Archivo diario: 23 diciembre, 2018

Cuento: Almas de Niños

NOTA: Queremos compartirlo, no sólo en estas temporadas de Navidad y del Año Nuevo, sino también para cualquier día del año:

Almas de niños 

 Por Juan Carlos Quenguan Acosta

Un día del mes de diciembre, después de pasar el tercer milenio, mi mamá Cecilia me comentó de algo que reveló mi abuelito Pedro antes de fallecer, mientras ella estaba encinta.  

Mi antecesor exponía que todos los seres humanos: jóvenes, adultos y longevos eran niños; quienes tenían inocencia, tolerancia y con deseos de aprender sobre la vida. También declaraba que, cuando las personas crecían y asimilaban acerca de la conducta y la disciplina, olvidaban de su inocencia y prefirieron hacer el uso de razón, para bien o para mal de sus vidas.  

Por esa razón, el olvido marcó en los corazones de aquellos humanos, consecuencia de ello, por las horas de la noche salían de sus sueños a la realidad, esas almas infantes que buscaban una grata compañía de aquel ser que siempre lo quería cuando eran chiquillos. 

Mi abuelito falleció tres meses antes que yo naciera, después de ese tiempo, mi mamá Cecilia iba a concebirme en el Hospital del Sur, cuando distinguió a un niño que estaba esperando en la puerta de la entrada de urgencias; según lo que mi mamá me comentaba, el niño decía algo similar de lo que contó mi abuelito.  

Por ese motivo, mi mamá se desmayó boca abajo en el piso, los médicos se alertaron, la llevaron a la sala de partos y yo nací de piel morada, como si me pareciera de la comunidad afro descendiente. Cuando mi papá Humberto supo, fue al hospital desesperado preguntando por mi mamá, la enfermera le comentó que el parto salió bien, fue a donde estaba acostada mi mamá y esperaron a que me llevaban y me presentaran. En ese mismo momento, mi papá me dio el nombre de Jaime. 

Dos años después nació mi única hermana, a quien le dieron el nombre de Alejandra, una niña de lindo semblante, de piel blanca y suave como las almohadas. Quería mucho a mi hermanita, porque al paso del tiempo jugábamos: al papá y a la mamá, al trabajo, a la construcción de casitas, a las escondidas, a los congelados, a atravesar las cobijas colgadas en el patio de mi casa; a los superhéroes usando ruanas encapuchadas de algodón de color café. 

Alejandra, tras cumplir sus 12 años de edad, en el momento que yo quería jugar, me comentó en tono seco: 

—No quiero jugar… Ya estoy mamada de jugar lo mismo, quiero ser como aquellas jovencitas que quieren ser libres de sus hermanos… Déjame… 

Al escuchar, me sentí triste y sorprendido a la vez, después fui a mi cama y no quería llorar, por no entender lo que quería mi hermanita. 

Sé que los jóvenes y los adultos, al ver que jugar, disfrazar, leer cuentos o dibujar era cuestión de niños; prefirieron obedecer reglas de conducta y disciplina, de manera radical y exigente, para no cometer faltas o errores graves que implicaban regaños, sanciones o castigos. No obstante, para algunos como yo, obedecer dichas normas sin toque de alegría, de cariño o de comprensión, era lo más triste y aburrido; porque si quería jugar o compartir con las personas, ellas siempre me decían: “Estoy ocupado”. “No me moleste”. “No me interesa”. “No me importa”. 

Mis padres eran de esas personas, quienes en algunas ocasiones de castigo me pegaban, me gritaban, me prohibían ver televisión o me prohibían escuchar radio. 

Yo me pregunto: ¿Por qué cuando eran niños eran alegres, divertidos, cariñosos? Luego: ¿Por qué cuando eran jóvenes o adultos fueron totalmente indiferentes? 

Crecí con esta incertidumbre, siendo un estudiante bachiller atento, de buena conducta, logrando sobresalientes resultados y con menciones de honor en cada izada de bandera o en cada clausura de grado. A pesar de eso, había algo que me faltaba, algo para estar contento y no orgulloso; porque algún profesor me comentaba que una persona orgullosa era una persona egocéntrica. 

Me gradué de bachiller a mis 18 años de edad, recibiendo honores que un estudiante haya obtenido; en ese mismo instante mi mamá y Alejandra se sintieron orgullosas de mí, quienes querían que estudiaría una carrera universitaria, sea en: medicina, economía o derecho. Las contemplé y esbocé mi falsa sonrisa, porque no sentí felicidad, sino aburrimiento y soledad. 

De alguna manera, mi mamá supo lo que me pasaba y semanas después, cuando era el octavo día de la Novena de Aguinaldos que religiosamente lo rezábamos en diciembre, mi único mes favorito; se acercó a donde yo estaba comiendo una porción de lechona, cogió una silla plástica, se sentó a mi lado derecho y me habló, en tono suave, dulce y sencillo que nunca la había sentido, desde mi niñez: 

—Jaime, quiero hablar contigo. 

—Sí, claro… —respondí con cierta desconfianza. 

—Sé que en estos últimos meses no habíamos cruzado palabras, por los cuales te habías apartado de nosotras. Te regañé por situaciones bobas y tontas que me alteraba y en pocas veces no te eduqué de manera adecuada… 

Mientras mi mamá me contaba, me sentía incómodo, como si tuviera ganas de coger mi plato servido de lechona y llevarlo a mi cuarto. 

—Cuando eras pequeño te vi diferente, porque eres tierno, amable y contento; jugando con Alejandra. Reconozco que la actitud que tienes con tu hermana es fría y apática, más con el hecho de no compartir sus gustos y anécdotas que vivieron. 

Paré de comer y decidí responder ante el sincero mensaje de mi mamá Cecilia: 

—Mamá, dime la verdad: ¿Por qué mi hermana y yo tenemos que vivir como adultos, emulando las veces que tú y mi papá se pelearon por vanas cosas, hasta que querían separarse? 

Mi cuestionamiento silenció a mi mamá, quien pensó en pocos segundos y me contestó: 

—Porque así es el comportamiento de los adultos. Cuando naciste, tu papá y yo pensábamos que con el hecho de tener hijos alegraban nuestros corazones, para que nosotros pudiéramos regresar a ser niños para compartir, jugar y aprender a querernos. 

—Si es así, ¿por qué me regañabas y me castigabas? —pregunté. 

—Porque… Yo perdí el espíritu de niña que tenía en mi corazón… —confesó. 

—No te creo… 

—Escúchame por favor Jaime… Ahora entiendo lo que quería manifestar tu abuelito Pedro, antes que nacieras… —de ahí, empezó a exponer lo que he contado inicialmente en este relato. 

Después de narrar, lo pensé y recordé algo: Luego de que Alejandra dejó de jugar conmigo cuando éramos niños, cada noche antes de dormir, noté que al frente de la puerta de mi cuarto estaba mi hermana, en forma de una niña de 10 años, portaba un vestido de color azul pastel, que brillaba al exponerse ante la luz del bombillo de mi habitación. Me acuerdo que la pequeña me decía: “Jaime, ¿podemos jugar?” En ese momento me alegré en escucharla y acepté con gusto. 

Todo eso lo comenté a mi mamá, quien sonrió, me abrazó y se expresó emocionada: 

—¡Eso es lo que siempre he querido que expresaras Jaimito! Sabía que hoy me dirías esto, porque, en mis sueños te vi en forma de niño y me pedías que te escuchara. Es la primera vez que compartamos algo muy hermoso para nuestras vidas. Qué bueno que sientas lo que tu abuelito sintió y lo que yo sentí en ver a esos chiquillos inocentes que aparecieron en nuestras vidas. 

Nunca me sentí tan emocionado en el instante del abrazo maternal, en verdad mi mamá Cecilia me quería, me amaba; a pesar de lo malpensado que fui con ella. En tales circunstancias, sollocé preguntando: 

—¿Cómo puedo hacer para que la pequeña Alejandra pueda retornar al corazón de mi hermana actual? 

—Si percibes de nuevo a nuestra pequeña Alejandra esta noche, hable con ella y pide con todo tu corazón, para que la pequeña retorne y conquiste el corazón de la joven. 

—¿Estás segura? —Pregunté. 

—Por supuesto, si antes me pasó con tu abuelito y después con tu papá, quien falleciera en esa estrepitosa caída de la escalera cuando quería emprender con el negocio del restaurante; tú puedes lograrlo con Alejandra. Tu abuelito me buscó para jugar amorosamente contigo, cuando eras una criatura. Tu papá me buscó para decir que se sentía solo, melancólico, con deseos de pedir perdón y cariño… 

Al escuchar el relato de mi mamá, entendí lo sucedido con mi papá, puesto que como adulto no quería a mi mamá, pensando más en el trabajo que laboraba como empresario y lo que ganaba del negocio no alcanzaba para pagar todos los recibos públicos de nuestra casa; dejaba molesta a mi mamá, quien, a su vez tuvo que buscar empleo en un almacén de ropa en uno de los centros comerciales al sur de la ciudad. 

Después de terminar mi diálogo con mi mamá Cecilia y pedirnos perdón mutuo, fui a mi cuarto, decidí coger una revista de historietas manga, me senté al frente del escritorio, que también lo usaba como tocador para arreglarme, y empecé a leerlo detenidamente, bajo la luz incandescente del bombillo. 

Dos horas después terminé de leer la revista, que era una de las pocas aficiones que me gustaba hacer, me quité la ropa que llevaba puesto para poner mi pijama de color azul oscuro. En seguida, voltee mis ojos hacia la puerta de mi cuarto y observé a la pequeña Alejandra, la hermanita con quien siempre quería jugar. 

—Jaime, ¿podemos jugar? —preguntó la pequeña. 

—Por supuesto… pero antes, quiero confesarte algo de lo que hablé hoy con mi mamá…  —respondí con cierto temor en que mi hermanita se podía sentir mal. 

—No te preocupes —dijo sonriente la chiquilla, quien caminó a donde estaba mi cama y se sentó en ella, a mi lado derecho— cuéntame. 

—¿Te acuerdas de aquella vez que queríamos jugar hace mucho tiempo, cuando éramos niños? 

—Claro que me acuerdo… 

—Y un día… ¿no querías jugar más porque estabas aburrida? 

—Así es…—la respuesta de la niña Alejandra era certera, con dulce tono. 

—Lo que no entiendo es: ¿por qué hoy la Alejandra que conozco como adulta no quiere compartir conmigo, igual que antes? —pregunté, sintiendo algo de temor en mi corazón. 

—Porque, el hecho de compartir cuando fuimos niños es lo que molesta a los adultos; ellos piensan que es mejor obedecer reglas y normas, olvidando y desconociendo a la vez que es muy importante compartir el cariño y el amor como seres humanos que somos… —contestó mi hermanita, quien argumentaba— Recuerdo que, al estar estudiando cuarto de primaria, conocí a unas compañeras del curso quienes eran aficionadas de un grupo de chicos guapos que se llamaba UFF. Ellas me conocieron por ser una niña solitaria, quien me gustaba ver anime japonés. Inicialmente compartí mis gustos con ellas, pero cuando mencioné que mi afición le debía a ti, ellas se fastidiaron, diciendo: “Ya estás grandecita de jugar y compartir con tu hermano mayor, es hora que aceptes los gustos de las verdaderas señoritas y no en andar con cosas infantiles que no nos hacen crecer”. También me advertían que: “Si tu hermano mayor insiste en continuar con esos gustos, nunca será un joven maduro y educado; lo más peor, se convertiría en un vago quien podrá hacer males a señoritas como nosotras”. 

Escuchaba atentamente lo que relataba mi hermanita, a quien le creí cada frase que decía, ya que la joven Alejandra, como es una señorita, nunca me decía algo similar, con esa ternura y amabilidad que tenía mi pequeñita favorita, quien continuaba: 

—Yo me quedé estupefacta por lo que mis compañeras me comentaban de mala manera sobre los niños, en ese momento me despedí de ellas tras terminar las clases y regresé a casa, teniendo una dura discusión conmigo misma. Tristemente no soporté del cambio de pensamiento de mí misma con esas niñas. Llegaba la noche, me dormí y cuando entré en el sueño, mi alma de niña salió de mi cuerpo, para buscar tu cuarto y esperar que despertaras. Ahí fue que, al siguiente día, yo misma te dije que no quería jugar más contigo y me sentí terrible, es por ello que la noche siguiente, esperé en la puerta de tu habitación para acompañarte en tus momentos más tristes, para que podamos jugar y compartir con lo que más te gusta. 

Después de escuchar el relato dulce y cariñoso del alma de niña de Alejandra, quería sacar mi sentimiento de melancolía y tristeza, pero quería contenerme, porque en definitiva, consideré que era poco probable en hablar de frente, franco y sincero con la Alejandra adulta. 

—Me duele que digas esto…—comenté. 

—Perdóname Jaimito, no sé cómo enmendar de esta negligencia e indiferencia que tiene mi otra yo contigo- la pequeña se disculpó con total sinceridad. 

—Entonces, ¿qué podemos hacer? —cuestioné, preocupado de la posible reacción de la joven Alejandra. 

—Puedes hacer lo siguiente y yo te apoyaré… —la pequeña me explicó lo que sería el plan para realizar la siguiente noche. 

Llegaba esa noche y cuando íbamos mi mamá Cecilia, Alejandra y yo a cenar en el comedor de la cocina de mi casa, vi algo extraño del comportamiento áspero de mi hermana adulta, sucedía que cuando comenzábamos a comer, el brazo derecho de Alejandra empezaba a temblar, impidiendo que cogiera los cubiertos cuando comía una bandeja de espagueti, sazonada de un rico guiso de tomate. En ese instante, distinguí que no estaba nerviosa mi hermana adulta, quien molesta bajó su tenedor y decidió coger el vaso servido de jugo de mora; sin embargo, el brazo siguió temblando cuando acercó el vaso a sus labios para beber, rápidamente bajó el vaso, salpicando bruscamente sobre la blusa que portaba del trabajo. 

—¿Te sucede algo Alejandra? —preguntó extrañada mi mamá. 

—No lo sé mamá, mi brazo tiembla, estoy segura que es del estrés que tengo acumulada del trabajo de medio tiempo —alegó Alejandra, dando un respiro para tranquilizar. 

No dije nada en ese momento, ya que entendía de la primera parte del plan que acordé con mi pequeña hermanita. 

Después, todos nos fuimos a dormir en cada uno de los cuartos, en ese instante me quedé en el patio, al frente de la puerta cerrada de la habitación de Alejandra, callado, parado, esperando al alma de la niña a quien más quería. 

Minutos después, apareció una luz resplandeciente y cristalina de la pequeña, quien caminó y se puso a mi lado derecho, dispuesta en realizar el siguiente movimiento planeado. 

—Es hora, entraré, deséame con todo el corazón para que logremos nuestro plan… Te quiero mucho… 

—Yo también te quiero hermanita… —la abracé, sintiendo una cálida sensación del alma de niña de mi chiquilla. 

Luego del abrazo, la niña penetró la puerta en forma de luz resplandeciente, mientras yo rezaba la oración del Ángel de La Guarda tres veces, dos Avemarías y dos Padrenuestros; como católico que soy. En seguida, decidí ir a mi cuarto para poder dormir, pensando tantas veces en mi hermanita. 

Cerré mis ojos y entré a mi sueño: Soñaba que estaba buscando en un gran bosque de diferentes especies de árboles, cuando me paré sorprendido contemplaba un gran árbol, del cual florecían hermosos pétalos rosados, supongo que eran flores de cerezo; a su lado, había otro árbol, menos grande, donde florecían bellos pétalos de magnolias. Entre ambos árboles estaba sentada Alejandra, en forma adulta, sobre el suave césped verdoso. Estaba leyendo un libro de color marrón oscuro, con dimensiones de un papel tamaño carta. 

Volteé para ver a la niña que más quería, caminando en acercar hacia la señorita. 

—Hola… —saludó la pequeña— ¿será que puedo acompañar? 

La adulta no miró a la niña, sin embargo, respondió: 

—Claro, no hay problema. 

La pequeña se sentó al lado derecho de la señorita y echó una ojeada al libro que la joven leía con total concentración. 

—¿Qué lees? 

—Un libro. 

—¿Cuál libro? 

—Sobre: “¿Cómo puede ser un adulto disciplinado?” 

—Ya veo… pero ¿lees otros libros? 

—Por supuesto… pero ninguno me llama la atención, sólo este libro que tengo. 

La respuesta de la adulta dio una idea a la niña, quien revisó en uno de los bolsillos de su bonita falda de color azul pastel, sacando un pequeño libro, del tamaño de su mano, de color azul bandera y con letras doradas de un título que estaba impreso; lo obsequió a la señorita, quien sorprendida lo examinó. 

—Este libro me recuerda a algo que tuve antes —comentó la adulta. 

—Puedes abrirlo, estoy segura que te interesará —convenció la pequeña. 

La adulta abrió el pequeño libro y éste comenzó a crecer. 

—No puede ser… No lo puedo creer… —fue lo último que escuché de la joven sorprendida en mi sueño. 

Abrí mis ojos, vi el reloj del Divino Niño que marcaba las ocho de la mañana, me levanté lentamente de mi cama, abrí la puerta de mi cuarto y caminé hacia aquel baño pequeño que estaba dentro de una escalera de cemento, pintada de rojo. 

Cuando hacía mis necesidades, escuché que se abrió la puerta de uno de los cuartos, era mi mamá Cecilia quien averiguaba lo que había en la nevera para preparar el desayuno. 

Después, oí abrir la otra puerta, era del cuarto de Alejandra, quien saludó de costumbre a mi mamá de primero con la frase de buen día, luego caminó hacia aquel baño donde yo estaba, para esperar que saliera. Abrí la puerta del baño y Alejandra me saludó: 

—Buenos días Jaimito, ¿cómo amaneciste? 

—Buenos días… Bien, gracias… —respondí de costumbre, percibiendo algo raro en el comportamiento de mi hermana, quien sonrió con toda amabilidad. 

Antes, Alejandra se levantaba seria, iba a la cocina a preparar su propio desayuno, saludaba primero y me respondía con tono serio y seco, como si no supiera nada de mí. 

—¿Te pasa algo? —la pregunta de Alejandra me sacó del ingrato recuerdo de esos días pasados —recuerda que hoy es 24 de diciembre. 

—Pero aún no es Navidad. 

—Sin embargo, diciembre es tu mes favorito, ¿verdad? -preguntó Alejandra, dejándome sorprendido, porque hace más de tres años no le interesaba el último mes del año, por considerar que era un mes de duro trabajo y de poco descanso. 

—Es verdad…—respondí, depositando cierta confianza en mi hermana. 

—Hoy quiero compartir contigo, porque quiero ser de nuevo a aquella niña con quien jugabas. 

—¿En serio? 

—Así es… Por lo tanto, quiero pedirte perdón porque he sido dura contigo durante todo este tiempo, sé que la niña abrió mi corazón y supe que yo soy la dulce pequeñita, a quien nunca la había reconocido… —confesó sincera Alejandra. 

—Entonces, ¿si lograste? —pregunté emocionado. 

—¡Sí! —tras responder, ella me abrazó con felicidad y ternura, transmitiendo ese mismo calor que lo sentí cuando abracé a la pequeña Alejandra. En ese momento, me susurró a mi oído derecho— Pero, ¿me prometes en ayudar con el aseo de la casa y con lavar la loza? 

—Claro que sí… —respondí, queriendo llorar de alegría, porque por fin regresó a mi vida aquella pequeña a quien más quería 

—¡Me alegra mucho que ambos se reconciliaran, ese es el espíritu de niños que aún tienen! —exclamó mi mamá Cecilia, quien estaba parada al frente de la puerta de la cocina. 

—¿Tú sabías de todo esto? —preguntó sonriente Alejandra. 

—Desde hace mucho tiempo… —respondió contenta mi mamá— Sabía el momento en que no quisiste querer a Jaimito, te respaldé ciegamente, porque también negué en no querer a mi primogénito… Por eso, quiero unirme en este abrazo, para que sea un gran abrazo familiar que tanto querías Jaimito —dicho ello, mi mamá corrió para abrazarnos a mi hermana y a mí. 

Acepté el abrazo familiar con todo cariño, después cerramos nuestros ojos y sentíamos que éramos niños, abrazados en una playa, debajo de una majestuosa palma, en el momento de caer el atardecer del día. 

 

FÍN. 

Anuncios

Deja un comentario

Archivado bajo Colombia, Cuentos y Fanfics, Literatura

ASRock presenta la línea Z390 DeskMini GTX

ASRock presenta la nueva línea Z390 DeskMini GTX 

El fabricante de tecnología anunció el lanzamiento de la nueva línea de Mini PC que soporta procesadores Intel® 8 Core y hasta 32 GB de memoria DDR4-4000

ASRock, fabricante de motherboards y placas de video, anunció el lanzamiento de la nueva línea de Mini PC Z390 DeskMini GTX.

“La mini PC Z390 DeskMini GTX de ASRock tiene soporte para los últimos procesadores Intel® de 9a Generación 8 Core LGA1151, y hasta 32 GB de memoria DDR4-4000 para brindar un rendimiento extremo en un chasis de 2.7 litros. La nueva línea DeskMini GTX cuenta con interfaz USB 3.1 Gen2 Tipo-C y Tipo-A, entregando velocidades de transferencia de hasta 10Gbps. El cabezal RGB direccionable incorporado permite conectar tiras de LED para crear efectos de iluminación únicos,” afirmó Hernán Chapitel, Director de Ventas para Latinoamérica de ASRock.

Potencia de 8 núcleos y memoria de 4GHz

El nuevo Z390 DeskMini GTX está equipado con el chipset Intel® Z390 y un diseño de alimentación mejorado de 5+1 fases para soportar los procesadores Intel® de 9a Generación de 8 núcleos con consumo de 95 watts. Soporta módulos de memoria de hasta 32 GB DDR4-4000 con overclocking y placas de video NVIDIA GTX1080 8GB MXM.

10Gbps USB 3.1 Gen2 & RGB Policromo

“Z390 DeskMini GTX de ASRock fue diseñado con conectores USB 3.1 Gen2 Tipo-C y Tipo-A en el panel frontal, para entregar velocidades de transferencia de datos de hasta 10Gbps. El cabezal RGB direccionable incorporado permite conectar tiras de LED, y permite a los usuarios sincronizar los dispositivos RGB LED con el software RGB Policromo. El nuevo Z390 DeskMini GTX soporta hasta 5 dispositivos de almacenamiento con 3 zócalos Ultra M.2 PCIe Gen3 x4 y 2 conectores SATA 6Gb en este motherboard micro STX de 5.7 x 7.4,” dijo para concluir Chapitel.

Más información en: https://www.asrock.com/nettop/#DeskMini

Acerca de ASRock

ASRock Inc. fundada en 2002 es un fabricante especializado en el diseño y la producción de motherboards. ASRock posiciona a su marca bajo el concepto de diseño 3C “Creatividad, Consideración, Rentabilidad” por las siglas en inglés (“Creativity, Consideration, Cost-effectiveness”). La empresa constantemente explora los límites de la fabricación de motherboards, sin descuidar al mismo tiempo el impacto eco ambiental, desarrollando productos con la consigna de que sean amigables con el medio ambiente.

ASRock se ha convertido en una de las tres mayores marcas de motherboards a nivel mundial. La empresa tiene su sede principal en Taipei, Taiwán y cuenta con oficinas subsidiarias en Europa y Estados Unidos. La empresa ha obtenido con sus motherboards, una reputación de confiabilidad y seriedad en todo el mundo. Para más información sobre ASRock, visite http://www.asrock.com/. La compañía cuenta soporte técnico en español y los usuarios podrán contactarlo en Skype: ASRock_America.

Deja un comentario

Archivado bajo Contenidos Digitales, Dispositivos, Innovación, Noticias y artículos, Tecnología

CON MURALES LA CIUDADANÍA PLASMA LA FILOSOFÍA DE ‘BOGOTÁ CAPITAL ANIMAL’ EN SUS BARRIOS (desde IDPAC)

CON MURALES LA CIUDADANÍA PLASMA LA FILOSOFÍA DE ‘BOGOTÁ CAPITAL ANIMAL’ EN SUS BARRIOS

Más de 120 personas de las localidades de Santa Fe, Chapinero y Usaquén se unieron a la estrategia Bogotá Capital Animal, que busca crear conciencia y reflexión sobre nuestro trato hacia los animales, que en ocasiones desconoce su calidad de seres vivientes, pintando las paredes de sus barrios con imágenes que nos relacionan con aves, toros, entre otros.

De esta manera el Instituto Distrital de Participación –IDPAC-, a través del modelo Uno Más Uno=Todos, Una Más Una=Todas, busca generar conciencia social, sobre la importancia de los derechos de los animales.

Por esta razón se programaron tres intervenciones comunitarias de muralismo en tres diferentes localidades de la ciudad, con el fin de armonizar los esfuerzos ciudadanos en torno a la apropiación de lo público con la iniciativa de Capital Animal.

El 14 de diciembre de 2018 se realizó un primer mural en la localidad de Santa Fe. Con la comunidad de la zona se definió el diseño del mismo siendo las aves nativas bogotanas, como el copetón y la mirla, entre otros, las protagonistas. Cerca de 40 personas de la comunidad, lograron hacer de esta jornada una actividad única y llevando el mensaje del cuidado de los animales y la avifauna de nuestra ciudad.

Posteriormente, el 15 de diciembre, la localidad de Chapinero, en el barrio Marly, fue el segundo escenario. Allí el IDPAC lideró con la comunidad la realización del mural, que tuvo como objetivo plasmar imágenes de los animales que son utilizados para espectáculos de pelea como toros, perros de raza pitbull, gallos de pelea y los peces beta. Los diseños para este mural también los sugirieron los habitantes que residen y laboran en esta zona de Bogotá.

Finalmente, el 16 de diciembre fue el turno para la localidad de Usaquén, perros criollos, gatos y el tradicional copetón bogotano, fueron los diseños seleccionados por la comunidad para desarrollar en el mural ubicado en la calle 153 con carrera 19.

Sede A: Calle 35 # 5 – 35 – CP: 110311

Sede B: Avenida Calle 22 Nº 68C – 51 – CP: 110931

PBX: (57) (1) 2417900/30 ext. 51142 – 51160

www.participacionbogota.gov.co

Deja un comentario

Archivado bajo Actualidad, Arte, Artistas, Colombia, Comunidades, Graffitis, Imagen, Mascotas, Medio Ambiente, Noticias y artículos, Proyectos

Acreditaciones Abiertas para no perderse de la Experiencia FICCI (evento 59 FICCI Festival Cine Cartagena)

Disponibles acreditaciones para la edición 59 del FICCI

Para su edición 59, gracias a su nueva alianza con Ticketcode, el Festival Internacional de Cine de Cartagena de Indias -FICCI- continúa ofreciéndole los mejores beneficios a sus acreditados y trae mejoras en los accesos y oportunidades que brindan cada una de sus cinco acreditaciones. Año a año el Festival apuesta por mejorar la EXPERIENCIA FICCI, para hacer del festival algo más que inolvidable. El FICCI crece como su audiencia y si usted desea asistir a esta fiesta cinematográfica y recibir todos los beneficios que el festival trae para usted, las acreditaciones en línea ya se encuentran disponibles en www.ficcifestival.com. La inscripción en el FICCI 59 le da derecho a seis días de proyecciones, contenidos académicos, kit de bienvenida, ingreso a la ceremonia de apertura y clausura, descuentos en restaurantes y hoteles aliados al Festival, entre otros beneficios más. Todas las acreditaciones, a excepción de Prensa, tendrán 10% de descuento hasta el 10 de enero.

El FICCI además de ser el evento cinematográfico más antiguo y de mayor relevancia de la región, también es uno de los que registra mayor asistencia en salas, razón por la cual acreditarse vale la pena. Año tras año reúne a más de 4.000 acreditados que se suman a la gran participación del público. En 2018, reunió 81.000 asistentes, de los cuales más de 40.000 acudieron a las salas de cine y a sus espacios académicos. Fueron en total 4.411 acreditados, de los cuales 929 fueron de industria, 437 acreditados de prensa, 300 participantes y cerca de 1.100 estudiantes.

Los espacios del FICCI están abiertos al público en general, con una amplia oferta de funciones, en 17 salas de proyección. Durante el festival, la ciudad de Cartagena acoge a más de 400 invitados que están abiertos a compartir sus conocimientos y experiencias a lo largo de 5 intensos días.

Para 2019 el festival pretende que sus asistentes disfruten de una muestra potente de la cinematografía mundial, además de posicionarse como uno de los mejores encuentros de cinéfilos, industria, invitados y amantes del cine.

Existen cinco categorías de acreditación: Participantes, para el público general; Industria, para miembros de la industria audiovisual; Estudiantes, para quienes se encuentren cursando estudios de colegio, pregrado o posgrado; Prensa, para comunicadores y periodistas que realizarán cubrimiento del evento para sus respectivos medios de comunicación; y Benefactores.

Acreditación Industria

Si su interés es hacer negocios, ampliar su red de contactos, mover un proyecto, disfrutar de las actividades exclusivas de networking, tener acceso a los contenidos más privilegiados, esta es la acreditación que debe usar.

Más información.

Acreditación Prensa
Destinada para comunicadores y periodistas que realizarán cubrimiento del evento para sus respectivos medios de comunicación. Esta acreditación no tiene ningún costo, sin embargo, se encuentran sujetas a aprobación por parte de la Agencia de Comunicaciones y Prensa del Festival.
Más información.
Acreditación Participante
Especialmente diseñada para los más cinéfilos, los que no se quieren perder ninguna película que hace parte de la programación del festival. Permite adquirir boletería por anticipado y ofrece acceso prioritario a las proyecciones,
así como a las actividades académicas del
Salón FICCI.Más información.
Acreditación Estudiante
A ella pueden acceder todos aquellos que se encuentran vinculados a una institución educativa y tengan su carné vigente. No importa el programa académico, permite complementar su formación con el acceso prioritario a las proyecciones y ante todo, el acceso prioritario a las actividades del Salón FICCI donde el 50% del aforo está reservado para nuestros estudiantes.
Más información.

Acreditación Benefactor

Adicional al contenido del FICCI, la acreditación le da acceso a la Convención de la Industria audiovisual organizada por el FICCI y una infinidad de accesos y derechos privilegiados a eventos sociales y oficiales de la organización. También acceso a los contenidos en video del FICCI a lo largo de 2019 y una entrada VIP a la entrega de los 35 Premios India Catalina de la Industria Audiovisual.

Más información.

Para no olvidar

Para obtener su acreditación primero debe registrarse como usuario en nuestra página web. Las inscripciones en línea estarán disponibles hasta el 9 de marzo de 2019. Durante los días del festival, del 6 al 11 de marzo, los interesados podrán acreditarse de forma presencial en la oficina de acreditaciones del Festival en Cartagena de Indias. Descuentos por pronto pago hasta el 10 de enero de 2019.

Festival Internacional de Cine de Cartagena de Indias
Calle San Juan de Dios, Baluarte San Francisco Javier
Cartagena, Colombia

Teléfono: (57 – 5) 664 2345
Fax: (57 – 5) 660 1037
www.ficcifestival.com

La agencia de comunicaciones del FICCI
es Velvet Voice, de Laboratorios Black Velvet.

info@lbv.co
Movil: (57) 310.349.2415
Tel: (57+1) 300.1848 /300.1847
www.lbv.co

Deja un comentario

Archivado bajo Cine colombiano, Cine Internacional, Colombia, Comunidades, Cultura Colombiana, Estadísticas, Eventos en Colombia, Eventos Internacionales, Festivales, Industria, Noticias y artículos, Organizaciones

¿ES BUENA LA TEMPORADA DE VACACIONES PARA QUE UNO SE OPERA?

¿ES BUENA LA TEMPORADA DE VACACIONES PARA OPERARSE?

  • El tiempo necesario para recuperarse de una intervención quirúrgica es de 10 días mínimos estipulados legalmente.
  • El porcentaje de cirugías entre hombres y mujeres actualmente es similar, no varía mucho.
  • Los dos factores más importantes que mueven el turismo estético son el personal especializado y la variación de precios.

Las vacaciones ahora no solo son aprovechadas para disfrutar en familia y salir de viaje, hoy en día, estas fechas son empleadas para realizarse intervenciones quirúrgicas de diferente índole.

El Dr. Paulo Andrés Escobar, cirujano plástico facial y otorrinolaringólogo indica que es correcto operarse en vacaciones en la medida en que la gente tiene más tiempo disponible para la recuperación del postoperatorio y deja a un lado sus responsabilidades para dedicarse al cuidado propio, sin embargo, también hay personas que deciden no hacerlo para no pasar la temporada en recuperación.

¿QUÉ CIRUGÍA ES LA MÁS COMÚN PARA ESTAS FECHAS?

Los pacientes más comunes para la fecha son quienes deciden hacerse procedimientos faciales , en el caso de El Dr. Paulo Andrés Escobar, la rinoplastia es uno de los más comunes, tanto por primera vez como por reconstrucción debido  a malos procesos realizados anteriormente, del mismo modo los rejuvenecimientos se practican frecuentemente el factor inicial es la recuperación rápida que va de 10 a 15 días para quedar completamente cicatrizado, ya que en las intervenciones como aumento de senos, liposucción entre otras , el tiempo mínimo de reposo total es de un mes, una de las técnicas más usadas es la endovenosa o intravenosa que tiene una recuperación rápida y efectiva.

ENTRE HOMBRES Y MUJERES, ¿QUIEN SE OPERAN MÁS?

Actualmente el porcentaje está entre un 50% en los dos sexos, ya que tanto hombres como mujeres deciden hacerse retoques en su mayoría faciales en una edad de 40 a 50 años para rejuvenecer su rostro.

EL TURISMO ESTÉTICO

La razón principal porque Colombia es el segundo destino de Latinoamérica en cirugías plásticas es por la calidad y estrictos protocolos en las cirugías plásticas.
Los extranjeros llegan a Colombia en búsqueda de mejores profesionales, muchas veces desde grandes distancias debido a que en sus países los tiempos de espera en los sistemas de salud son largos, de tal manera que realizarse alguna intervención puede tardar meses. Sin embargo, la causa principal es la variación de precios entre los países.

RECOMENDACIONES A LA HORA DE OPERARSE

  • El Doctor Paulo recomienda tener la seguridad y contar con el tiempo al momento de realizarse una intervención quirúrgica para que sane de manera correcta, indica que también en las vacaciones de marzo, semana santa y mitad de año es bueno operarse.
  • Luego de una cirugía contar con mínimo 10 días que son los estipulados por la ley para el postoperatorio.
  • Asistir a los controles necesarios para evitar complicaciones como las infecciones y demás.

Las vacaciones son un tiempo de descanso para dejar a un lado las responsabilidades y aprovechar lo que la rutina no permite; las operaciones o intervenciones son procesos se están realizando para estas fechas, lo realmente importante es llevarlas a cabo en un lugar seguro y con personas capacitadas así como cuidarse debidamente.

Martha Cano A. – Directora MARTE COMUNICA

Héctor Fabio Duque Z. – Coordinador Logístico

Celulares. 311 275 54 66 -. 3108575304

Teléfono: (57-1) 814 17 59

Bogotá – Colombia

Deja un comentario

Archivado bajo Actualidad, Ciencias, Colombia, Controversia, Cuidados, Debates, Enfermedades, Estadísticas, Noticias y artículos, Salud, Turismo

70 AÑOS DE LA PROPIEDAD HORIZONTAL EN BOGOTÁ (desde IDPAC)

70 AÑOS DE LA PROPIEDAD HORIZONTAL EN BOGOTÁ

A finales del año 1948 el Gobierno Nacional expidió la Ley 182, con la cual nació el régimen especial de dominio denominado “Propiedad Horizontal”, el cual hoy se constituye en la principal forma de habitar el territorio de la ciudad, en edificios, conjuntos y copropiedades.

Actualmente, el 70 por ciento de la población de Bogotá vive en propiedad horizontal; la ciudad cuenta con más de 60 mil predios de propiedad horizontal, sin embargo, solo 22.000 están registrados debidamente en las alcaldías locales de Bogotá.

Hoy después de estos 70 años, dentro de diversas acciones, el Distrito ha dado cumplimiento al Acuerdo Distrital 652 de 2016, con la conformación de los 19 Consejos Locales de Propiedad Horizontal de Bogotá y avanza hacia una política pública de Participación Ciudadana y Convivencia en Propiedad Horizontal, a través de programas de capacitación y promoción de la participación ciudadana en propiedad horizontal y la promoción de la Convivencia y mecanismos alternativos de solución de conflictos en propiedades horizontales, liderados por el Instituto Distrital de la Participación y Acción Comunal -IDPAC.

Cabe destacar que Bogotá hoy cuenta con 143 Consejeros y Consejeras de Propiedad Horizontal electos el pasado 30 de septiembre quienes representan a las diferentes copropiedades de las 19 localidades donde se han instalado los Consejos Locales de Propiedad Horizontal, estas nuevas instancias serán fundamentales en la construcción colectiva de la política pública y en el abordaje de muchos de los desafíos que enfrenta la propiedad horizontal.

Fuente: IDPAC: http://participacionbogota.gov.co/70-anos-de-la-propiedad-horizontal-en-bogota

Deja un comentario

Archivado bajo Actualidad, Colombia, Comunidades, Estadísticas, Leyes y Decretos, Noticias y artículos