Hiroki Fukunaga, el defensor de los ryokanes: “La cultura es el bien más preciado que tiene Japón” (desde Expansión)

Desde Expansión publican la siguiente entrevista:

Hiroki Fukunaga, el defensor de los ryokanes: “La cultura es el bien más preciado que tiene Japón”

Hiroki Fukunaga fundó en 2014 la prestigiosa asociación The Ryokan Collection. Su objetivo: preservar las tradiciones japonesas de hospitalidad y dar a conocer fuera de su país los “ryokanes”, alojamientos tradicionales.

Omotenashi. El término saldrá varias veces a lo largo de una cita que se prolongará durante dos tardes en diferentes lugares de Tokio. La primera vez que lo oí fue cuando la ciudad arrebató a Madrid la candidatura para albergar los Juegos Olímpicos de 2020. Omotenashi, el refinado arte de recibir de los japoneses, fue uno de los factores que inclinó la balanza en favor de la capital nipona. La palabra ocupó titulares en la prensa occidental, que trataba así de desentrañar las claves de esta “arma secreta” que otorgó a Tokio por segunda vez la condición de sede olímpica y al país un feliz aliento tras esa especie de conmoción nacional que supuso la tragedia de Fukushima.

Omotenashi, mon amour, llegó en un momento muy oportuno. “Es una palabra difícil de traducir, va más allá de la filosofía de la hospitalidad en el sentido occidental tradicional. Está más conectada con el deseo profundo de un anfitrión de que su huésped se sienta feliz”. Hiroki Fukunaga (Hyogo, 9 de mayo de 1970), habla con conocimiento de causa. Involucrado en hostelería desde su juventud, fue su “amor” por este refinado y respetuoso arte de recibir íntimamente ligado a la cultura de su país, lo que le llevó hace unos años a fundar The Ryokan Collection, una asociación que engloba por primera vez algunos de los mejores alojamientos de carácter tradicional de Japón.

P: Para quien no esté familiarizado con los “ryokanes”, ¿podría explicarnos sus rasgos esenciales?

R: Desde hace más de 1.300 años, las posadas tradicionales japonesas han mantenido el espíritu del omotenashi. La mayoría son establecimientos familiares con pocas habitaciones. Están estrechamente unidos con la sensibilidad japonesa hacia la naturaleza, hacia la vivencia de las peculiaridades de cada estación del año y hacia los placeres gastronómicos. Pero quizá lo más característico es el clima de respeto mutuo que se establece entre el huésped y el anfitrión y que crea un ambiente muy especial que tal vez no se da en ninguna otra cultura de la hospitalidad del mundo.

Su origen se relaciona con las humildes casas de descanso que los monjes budistas ofrecían a los peregrinos, especialmente entre Tokio y Kioto, muchos surgidos a mediados del siglo XVIII. Entre Edo (Tokio) y Kioto surgió por entonces una gran demanda de alojamiento dado el gran número de personas que se trasladaban entre ambos lugares. Por eso es ahí donde se encuentran la mayoría de los ryokanes. También porque es una zona de abundantes aguas termales y muchos ryokanes se levantaron en sitios donde los huéspedes pudieran disfrutar de los beneficios de estas aguas.

P: Su trayectoria profesional ha estado más bien ligada a grandes cadenas internacionales. ¿Cómo surgió su idea de crear la asociación de “ryokanes”?

R: Siempre quise trabajar en hostelería. Me gustaba la idea de tratar con huéspedes. Con 18 años entré de botones en un hotel. Primero Tokio, luego Londres y más tarde Singapur. En esta ciudad compaginé mi trabajo con los estudios universitarios de hostelería y márketing. Durante años trabajé para Forte y Meridien. En una ocasión tuve que organizar un evento para los directores de estos hoteles en Japón, todos ellos occidentales. Decidí hacer algo diferente y les llevé a un ryokan cerca de Tokio. Durante dos días disfrutaron de la esencia del omotenashi, se bañaron en los onsen [aguas termales], cenaron kaiseki [picoteo que se sirve con la ceremonia del té], se vistieron con yukatas [más ligero que un kimono]. Fue un gran ejercicio de teambuilding y regresaron impresionados con el nivel de servicio y con las tradiciones japonesas sobre hospitalidad. A pesar de que muchos eran directores de algunos de los mejores hoteles del país, no lo conocían y les impresionó muy gratamente. Y ahí es donde pensé en mi proyecto, en que merecía la pena apostar por los ryokanes y darlos a conocer.

Para leer completa esta entrevista, pueden ir al enlace de Expresión: http://www.expansion.com/fueradeserie/personajes/2017/07/17/596760d722601de05b8b464b.html

La estigmatización de la universidad pública (desde Semana)

Desde Semana de Colombia publican el siguiente artículo:

La estigmatización de la universidad pública

En días pasados, los dos principales medios de comunicación del país incluyeron en sus titulares a la Universidad Nacional, en tanto algunos de los sindicados de los actos de terrorismo del Centro Comercial Andino resultaron ser egresados de dicho centro educativo. Subsisten serias dudas sobre este proceso, pero tendrán que ser los jueces quienes tomen las decisiones y no unos medios que no deberían conocerlos, ni una población que carece de elementos para juzgar, a no ser por los divulgados previamente por los mismos medios masivos. La democracia se debilita cuando quien juzga carece de conocimiento o cuando al juzgado no se le garantiza el debido proceso.

Andrés Salazar, representante de estudiantes ante el Consejo Superior de la Nacional, comentó en radio que, el día del examen de admisión, su mamá se había quedado rezando porque temía que si ingresaba “se lo iban a volver un tirapiedra o guerrillero”, prejuicios que suelen ser más comunes de lo que se piensa. De manera irresponsable y amarillista, estas descalificaciones se divulgan, una y otra vez, en algunos de los principales medios de comunicación del país. Sin embargo, si se analizan con cuidado, quedan desmentidos por completo.

En la Universidad Nacional han estudiado algunos de los más grandes empresarios del país, como Ardila Lülle, Luis Carlos Sarmiento o Nicanor Restrepo. También lo han hecho científicos del nivel de Manuel Elkin Patarroyo o Salomón Hakim; grandes artistas como Salmona o filósofos como Antanas Mockus, entre muchos otros. La lista sería interminable.

También resulta interesante saber que algunos de los más importantes líderes de la derecha colombiana han sido formados en las universidades públicas del país. Entre ellos, Álvaro Uribe, quien se graduó en Derecho de la Universidad de Antioquia, o Laureano Gómez, egresado de Ingeniería de la Nacional. La explicación es en extremo sencilla: la Nacional tiene 50.000 estudiantes de pregrado, otros 10.000 en postgrado y más de 100.000 egresados. En ese gigantesco grupo de personas está representado todo el país político, religioso y regional. Por ello, no debe extrañar que se exprese una gama muy diversa de ideologías y creencias. En contra de lo que piensa una amplia parte de la población, eso habla muy bien del carácter democrático y libre de la formación que de tiempo atrás se ha desarrollado en sus aulas.

Lo que sucede es que en un país que tiene tan baja calidad en su educación es muy frecuente que la gran mayoría de la población nunca llegue a leer ni a pensar de manera crítica. Como no lo hace, su mente es presa fácil de maniqueísmos y prejuicios.  Como los niños, una amplia parte del país tiende a pensar en “blanco y negro”; y a dividir el mundo entre “buenos” y “malos”. Conserva una visión única y elemental de las cosas. Y en esa historia “única”, los estudiantes de la Universidad Nacional son vistos como “tirapiedras”, de “izquierda” y “terroristas”. La realidad es rica en colores, matices, tensiones y contradicciones; pero esa diversidad sólo se valora con formación de alta calidad. Sin ella, no son visibles ni la complejidad, ni las contradicciones.

Para leer completo este artículo, pueden ir al enlace de Semana: http://www.semana.com/educacion/articulo/univerisdad-nacional-estigmatizacion-de-las-universidades-publicas-en-colombia/532873

Fútbol femenino en Colombia: una conquista que promete más goles (desde Razón Pública)

Desde Razón Pública redactan el siguiente artículo:

Fútbol femenino en Colombia: una conquista que promete más goles

La inauguración de la liga profesional de fútbol femenino en Colombia país debe entenderse en dos sentidos:

  • Como una lucha histórica de las mujeres a quienes desde el origen del fútbol se les impidió jugarlo –incluso por ley, como ocurrió en Brasil– por un sinfín de razones que se resumen en dos argumentos: la ofensa a la moral pública y el poner en peligro la procreación de la especie.
  • Como uno de los casos donde el deporte sirve como espacio privilegiado para reivindicar ciertas luchas sociales, entre las cuales se destacan las que libran dos poblaciones tradicionalmente discriminadas: los afrodescendientes y las mujeres.

El protagonismo de los afrodescendientes en el deporte es tan marcado que sirvió de base a una representación social que les atribuye cualidades biológicas (juegan bien porque son negros) en lugar de admitir que tal capacidad atlética es más resultado de la discriminación y de la respuesta política del grupo afectado que de la naturaleza. El deporte es quizá la mejor herramienta de la lucha afro: cada triunfo deportivo es también una victoria política.

Paralela a esa lucha racial avanza la reivindicación de género, que desafía al deporte como un asunto de hombres para hombres. Este postulado -consecuencia de la fuerza consuetudinaria del sistema patriarcal- relegó a las mujeres a ser espectadoras o a ser parte de la recompensa de los campeones que disfrutan de sus besos en las ceremonias de premiación, como todavía pasa en el ciclismo.

La naturalización del deporte como actividad masculina correspondía a lo que sigue ocurriendo con la sociedad en general: las posiciones sociales y las relaciones de poder se establecían en virtud del género (y también de lo étnico). Había cargos y roles exclusivamente para hombres y para mujeres. Ser presidente de una república, sacerdote y futbolista eran posibilidades prohibidas para las mujeres. De hecho, las dos primeras prohibiciones siguen vigentes en el mundo.

Por eso la existencia de cada mujer deportista es un logro para aplaudir. Es fruto de una lucha ganada contra el poder cotidiano, contra el sistema social establecido. Esto es particularmente meritorio en disciplinas deportivas tradicionalmente masculinas, como los deportes de contacto (entre ellos el boxeo) y el fútbol. Basta ser niña e intentar convencer a los padres de querer practicar alguno de esos deportes para sentir el peso de la sanción social expresada en prejuicios lapidarios como: “mujer que juega fútbol es lesbiana o marimacho”.

En este contexto de dominación masculina, donde se ejerce violencia real y simbólica contra las mujeres que se atreven a practicar ciertos deportes –pues está claro que disciplinas como la gimnasia y el voleibol escapan de ese estigma–, emerge el fútbol femenino que ha tenido un desarrollo sobresaliente en sociedades donde el fútbol masculino no es tan importante, como Estados Unidos, Canadá, Noruega, Suecia y China.

En Estados Unidos, por ejemplo, el fútbol soccer es todavía considerado “cosa de mujeres y de inmigrantes latinos”, lo cual refleja la condición periférica en la que se encuentra. Y esta condición se expresa incluso en la diferencia del trato que la propia FIFA da al fútbol femenino en relación con el masculino. Los calendarios, los horarios de los juegos y las condiciones de las canchas –las mujeres, por ejemplo, han jugado mundiales en césped sintético– aún parecen un complemento, un añadido, para el establishment masculino del balompié.

Para leer completo este artículo, pueden ir al enlace de Razón Pública: http://www.razonpublica.com/index.php/cultura/10384-f%C3%BAtbol-femenino-en-colombia-una-conquista-que-promete-m%C3%A1s-goles.html

¿ Y la ética en el periodismo investigativo? (desde Las 2 Orillas)

Desde Las 2 Orillas publican el siguiente artículo:

¿ Y la ética en el periodismo investigativo?

Desde el origen del hombre, asumir un rol desde el trabajo, ha permitido crear una identificación personal a partir del aporte que su trabajo brinda a la sociedad a la que pertenece. Los artesanos, hombres que desarrollaban una actividad específica por medio del uso de habilidades específicas adquiridas por años de experiencia y tradición, le brindaban una posición respetable y un valor a su trabajo más allá de la ganancia económica. Este tipo de valor del trabajo se mantuvo por siglos hasta la llegada de la revolución industrial. La maquina desplazo a los hombres como musculo y energía del trabajo, y los convirtió en parte de sí misma. Evolucionamos en un piñón más del andamiaje de la fábrica en beneficio de la propia humanidad y su capacidad de aprovechar su tiempo de ocio. Todo lo anterior resulto en contra de ese ideal de compromiso social hacia la comunidad desde el trabajo. Bauman contemplaba que era imperativo reevaluar el valor del trabajo actual y reconsiderar la importancia de recuperar el sentido de dignidad que brindaba el trabajo como elemento primordial en la construcción de una sociedad que se se daba en la antigüedad.

Los medios de comunicación, desde los Praecones romanos hasta la llegada de la radio y el cinematógrafo, han buscado cumplir con la difícil tarea de informar los hechos que competen a las comunidades a las cuales están dirigidos. Los hechos y la forma en que son expresados se determinan desde el contexto donde se dan. El manejo de la información y la manera en que la misma es usada y difundida, así como el efecto que produce en la vida y la cotidianidad de las personas es lo que conforma lo que llamaríamos, la opinión pública. Desde estos orígenes el valor de la información ha sido el detonante de la mayoría de los grandes acontecimientos de la historia humana.

Colombia no ha sido la excepción. Un país que desde su concepción ha explotado los medios de información en su mayoría para beneficios particulares, donde su historia está plagada de mensajes mal entendidos, informaciones tergiversadas o simples ocultamientos, todos ellos detonantes de situaciones en muchos casos trágicas e irreparables. El trabajo de reconstruir la memoria histórica en los últimos 10 años ha sido primordial para entender este fenómeno.
Pero en la actualidad ¿Cómo se manejan estos medios?, ¿Qué mensajes transmitimos y de qué manera llegan a los colombianos?, ¿qué nivel de ética y responsabilidad social tienen aquellos que son dueños de la información?

Podemos remitirnos ya al tema que nos atañe en este articulo propiamente: La televisión como industria explota precisamente dos elementos primordiales: La información y el entretenimiento. La materia prima de esta fábrica llega a sus manos simple y cruda. Honesta y sin matices. El moldearla, manipularla y brindarle un valor económico se reduce al nivel de honestidad con el cual esta se forja para venderse y aprovecharse al máximo.

Una imagen dice más que mil palabras, muchas pueden contar una historia. Si estas imágenes están acompañadas por personas que dan testimonios, la imagen se blinda y se vuelve irrefutable. Pero esa historia tiene matices, es manipulable y termina siendo un arma de opinión falsa y amarillista que explota los peores sentimientos de la comunidad, con la falsa idea de la justicia y la retribución. A diferencia de las multiplicaciones matemáticas, el orden de los factores si alteran y determina el producto. Los programas de periodismo de investigación, de altos niveles de rating en la televisión, emplean las técnicas más elaboradas de montaje y periodismo de choque, buscando explorar los hechos desde su fondo, falsamente buscando la verdad y haciendo de ella un arma para intimidar, generar miedo o indignación, o simplemente para destruir a alguien.

Para leer completo este artículo, pueden ir al enlace de Las 2 Orillas: https://www.las2orillas.co/la-etica-en-el-periodismo-investigativo/

El fin del gobierno Santos: transiciones, incertidumbre e ingobernabilidad (desde Razón Pública)

Desde Razón Pública redactan el siguiente artículo:

El fin del gobierno Santos: transiciones, incertidumbre e ingobernabilidad

A poco más de un año de culminar su segundo período, el presidente Santos y su equipo atraviesan lo que podría considerarse como una larga secuencia de adversidades.

Algunas de estas adversidades se deben al agotamiento normal de cualquier gobernante después de casi ocho años en el poder, incluyendo el desgaste paulatino de la coalición de gobierno (que sin embargo, en el caso de Santos -y especialmente en los momentos críticos- ha sido consistente y leal, aunque bastante “en-mermelada”).

En un país poco acostumbrado a gobernantes de larga permanencia en el cargo, lo que le ocurre a Santos no difiere de la creciente pérdida de gobernabilidad que aquejó al hoy senador Uribe durante su último año. De hecho, el último año de gobierno es un período propicio para los escándalos y rupturas, y es usual que los altos cargos vayan quedando en cabeza de figuras de segundo orden porque los principales están dedicados a asegurar su futuro político.

Pero sí hay un rasgo claramente distinto en el caso de Santos: aun en esa última fase el hoy senador Uribe mantuvo altos índices de favorabilidad con los cuáles gobernó y ha podido hacer oposición. Por el contrario el presidente Santos debe lidiar con una favorabilidad cada vez más frágil y en caída libre.

Y si la comparación se hace entre Santos I y Santos II, es obvio el malestar de una sociedad que día a día se distancia del gobierno. Si en 2013 y 2014, con la economía a favor y cifras presentables, había críticas y rechazo al presidente,  hoy estas emociones se han intensificado. Y aquí han jugado al menos tres factores importantes:

  • Una incapacidad excepcional del presidente y su equipo para conectarse con la sociedad colombiana;
  • La imposibilidad crónica para comunicar creíblemente los logros del gobierno y la que podía considerarse una buena gestión, y
  • Una oposición de derecha capaz de cobrar sin cansancio las traiciones, los errores y los derroches del gobierno.

Sin cifras favorables en lo social y con una economía que afronta problemas severos, ni siquiera la paz es un argumento válido. Muy al contrario, la paz es un motivo de críticas y oposición.

La innegable disminución de la violencia no parece influir sobre una opinión pública fragmentada entre quienes apoyan las negociaciones a ultranza, quienes la critican de manera implacable, quienes no perciben en el día a día los dividendos de la paz, quienes siempre han tenido demandas desatendidas por el Estado (maestros, camioneros…) y los militares que no han recibido la libertad condicionada o que ven con recelo la posible intervención de la Corte Penal Internacional. Pero independientemente del perfil de los actores lo que los une es la distancia con la gestión gubernamental.

En este contexto cabe preguntarse si en realidad hubo un tránsito de un buen gobierno a un mal gobierno, incapaz, lleno de promesas inconclusas y con un deterioro creciente.  Este  último año del gobierno de Santos podría compararse con las experiencias de dos gobiernos que en solo cuatro años hicieron suficiente para obtener un descrédito generalizado: el de Ernesto Samper y el de Andrés Pastrana.

Más allá de personalidades, equipos y circunstancias, es importante considerar algunos elementos contextuales. El desempeño de la economía y el leve retroceso en conquistas sociales ofrecen un panorama adverso, pero los escándalos de corrupción, los avatares de la paz y la fragmentación de fuerzas políticas y sociales completan un horizonte muy poco alentador. Para muchos analistas la razón de esta crisis está en la pérdida de legitimidad de las instituciones y, en últimas, en la demostración de la endeble calidad de nuestro arreglo democrático.

Sin que el panorama sea necesariamente alentador, vale la pena intentar otra explicación. Lo que vive Colombia hoy en términos políticos e institucionales es el resultado de una superposición de transiciones que arrancó con la reelección que el presidente Uribe hizo aprobar con ayuda del cohecho. Desde entonces, hace ya 13 años, y sin que la reforma que elimina la reelección se haya hecho sentir aún, las reglas de juego siguen siendo  inciertas.

Para leer completo este artículo, pueden ir al enlace de Razón Pública: http://www.razonpublica.com/index.php/politica-y-gobierno-temas-27/10389-el-fin-del-gobierno-santos-transiciones,-incertidumbre-e-ingobernabilidad.html

Siete puntos con los que su negocio obtendrá productividad, agilidad y reducción de costos (desde TOTVS)

7 puntos con los que su negocio obtendrá productividad, agilidad y reducción de costos

Douglas Medeiros, Gerente General TOTVS Andina

La forma en que las empresas se relacionan y se comunican actualmente cambió. La información está disponible en muchos medios y la velocidad de entrega es más rápida que la capacidad de procesamiento, esto es, recibimos mucha información y la mayoría de las veces no sabemos qué hacer y cómo utilizarla para la toma de decisiones. En su organización no es diferente, ¿cómo responden a eso sus colaboradores, cómo se realiza la toma de decisiones y cómo podemos tener mayor productividad dentro de este contexto?

TOTVS entiende estos desafíos por ello listamos siete beneficios de fluig una plataforma de productividad y colaboración que gestiona personas, documentos e identidades y que necesita conocer para soportar el crecimiento de su negocio. A través de fluig ajusta sus procesos, mejora su comunicación y transforma el ambiente de trabajo de sus colaboradores.

  1. Generador de proceso: permite automatizar diferentes procesos y actividades de gran complejidad, posibilitando la creación de diseño y el mapeado de procesos; es decir, la organización va a poseer un único camino para ejecutar un conjunto de actividades, por lo tanto todos los usuarios ejecutarán el proceso del mismo modo. Esto permitirá el registro y la documentación del proceso, generando conocimiento para todos los involucrados en esa actividad, con lo cual se evitarán errores y re trabajos que favorecen la reducción de costos en la capacitación de colaboradores.
  2. Revisión ordenada: es una actividad en el proceso de gestión que nos posibilitará tener mayor eficiencia y agilidad en la administración y el control de las informaciones; es decir, es un recurso que va a identificar, localizar y regresar un conjunto de registros con base en criterios de investigación como grupos, subgrupos, series y piezas documentales.
  3. Acompañamiento del Proceso: el acompañamiento le permite supervisar el progreso de cada actividad en el proceso; porque las organizaciones no operan sobre la base de la improvisación, todo debería funcionar dentro de ciertos límites de tiempo y horarios.

Por lo tanto, las organizaciones requieren un considerable esfuerzo de vigilancia en sus diversas operaciones y actividades, donde monitorear significa supervisar estas operaciones y actividades para garantizar que la planificación está bien ejecutada y que se logren los objetivos correctamente.

  1. Plazo de Conclusión: la gestión de los plazos para la finalización de las actividades pasa a ser de suma importancia e incuestionable, ya que el hecho de no cumplir el plazo puede provocar un gran impacto en la organización con multas y sanciones, por lo tanto, el control de la fecha de finalización debe ser acompañado y supervisado.

Para mitigar los plazos de la conclusión de las actividades podemos notificar al solicitante y al gestor con advertencias de la tolerancia, la frecuencia y el aviso de expiración, volviendo la actividad preventiva.

  1. Mecanismo de Asignación: los mecanismos de asignación son componentes que permiten seleccionar a determinados usuarios para conceder ciertas acciones, como la función de gestor de un proceso, la recepción de los procesos completados y la ejecución de las acciones sobre los archivos adjuntos de las solicitudes.
  2. Notificación a los Usuarios: las notificaciones son avisos al usuario en relación con los pendientes o acontecimientos importantes dentro del sistema. Algunas formas de entrega de estas notificaciones pueden ser a través de la central de notificaciones del usuario; la recepción de e-mails por parte del usuario y las notificaciones vía SMS en los celulares.
  3. La Central de Tareas: engloba todas las tareas en las cuales el usuario está involucrado, ya sea como solicitante, responsable, gerente, autor o aprobador. Permitiendo la automatización y el control de procesos a través de documentos y delegar tareas a los usuarios, todas las tareas pendientes o solicitudes del usuario son reunidas en este recurso.

fluig, se convierte así en la herramienta perfecta para digitalizar el flujo de información dentro de la empresa e impregna toda su gestión, por medio de una única plataforma. La estandarización de procesos garantiza seguridad y previsibilidad, ya que reduce errores y aumenta la productividad.

Acerca de TOTVS

Proveedor de soluciones de negocios para empresas de todos los tamaños, comercializa software de gestión, plataformas de productividad y colaboración, hardware y consultoría; líder absoluta en el mercado de SMB de América Latina. Con más de 50% de marketshare en Brasil, TOTVS está presente en 41 países. En Brasil, cuenta con 15 filiales, 52 franquicias, 5 mil canales de distribución y 10 centros de desarrollo. En el resto del mundo, cuenta con 7 filiales, 5 centros de desarrollo (Estados Unidos, México, China y Taiwán) y numerosos canales de distribución. Para más información, acceda al website.

Links

 

 

 

 

 

Los especialisísimos alcaldes locales (desde Razón Pública)

Desde Razón Pública redactan el siguiente artículo:

Los especialisísimos alcaldes locales

Algo está pasando en Bogotá con esto de las localidades: que nada va a pasar.

Por primera vez, desde 1992, los programas de gobierno de los dos candidatos a la Alcaldía que obtuvieron la mayor votación no mencionaron la descentralización. Tanto en uno como en otro caso se habla de las localidades como los sitios donde ocurrirían las cosas.

Hoy en día los políticos no van “a los barrios”, sino a “las localidades”, aunque en realidad van a los barrios. No se atienden las necesidades de “los barrios”, sino de “las localidades”, aunque en verdad se atienden las necesidades de aquellos. Este es un cambio en el lenguaje que ha traído más confusiones que precisiones.

En el programa de gobierno “Recuperemos Bogotá”, que el candidato Peñalosa presentó en nombre de Equipo Bogotá y Cambio Radical, la palabra “localidades” aparece once veces, siempre como sitio: habrá arte, deportes, colegios, jardines escolares, megacentros comunitarios en las localidades…, aunque se atenderá, como es de esperar, a la vecindad del proyecto, no a la localidad.

“Alcaldía local” no aparece. “Juntas Administradoras Locales” menos, pues estas están conformadas por fantasmas, los “ediles”. ¿Acaso no es un fantasma alguien que existe pero es invisible?

El candidato decidió sus prioridades, y no incluyó la descentralización. Es su elección, la hizo pública… y la va a cumplir. Emprender cambios en el régimen es una pelea que prefirió no dar.

Por su parte, “Un acuerdo para sacar Bogotá adelante”, el programa de doscientos puntos de Rafael Pardo respaldado por el Partido Liberal y el Partido de la U, menciona las localidades trece veces también como lugar donde pasan o pasarán cosas. Con una excepción, el punto 175, que habla someramente de la descentralización, la autonomía de las localidades y de su participación, mediante consulta, en la construcción del plan de desarrollo.

Sin embargo, en dicho punto no hay relación entre el diagnóstico y la propuesta. Suena democrático, pero no es operacionalizable. ¿Cómo se consulta “a las localidades” si estas no son personas? Su expresión concreta resultaría demasiado prosaica: ¿a los alcaldes locales? ¿A las Juntas Administradoras Locales integradas por fantasmas? ¿A las doscientas personas que por localidad asisten-resisten a los encuentros ciudadanos?

Ni el actual plan de desarrollo “Bogotá mejor para todos” ni los acontecimientos de rutina administrativa de este año y medio de la administración de Peñalosa dejan entrever que haya intención de actuar sobre los problemas estructurales de los Gobiernos descentralizados de estas jurisdicciones territoriales.

El desinterés no es un capricho, sino que está en el ambiente. Incluso en esta revista se nota: el tema se trató por última vez hace ya cinco años, en abril del 2012, cuando Alberto Maldonado sentenció: “Petro no va fortalecer la descentralización en Bogotá”.

En el programa de gobierno de Petro había una frase escueta, aunque concreta, “Ampliaré la descentralización hacia las localidades”. En su momento, Maldonado revisó el borrador de lo que sería el plan de desarrollo “Bogotá humana” y no encontró más que palabras vagas.

En contraste, los posteriormente nuevos mejores examigos de Gustavo Petro -Samuel Moreno/Clara López y Luis Eduardo Garzón- hicieron algo diferente. Incluyeron en sus programas y en sus planes de gobierno la descentralización.

Para leer completo este artículo, pueden ir al enlace de Razón Pública: http://www.razonpublica.com/index.php/regiones-temas-31/10391-los-especialis%C3%ADsimos-alcaldes-locales.html