras en los planes – advirtió el androide.

El androide atacó en velocidad supersónica a Supergirl y la tiró hacia una de las estaciones del metro de la ciudad.

El golpe fue tan fuerte que Supergirl cayó contra los rieles del sistema de metro, destrozando con el golpe a los mismos rieles, el pánico en todos los usuarios del metro era grande. Dos trenes modernos estaban a 50 km. de distancia de la estación, llevando una velocidad de 300 km. por hora cada uno. Desde el control de mando de la red de servicio del metro alertaron a los conductores de los trenes en parar el paso de los trenes, el aviso fue tardío para ambos trenes, los conductores trataron de frenar lo más que podían.

Supergirl se repuso del golpe, vio que los rieles estaban destrozados por el golpe y al mirar que a distancia aparecieron los trenes en desaceleración, de manera rápida arregló los rieles con sus manos, reacomodando los rieles y soldándolos, usando rayos de calor de sus ojos, arreglándolos por completo en poco tiempo y emprendió su vuelo, dejando que los trenes pasaran sin dificultad por la estación, aliviando el estado de ánimo de todos los usuarios el metro.

El androide voló de manera vertiginosa para asustar a todos los japoneses atacando hacia los visitantes en la Torre de Tokio, allá colocó sus manos sobre la base de acero y concreto que sostuvo a la torre y lo alzó poco a poco, llevándolo volando hacia la estratósfera, Supergirl se percató, lo mismo Superman y Sakura quienes fueron directamente hacia la torre por direcciones distintas.

Los que estaban en la torre se asustaron con gran pánico y se sostuvieron de cualquier cosa para no sufrir en una caída y destrucción de dicha torre.

La primera en llegar era Supergirl, quien contempló lo que estaba sucediendo.

–       ¿Qué quieres llevando la Torre? – preguntó Supergirl enojada.

–       Estas personas serán los primeros en ingresar al portal, ¿quieres que los deje en el suelo? – respondió burlonamente el androide.

Supergirl, fue hacia el androide para recuperar la Torre.

–       ¿O prefieres una segunda opción? Bueno… – tras preguntar, el androide arrojó desde la estratósfera la torre para que cayera sobre Supergirl.

Supergirl llegó de frente y cogió la Torre en una de las bases, sin embargo el androide usó su propia energía desacomodando a Supergirl para que cayera junto con la torre.

Las personas que estaban en la Torre gritaron desesperados y con tanto vértigo, sin embargo vieron que dos personas llegaron volando rápidamente para ayudar a Supergirl, a uno lo reconocen, era Superman, pero a la otra no la identificaron, ambos fueron hacia los otros extremos de la base y ayudaron a Supergirl en detener la caída de la torre, poco a poco la velocidad de la caída era mínima hasta que lograron entre los tres colocar la base en donde estaba, generando alivio y alegría a todos los presentes en el lugar.

–       ¿Dónde está el androide? – preguntó Sakura.

–       Está cerca de ese portal que formó en el cielo – respondió Supergirl, señalando el lugar.

–       Iremos tras él– dijo Sakura quien emprendió su vuelo.

–       ¡Espera! – gritó Supergirl – el androide es bastante peligroso, no puedes luchar sola -.

–       Kara, nos toca ir tras Sakura – pidió Superman y ambos primos volaron para alcanzar a Sakura.

El androide observó que el trío llegó a donde estaba y decidió realizar un movimiento en sus manos, lanzando una gran energía dirigida hacia el trío para alejarlos.

–       ¡Separemos! – gritó Superman los tres separaron.

Al separar en diferentes puntos, vieron que el androide no estaba.

–       Está jugando con nosotros – dijo Supergirl buscando por los alrededores.

–       ¡Miren! ¡Está huyendo! – gritó Sakura.

Los tres miraron que el androide salió fuera de Tokio y emprendieron la persecución para alcanzarlo.

El androide llegó a una gran estación nuclear, atacando hacia uno de los reactores, emitiendo rayos de calor de sus ojos hacia los sitios de control, causando fuertes explosiones en las máquinas, luego con sus manos rompió una de las paredes de uno de los grandes reactores e ingresó dentro, esa acción generó que el nivel de temperatura de los reactores subiera dramáticamente, el personal que manejaba los reactores rápidamente declaró en alerta máxima y ordenó evacuar el lugar, cuando corrieron hacia la salida, el androide apareció en frente de ellos, asustando a todos rompiendo los accesos, impidiendo que el personal saliera del lugar.

Supergirl fue la primera en llegar, buscó al androide, usando su visión de rayos x, sin embargo miró al grupo de personas atrapadas, llegó hacia el acceso y desbloqueó de una vez.

–       ¡Salgan todos! – ¡Rápido! – pidió Supergirl.

Todo el personal salió del lugar con gran temor y alivio a la vez, sin embargo el androide aprovechó de la situación y atacó por sorpresa de espaldas a Supergirl, agarrándola y llevándola hacia uno de los reactores, continuando con la pelea.

El siguiente en llegar era Superman, quien vio la situación y decidió ingresar para ayudar a su prima dentro de uno de los reactores, allá atacó al androide y lo sacó fuera de la zona de los reactores, luego ayudó a Supergirl y la llevó afuera, hacia el Océano Pacífico.

–       Kara, sumérgete en el Océano, voy a distraer al androide para que tú lo ataques y lo lleves hacia aquel hoyo – pidió Superman.

Supergirl aceptó y se sumergió en el Océano, mientras Sakura llegó hacia la zona de los reactores.

–       ¿Qué pasó con Kara? – preguntó Sakura a Superman.

–       Ella está bien, pero necesito que me ayudes – respondió Superman.

Al decir el plan, Sakura aceptó y fue hacia la zona nuclear, invocó las cartas del agua y de la lluvia, y les pidió que formaran una gran lluvia hacia la zona de los reactores nucleares, las cartas acataron la petición y de manera conjunta penetraron en la estratósfera, alejado del portal oscuro, allá acumularon gran cantidad de nubes, de los cuales comenzó a caer grandes gotas de agua sobre todo el lugar, normalizando las altas temperaturas de los reactores, mientras Superman de manera ágil arregló todos los daños causados por el androide.

El androide atacó por sorpresa a Sakura, pero Superman salió rápido, dándole un gran golpe con sus puños al abdomen del androide, empujándolo hacia el Océano, allá Supergirl salió y al volar con gran velocidad, golpeó al androide y lo envió hacia la estratósfera, un poco lejos del portal. El androide se enfureció y comenzó a perseguir a Supergirl por los cielos, saliendo del Océano hacia la zona de las praderas y los árboles de cerezo.

Después de normalizar la situación en la estación nuclear, Sakura salió en busca de Supergirl mientras Superman hablaba con las autoridades de la estación nuclear.

Cuando Sakura buscó por las praderas, encontró sorpresivamente con Kero en su forma original, llevando de su lomo a Shaoran.

–       Shaoran, Kero, ¿Por qué vienen en estos momentos? – preguntó Sakura.

–       Sabemos lo que está sucediendo – respondió Kero – pero el muy odioso de Clow te manda una razón -.

–       ¿Cuál? – preguntó Sakura.

–       Deben cerrar el portal que abrió el androide – continuó Shaoran – porque aparecieron nuevos guerreros oscuros del portal en el cielo, aterrorizando a todos, Eriol y los demás guardianes están tratando de impedir, pero los guerreros con numerosos -.

–       Si podemos atacar al androide de sorpresa y enviarlo destruido hacia el portal para que desvanezca… – Sakura pensó en voz alta – …necesito que me ayuden, ¿podrán? -.

La persecución del androide a Supergirl en las praderas japonesas siguió. Supergirl miró de lejos a Sakura quien le indicó algo con sus señas. “Seguramente tiene un plan…” pensó Supergirl quien en forma supersónica se alejó del androide y fue directamente al punto donde estaba Sakura.

Al ver que la persecución llegó a donde estaban, Sakura dio una señal de espera a Kero y a Shaoran. Cuando pasó velozmente Supergirl, Sakura sacó rápidamente una carta.

–       Necesito que detengas a ese sujeto… ¡FUEGO! – invocó Sakura.

A la vez Kero expulsó una columna de fuego de su hocico y Shaoran invocó también fuego de su pergamino. Las diferentes corrientes de fuego se unieron en una gran columna de fuego, bloqueando la venida del androide para rodearlo y arderlo.

–       ¿Será que lo conseguimos? – preguntó Shaoran.

–       Kero, lleve a Shaoran y alcancen a Supergirl, yo seré el señuelo para que el androide me persiga hacia el portal – pidió Sakura.

–       ¿Acaso lo que hicimos es solamente detener a ese sujeto? – preguntó Kero.

–       Sakura, por favor, no lo hagas – suplicó Shaoran.

–       No hay tiempo – insistió Sakura – nos toca arriesgar, por favor Kero -.

Kero enojado decidió llevar a Shaoran para encontrar con Supergirl en la ciudad de Tokio.

Cerca del importante templo sintoísta de Tokio, la pelea entre los guardianes contra los guerreros oscuros era intensa. Eriol trató de usar su báculo para dañar al portal, pero era atacado por uno de los guerreros oscuros, desubicándolo y golpeando en el abdomen, consecuencia de ello Eriol cayó de rodillas, sintiendo fuerte dolor.

Los guardianes se desesperaron ante la caída de Eriol y acudieron en su ayuda, sin embargo los guerreros oscuros aprovecharon el momento y con movimientos ágiles los golpearon de sorpresa, tirándolos directamente al tejado del templo, rompiéndolo con las caídas.

El ataque fue interrumpido por el rápido contraataque de Superman, y luego de Supergirl, quienes llegaron oportunamente y se encontraron para alejar a los guerreros, los ataques que hicieron de manera coordinada lograron enviar a cada guerrero hacia el portal. Sakura, Kero y Shaoran llegaron después para atender a Eriol y a los guardianes.

–       Llegan a tiempo… – dijo Eriol, mientras Shaoran lo levantaba – necesito que me ayuden para cerrar este portal -.

–       Para ello tengo una idea – planeó Sakura.

Minutos después llegó el androide hacia Tokio, quien con furia comenzó a destruir todo lo que había en la ciudad. Supergirl, al enterar de la venida del androide, fue tras él para provocarlo e impedir la avalancha de destrucción, el androide se dio cuenta de la provocación y persiguió de nuevo a Supergirl, quien lo condujo a donde estaba el portal. Al ver que los guerreros oscuros fueron vencidos, el androide atacó con todo su poder hacia Supergirl quien los esquivó.

Lo que el androide no sabía era que desde el templo lanzaron un fulminante ataque de rayos de los jóvenes, impactando directamente al androide quien débil cayó al suelo cerca del templo.

Todo el grupo vino minutos después, reuniéndose alrededor del androide caído, quien trató de levantarse.

–       Es mejor que desistas de sus planes – advirtió Supergirl.

–       ¡Jamás! – negó el androide.

–       Debes dejar todo esto – pidió Sakura.

–       Se supone que soy el ser más poderoso, superior a todos ustedes… pero no entiendo ¿por qué me siento débil? – se cuestionó el androide.

–       La única forma es que desvanezca el portal – sugirió Sakura.

El androide, sin mirar al grupo, se elevó y al llegar a un punto, miró a todos.

–       No lo haré… mi objetivo es acabar con quien interfiera… y permitir que Fei Wang Reed se apodere de este mundo – negó el androide.

El androide abrió sus brazos y con todo su cuerpo comenzó a dar giros, formando un gran remolino que después sería un violento tornado, del cual tocó el portal abriéndole más, ocasionando una oscuridad en todo el cielo, todos miraron preocupados.

–       ¡Todos, protéjanse! – gritó Supergirl.

Cada uno se protegió con lo que se pudo, sin embargo la fuerte velocidad del tornado hizo que Sakura, Eriol y Shaoran fueron llevados bruscamente por la fuerza de los fuertes vientos, llevándolos hacia arriba, al portal.

–       ¡Sakura! – gritaron insistentes Kero y Yue.

Supergirl y Superman emprendieron su vuelo para alcanzar a los tres jóvenes.

–       ¡Agarren sus manos! – gritó Shaoran.

El trío de jóvenes trataron de enlazar sus manos. Eriol logró pero Sakura no podía, llevada por el fuerte tornado.

–       ¡Sakura! ¡NO! – gritó Shaoran desesperado.

Superman alcanzó a coger a Shaoran y a Eriol, mientras Supergirl pasó de largo en alcanzar a Sakura y lo logró, sin embargo Sakura pensó en algo.

–       ¡Llévame hacia el portal! – pidió Sakura.

–       ¿Cómo? ¡Pero te absorberá! – gritó Supergirl.

–       ¡El androide está en el borde del portal! – insistió Sakura.

–       ¡¿Qué vas hacer?! – preguntó Supergirl.

–       ¡Confié en mí! ¡Somos amigas, y como amigas debemos estar en todo momento ¿Me ayudas? – preguntó Sakura.

Supergirl fijó su mirada y se dio cuenta que el androide esperaba por Sakura en el borde del portal, luego sujetó por detrás de Sakura, ambas cogieron el báculo y Sakura invocó una carta.

–       ¡Destruya este portal y debilita a quien lo abrió! ¡LUZ! – invocó Sakura.

La carta salió en forma de figura humana velozmente hacia el portal y extiendo sus brazos, emitió un gran resplandor que penetró todo el portal. El androide se resintió del gran resplandor y el cielo se alumbró por todos lados, haciendo que el portal se rompiera por completo.

El androide desesperadamente fue hacia las jóvenes y las atacó emitiendo rayos de calor de sus ojos, pero el ataque no surtió efecto ya que ágilmente Sakura invocó la carta del escudo, luego Supergirl aprovechó y contragolpeó de frente al androide.

El cielo poco a poco volvió a su color normal, las nubes se despejaron, Sakura usó sus alas para acercar hacia el androide y sacó una carta para invocar.

–       Convierte en cadena de justicia y atrape a ese sujeto… ¡Hielo! – invocó Sakura.

Tras ser invocada, la carta salió y envolvió al androide, quien sintió que sus energías se habían disminuido.

Supergirl estaba recibiendo los rayos del sol desde lo más alto, concentró gran cantidad de energía, Sakura se apartó y Supergirl extendió sus brazos de frente, cogió la mano derecha por detrás de la izquierda y disparó un gran rayo de luz hacia el androide, enviándolo hacia el dañado portal, generando una gran explosión en la atmósfera, Supergirl cogió a Sakura y ambas se taparon sus ojos para protegerse de la explosión, lo mismo hicieron el grupo que estaba afueras del templo, quienes se preocuparon lo que les estaría sucediendo a Sakura y a Supergirl.

Pasada la explosión, la maestra de cartas y la kriptoniana vieron que todo desapareció en el cielo y se abrazaron, luego retornaron hacia afuera del templo.

En el lugar, el grupo de preocupados se alegraron del retorno de ambas jóvenes, en ese momento Shaoran abrazó a Sakura.

–       Por fin lograron derrotar, ahora todo estará tranquilo como antes – dijo contento Shaoran.

–       No Shaoran, aún falta algo importante – negó Sakura.

–       ¿Cómo así? – preguntó Shaoran.

–       Sakura, vaya con tus amigos hacia Tomoeda, nosotros les alcanzaremos – pidió Supergirl.

–       ¿Pero qué está pasando? Si ya derrotamos a ese androide – protestó Kero.

–       Estoy de acuerdo con Kara – apoyó Eriol – por ahora les explicaré todo para que puedas entender Keroberos -.

–       Además – añadió Superman – si se quedan acá, todo el mundo sabrá sobre ustedes, y como acordaron con mi prima para que esto se quede en secreto, nosotros explicaremos lo que pasó, omitiendo sobre ustedes para no levantar sospechas, al final y a cuentas, agradezco mucho a ti Sakura por todo lo que has hecho valientemente en resolver, al lado de Kara en esta situación -.

–       Gracias Superman… – agradeció Sakura.

El grupo de Sakura emprendió el vuelo de regreso hacia Tomoeda, minutos después llegaron las autoridades encabezadas por Kurogane, todos miraron sorprendidos de las secuelas que dejaron al templo, después hablaron con Superman y con Supergirl quienes explicaron todo lo sucedido, sin mencionar al grupo de Sakura.

Por la tarde, mientras en Tokio una gran cantidad de japoneses ovacionaron a los superhéroes cuando ellos pasaron volando por las calles importantes de la ciudad, en Tomoeda Sakura se reencontró con Tomoyo en la casa de la familia Daidouji, allá Tomoyo aprovechó para prestar su ropa a Sakura para que se cambiara y esperaron que llegaran Tsonomi, Fujitaka y Touya. Luego del reencuentro familiar, todos pasaron en la casa de la familia Daidouji bajo cuidado especial de seguridad.

Al atardecer, el grupo de Sakura salió de la casa, dejando a Tsonomi, a Fujitaka y a Touya en la casa de Tsonomi, bajo pretexto de que Sakura y Tomoyo irían a la inspección de la policía de la ciudad para atestiguar sobre el secuestro que sufrió Sakura.

El grupo de amigos de Sakura fue hacia el Templo Tsukimine. Al llegar, Sakura se paró en frente de un gran árbol, ese mismo árbol de cerezo del cual consultó para sus recuerdos del pasado.

–       ¿Qué vas hacer ahora Sakura? – preguntó Shaoran.

–       Debo entregar a alguien mi objeto más valioso – respondió Sakura.

–       ¿A quién le vas a entregar? – preguntó Kero en forma de pequeño muñeco alado.

–       A la misma joven con quien la encontré en mi sueño…– respondió sonriendo Sakura.

–       ¿Pero cómo vas hacer? ¿cómo usarás las cartas sin su báculo? – dudó Yukito.

–       ¿Sabes?… recuerdo aquella vez que Yue me dijo que yo no podía llegar al ritmo de Clow en el manejo de la magia de las cartas, también recuerdo que cuando vine al pasado de Clow, él no usaba su báculo para pedir a las cartas… Por eso, y para ayudar a aquella joven, he decidido entregar mi báculo a ella, para que deposite confianza y fortaleza, tal como lo hice cuando comencé en mi proceso como card captor y luego como maestra de cartas – explicó Sakura.

–       Así debe ser… – apoyó sonriente Eriol.

Sin embargo Sakura contempló el cielo enrojecido del atardecer.

–       ¿Qué te sucede Sakura? – preguntó Shaoran.

–       ¿A quién esperas? – también preguntó Tomoyo.

–       Por fin regresó… miren – dijo Sakura mirando alegremente.

Quien se acercaba volando era Supergirl, quien llegó al lugar y saludó a todos.

–       Pensábamos que vendrías con su primo – dijo Tomoyo.

–       Mi primo tuvo que regresar a los Estados Unidos, afortunadamente llegué para hablar con todos – respondió Supergirl.

–       ¿Acompañarás a Sakura? – preguntó Shaoran.

–       No – sonrió Supergirl – pero estaré pendiente. Solo vine, porque quiero contarles que Natasha Luthor fue capturada por la policía, seguramente el padre de Tomoyo vendrá por la noche a la casa de la familia Daidouji para contar todo lo sucedido, lo que estoy segura es que la empresa, del cual Tsonomi administra, no afrontará procesos judiciales -.

–       Qué alegría que haya resuelto los inconvenientes y dificultades que estaba metida mi mamá – dijo contenta Tomoyo.

–       Ahora nos falta algo más importante para resolver – dijo Eriol mirando a Sakura.

–       Sakura – dijo Supergirl – me imagino que tomaste tu propia decisión -.

–       Si… – respondió Sakura.

–       Entonces te deseo buena suerte, sé que lo lograrás – deseó Supergirl.

–       Claro, eso haré – contestó Sakura..

La maestra de cartas caminó hacia el árbol, sacó la carta del sueño y la invocó, acto seguido la carta penetró en el árbol y éste resplandeció, Sakura colocó su mano y pidió pensando: “Por favor, llévame a donde está aquella joven…”, el árbol resplandeció con más intensidad y poco a poco Sakura entró al sueño.

Sakura levantó sus ojos y vio una antigua casa en medio de dos grandes edificios, abrió la puerta y caminó por el pasillo de aquella casa.

–       ¿Te llamas Sakura Kinomoto? – preguntó una hermosa mujer de cabello negro largo, de cuerpo delgado, tez blanca y unos ojos penetrantes de color rojo, llevaba puesto un vestido de colores negro y rojo.

–       Si… ¿quién eres? – preguntó sorprendida Sakura.

–       Me llamo Yuuko – respondió aquella mujer – supe que quieres ingresar al sueño de la princesa para entregarle algo -.

–       Así es, pero aprovechando que estoy acá, quiero saber algo… – Sakura quiso preguntar.

–       Si quieres saber sobre mi amistad con Clow, es cierto, además, sé todo lo que estaba sucediendo y supuse que vendrías – contestó Yuuko.

–       ¿Me esperabas? – preguntó con cierta duda Sakura.

–       Por supuesto – respondió Yuuko – si quieres, podamos conversar sin afán -.

La conversación de Sakura con Yuuko era amena y agradable, ambas se dieron cuenta de la importancia de la ayuda de Sakura, la relación que Sakura tuvo con Kara y de una relación lejana que tuvo Clow con Jor-El, además supo de lo que sucedió sobre el clon perdido de Fei Wang Reed, la creación el androide y el peligro que sufrieron cuando aparecieron los portales, pero con la ayuda de todos, especialmente de los kriptonianos, pudieron derrotar al androide y destruir a los portales.

–       A pesar de que yo sea la última en saber sobre esos sucesos – dijo Yuuko – supuse que los kriptonianos ayudaron en esa situación, además, Kara sacrificó algo para retornar los poderes que intercambiaron accidentalmente, eso nunca lo tuve entre mis pronósticos, ahora entiendo lo que me pidió aquella carta cuando estuvo por acá -.

–       ¿Qué fue lo que te pidió? – preguntó Sakura.

–       Era rescatarte, estaba algo desesperada cuando me encontró, nunca sabía que las cartas tuvieran un gran sentimiento hacia ti Sakura, pero estaba preocupada por algo más, que es el estado de las cartas después del intercambio accidental que sufriste con Kara y el sello que la carta tenía estaba desvaneciendo, ayudé de una vez para mantener ese sello de manera temporal, a cambio de ello la carta acordó con Kara para que la kriptoniana sacrificara dos objetos, su vara y su pulsera de cristal, ya que pensaba en quedarse con aquel humano a quien más quiere – contó Yuuko.

Sakura se quedó pensando de lo que contaba Yuuko.

–       Pero eso no era todo, cuando cambiaron de nuevo sus poderes, sus niveles se incrementaron milagrosamente, por eso aproveché antes en pedir a la misma carta para que te llevara a donde estaba la clon de la princesa, la conocieras y la ayudaras, ahora, como ya comprendiste toda esa situación y eres la maestra de cartas más poderosa del Universo, podrás ir sin dificultad a donde está la joven – continuó Yuuko.

–       Por eso vine – dijo Sakura – para ayudar en completar lo que el mago Clow dejó  -.

Después de la conversación, ambas se levantaron y caminaron hacia el jardín.

–       Antes de irme, quiero decir algo que Eriol, la reencarnación de Clow, me pidió – dijo Sakura.

–       ¿Clow se reencarnó? – preguntó asombrada Yuuko.

–       Si… – respondió Sakura – él quiere agradecerte por lo que has hecho, por mantener y preservar a todas las dimensiones, también me dijo que no se preocupe por el destino de los jóvenes, ellos podrán solucionar este caos de dimensiones -.

Yuuko no podría creer lo que estaba escuchando el mensaje que dijo Eriol por medio de Sakura, se acercó y la abrazó.

–       Gracias Sakura… – agradeció Yuuko. – dile a Eriol que estoy eternamente agradecida con Clow, porque a mí me llegó el momento en decidir mi propio destino y terminar con el deseo que tuvo Clow en seguir viviendo, por ello dejaré mi legado en manos de uno de sus descendientes que lo tengo trabajando en mi propia tienda – dijo Yuuko.

Después del abrazo, Sakura cogió las manos de Yuuko, abrió sus alas y en medio de un gran resplandor, Sakura dio un gesto de despedida de su mano y desapareció del lugar mientras Yuuko la miró con ternura.

Una hermosa joven caminaba por un hermoso paisaje, contempló el árbol de cerezo, respirando con el soplo del viento, pensando: “¿A quién estoy esperando? Es como si alguien me llamara a que esté en este lugar, pero no sé ¿quién será?“. Se volteó y miró el rostro sonriente de Sakura.

–       ¿Me esperabas? – preguntó sonriente Sakura.

–       Pero si eres… la misma niña con quien conocí en Tokio… – dijo sorprendida la joven.

–       No temas… soy tú, pero de otra dimensión, me llamo Sakura Kinomoto y esta vez vine en ayudarte – respondió Sakura.

La joven recobró sus recuerdos de lo que vivió con aquella niña.

–       Ahora sé quién eres – dijo la joven.

–       Es hora que tomes la mejor decisión para salvar a todos tus seres queridos y a los lugares del cual viajaste, por eso quiero entregarte mi báculo, ya que es mi objeto valioso del cual manejo mis cartas – pidió Sakura, ofreciendo el báculo a la joven.

–       ¿Pero qué tal que todo me salga mal? – dudó la joven.

–       No debes pensar eso – respondió sonriente Sakura – cuando me obligaron en capturar las cartas no quería, luego al paso del tiempo lo acepté y afronté mi propio destino en el Juicio Final, después tenía que cambiar de energía a mis cartas, ahora soy responsable como maestra de cartas, venciendo a mis propios miedos, por eso quiero que tú logres superar tus miedos -.

La princesa dudó en aceptar el obsequio de Sakura.

–       Sé que para ti es difícil, lo más importante para mí es que conservo mis amigas las cartas, ya que de ellas siento cariño y aprecio, por eso somos grandes amigas, si quieres mucho a tus amigos y familiares, hazlo por ellos, nunca dudes ni sientas miedo – insistió cariñosamente Sakura.

La joven pensó y miró los ojos verdes de Sakura del cual transmitió confianza.

–       Aceptaré tu obsequio – respondió la joven, recibiendo el báculo.

–       Úsala sabiamente – aconsejó Sakura – verás que puedes solucionar todos esos sucesos en beneficio de todos sus seres queridos -.

–       Gracias Sakura… – agradeció la joven.

–       Verás que todo saldrá bien – despidió sonriente Sakura – Estaré siempre contigo de todo corazón… -.

Las flores del árbol de cerezo comenzaron a caer, impulsados por el suave viento que rodeaba a ambas, la joven acarició el báculo, mostrando confianza y fortaleza en su propia decisión.

Después de soñar, Sakura abrió sus ojos y respiró hondo, los demás estaban a su alrededor, Shaoran cogió suavemente la cabeza de Sakura.

–       ¿Pudiste lograr? – preguntó Shaoran, Sakura asintió con su cabeza.

–       Ha sido un día muy duro para ti Sakura – dijo Tomoyo.

–       Lo más importante es que todo se solucionó – sonrió Eriol.

–       Eriol… – trató Sakura en decir – …antes de hablar con la clon de la princesa… encontré primero a Yuuko… ella quiere agradecerte… por todo lo que haz hecho… – y miró a Supergirl – … Kara… Yuuko también te agradece por el sacrificio que hiciste… -.

–       No te esfuerces Sakura – pidió Shaoran – es mejor que te lleve de regreso a casa para que descanses -.

–       Gracias mí amado Shaoran… – respondió Sakura, Shaoran se enrojeció pero trató de controlar sus sentimientos.

Dos días después, en el aparta hotel, Linda llamó por vía telefónica, primero a Clark quien retornó a sus labores como reportero, y luego a Lucy, quien estaba ansiosa de hablar.

–       ¿Cuándo regresarás? – preguntó ansiosa Lucy.

–       En menos de una semana – respondió Linda.

–       ¿Cómo son los japoneses? – preguntó Lucy.

–       Son amables, hospitalarios, maravillosos; fueron atentos conmigo y con nuestras compañeras – respondió Linda.

–       ¿Es cierto que Ethan estuvo por allá? – siguió preguntando Lucy.

–       Si… – respondió Linda – inicialmente tuvimos una discusión sin sentido, pero nos reconciliamos y estoy convencida que estaremos juntos -.

–       ¿Y te ofreció para que sean novios? – preguntó Lucy.

–       No… – respondió sonriendo tímidamente Linda – pero espero que en muy poco tiempo lo hará -.

–       Eso espero, no se imagina las ganas de saber – dijo Lucy – pero me llevarás recuerdos y regalitos de allá -.

–       Por supuesto – contestó Linda – pero tengo que colgar, no quiero que esta llamada internacional sea costosa -.

–       Si eso es así, es mejor que tú lo pagas – dijo pícara Lucy.

–       Si yo pagaría, tú tienes que aportar en dinero – respondió sonriente Linda – nos veremos allá, ¿vale? -.

–       Vale – respondió Lucy.

Linda colgó, se alistó y fue con sus compañeras hacia el instituto. Allá se enteró de que habrá una última reunión de los amigos de Sakura en la casa de la familia Daidouji y decidió acompañarlos.

Por la tarde el grupo se reunió en la casa de la familia Daidouji.

–       Cómo nos encantaría que se quedaran por unos días más – dijo Tomoyo.

–       Tenemos que estudiar en la próxima semana – respondió Eriol – pero esto no será una despedida, ya que siempre me encanta compartir con todas y con todos -.

–       Quiero decirles algo – Sakura tomó la palabra y todos se sentaron en la sala lujosa – En los últimos sueños que tuve pude ver que la princesa Sakura y el joven Syaoran pudieron derrotar al brujo, desafortunadamente Yuuko desapareció, pero las dimensiones fueron salvadas por ambos jóvenes, que si no me acuerdo se llaman verdaderamente Tsubasa, sabía que lo lograrían -.

–       Entonces ¿todo terminó? – preguntó Shaoran.

–       Seguramente mi amado Shaoran – respondió cariñosamente Sakura – sin embargo habrá nuevas dificultades y en eso todos debemos estar prevenidos… -.

–       Sakura, el hecho que has logrado, nadie lo hará después – interrumpió Eriol – por eso Clow te eligió, no solo por el hecho de cuidar y manejar la magia de las cartas, de ser amiga de ellas y de los guardianes; sino en preservar, proteger y mantener la vida de los seres que más quieres, eso siempre ha sido el lema de Clow y por ello demostraste que puedes, no importa todo lo que ocurra, lo importante es mantener esa responsabilidad como maestra de cartas, ganando la confianza y el aprecio de todos nosotros -.

–       Gracias Eriol, siempre te estimo mucho hoy y siempre – agradeció Sakura.

–       Hablando de ello – interrumpió Shaoran.- quiero hablar contigo Sakura, a solas, es algo importante -.

–       Claro – respondió un poco sonrojada Sakura.

Sakura y Shaoran caminaron hacia la habitación de Tomoyo, después de verlos ir, Tomoyo se levantó.

–       ¿Qué vas hacer Daidouji? – preguntó Meiling.

–       No quiero perderme de ese momento especial lo que ambos harán – respondió Tomoyo quien contenta subió corriendo, sin levantar sospechas.

En la habitación de Tomoyo, ambos jóvenes enamorados caminaron hacia la terraza, ambos se sintieron tímidos en expresar frente a frente.

–       Sakura, después de que expresamos nuestros sentimientos… nunca habíamos compartido verdaderamente… – dijo Shaoran – cuando expresé mis sentimientos lo hice como un tonto, pensando que no interesarías… luego cuando Meiling me llevó el año pasado hasta acá en Tomoeda, tú expresaste tus sentimientos y lo acepté… hoy, a pesar de que estemos de nuevo separados… quiero decirte y proponerte algo… -.

–       Dime… – respondió cariñosa Sakura.

Shaoran tomó un respiro y pidió.

–       Como estoy enamorado de ti… quiero pedirte… que seas mi novia… -.

Sakura no podía creer lo que estaba escuchando de su ser querido, no quería que le pidiera algo semejante tan rápido, luego tomó un respiro.

–       No sé qué responderte… siempre te he dicho que eres a quien más amo… mi amor hacia ti es mucho más grande, del cual no puedo descifrar… cuando vi en mis sueños a aquellos jóvenes quienes se adoran, se aman… pienso siempre en ti… por eso… acepto ser tu novia… por toda la eternidad… -.

Ambos jóvenes se alegraron y se abrazaron, cerrando sus ojos.

Desde la puerta Tomoyo quiso expresar sus emociones al ver abrazados a Sakura y a Shaoran, sin embargo alguien le hablaba al oído.

–       Déjalos Tomoyo – dijo Linda quien estaba detrás – ellos quieren pasar algo de privacidad -.

–       Lo sé – respondió Tomoyo con sus hermosos ojos iluminados como nunca – pero este momento es hermoso, es lindo, es maravilloso para mí -.

–       Debes controlar tus emociones, por lo menos – continuó Linda – después, cuando ellos salgan, puedes expresar tus emociones, aunque la verdad a mí también me alegra mucho que ellos estén juntos -.

–       Y así será también contigo, cuando estés con Ethan – dijo Tomoyo tocando las manos de Linda – siempre luches por lo que más quieres -.

–       Gracias Tomoyo – agradeció Linda.

Ambas jóvenes esperaron que salieran Sakura y Shaoran y llevarlos a la sala para anunciar lo que ellos privadamente lo hicieron.

Al día siguiente, Sakura y Shaoran se despidieron en el aeropuerto, mostrando alegría en sus rostros, con ello Shaoran y Meiling cogieron el vuelo de regreso a Hong Kong. Horas después, Eriol y Nakuru también se despidieron de Sakura y de Tomoyo para coger el vuelo que los llevara hacia Inglaterra.

A la semana entrante, el grupo de estudiantes norteamericanas estaban en un pequeño evento de despedida organizado por los estudiantes japoneses. Mientras la mayoría compartían, Sakura, Tomoyo y Linda caminaron hacia las rejas del complejo deportivo del instituto, estacionando en uno de los árboles.

–       ¿Qué pasó con Ethan? – preguntó Tomoyo.

–       Regresó hacia los Estados Unidos, seguramente estará en Chicago, atendiendo su negocio de jardinería – respondió Linda.

–       ¿Nos imaginamos que se reconciliaron plenamente? – preguntó Tomoyo.

–       Si… – respondió un poco sonrojada Linda.

–       ¿Entonces se comprometerán? – preguntó Sakura.

–       Por ahora no… – respondió un poco avergonzada Linda – aunque estemos enamorados, nos falta varios asuntos por resolver, pero será al paso del tiempo -.

–       A cambio, Sakura y Shaoran ya son novios – dijo alegre Tomoyo.

–       Tomoyo, por favor, no me hagas apenar de nuevo – pidió sonrojada Sakura.

–       Eso lo sabía – dijo Linda – les deseo lo mejor y espero que sean una excelente pareja -.

–       Gracias Linda… – respondió Sakura, quien añadió – lo mismo deseo a ti junto con Ethan -.

–       Gracias Sakura, mañana tendré que regresar con mis compañeras a los Estados Unidos – dijo Linda.

–       Pero mañana tenemos una actividad importante en el Instituto – dijo Sakura – lástima que nos despidamos hoy -.

–       Eso es cierto… – dijo Linda.

–       Sin embargo – cogió Tomoyo sus manos con las de Linda – siempre contarás con nosotras en todo momento -.

–       No nos olvides – añadió Sakura.

–       No las olvidaré, jamás, les prometo que regresaré  – respondió Linda sonriendo.

Las tres amigas se cogieron de sus manos y después se abrazaron.

En el siguiente día, el grupo de estudiantes norteamericanas fueron al aeropuerto internacional de Tokio, subieron al avión y viajaron de regreso.

Durante el vuelo, Linda pensó muchas veces en Sakura, no se sintió feliz, faltaba algo para que se pudiera alegrar.

Varias horas después, en el aeropuerto de Chicago una comitiva de familiares y compañeras esperaron al grupo de estudiantes; el avión procedente de Los Ángeles aterrizó en el aeropuerto. Linda miró sorprendida cuando salió del avión, en la sala de espera estaban Lucy, Clark y Ethan, caminó hacia ellos y los abrazó.

–       ¿Cómo te ha ido? ¿Me trajo algo de Japón? – preguntó Lucy.

–       Bien, la verdad me recibieron bien por allá, los regalos te daré cuando estemos en casa – respondió Linda.

–       ¿Quieres que te ayude en llevar la maleta? – preguntó Ethan, Linda lo miró de cariño, Clark los miraba con cierta desconfianza.

–       Claro, te agradecería mucho – respondió Linda.

–       No sabes lo preocupada que estuve en no acompañarte en el viaje hacia Japón – dijo Lucy agarrando por el brazo de Linda mientras todos salieron del aeropuerto.

–       No te miento, si perdiste el viaje – respondió Linda tratando de sonreír.

–       Pero veo que no estás contenta – dijo Lucy mirando el rostro de  Linda.

–       Es difícil dejar a otras personas de alla con quienes compartí buenos momentos – respondió Linda.

–       ¿Puedo saber quiénes eran? – preguntó Lucy.

–       Son dos amigas japonesas: Sakura Kinomoto y Tomoyo Daidouji – contestó Linda.

–       Cómo me encantaría conocerlas y agradecerles por esa gran amistad que tuvieron contigo – dijo Lucy.

–       En un futuro lo sabrás… – dijo Linda.

Al llegar a las habitaciones del edificio en el Colegio Femenino, Linda mostró sus regalos a una Lucy contenta, quien quería ver revistas y libros manga que regaló Tomoyo a Linda, lo mismo que algunas camisetas estampadas y unos celulares, similares a las que llevaban Sakura y Tomoyo. Varios minutos después ambas durmieron en sus respectivas camas.

Linda soñó que al caminar por una calle, vio entre los edificios una casa antigua cercada, entró por dicha casa, abrió la puerta y pasando por una sala, vio a un joven sentado, era de aspecto flaco, el color del cabello era negro, cada uno de sus ojos eran de diferentes colores, usaba anteojos, llevaba una camiseta blanca y un pantalón azul oscuro.

–       ¿Quién eres? – preguntó Linda.

El joven miró a Linda y al verla, sonrió.

–       Soy el nuevo propietario de esta tienda, la misma del cual una carta pidió a la antigua dueña en ayudar, del cual entregó una vara y una pulsera, ambas de cristal, me llamo Kimihiro Watanuki – respondió el joven.

–       Supe que la dueña ya no está, por lo que todo se solucionó – dijo Linda.

–       Así es, ella, antes de desaparecer me pidió que me quedara todo el tiempo en esta tienda, eso también acordé con el joven quien me dió la vida, Tsubasa, ya que a cambio que me quedara, él iría por diferentes mundos sin quedar – continuó Kimihiro.

–       ¿Por qué estoy acá? – preguntó Linda.

–       Sakura Kinomoto tiene la misma sensación que tú tienes, en no haber compartido algo importante como amigas – respondió Kimihiro.

–       ¿Qué debo hacer con esta sensación? – preguntó Linda.

–       Ese vacío tienes que llenarlo – respondió Kimihiro – porque si no lo haces, podrás perder algo importante de tu vida -.

–       ¿Tendré que pagarte por ello? – siguió preguntando Linda.

–       No… – respondió sonriente Watanuki – Tomoyo fue quien pagó, entregándome un bonito cofre que tenía, además, como viniste acá, quiero agradecerte todo lo que has hecho por todos, seguramente podré ayudarte para cualquier asunto que tengas, para tu primo y para todos tus seres queridos, te ayudaré en todas tus inquietudes y peticiones, las puertas de esta tienda estarán abiertas para ti, cuando lo desees -.

–       Gracias Kimihiro – agradeció Linda – muchas gracias por su preocupación y espero ayudarte en lo que pueda -.

–       Antes que te vayas, quiero ver tu verdadera identidad – pidió Watanuki – quiero saber verdaderamente quién eres -.

Cuando Watanuki lo dijo, Linda quitó el cabello café corto, dejando el cabello rubio, al hacerlo, el traje que llevaba se transformó en un vestido blanco, con un escudo que siempre lo llevaba como Supergirl.

–       En verdad eres bonita… – dijo Watanuki – me hace recordar a una amiga que tuve, similar al aspecto que tienes -.

–       No puedo creer… – dijo Kara al ver la vestimenta que llevaba – es igual al que usaban los padres de mi primo -.

–       Este será mi regalo, espero que lo conserves, porque es el mismo traje que dejó Jor-El a Clow cuando estuvo en La Tierra, consérvalo… -.

Kara se despertó de su sueño, aún era de noche, caminó hacia el baño y al mirarse ante el espejo, vio que portaba la misma vestimenta del sueño. “Gracias… Kimihiro…” pensó sonriente.

Pasaron varios días en Midvale, al llegar el fin de semana, Linda hablaba por teléfono con Clark.

–       Siento que aún me falta algo y quiero llenarlo, pero no sé ¿qué será? – dijo un poco nostálgica Linda.

–       ¿Acaso quieres expresar sus sentimientos hacia Ethan? – cuestionó Clark.

–       No es por Ethan, es por Sakura y Tomoyo – respondió Linda.

–       ¿Aquellas jóvenes japonesas? – preguntó Clark.

–       Exacto – respondió Linda.

–       ¿Y cuál es lo que te hace falta? – preguntó Clark.

–       Algo para compartir y agradecer… – respondió pensativa Linda en voz alta.

–       Hagamos una cosa, si quieres, puedes venir hacia mi apartamento, tengo un plan– sugirió Clark y Linda aceptó.

Al atardecer siguiente, Linda llegó en uno de los buses hacia Metrópolis, caminó hacia donde estaba el edificio, subió por las escaleras y llegó al apartamento de Clark, golpeó la puerta y Clark abrió la puerta, dejándola semi-abierta, Linda entró al apartamento y encontró a su primo vestido como Superman.

–       Pero… ¿qué vas hacer? – preguntó Linda.

–       Quiero acompañarte en un pequeño viaje – respondió Superman.

–       ¿A dónde? – preguntó Linda.

–       A Japón, a visitar a tus amigas – la respuesta de Superman alegró demasiado a Linda.

Linda cambió de una vez de traje y como Supergirl, expresó alegría en su rostro, luego contó lo que le sucedió en el sueño que tuvo y ambos primos emprendieron su vuelo desde la terraza del apartamento de Clark.

En una mañana de Tomoeda, Sakura había realizado los quehaceres del hogar y salió con Tomoyo a caminar hacia el Parque Pingüino, allá ambas jóvenes se sentaron en los columpios.

–       No sabes la grata noticia que recibí hoy  – dijo Sakura.

–       ¿Cuál noticia? – preguntó Tomoyo.

–       Recibí una carta de mi amado Shaoran, quiere invitarme a que vaya un día de estos con mi familia a Hong Kong – respondió Sakura

–       Qué alegría saber esa noticia – dijo sonriente Tomoyo – pero deberías tener listo para las próximas vacaciones y acordar con su padre y con Touya para que ellos vayan contigo en ese viaje, si quieres yo te acompaño como en el primer viaje que hicimos hacia allá -.

–       Pero ¿sabes? – Sakura cambió de tema, mostrando nostalgia en su rostro – quiero decirte que no me he sentido bien desde que Linda se fue de Japón, no sé por qué me siento como un vacío, como si faltara algo para mí -.

–       Estoy segura que en cualquier momento ella te llamará o vendrá de sorpresa – dijo Tomoyo quien vio fijamente el rostro nostálgico de Sakura.

De repente Sakura sintió algo raro que venía hacia el parque.

–       ¿Ocurre algo? – preguntó Tomoyo.

–       Siento que algo conocido viene – respondió Sakura.

Ambas se levantaron y Sakura miró hacia el cielo, al ver que alegró bastante.

–       ¿Quién viene? – preguntó Tomoyo.

–       Es ella Tomoyo, es ella – respondió Sakura quien alegre le mostró a Tomoyo que dos figuras llegaban volando hacia el parque.

Superman y Supergirl llegaron al parque, Supergirl se alegró en ver de nuevo a Sakura. Cuando ellos llegaron, Sakura y Tomoyo corrió hacia Supergirl para abrazarla.

–       Cumpliste… – dijo Sakura después de saludar.

–       Si… gracias a mi primo y a alguien más – respondió Supergirl.

–       ¿A quién? – preguntó Sakura.

–       A alguien de la tienda a quien Tomoyo confió para que llenemos ese vacío que teníamos – contestó Supergirl quien miró hacia Tomoyo y la abrazó también.

–       ¿Cómo lo hiciste Tomoyo? Si no tienes poderes mágicos – cuestionó Sakura.

–       No fui yo, Eriol me sugirió para que hablara con el otro descendiente de Clow que está en la otra dimensión – respondió sonriente Tomoyo.

–       Si quieren, las podemos llevar en un pequeño viaje – sugirió Superman.

–       Claro, sería genial – respondió alegre Sakura.

–       ¿Y qué esperamos? – preguntó Tomoyo, a quien recordó algo – Pero no traje mi cámara para registrar este grandioso acontecimiento -.

–       No es necesario – dijo Supergirl – por ahora queremos compartir este pequeño viaje -.

Sakura sacó la carta de vuelo, la invocó y de su espalda salieron las hermosas alas.

–       ¿Pero cómo voy a volar? – preguntó Tomoyo.

–       Sakura, agarra una de las manos de Tomoyo, yo cogeré la otra mano – pidió Supergirl.

–       Vale – respondió Sakura – sujétate Tomoyo -.

Ambas cogieron las manos de Tomoyo y todos empezaron a volar, saliendo del parque.

El vuelo era divertido, todos sonrieron y disfrutaron el vuelo por toda Tomoeda, luego por Tokio y regresaron a Tomoeda, hacia la casa de la familia Daidouji, en los hermosos jardines de la casa.

–       Gracias por todo Kara – agradeció sonriente Sakura.

–       No, soy yo quien te da las gracias por conocernos, por compartir gratos momentos y estar en estas aventuras – respondió sonriente Supergirl.

–       Esperamos que algún día puedan venir a los Estados Unidos – invitó Superman.

–       Por supuesto, lo tendremos muy en cuenta en ir para allá – respondió Tomoyo.

–       No dudes de escribirme, yo te enviaré mis cartas las veces que pueda para que sepas de nosotros – dijo Sakura.

–       Claro, recibiré tus cartas – respondió Supergirl.

Sakura y Supergirl se abrazaron, luego Supergirl hizo lo mismo con Tomoyo.

–       Nunca las olvidaré a ambas – se despidió Supergirl.

–       Siempre te recordaré – respondió Sakura.

Superman y Supergirl emprendieron su vuelo, levantaron sus manos derechas y las movieron para despedir, Sakura y Tomoyo en los jardines también levantaron sus manos y los despidieron.

–       ¿Ahora te sientes mejor? – preguntó Superman.

–       Me siento de maravilla – contestó feliz Supergirl.

–       Entonces, regresemos – dijo Superman.

–       Pero esta vez te ganaré en llegar – aprovechó Supergirl para jugar, dejando desubicado a su primo.

–       ¡Espera! No estás jugando limpio Kara – Superman fue tras su prima, volando ambos hacia el horizonte.

FIN.

 

Escrito el viernes, 2 de septiembre de 2011.

Publicado para Sitio Bagatela, Fanfiction, Facebook: miércoles, 05 de octubre de 2011.

Primera corrección: lunes, 07 de mayo de 2012.

Segunda corrección: miércoles, 05 de diciembre de 2012.

 

NOTA DEL AUTOR: Quiero agradecer a todas y a todos quienes leyeron por completo mi tercer fanfic sobre Supergirl, del cual incluí en una posible continuación de Card Captor Sakura, agradezco también a quienes me dieron sus comentarios, unos más duros que otros, pero como dijeron en algún lado, esos comentarios son para que uno verdaderamente pueda aprender de los errores que los demás encuentran. Sé que mi fanfic no está al nivel de muchos fanfics bien escritos sobre Card Captor Sakura, al final y a cuentas fue algo modesto que hice, solamente usando mi propia imaginación para dar a conocer sobre Supergirl, muchas gracias a todos por leer mi fanfic.

JUAN CARLOS QUENGUAN ACOSTA.

4 comentarios

Archivado bajo Anime y Manga en Latinoamérica, Cómic, Cuentos y Fanfics

4 Respuestas a “TERCER FANFIC: SUPERGIRL Y LA MAESTRA DE CARTAS, CAPÍTULO XII

  1. Hice una modificación al fondo para que se vea más clara la letra, espero que con eso le pueda servir para ver más clara las letras.

  2. Pingback: Tercer Fanfic: Supergirl y La Maestra de Cartas (capítulos completos) « BLOG BAGATELA

  3. russell

    muy bueno lo lei todo el dia crei que no podria por el cel, pero me encanto… Muy bueno

    • Muchas gracias por leer completo los 12 capítulos de mi fanfic Russell, si quieres, pueden pasar la voz a todos sus amigos y contactos para que también lo puedan leer y gustar, próximamente escribiré un nuevo fanfic que lo publicaré en el Sitio Bagatela.

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