Cuarto Fanfic: LA AMENAZA, Capítulo III


CUARTO FANFIC: LA AMENAZA

TERCER CAPÍTULO: DOLOR

Eran los días de los preparativos para la graduación de las estudiantes del último año de preparatoria, todas estaban felices y nerviosas a la vez antes del evento. Sin embargo, Linda no estaba contenta, estaba preocupada por aquella pesadilla que tuvo.

“¿Quién es Braniac? ¿Por qué mis padres lo conocían con tanto temor? ¿Ese posible androide era creado para cometer delitos en el pasado?” se preguntaba pensativa, ya que no entendía de aquella pesadilla.

Lucy habló con Ethan, mostrando su preocupación por el extraño comportamiento de su amiga.

–       ¿Sabes lo que le pasa a Linda? – preguntó Lucy – porque desde aquella vez que se levantó por la pesadilla que tuvo, la he visto preocupada y seria -.

–       Creo que ella extraña a sus seres queridos, trataré de charlar con ella – al contestar, Ethan caminó y fue hacia Linda para saludarla.

–       Eres tú… pensé que estarías ocupado de tus negocios – saludó Linda, tratando de sonreír.

–       Kara… ¿qué te sucede? – preguntó extrañado Ethan – pensé que estabas alegre por la graduación y por mi compañía -.

–       La verdad… no sé cómo explicarte… – contestó desilusionada Linda – es por un mal presagio que tengo sobre mis padres, después de la pesadilla que tuve -.

–       ¿Contaste eso a tu primo? – preguntó Ethan.

–       Si… respondió Linda – cuando le conté sobre mi pesadilla, él me tranquilizó y me dijo que averiguó en que todo estaba pasando desde aquel desmayo que tuve en la visita al museo, me contó que uno de los cristales encontrados por los indígenas hace varios siglos era un resultado de la lluvia de meteoritos que cayó en Centroamérica, ellos consideraron que era un regalo de sus dioses y contaban que si manipulaban los cristales, les caerían desgracias y maldiciones que podrían acabar con muchas vidas, lo peor era que estaban relacionados con el planeta Kriptón. Cuando mencioné el nombre de Braniac, Mi primo recordó algo y me dijo que averiguaría en la Fortaleza de la Soledad -.

–       Todo eso tendrá solución, no te preocupes mi amor – dijo Ethan abrazando a Linda – todo saldrá bien -.

–       Cómo me encantaría traer a mis padres a La Tierra y presentarte frente a ellos – dijo Linda.

–       Por ahora estás conmigo, por ti haré todo lo que esté bajo mi alcance, para que seas feliz – prometió Ethan.

–       Gracias mi amor, no sabes cuánto me alegra de estar contigo – agradeció Linda.

–       Por ahora, quiero que estés feliz cuando te gradúes, para así, realizar un festín en mi casa, con ello podremos invitar a tu primo y a tus amigas para que nos acompañe en la celebración, ¿qué te parece? – `propuso sonriente Ethan.

–       Sería lo más maravilloso en aceptar tu idea – respondió sonriente Linda.

–       Entonces, vaya y prepárate para que te gradúes, demuéstrate que eres feliz y decidida en sacar tu vida hacia adelante – dijo Ethan.

Linda sorprendió a Ethan, besándolo rápidamente, después sonriente fue hacia Lucy y las demás compañeras para prepararse.

Por la mañana inició la ceremonia de graduación, del cual la mayoría de los familiares y amigos de las estudiantes presenciaban la sobria y formal ceremonia. Las estudiantes que recibían los diplomas de graduación portaban cada una su toga y su birrete de color azul oscuro; al recibir sus diplomas, fueron fotografiadas por sus familiares. El turno era para Linda, quien fue la más aplaudida por los asistentes, ya que era una de las mejores estudiantes que tuvo el colegio; luego el turno era para Lucy, quien alegre recibió su diploma y después fue hacia Linda para abrazarla. Después, quien iba a decir las palabras a nombre de las estudiantes graduadas era Linda, para realizar el discurso de despedida.

“Señor director Danvers.

Señores coordinadores.

Estimados profesores.

Familiares y amigos.

Compañeras de graduación.

Me habían pedido que tomara la vocería para agradecer a este colegio por la vivencia, enseñanza y experiencia que hemos recibido con todo el esmero y cariño de nuestra institución. Sé que es difícil dejar el colegio por graduar en toda la preparatoria, ya que cada una de nosotras hemos crecido, adquirimos conocimientos y nos han inculcado valores, pero a partir de hoy empieza una nueva etapa en donde cogeremos diferentes caminos, sé que es triste dejar, pero seremos capaces con nuestras fortalezas, conocimientos y habilidades salimos hacia adelante para emprender nuestros proyectos de vida.

A todas y a todos muchas gracias por acogernos en nuestro querido colegio y les aseguraremos que siempre recordaremos con felicidad en expresar que somos estudiantes de Colegio Femenino.

Muchas gracias”.

Dicho el discurso, todos los asistentes se levantaron y aplaudieron, mientras Linda y sus compañeras, como es tradicional de los estudiantes egresados, lanzaron sus birretes lo más, mostrando su inmensa felicidad.

Después de la ceremonia de graduación, Linda & Ethan acompañaron en un festejo en la casa de la familia Lein en Midvale durante toda la tarde. Al caer el atardecer, la pareja fue de regreso al apartamento de Ethan en Chicago.

–       Me siento triste porque mi primo no vino a mi graduación – dijo cansada Linda, sentada en el sofá.

–       Seguramente estará atendiendo con un caso importante – dijo Ethan, quien fue hacia la cocina.

–       ¿Será que está investigando sobre aquel cristal durante la exposición de artes precolombinas en el museo? – preguntó preocupada Linda.

–       Eso es lo que tengo entendido – respondió Ethan, quien llegó hacia la sala, mostrando unas latas de soda a Linda, quien agradeció y ambos tomaron.

Minutos después, por la noche, cuando ambos querían dormir, fueron sorprendidos por la aparición de Superman en una de las ventanas del apartamento.

–       ¿Por qué no me acompañaste en la ceremonia de graduación? – preguntó un poco disgustada Kara, pero Superman la miró con serenidad, mostrando algo de frustración en su rostro – ¿pasó algo grave? -.

–       Kara… – contó Kal-El –  cuando investigué en la Fortaleza, averigüé sobre Braniac… un androide alienígena que estaba incubado en Argos City, era una de las famosas computadoras que fue creado por los antepasados científicos kriptonianos para la defensa del planeta Kriptón, desafortunadamente los cálculos de aquellos científicos eran erróneos, causando confusión hacia aquella computadora, del cual le dio su propia inteligencia, causando grandes desastres cuando se sublevó, cobrando la muerte de muchos inocentes. Mi padre, cuando era joven, decidió en capturarlo en compañía de otros androides programados para la defensa; al capturarlo, el Consejo ordenó la separación al cuerpo del androide con su base de datos que le dio vida, esos datos fueron compilados en un cristal para sacarlo y enviarlo lejos, seguramente ese cristal era parte de uno de los meteoritos que cayó a La Tierra hace muchos siglos en Centroamérica -.

–       Entonces es el mismo cristal que vi – dijo pensando Linda – pero me acuerdo que no lo toqué, además, había abandonado mis poderes -.

–       Seguramente hay algo dentro de ti que lo hizo despertar, de manera inconsciente – aclaró Superman.

–       Y los datos se convirtieron en energía, para invadir a mi cuerpo y quitarme algo de mis conocimientos y recuerdos – añadió Linda.

–       Exactamente… – dijo Superman – ahora, el sueño que tuviste… fue lo que viste realmente, ya que Argos City fue atacado por aquella energía que cobró vida de nuevo al cuerpo de la computadora-androide… -.

–       ¿Cómo así? – preguntó asustada Linda – ¿Argos City… fue… destruido? -.

–       Así es… – al responder desilusionado Superman, Linda estalló de lágrimas y gritó de tristeza, no podía creer que la pesadilla que tuvo era lo que vio realmente de esa infortunada situación.

–       ¿Y los padres de Kara? – preguntó Ethan.

–       Fui al espacio interior, en búsqueda de la ciudad y de los padres de Kara, pero lo único que encontré son fragmentos de rocas de lo que era Argos City, en verdad no encontré a nadie con vida -.

–       ¡NOOOOO! – gritó amargamente Linda – ¡MIS PADRES NO PUEDEN ESTAR MUERTOS! -.

Ethan trató de consolarla, pero Linda perdió de control y gritó desesperada hacia la cama; Superman no aguantó al ver a su prima y caminó hacia la ventana, para agachar su cabeza con tanta tristeza.

–       Perdóname… Kara… no pude hacer nada para impedir… todo fue tarde… – dijo el kriptoniano – en verdad… ella y yo somos los únicos kriptonianos sobrevivientes y me duele que sea así… -.

Aquella noche era larga para los tres en el apartamento de Ethan. Para Linda, su vida se derrumbó por la desaparición de sus padres, desde ese día ella no quiso hablar con nadie, ni saber nada.

Pasaron tres meses, la mayoría de las compañeras de grado ingresaron a clases en las diferentes universidades, estudiando en las carreras que aspiraban. Pero Linda no estaba animada, decidió rechazar la beca que le ofrecieron para estudiar en una de las universidades de Chicago; no quería hablar con Clark y se quedó todo ese tiempo en el apartamento de Ethan, a quien depositó todo su amor y cariño. Mientras Linda aprendía su labor como ama de casa, Ethan trabajaba en sus negocios. Por las noches, Ethan venía al apartamento para saludar con un beso a una Linda despreocupada, ambos fueron a cenar de lo que preparaba la joven.

–       Me alegra que hallas preparado algo tan delicioso, como si lo hicieras hace mucho tiempo – dijo sonriente Ethan, degustando la cena.

–       Aunque soy humana, mi manera de aprender es el mismo, todo lo que hago, lo hago con cariño, qué bueno que te guste de mi experiencia como cocinera – sonrió Linda.

–       Mi amor… ¿por qué no te das la oportunidad de estudiar una carrera universitaria? – aprovechó Ethan para preguntar.

–       Porque la verdad quiero olvidarme de todo – respondió seria Linda.

–       Pero si olvidas de todo, no tendrás futuro – replicó Ethan para convencerla – es cierto que abandonaste tus poderes, pero eso no significa que… -.

–       Cariño… – interrumpió Linda – no quiero que me recuerdes de ello -.

–       Pero lo que aconsejo es por tu bien, mi amor – insistió Ethan.

–       Lo sé, pero lo quiero hacer a mi manera, para ello quiero construir mi propia vida – dudó Linda.

–       Por favor, piensa mi amor, no puedes quedar todo el tiempo en ser ama de casa, eres capaz de realizar algo importante en la vida y me consta que eres inteligente y emprendedora – insistió Ethan.

–       ¿Sabes que me diste una idea? – dijo pensando Linda – siempre he querido saber sobre los negocios que manejas y me gustaría ayudarte en ello -.

–       Si eso es lo que quieres hacer, por mí no hay problema – dijo sonriente Ethan – con tu ayuda estaré más que agradecido, mañana hablaré con mis socios empresarios y dependiendo de lo que acordaremos, te avisaré -.

A la mañana siguiente, Ethan se preparaba y alistaba para ir en traje de ejecutivo, Linda lo ayudó en hacer el desayuno y después en preparar el portafolio con los documentos. Ethan desayunó, Linda entregó la maleta y él, antes de ir, abrazó a su novia, con quien se dio un beso apasionado.

–       Te avisaré cuando tenga todo listo para que me ayudes en mi negocio – dijo cariñoso Ethan.

–       Claro, esperaré tu llamada, hasta luego mi amor – despidió Linda, besando de nuevo en los labios de su amado.

–       Adiós, mi dulce ángel – se despidió Ethan, quien salió del apartamento.

Linda estaba contenta, miró y revisó los informes de meses pasados del negocio que manejaba Ethan, sin embargo algo sintió en su corazón, era como un escalofrío que corría en todo su cuerpo. “¿Qué me está pasando? ¿Será que tengo un mal presagio?” se preguntaba a sí misma la preocupada joven.

El cielo comenzó a nublarse lentamente toda la tarde sobre la ciudad de Chicago, hasta oscurecerse al atardecer. Linda estaba cansada de leer los informes sobre economía en el computador, decidió tomar una siesta en la cama del cuarto, pensó y se imaginó en ser una gran empresaria, ayudando a su novio en todo lo que él pedía, eso hizo cerrar sus ojos y cayó en un profundo sueño.

En el sueño vio que Ethan salía satisfecho de la reunión con los socios, quería llamar con celular al apartamento para dar la noticia a Linda, pero recordó que no lo había recargado, por lo cual entró en su camioneta para salir del edificio. Al paso de pocos kilómetros de recorrido, comenzó a llover, causando en algunos minutos una gran congestión en una de las importantes avenidas. Al ver, cogió su GPS para orientarse en coger un camino de atajo para ir hacia su apartamento, al saber que hay una avenida alterna, la cogió para ir por aquella avenida, que conducía hacia un largo puente, lo que no sabía era que la neblina cubrió el paso por el puente, conllevando raramente que se apagaran el GPS y la radio de la camioneta, dejándolo disgustado. “Vaya, ah ora esta camioneta no quiere andar”, al decirlo, Ethan escuchó que timbraba su celular, sabía que tenía poca energía, pero decidió contestar: “Habla Ethan, ¿en qué le puedo colaborar?”.

“Hola Ethan, me podrás colaborar en alejarte de su novia…” respondió la voz de un hombre.

“No entiendo lo que me pides” dijo serio Ethan, quien preguntó: “¿cómo sabes que tengo novia?”.

“Sencillo… tal como hice desaparecer la ciudad en donde ella nació, donde sacrifiqué vidas de los habitantes de aquella ciudad, entre ellos los padres de ella… usted es el siguiente que dejarás de vivir…” respondió la voz.

“¿Es una broma?” Preguntó Ethan enojado: ¿Quién es usted para decirme semejante burla?”.

“Me llamo Braniac, el nuevo dueño del destino de Kara…” al escuchar la respuesta, Ethan se asustó, pero no pudo reaccionar ya que un líquido negro salió del celular, penetrando por el oído derecho del joven, penetrando sobre el celebro, paralizando por completo, haciendo cegar los ojos del joven y manejó el cuerpo, quien prendió la camioneta, haciendo acelerar, raspando en cada baranda, hacia caer de un precipicio al terminar el puente, y explotarla al instante, consumida por el fuego.

Linda despertó asustada y angustiada.

–       No puede ser… no puede ser… – dijo a sí misma, respirando de manera agitada.

La angustiada joven se levantó de la cama, fue hacia la cocina, se tomó un vaso de agua, miró desde la ventana del apartamento el ambiente feo, frío y lluvioso de la ciudad; escuchó el timbre del teléfono, lo descolgó levemente y contestó.

–       Habla Linda… -.

–       Disculpe señorita, ¿este número es del apartamento de Ethan? – preguntó una voz femenina.

–       Si, este es el número del apartamento – respondió Linda – ¿ocurre algo? -.

–       Señorita, lamento informar que el joven sufrió un accidente automovilístico – al escuchar, Linda abrió sus ojos y se quedó atónita , sin decir una sola palabra – la camioneta donde venía se volcó de un puente y cayó en el precipicio, explotando por completo -.

Linda dejó caer la bocina del teléfono y al tiempo el vaso de agua que tomaba, cayó de rodillas y explotó un amargo llanto.

–       ¡EEETHAAAN! – gritó con todas sus fuerzas.

Todo lo que sacrificó para amarlo se perdió por completo para Linda, quien sintió que la esperanza se desplomara a pedazos, todo lo que tenía desapareció, quedando sola y pensando solamente en el vacío.

 

Escrito el lunes, 26 de noviembre de 2012.

Publicado para el Sitio Bagatela, Fanfiction y Wattpad el domingo, 03 de marzo de 2013.

2 comentarios

Archivado bajo Anime y Manga en Latinoamérica, Cómic, Cuentos y Fanfics

2 Respuestas a “Cuarto Fanfic: LA AMENAZA, Capítulo III

  1. Pingback: Cuarto Fanfic: La Amenaza (capítulos en proceso) | BLOG BAGATELA

  2. Noooooooo!!!

    Como es posible!!!

    Todo lo perdió, no queda nada y eso pueda ser lo que provoque que ese cristal la controle o algo. Por lo mismo lo hizo, para dejarla sola, sumida en el dolor.

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