China apunta a la supremacía tecnológica (desde Ñ del Clarín)


Desde Ñ del Clarín publican este artículo:

China apunta a la supremacía tecnológica

El futuro de Internet ya se encuentra en China, que tiene casi el doble de la cantidad de usuarios que los Estados Unidos. ¿El futuro de la computación también está ahí? Muchos especialistas dicen que bien podría ser así. Debido a la disponibilidad de mano de obra barata, China ya es el principal fabricante del mundo de computadoras y productos electrónicos de consumo. Ahora su floreciente economía y su creciente infraestructura tecnológica pueden catapultar al país al primer plano de la computación del futuro.

La búsqueda de China no es sólo cuestión de orgullo nacional. Es un intento de sentar las bases para compañías chinas innovadoras y de reformular el panorama tecnológico haciendo algo más que montar las PC de escritorio del mundo.

“En 1978 vi trabajadores ensamblando memorias de computadoras con agujas de coser”, dijo Patrick J. McGovern, el fundador del International Data Group, un inversor temprano en Tencent Holdings, una exitosa empresa de Internet china. “Ahora la innovación se acelera, y en el futuro las patentes de teléfonos inteligentes y tablets se originarán en China”.

EE.UU. ha establecido el ritmo y el rumbo de la comunicación y la computación modernas. En la década de 1980, Japón parecía a punto de dominar las industrias de los semiconductores y las computadoras, pero su economía se fue a pique.

Mientras que el motor de la economía de Japón es desde hace tiempo la exportación, China pronto tendrá el mayor mercado interno del mundo de computación y comercio vía Internet.

A fines de 2010, una supercomputadora china, la Tianhe-1A, se convirtió durante un breve período en la más veloz del mundo. Si bien se basaba en procesadores estadounidenses y pronto se vio superada por una máquina japonesa, constituyó una prueba inequívoca de que los chinos habían logrado diseños de computación de primera línea.

Luego, en octubre de este año, otra supercomputadora china, la Sunway Bluelight MPP, rompió la barrera petaflop ­un trillón de cálculos por segundo­ y se ubicó entre las veinte más veloces del mundo.

No sólo se basaba en un microprocesador chino, sino que también logró un importante avance en lo relativo a operación con economía de energía. Eso podría indicar que los chinos tienen ahora una ventaja significativa en “desempeño por vatio”, una medida de computación eficiente en términos de energía que tiene vital importancia para llegar a la próxima generación de las llamadas supercomputadoras exascale, que serán mil veces más veloces que aquella que en la actualidad es la más rápida del mundo.

Pero China se ha atrasado mucho en lo que respecta a sus diez años de esfuerzos por crear la industria de semiconductores líder del mundo, y sigue importando la mayoría de los microchips para los productos que monta. Sus mejores fábricas de chips están 2 ó 3 generaciones por detrás de líderes mundiales como Intel y TSMC de Taiwán.

La gran debilidad china puede ser el exceso de control gubernamental. La innovación china también puede verse limitada por la relativa ausencia de protección de la propiedad intelectual, lo que disuade a los emprendedores de hacer grandes avances.

En la 13° Conferencia Internacional sobre Computación Omnipresente, que se realizó en septiembre en Beijing, no todos se mostraron impresionados por los esfuerzos de China en el terreno, lo que comprende la idea de que la potencia digital transforma aparatos cotidianos como los teléfonos inteligentes y los reproductores de música digitales.

John Seeley Brown, que dirigió el Centro de Investigaciones de Palo Alto de Xerox en los 80, cuando se creó el concepto, dijo que observaba una auténtica innovación en compañías como Foxconn, la firma taiwanesa que ha hecho tanto del trabajo de montaje de Apple.

“La profunda integración de la investigación y la cultura del diseño es lo que anima un lugar como Foxconn”, señaló.

Lo que alarma a los competidores es que China ha empezado a producir olas de asombrosos ingenieros de hardware y programadores de software que ganan competencias internacionales. La Universidad de California, Berkeley, planea crear un campus de ingeniería en Shanghai, lo que genera temores en relación con una posible transferencia de tecnología de una de las mejores facultades de ingeniería de los Estados Unidos.

Por otra parte, la estructura de la industria china se orienta cada vez más hacia la innovación. Este verano (boreal), Dieter Ernst, un investigador del East-West Center, dijo que los chinos habían superado a Corea del Sur y a Europa en total de patentes y estaban alcanzando a EE.UU. y a Japón. China, además, es ahora el segundo mayor mercado de capital de riesgo del mundo, terreno en el que creció a 7.600 millones de dólares cuando en 2005 estaba en apenas 2.200 millones.

Los investigadores de la Universidad de Stanford en California analizaron hace poco la actividad de inversión de 769 firmas en 2.203 compañías chinas. Marguerite Gong Hancock, que dirigió el estudio, dijo que se trata de “las mismas firmas que tuvieron éxito en Silicon Valley, que ahora han trasplantado su idoneidad a China”.

Las similitudes con Silicon Valley pueden ser extrañas. “Estamos ante todos los síntomas de una burbuja”, declaró Anne StevensonYang, una directora de J Capital Research, una firma de análisis de la inversión en tecnología en Beijing. “Hay una inestabilidad inquietante”.

Al mismo tiempo, se considera que los emprendedores chinos tienen una cultura de adicción al trabajo que no tiene punto de comparación.

“Si se quiere encontrar a un CEO a las 19:30 de un viernes en Beijing, sin duda se lo va a hallar en la oficina”, dijo Tom Melcher, un emprendedor estadounidense en Beijing.

Pero Orville Schell, director del Centro de Relaciones entre los Estados Unidos y China de la Sociedad Asiática de Nueva York, declaró: “A los ojos de los chinos, parece algo muy incierto y provisorio. No se caracterizan por la seguridad.” McGovern piensa que eso puede ser una ventaja. Dice que los emprendedores chinos le presentan ideas que a él pueden parecerle impracticables.

Pero les pregunta si les interesaría trabajar en una idea diferente que su firma está considerando.

“Me contestan: `¿Podré hacerme rico?’ Cuando les digo que hay buenas probabilidades de que sí, dicen: `De acuerdo. Lo haré’”.

Fuente: Ñ del Clarín: http://www.revistaenie.clarin.com/ideas/tecnologia-comunicacion/China_apunta_a_la_supremacia_tecnologica_0_613738829.html

Deja un comentario

Archivado bajo China, Economía, Internet, Noticias y artículos, Tecnología

¿Cuál es su comentario de este artículo?

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .