“Los increíbles 2” y la tentación de un feminismo light (desde Razón Pública)

Desde Razón Pública redactan el siguiente artículo:

“Los increíbles 2” y la tentación de un feminismo light

Las mujeres siempre han tenido un papel fundamental en la sociedad. Sin embargo este papel no siempre fue reconocido y muchas veces fue dejado a un lado, haciéndose invisible. Tanto era así, que es posible leer libros de historia donde no se menciona el nombre de ninguna mujer, como si los hechos narrados no fueran de otro tiempo, sino de otro planeta habitado exclusivamente por hombres.

Estas circunstancias, por su puesto, han cambiado. Y aunque hace tan solo 61 años las colombianas no podían votar, es indudable que hoy no es posible narrar la historia sin mencionar los nombres propios de las mujeres que siguen siendo protagonistas.

Las luchas por los derechos de las mujeres han alcanzado inmensos logros. Por ejemplo, en los últimos años, en América Latina hemos visto a cuatro mujeres convertirse en presidentas: Cristina Fernández de Kirchner en Argentina, Laura Chinchilla en Costa Rica, Dilma Rousseff en Brasil y Michelle Bachelet en Chile.

Aunque en Colombia aún no hemos tenido una mujer presidenta, su participación en la política es primordial y algunas de las voces más importantes del panorama nacional son femeninas. De modo que, en una generación, pasamos de abuelas que nacieron en un país donde no podían votar a uno donde ellas mismas pueden votar por una mujer.

Siendo la política la ‘arena pública’ por definición, el papel de la mujer en esta esfera de la sociedad es absolutamente necesario, pues el lugar al que estuvo restringida la mujer durante muchos años fue el espacio privado: el del hogar, la cocina y la crianza de los hijos. Esta tensión entre espacio público y privado —entre la política y el hogar— ha sido definida históricamente como la diferencia entre lo masculino y lo femenino. Afortunadamente esta dicotomía se ha venido erosionando con el paso del tiempo.

No obstante el hecho de que la situación haya cambiado significativamente no implica que no sigamos viviendo las consecuencias de una sociedad que demanda que las mujeres sigan siendo las responsables de los hijos, las tareas domésticas, la cocina diaria, etc.

Por ejemplo, hoy más que nunca las mujeres hacen parte activa de la economía. De hecho, en Colombia, el 55 por ciento de la fuerza laboral está compuesto por mujeres; es decir, que en nuestro país trabajan más mujeres que hombres. Estos datos no dejan de ser paradójicos, pues, aunque las mujeres tienen las mismas responsabilidades económicas y aportan tanto o más que los hombres, siguen teniendo la mayor parte de la responsabilidad en sus hogares.

Siendo así, el enorme logro que significó que las mujeres sean parte de la política y el mercado laboral, se ve atenuado porque en el interior del hogar las responsabilidades no se distribuyeron de forma equitativa.

Ahora, las mujeres deben balancear su vida laboral y su vida doméstica y, aunque nadie le pregunta a un hombre cómo puede trabajar teniendo hogar e hijos, parecería que una mujer con una carrera y un hogar tuviera superpoderes para lidiar con todas sus responsabilidades.

Para leer completo este artículo, pueden ir al enlace de Razón Pública: https://www.razonpublica.com/index.php/cultura/11306-%E2%80%9Clos-incre%C3%ADbles-2%E2%80%9D-y-la-tentaci%C3%B3n-de-un-feminismo-light.html

Anuncios