Archivo diario: 27 octubre, 2011

Editorial: La Rosa de Guadalupe y la expresión de seguidores de los anime y manga.

El mes de agosto, la programadora de televisión mexicana Televisa emitió un capítulo más del programa televisivo La Rosa de Guadalupe, presentando un dramatizado referente al comportamiento y la forma de ser de una joven seguidora de los anime y manga y las dificultades que afrontó ante su familia, ante sus compañeros de clase y ante sí misma, solamente por usar su propia imaginación y expresión de su personaje favorito de anime, en ese caso la llamaron Namiko Moon.

Los otakus y frikis mexicanos y uno que otro latinoamericano, cuando vieron ese capítulo se quedaron inconformes, expresando por la internet, sea en Facebook, Twitter y en los diversos foros especializados en la cultura moderna japonesa, con frases insultantes, con groserías, con frases de ataques de algunos personajes de anime, con profanaciones contra la religión católica (especialmente con imágenes que dañan la figura de la Virgen de Guadalupe) y peticiones sin justificar hacia Televisa; solamente porque ni vieron todo el capítulo, o cuando lo vieron por completo, no comprendieron ni entendieron lo que verdaderamente quería mostrar y enseñar ese capítulo, ya que La Rosa de Guadalupe pretende generar y enseñar reflexiones y moralejas, de carácter claro, rescatando los valores en la familia, en el estudio, en el trabajo, con los amigos, que actualmente se han perdido bastante.

Las fuertes y ofensivas críticas de los otakus y frikis hacia el programa fué porque dicho programa era una clara ofensa hacia ellos, razón de la cual no tiene fundamento esa crítica, ya que ellos se comportan de manera idéntica a aquella niña que personificó al personaje de Namiko Moon, sin analizar, ni reflexionar sobre el verdadero mensaje que dejó el capítulo de ese programa. Otros critican a Televisa por sus problemas y errores que han cometido en el pasado y que el programa es un intento de lavado de mentes hacia los otakus, frikis y geeks, esa crítica para mí es obsoleta, es cierto que toda programadora de televisión tenga sus problemas, pero eso no viene al caso, seguramente la mayoría de la sociedad mexicana y latinoamericana miran otros puntos de vista a Televisa, sea como parte de una multinacional, o que apoya al gobierno mexicano, o que genera un gran monopolio, ¿pero eso qué tiene que ver con los otakus y frikis en sus reclamos?, y lo del lavado de mentes, cada ser humano tiene la manera de expresar y dar a conocer a los demás, y para ello están inventados los medios de comunicación, no creo que a los guionistas, productores y director del programa hayan pensado mal en vulnerar a los otakus, frikis y cosplayers, ¿acaso no hicieron la tarea los seguidores de los anime, manga, J-MUSIC y cosplay en entrevistar a los actores y actrices quienes participaron en ese capítulo para saber cuál es la reacción y opinión de ellos al respecto? No faltarían los que siempre dicen todos los días, expresando por todos lados que la Rosa de Guadalupe vulnera la famosa libertad de expresión, ya que el capítulo que mostraron no vulneró a la cultura moderna japonesa y solamente toleró las expresiones de lo que fueron.

Se supone que los otakus, los frikis, los cosplayers, las lolitas, los del visual kei, los geeks, y demás integrantes de la cultura moderna japonesa en Latinoamérica tienen la capacidad de analizar, de reflexionar y de debatir con total claridad todo tema que les vienen, generando importantes debates y controversias de manera crítica, más aún si es algo para abrir los ojos y las mentes, reconociendo el respeto, la tolerancia y el saber compartir hacia toda la sociedad.

El pasado día sábado, 22 de octubre, el canal colombiano RCN (criticado por muchos y aceptado por algunos) emitió el capítulo para toda la teleaudiencia colombiana al mediodía, antes de los habituales noticieros. el título de ese capítulo no me acuerdo, pero ví detenidamente todo el capítulo.

El dramatizado comienza cuando la joven otaku llevaba todos los días puesto el traje de su personaje favorito al instituto, acompañada por su compañero que venía vestido de un personaje de otro anime (muy conocido por todos). La madre de la joven muestra preocupada por la forma de ser de su hija, tanto en su comportamiento, como en la forma de vestir y decide en investigar y saber sobre los anime y manga, cuando averiguó no le gustó inicialmente, sin embargo, bajo el consejo de la abuela de la joven, la madre decide meter en el mundo complejo que está metida la joven otaku, tratar de entenderla comenzar en convencerla que pertenece a una familia verdadera y en no exagerar su imaginación de ser el personaje de Namiko Moon, venida de otro planeta. La joven no aceptó.

Sin embargo en una tarde, después de que la joven sale del instituto camino a casa era sorprendentemente agredida sexualmente por uno de sus compañeros de clase, afortunadamente para ella su hermano la salva y la lleva rápidamente hacia la casa.

La preocupación de la madre era cada vez mayor, con mayor angustia trata de acercarse más a su hija en comprenderla y en convencerla, para que la joven dejara de ser un personaje de anime, poco a poco se dan los resultados, por lo menos la joven acepta con agrado a su madre quien se mete en la afición.

Las constantes intolerancias y mostraciones de repudio y de odio de parte de algunos de los estudiantes del instituto hacia la joven y su compañero, dieron como consecuencia las quejas de la madre de la joven hacia la rectora del instituto, advirtiendo sobre los maltratos que recibe la joven, la rectora no aceptó y desconfía, advirtiendo que los maltratos que sufrió la joven era por la forma rara de ella y por ello los atraía al resto de los jóvenes y que eran un mal para todo el instituto.

La madre de la joven decide protegerla de esos jóvenes, se disfrazó de otro personaje de anime, dejando aterrados y conmovidos a toda la comunidad educativa y sorprendiendo a la misma hija.

En la casa, después de dialogar con su madre y reconocer la joven de lo que es verdaderamente y en no pretender de ser un personaje de anime, decide querer a su madre, a cambio de ello la madre acepta que la joven continúe con su afición a los anime y manga, pero de una manera más moderada y compartida con todos sus seres queridos.

Ese capítulo me llega a las siguientes conclusiones:

  • Es importante saber compartir sus aficiones con sus familiares y siempre debemos que quererlos y comprenderlos, a pesar de todos los inconvenientes.
  • Es válido que uno mismo exprese su afición, pero no hay que exagerarlo ante sus responsabilidades, sea con la familia, con el estudio, con el trabajo, con sus amistades.
  • Si queremos mostrar toda nuestra imaginación, lo podemos hacer en nuestra manera artística, sea escribir un fanfic, actuar en un fandub, cantar, dibujar, lo que más le conviene, si queires lograr que ese gran gusto que tengaqs pueda servir para algo más importante en la vida.
  • Si tenemos varios derechos, también tenemos deberes. si nuestro derecho es la libertad de expresión y de pensamiento, nuestro deber es respetar la forma de ser, de pensar y de expresar de los demás, sin ofender, ni insultar y controlando moderadamente la forma de ser de un otaku, de un friki o de un geek, si quieren que toda la comunidad y la sociedad los respeten.
  • Lo más importante, independiente que tengamos innumerables problemas y conflictos con nuestros familiares, hay que respetarlos, tolerarlos y hasta quererlos, si quieren ganar la confianza de ellos.

Dejo a consideración este editorial, si los otakus y frikis de todas partes del mundo aprendan a reflexionar y a manejar otros puntos de vista, seguramente este artículo les podrá servir para algo. Pero si les molestan porque lo que digo son bobadas, o tonterías, perfectamente este artículo es una bagatela, un artículo que no tiene sentido para la comunidad otaku en el mundo.

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