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BibloRed abre talleres gratuitos para narrar a Bogotá en 100 Palabras

BibloRed abre talleres gratuitos para narrar a Bogotá en 100 Palabras

  • Los niños, las niñas, los jóvenes y los adultos podrán beneficiarse con los talleres de formación gratuitos sobre escritura creativa
  • Para consultar las bases de la concurso Bogotá en 100 Palabras, haga clic aquí

A partir del 9 de septiembre se abren los talleres de formación gratuitos en la Red Distrital de Bibliotecas Públicas de Bogotá, BibloRed, con el objetivo de brindar herramientas de escritura creativa para aquellos que quieran participar en la sexta edición de “Bogotá en 100 Palabras”, el concurso de relatos breves que invita a la ciudadanía a escribir sobre la vida en Bogotá. 

Los talleres de escritura creativa están dirigidos a los narradores y las narradoras de la ciudad de todas las edades. Los talleres de microrrelatos para los niños y niñas, los jóvenes y los adultos buscan a partir de la lectura y el análisis de algunos cuentos breves, así como de la exposición de trucos narrativos, conseguir la mayor brevedad narrativa que sea posible.

“Bogotá en 100 Palabras ha contribuido al fomento de la escritura y la lectura en personas de todas las edades y ámbitos en Bogotá. Desde BibloRed apoyamos con la formación en escritura creativa a través de talleres en las bibliotecas públicas de la ciudad, con el ánimo de que las y los bogotanos puedan escribir sus relatos y participar de la convocatoria que seleccionará a los 100 mejores relatos breves de Bogotá”, afirmó Consuelo Gaitán, directora de Lectura y Bibliotecas de la SCRD y BibloRed.

Los interesados podrán participar de manera gratuita en los talleres de escritura creativa en la biblioteca más cercana de la ciudad. Consulte las fechas y horarios a continuación:

‘Mi casa es un libro’
Taller de microrrelato con niñas y niños

Este taller parte de la voz como instrumento para narrar. La búsqueda creativa tomará como inspiración la estimulación sensorial, los espacios cotidianos y la imagen, para explorar herramientas de construcción de relatos cortos

Será conducido por la tallerista Lisa Colorado, filósofa, maestrante en Escritura Creativa del Instituto Caro y Cuervo. Ha trabajado como editora en revistas de divulgación académica y literaria. Cuenta con experiencia en docencia, acompañamiento, asesoría y creación de material pedagógico y didáctico. En los últimos meses ha trabajado en el laboratorio creativo del Centro de Memoria Histórica Naturaleza relatada, enfocado a ex-combatientes de las FARC.

Biblioteca Pública Virgilio Barco
17 de septiembre a las 11:00 a.m. 

Biblioteca Pública Arborizadora Alta 
17 de septiembre a las 3:00 p.m. 

Biblioteca Pública Mirador 
18 de septiembre a las 10:00 a.m 

Biblioteca Pública Del Deporte El Campín 
20 de septiembre a las 10:00 a.m 

Biblioteca Pública Las Ferias / IED Juan del Corral 
22 de septiembre a las 9:00 a.m 

Biblioteca Pública Julio Mario Santo Domingo 
24 de septiembre a las 3:00 p.m.

Biblioteca Pública La Peña 
28 de septiembre a las 3:00 p.m 

Biblioteca Público Escolar Pasquilla 
29 de septiembre a las 3:00 p.m.

Biblioteca Pública El Parque
1 de octubre a las 10:00 a.m

‘Entre más corto más cuento’ 
Un laboratorio sobre el microrrelato y su extrema brevedad para jóvenes

‘Entre más corto más cuento’ es un laboratorio en el que se abordará el microrrelato a través del tiempo, con sus posibilidades y contraindicaciones, con sus estructuras dinámicas y su espíritu poético, pero sobre todo es un espacio en el que se explorarán las distintas experiencias que la brevedad, desde la escritura misma, nos plantea hoy, en este mundo acelerado y sobrecargado de información. 

Un taller en el que leeremos a quienes han contribuido a la expansión del género y en el que trabajaremos a partir de diversas lecturas, diversos sonidos, diversos momentos y materiales que sin duda contribuirán en la búsqueda de ese extraño lugar que es el microrrelato. Así mismo, el laboratorio plantea un acercamiento a las fuentes de la creación y a los aspectos necesarios para la escritura y lectura de microrrelatos de diversas facturas. 

Será conducido por el tallerista John Galindo, poeta y escritor colombiano. Ha sido ganador del Premio Nacional de Poesía de la Universidad Externado de Colombia (2006) y del IV Premio de Impulso a la Poesía Joven Colombiana (2007). Con el libro Lavar la culpa ganó el Premio Nacional de Poesía Tomás Vargas Osorio en 2016. Su novela Aviones que se estrellan contra todo recibió la Beca Bicentenario de Creación 2019 y en el 2020 recibió el Premio del XXX Festival Internacional de Poesía de Medellín y uno de los estímulos del Instituto Distrital de las Artes – Idartes por su libro Peligro en las calles del cielo. Cuentos y poemas suyos han aparecido en publicaciones nacionales e internacionales y en diversas antologías.

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Felices 484 años de Bogotá, la capital lectora

Felices 484 años de Bogotá, la capital lectora

La Red de Bibliotecas Públicas de Bogotá, BibloRed, celebra el cumpleaños de Bogotá con actividades culturales y recreativas: poesía en las calles, lecturas en voz alta, jornada de estampatón poética, condonación de multas para los usuarios y un recorrido literario por la Candelaria ¡Prográmate!

Los bogotanos podrán disfrutar la celebración del cumpleaños de Bogotá con una programación especial este sábado 6 de agosto, la Red Distrital de Bibliotecas Públicas de Bogotá – BibloRed  y la Subdirección de Gestión Cultural y Artística de la Secretaría de Cultura, Recreación y Deporte se toman las calles del centro de la ciudad para llevar versos de algunos poetas bogotanos y otros, que se han escrito sobre la capital, a propósito de la celebración por sus 484 años.

La iniciativa Poesía en las calles nace con el propósito de acercar a la ciudadanía a contenidos literarios que hablan sobre la ciudad, disponibles en Bogotá siempre viva de la Biblioteca Digital de Bogotá, una exposición digital que reúne y promueve diferentes formas literarias de contar la ciudad a través de cinco categorías.

En esta primera intervención artística y cultural de Poesía en las calles en el espacio público, que se desarrolla como plan piloto en algunas calles del barrio La Macarena, en la localidad Santa Fe, por medio de stencils las y los ciudadanos pueden encontrar frases de escritores como Santiago Mutis, María Mercedes Carranza, Roberto Burgos Cantor o Luz Mary Giraldo.

Al mismo tiempo, desde las 10:00 a.m. se realizarán lecturas simultáneas en voz alta de la colección Bogotá Leer Para la Vida en los Paraderos Para Libros Para Parques -PPP, espacios alternativos de lectura ubicados en todas localidades de la ciudad, donde será posible vivir la primera maratón de lectura simultánea sobre Bogotá al aire libre.

Durante esta maratón de lectura, los ciudadanos de todas las edades disfrutarán de actividades de promoción de lectura, recomendaciones literarias, lectura en voz alta, entre otras actividades y sorpresas especiales alrededor de la cultura y la práctica lectora.

Los Paraderos Paralibros Paraparques representan opciones al aire libre para disfrutar de la cultura, al tiempo que se le permite a la ciudadanía apropiarse del espacio público. Estos espacios de lectura hacen parte de nuestra apuesta para llevar los libros, la música, las películas y toda expresión cultural posible a los diferentes rincones de la ciudad. Invitamos a todos los bogotanos a hacer parte de esta jornada, leer sobre Bogotá es un regalo no solo para la ciudad, sino para cada uno de nosotros”, mencionó Consuelo Gaitán, directora de Lectura y Bibliotecas – BibloRed.

Entre los PPP que contarán con programación especial se encuentran el PPP El Tunal en la localidad de Tunjuelito, el PPP Carmen de la Laguna en la localidad de Fontibón, el PPP Patio Bonito en la localidad de Kennedy, el PPP San Cristóbal al sur oriente de la ciudad y el PPP Nueva Autopista, ideal para los amantes de la lectura en el norte de Bogotá.

Así mismo, en cada una de las Bibliotecas Públicas de la Red se podrán encontrar una completa lista de recomendaciones literarias sobre Bogotá, actividades entre las que se encuentran, conciertos, talleres, clubes de lectura, películas, pódcast y más.

Concierto “¡No te vayas a aburrir!”

La Biblioteca Pública Virgilio Barco abre las puertas al concierto gratuito “¡No te vayas a aburrir!” de María del Sol y su agrupación Canta Claro, una puesta en escena divertida en donde la artista María del Sol y su agrupación Canta Claro pondrán a cantar, bailar y jugar a toda la familia.

Con relatos y canciones de autoría propia, además de libros y canciones tomadas de la tradición oral, el concierto mantiene un formato que evoca a las ya conocidas horas del cuento donde la voz cantada, hablada y leída se combinan con juegos y bailes, para lograr una alegre actividad que vincula tanto a los niños como adultos por igual.

La artista musical, María del Sol Peralta es pedagoga preescolar con especialidad en temas relacionados con la música y literatura para niños. Una tarde inolvidable para celebrar el cumpleaños de Bogotá y disfrutar en familia de este concierto, en donde los cuentos cantados, hablados y leídos se combinan con los juegos y bailes infantiles.

Estampatón poética

Trae tu camiseta o alguna prenda para estampar porque celebraremos el cumpleaños de Bogotá pensando en la poesía de los lugares de la ciudad. Junto a José Asunción Silva, María Mercedes Carranza y otros poetas, aprenderemos el proceso de estampado en serigrafía.

Acompáñanos en la Sala LabCo, ubicada en la Biblioteca Publica El Tunal Gabriel García Márquez, el próximo sábado 6 de agosto desde las 2:00 p.m. y hasta las 5:00 p.m.

Los versos que la ciudadanía podrá estampar pertenecen a obras disponibles en la exposición Bogotá Siempre Viva de la biblioteca digital, creada como una apuesta que reúne y promueve diferentes formas de contar Bogotá desde la literatura y otros lenguajes, y que puede disfrutarse haciendo clic aquí.

Condonación de multas para usuarios

La Red Distrital de Bibliotecas Públicas de Bogotá tendrá una jornada de condonación de multas generadas por retrasos en la entrega de los materiales llevados en préstamo. Esta es la mejor oportunidad para regresar libros, películas, audiolibros, música, entre otros, a los espacios de lectura de la Red, quedar a paz y salvo y seguir disfrutando del servicio de préstamo externo.

Desde el 6 y hasta el 31 de agosto, los usuarios que devuelvan el material en préstamo vencido no tendrán sanciones. De igual forma, si ya han regresado el material de manera extemporánea y cuentan con alguna multa vigente, quedarán exonerados de la sanción, acercándose a la Biblioteca más cercana y actualizando los datos personales.

Recorrido literario 

También habrá un recorrido con 7 paradas en puntos específicos del barrio La Candelaria inspirado en la historieta “Las aventuras de Gato: El triángulo de La Candelaria” de Daniel Rabanal, título que hace parte de la Colección Bogotá «Leer para la vida».

Los participantes conocerán algunos detalles de la creación de “Las aventuras de Gato” y recibirán un ejemplar impreso del libro. El lugar de encuentro será la Plazoleta del Chorro de Quevedo el próximo 13 de agosto de 2022 de 10 am a 12 m con inscripción previa (cupo limitado).

Bogotá, una capital lectora

Según los resultados de la encuesta de Lectura, Escritura  Oralidad y espacios de lectura de Bogotá, entre el 2021 y el 2022 el índice de lectura de los bogotanos y bogotanas fue de 4.6, lo cual corresponde al número de libros leídos por las y los ciudadanos encuestados, tanto en formato digital como impreso. Igualmente, se encontró que el índice de lectura de la población exclusivamente lectora fue de 7,2, un estudio que se da por primera vez en Bogotá consolidándose como una capital lectora.

Los resultados del estudio permiten concluir que la pandemia trajo consigo cambios en los hábitos lectores que se han traducido en un aumento en los índices de lectura en la ciudad, los cuales también se han evidenciado en otros países como España y Chile. Las y los bogotanos leen más y en diversos formatos, un indicador que nos permite pensar en las múltiples posibilidades de construir a través de la lectura, desde la empatía, la conciencia crítica y la curiosidad”, dijo Nicolás Montero, secretario de Cultura, Recreación y Deporte.

El estudio fue diseñado por el Observatorio de prácticas de lectura y escritura de la Escuela de Lectores de BibloRed y aplicado por el Observatorio de Cultura Ciudadana de la Secretaría de Cultura, Recreación y Deporte.

Disfruta de la programación especial y celebremos el cumpleaños de Bogotá en BibloRed desde el próximo sábado 6 de agosto ¡Entrada libre!

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CONVOCATORIA CONCURSO NACIONAL DE LIBRO DE CUENTOS – UIS 2022

CONVOCATORIA CONCURSO NACIONAL DE LIBRO DE CUENTOS – UIS.

Desde la Dirección Cultural de la Universidad Industrial de Santander le extendemos un afectuoso saludo.

Como propósito fundamental de contribuir a la formación integral de las nuevas generaciones mediante la participación, la creación artística y la promoción de la cultura, cada año convocamos a participar en el Concurso Nacional de Literatura UIS, el cual en su edición del 2022 abre su espacio a la categoría Libro de Cuentos.

La convocatoria otorgará un único premio de diez millones de pesos ($10.000.000.000) y cincuenta ejemplares (50) del libro de ganador editado por Ediciones UIS. Cuenta con fecha de cierre el viernes 9 de septiembre 2022 a las 3:00pm, puede consultar todas la condiciones para participar en el Acuerdo del Consejo Académico No. 53 de 2022

Esperamos esta convocatoria sea de su interés, le invitamos a participar, a difundir esta convocatoria con los miembros de su comunidad y otras personas para las cuales pueda ser de provecho.

Cualquier inquietud, puede comunicarse al correo cultura.convocatorias@uis.edu.co

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Convocatoria Talleres Virtuales Relata 2022

CONVOCATORIA ABIERTA PARA TALLERES VIRTUALES DE LA RED RELATA 2022

El Ministerio de Cultura a través de la Red Relata abre la convocatoria para su oferta de formación en los campos de Cuento, Narrativa Gráfica y Edición de Textos Literarios- este último en alianza con el Fondo de Cultura Económica- como una acción estratégica que tiene el propósito de atender la creciente demanda de colombianos interesados en aprender sobre el oficio de la escritura y la edición.

Las inscripciones, gratuitas para todos los interesados, estarán abiertas entre el 6 y el 18 de abril de 2022, los talleres se desarrollarán desde el 10 de mayo hasta el 16 de Julio de 2022 y los participantes deberán tener disponibilidad de 2 horas semanales para conectarse a la plataforma.

Los aspirantes a los talleres tienen plazo hasta el viernes 18 de abril de 2022 a las 5 p.m. para diligenciar el siguiente formulario: https://form.jotform.com/212493814103651

Público objetivo

  • El taller de Cuento está dirigido a todo tipo de lectores y personas, mayores de edad, interesadas en adquirir fundamentos para elaborar textos literarios que sean coherentes y reflejen, de manera clara, las ideas e intenciones de cada autor.
  • El taller de Narrativa Gráfica está dirigido a jóvenes entre los 18 y 28 años de edad que cuenten con conocimientos básicos en escritura creativa, dibujo y diseño gráfico, que deseen adquirir los fundamentos para elaborar textos literarios e historias gráficas.
  • El taller de Edición de Textos está dirigido a profesionales, mayores de edad, interesados en aprender o fortalecer habilidades en el oficio de edición, producción y circulación de diferentes tipos de obras.

Horario de los talleres virtuales

  • Narrativa Gráfica: martes 6:00 p.m. – 8:00 p.m.
  • Edición de textos Literarios: miércoles de 6:00 p.m. a 8:00 p.m.
  • Cuento: sábado de 9:00 a.m. – 11:00 a.m.

Requisitos para la postulación

  • Ser colombiano mayor de 18 años (se debe adjuntar copia de la cédula en el formulario de inscripción).
  • Contar con la disponibilidad de tiempo para asistir a las 10 sesiones de cada taller.
  • Para el  taller de cuento: presentar un texto creativo en este género con una extensión de mínimo 150 y máximo 200 palabras, formato pdf.
  • Para el taller de Narrativa Gráfica: presentar muestra de una narración gráfica de máximo 10 páginas, formato pdf.
  • Para el taller de Edición de Textos Literarios: presentar un texto en el que argumente la razón para participar en el taller y donde evidencie su experiencia previa en el campo (mínimo 150 y máximo 200 palabras).
  • Diligenciar en su totalidad el formulario de inscripción
  • Adjuntar todos los documentos solicitados por la convocatoria.

Criterios de selección

Cada director de taller elegirá a 35 personas de acuerdo con la calidad del texto o muestra gráfica presentada. Tendrá en cuenta los siguientes aspectos:

  • Originalidad
  • Redacción y argumentación  (fluidez, cumplimiento de normas gramaticales y sintácticas).
  • Complementariedad entre la propuesta narrativa y gráfica (para el caso del Taller de Narrativa Gráfica).
  • Lugar de residencia (en caso de resultar necesario por la amplia participación, se dará prioridad a las personas que residan en lugares diferentes de Bogotá, Medellín o Cali).

Nota: Para el taller de Edición de Textos Literarios el cupo será de 25 personas.

Anuncio de seleccionados

La lista de beneficiados se publicará el lunes 28 de abril de 2022 en el sitio web de la Red Relata. Además, cada seleccionado será notificado por correo electrónico. Los talleres iniciarán el martes 10 de mayo de 2022 y culminarán el 16 de julio de 2022.

SOBRE LOS TALLERES Y SUS DIRECTORES

Taller de cuento

Óscar Ocampo Becerra

Escritor y profesor de Creación Literaria de la Universidad Central. Hace parte de la editorial independiente Himpar Editores. Su primera novela, Días hábiles, fue publicada en España en el 2020 y en Colombia en el 2021. Ganó el Premio Ciudad de Bogotá 2013 con la colección de cuentos Los aplausos (2014), y el Concurso Nacional de Cuento Corto de la Universidad Externado de Colombia con la selección de textos titulada Animales desorientados (2013). Coordinó y colaboró en dos libros de creación colectiva junto con una organización de base social: Vidas de historia. Una memoria literaria de la Organización Femenina Popular (2016) y Escrituras del desarraigo. Historias de vida, Floridablanca-Santander (2019). Tiene un doctorado en Literatura y Cultura Latinoamericana de la Universidad de Illinois en Chicago.

Descripción del taller

El taller busca brindarles a los estudiantes diferentes herramientas literarias y de escritura que le permitan comprender y aplicar el proceso de creación narrativa de principio a fin. Para ello se abordarán diferentes dimensiones del cuento, tanto formales como temáticas. En este sentido, el taller busca crear espacios de diálogo entre sus participantes, que permitan esclarecer de manera conjunta el oficio de la escritura del cuento, siempre atento a la búsqueda de una voz y estilo propios.

Taller de Narrativa Gráfica

Óscar Pantoja

Premio Nacional de Novela Ciudad de Bogotá 2021 con la obra Madre. Escritor de la novela gráfica Gabo, memorias de una vida mágica Premio Romic al mejor cómic latinoamericano en el Salón del Cómic de Roma, Italia 2015. Ha escrito el cómic infantil Tumaco, seleccionado en el Silent Books: From the World to Lampedusa and Back; la novela gráfica Rulfo, una vida  gráfica y la adaptación a cómic de la novela Tanta sangre vista, del escritor Rafael Baena y la novela La Vorágine, de José Eustasio Rivera.

Otros de sus libros de cómics con Borges, el laberinto infinito, Cómbita, Cazucá. Su novela La Metaformosis es una parodia de La Metamorfosis de Franz Kafka. Fue Premio Nacional de Novela Alejo Carpentier 2001, con la novela El Hijo. Beca Nacional de Cinematografía 1998 en mediometraje con El último cuento de Edgar Allan Poe, del que fue guionista y director, y Beca 2001 en cortometraje con Un mal sueño, también guionista y director. Es profesor universitario.

Descripción del taller

El taller de narrativa gráfica empieza por revelar algunos de sus antecedentes históricos para desde allí, entender la particularidad, la importancia y el manejo de este lenguaje híbrido entre el texto y la imagen. De este modo, los participantes desarrollarán herramientas literarias que les permitan entender los procesos constructivos de estas narraciones, para así, construir un guion que será la columna vertebral de las obras.

Taller de Edición de Textos Literarios en alianza con el FCE

Salomé Cohen

Es una editora colombiana. Estudió Ciencia Política con opciones en Literatura, Periodismo y Lengua y Cultura Francesas en la Universidad de los Andes en Bogotá y el Máster en Literaturas Hispánicas: Arte, Cultura y Sociedad en la Universidad Autónoma de Madrid en España. Actualmente es la editora de Literatura Random House y otros sellos en Penguin Random House en Colombia. Fue editora de ficción en Planeta Colombia y de literatura latinoamericana contemporánea   en   Laguna   Libros. Ha sido tallerista, directora de un club de lectura y redactora.

Descripción del taller

El taller de edición de textos literarios busca que los participantes conozcan las diferentes maneras de trabajar un texto literario original para prepararlo para el siguiente proceso editorial. Para ello, se explorarán diferentes herramientas y métodos que permitan -frente a los lectores finales- conservar la voz del autor mientras se aclara su escritura. Durante el taller se explorarán las dificultades que puede tener un texto (sentido, organización, redacción, intención, etc.) y sus posibles soluciones.

Para mayor información

Red de Talleres de Escritura Creativa y Tertulias Literarias –Relata- redrelata@mincultura.gov.co

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Novela-Fanfic: TOMOE Capítulos completos

NOTA: Si bien, este intento de novela lo comencé como fanfic en el año 2016, para el 2021 lo presenté como novela para concursar en el Premio de Novela Ciudad de Bogotá de IDARTES y la Secretaría de Cultura de Bogotá, obteniendo un resultado aceptable, hoy lo presento como una propuesta de novela-fanfic. Estoy seguro que mi segundo intento de novela lo presentaré en otro concurso de novela. Seguiré perseverando con mis historias, hasta lograr lo que quiero: Que todos puedan leer mis historias.

TOMOE

Por: Juan Carlos Quenguan Acosta

SaturnGirl por JCQA, dibujo calcado del personaje Hotaru Tomoe/Sailor Saturn de la franquicia Sailor Moon de Naoko Takeuchi.

Esta novela-fanfic es una historia ficticia, por el cual, he decidido escribir de una forma diferente a las historias del género Mahou Shoujo, o Magical Girls, ya que, en vez de escribir como historias spin-off de las series de manga y anime japoneses, he querido involucrar a las chicas: Hotaru Tomoe – Sailor Saturn, Androide 18 – Lazuli,  Haruna, Hayate y Fuu, al igual que Souichi Tomoe e Inukai, todos serán familiares bajo el apellido Tomoe.

En una dimensión diferente, en situaciones distintas y adversas para las cinco primas Tomoe, cada una buscará su propio destino, con tal de encontrar su pasado, de apoyarse mutuamente, de proteger a sus seres queridos.

Hotaru Tomoe – Sailor Saturn es personaje de la franquicia Sailor Moon, creada por Naoko Takeuchi; Androide 18 – Lázuli es personaje de la franquicia Dragon Ball, creada por Akira Toriyama; Hayate Yagami es personaje de la franquicia Magical Girl Lyrical Nanoha, creada por Masaki Tsuzuki; Haruna Kisaragi es personaje de la franquicia Corrector Yui, creada por Mia Asamiya, y Fuu Hououji es personaje de la franquicia Magic Knight Rayearth, creada por el cuarteto de artistas CLAMP.

El orden de los capítulos de la novela-fanfic es el siguiente:

  1. Novela-Fanfic: TOMOE Capítulo Primero: LA VALEROSA CHICA DE SATURNO.
  2. Novela-Fanfic: TOMOE Capítulo Segundo: FUERZA DESCONOCIDA.
  3. Novela-Fanfic: TOMOE Capítulo Tercero: INCIDENTE EN CICLOVÍA.
  4. Novela-Fanfic: TOMOE Capítulo Cuarto: DESPERTAR.
  5. Novela-Fanfic: TOMOE Capítulo Quinto: GUARDIANAS DE LA PRINCESA.
  6. Novela-Fanfic: TOMOE Capítulo Sexto: ATAQUE A LA FAMILIA.
  7. Novela-Fanfic: TOMOE Capítulo Séptimo: INTRIGAS NOCTURNAS.
  8. Novela-Fanfic: TOMOE Capítulo Octavo: GUARDIANAS Vs ARMADOS.
  9. Novela-Fanfic: TOMOE Capítulo Noveno: DESGRACIA EN EPIDEMIA.
  10. Novela-Fanfic: TOMOE Capítulo Décimo: FÍN DE LA EPIDEMIA, NUEVO INICIO.

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INVITACIÓN INSCRIPCIÓN TALLERES DISTRITALES CIUDAD DE BOGOTÁ 2022 (desde IDARTES)

A partir del domingo 2 de enero se abrirán las inscripciones para los Talleres Distritales de Escritura Creativa Ciudad de Bogotá 2022, en novela, poesía, cuento, crónica y narrativa gráfica

La Alcaldía de Bogotá a través de la Secretaría de Cultura, Recreación y Deporte, y el Instituto Distrital de las Artes -Idartes, invita a escritores, estudiantes de literatura, docentes, periodistas y demás personas interesadas en la creación literaria, DE DIECISÉIS (16) AÑOS EN ADELANTE, a participar en los Talleres Distritales de Escrituras Creativas Ciudad de Bogotá 2022, del programa Escrituras de Bogotá, en los géneros de novela, poesía, cuento, crónica y narrativa gráfica, que se realizarán entre febrero y julio, en veinte (20) sesiones de cuatro (4) horas a la semana, para un total de ochenta (80) horas presenciales. Los talleres son completamente gratuitos y se dictarán los sábados entre el 19 de febrero y el 16 de julio de 2022.

Los Talleres Distritales Ciudad de Bogotá tienen por objetivo estimular la producción literaria de nuevos autores, transmitir instrumentos teóricos y prácticos para el desarrollo de procesos de escritura creativa y explorar las claves de la escritura mediante lecturas, ejercicios de taller y encuentros con lectores calificados, en cinco géneros literarios específicos.

Los interesados deben inscribirse en los formularios que estarán habilitados en la sección de literatura del portal de Idartes, entre el domingo 2 de enero y el lunes 31 de enero de 2022 a las 5:00 p.m. hora legal colombiana. Cada persona sólo podrá inscribirse a uno de los talleres propuestos y no se aceptarán inscripciones después de esta fecha y hora.

En los siguientes enlaces se puede acceder a los formularios de inscripción:

Tenga en cuenta que para cada uno de los talleres se requerirá por parte de los aspirantes:

–     Una reseña biográfica y explicación de los motivos por los que quiere tomar el taller (máximo 1.100 caracteres con espacios incluidos).

Una muestra de su producción, relacionada con el género literario del taller al que va a aplicar.

  • Para el Taller Distrital de Cuento: un cuento, narración de una situación o un fragmento literario de su autoría (máximo 2.100 caracteres con espacios incluidos).
  • Para el Taller Distrital de Crónica: un fragmento de una crónica o texto periodístico de su autoría (máximo 2.100 caracteres con espacios incluidos).
  • Para el Taller Distrital de Poesía: ejemplos de su producción poética (máximo 2.100 caracteres espacios incluidos).
  • Para el Taller Distrital de Novela:  fragmento de su proyecto de novela (máximo 2.100 caracteres con espacios incluidos).
  • Para el Taller Distrital de Narrativa gráfica: adjuntar en el formulario de inscripción una muestra de su trabajo literario en narrativa gráfica (guión o tratamiento, boceto rotulado, dibujo o páginas terminadas a color o en blanco y negro) cuyo peso no sea mayor a 100 MB.

Criterios de selección:

  • Cada uno de los escritores a cargo de la dirección de los talleres seleccionará 30 asistentes por taller.
  • La selección se hará con base en la calidad de los textos literarios presentados, así como la motivación que presente el postulante para participar en el taller.
  • En caso de considerarlo necesario, se llamará a entrevista a los postulados.

Responsabilidades de los participantes:

  • Al participar en esta convocatoria, usted se compromete, si es seleccionado, a asistir al menos  al  ochenta  por  ciento  (80%)  del  taller, es decir: dieciséis (16) sesiones. De lo contrario, perderá su cupo y la posibilidad de volver a presentarse el año siguiente.
  • No se admiten asistentes. Sólo se permitirá ingreso a aquellas personas que al ser seleccionadas confirmen su inscripción.

Entre el martes 1 y el miércoles 16 de febrero de 2022, cada director de taller se comunicará con los seleccionados vía correo electrónico y les pedirá que respondan al correo confirmando su participación en el taller, en un plazo de dos días. De no responder en el tiempo indicado, la persona seleccionada perderá su cupo y se tendrá en cuenta al siguiente según puntajes, en la lista de espera.

El viernes 18 de febrero, la Gerencia de Literatura del Instituto Distrital de las Artes hará pública la lista definitiva de seleccionados en la sección de literatura del portal del Idartes www.idartes.gov.co

Los talleres de novela, poesía, cuento, crónica y narrativa gráfica iniciarán de manera presencial, garantizando los protocolos y medidas de bioseguridad requeridas en el marco de la emergencia sanitaria declarada por el coronavirus Covid19,  el sábado 19 de febrero en los horarios y lugares que se les indique a los seleccionados, en el correo enviado por cada director.

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Novela-Fanfic: TOMOE Capítulo Décimo: FÍN DE LA EPIDEMIA, NUEVO INICIO.

TOMOE

Por: Juan Carlos Quenguan Acosta

CAPÍTULO DÉCIMO: FÍN DE LA EPIDEMIA, NUEVO INICIO.

SaturnGirl por JCQA, dibujo calcado del personaje Hotaru Tomoe/Sailor Saturn de la franquicia Sailor Moon de Naoko Takeuchi.

Colombia sufrió una de las peores epidemias de las últimas décadas, se podía contar cuántos eran los contagiados, cuántos fueron internados en las unidades de cuidados intensivos, cuántos fueron los fallecidos, cuántos se pudieron recuperar, quiénes estuvieron en bancarrota y cuántos desobedecieron ante las medidas estrictas de una del aislamiento preventivo obligatorio, decretadas por el gobierno colombiano hacia rumbas, viajes, reuniones familiares y eventos masivos durante cuarenta semanas. Pero es imposible comentar.

Tristezas, melancolías, desesperaciones invadieron en la salud mental de los colombianos, mas no para la casa de Juan, quien ayudado y apoyado por la familia Tomoe, en especial de Hotaru, el joven colombiano pudo vivir en duelo, haciendo lo que hizo su madre Cecilia ante el fallecimiento del padre: rezar nueve rosarios en nueve noches, sin imágenes de santos ni ángeles, frente a una pieza sin ser tocada en todo ese tiempo. Aunque fueran sintoístas, la familia Tomoe acompañó y respetó el credo católico de Juan, no sólo en los rosarios, sino en la misa realizada en la tradicional parroquia del barrio Troya, un día antes del crematorio en una de las funerarias de la ciudad.

A los treinta días del fallecimiento de Cecilia, los ensayos de las vacunas generaron excelentes resultados en todos los hospitales y clínicas. El profesor Tomoe, acompañado por una comisión de científicos y médicos, redactaron una solicitud ante el Instituto de Alimentos y Medicinas, el Ministerio de Salud la Organización Mundial de la Salud, para la aprobación de la vacuna de manera urgente y extraordinaria, para continuar el proceso de inmunización a los primeros colombianos, familiares del personal médico, personal de policía, bomberos, defensa civil, profesores y familiares de los pacientes contagiados, que sería la población de la segunda fase.

 

En ese tiempo, durante una reunión para recibir cenizas en el sencillo y pintado cofre de madera, alguien se acercó a Juan, quien estaba acompañado por Hotaru y Hayate.

—Lamento de corazón por la pérdida de su madre, soy el arrendador del local donde está la lavandería de sus padres— dijo el señor, saludando de puño con Juan.

—Gracias don César, yo le recuerdo cuando mi papá inauguró el lavaseco, hace como más de veinte años— saludó Juan, recordando al señor.

—Ha pasado mucho tiempo, verdad, ¿y quiénes lo acompañan?

—Le presento a Hotaru y a Hayate, de la familia del profesor Souichi Tomoe.

—¡Claro! El científico que está liderando el desarrollo de la vacuna, de mi parte, es en un gusto saludarlas.

—Gracias— respondieron las chicas, dando una venia.

—Bueno Juan, como su madre falleció, al igual que su padre, no dejó un testamento, para definir el próximo dueño de la lavandería, sería importante que usted defina, ¿si continúa con el legado de su familia en funcionar con el lavaseco? — La pregunta de César dejó incómodamente pensativo a Juan.

—La verdad… Es que no quiero continuarlo— respondió Juan.

—Entonces, necesito que busquen la manera de vender el lavaseco, si no lo hacen, yo mismo venderé el local a un interesado en un nuevo negocio, además, todo lo que hay en el lavaseco está intacto, ya que, necesito que me paguen de los arriendos mensuales atrasados— explicó serio César.

—Pero mi mamá le pagó cumplidamente— reaccionó un poco molesto Juan.

—No lo es, quedó debiendo dos meses, por lo menos, pude convencer a los técnicos, tanto del agua como de la luz, para que cortaran dichos servicios, con tal de que el lavaseco continuara funcionando— insistió César.

—Perdón que me entromete en ese asunto— interrumpió Hotaru, quien agregó —conozco a Juan y sé que él no conoce el funcionamiento de la lavandería.

—¿Y si lo ayudamos? — propuso Hayate.

—Cualquier ayuda es bienvenida, estoy dispuesto en definir todo, así sea mañana— ofreció César.

—Bueno, entonces lo espero en mi casa mañana, para definir el asunto— aceptó Juan.

A la mañana siguiente, César se presentaba en la casa de Juan, donde sentados sobre las sillas plásticas de color rojo ladrillo estaban Souichi, Juan, Inukai y César, mientras las chicas estaban de pie, para escuchar.

—Éstos son los documentos de arrendamiento del último año que firmó su mamá— dijo César, mostrando el documento a Juan, quien leía detalladamente, luego el arrendador agregó —la última vez que ella pagó fue hace unos meses, y eso que me pidió plazo, por el motivo de que faltaba combustible, o que faltaban ganchos para la ropa, que la máquina de compacto tuvo fallas, que la caldera no funciona… en fin.

—Mi mamá nunca mencionó, porque era una experta en convencer a los demás, para ocultarme sus movimientos, eso lo hacía cuando compraba o cuando vendía— comentaba Juan.

—Sí… Ella era diferente don Humberto, el papá de Juan, lo recuerdo porque era un buen hombre, siempre estaba preocupado en pagar a tiempo y tenerlo todo listo…— manifestó nostálgico César.

—¿De qué falleció su padre? —  preguntó Souichi a Juan.

—De infarto cardiorrespiratorio, eso fue en diez años. Mi papá tenía setenta años y me acuerdo esos últimos días del estrés que tuvo, se peleó con mi mamá por algo muy bobo que era el gusto por la comida, en momentos cuando no teníamos dinero para comprar mercado en la central de abastos— respondió Juan.

—Juan, tu papá no era el único que ganaba el cariño de los vecinos y clientes del lavaseco, tu mamá también lo era cuando se apropió del negocio, era comunicativa y buena negociante— agregó César.

—Pues yo soy diferente de mis padres, nunca fui bueno en el trato al cliente, aprendo en ritmo lento y me quedo estático cuando cometo algún error— dijo sincero Juan.

—Pero eres de los más inteligentes y con eso puedes manejar el servicio del lavaseco— replicó César, añadiendo —le pido que atienda a todos los clientes, quienes hoy están preocupados por sacar sus ropas; mira, le daré tiempo suficiente para que pueda volver a funcionar la lavandería.

—Pero no conozco a alguien para que me ayude en funcionarlo…— dudó Juan.

—Quiero proponer algo— interrumpió Souichi —aunque no conozco sobre el manejo de lavanderías, puedo apoyar a Juan con lo que pueda.

—Yo también quiero apoyar— Hotaru alzó su voz, sorprendiendo a todos.

—Por favor… No quiero meterlos en los asuntos de mi familia— pidió Juan.

—Juanito… Date cuenta que tus padres no están, tú estás solo y no sabes cómo solucionar— dijo Hotaru, añadiendo — Si no tiene algo que te apoye, ¿cómo vas a sacar tu vida? Sé lo que es perder un ser querido, mi mamá Keiko murió en un atentado, era la persona a quien más quería junto con mi papá. Ella me enseñó, cuando tenía uso de razón, en que todo ciclo de vida, uno termina en momento menos esperado, habrá un nuevo inicio donde uno debe tomar sus propias decisiones para vivir, comer, bañar, estudiar, trabajar y tener su propia familia, si lo desea.

Después de escuchar, Juan reflexionó en poco tiempo y tomo una decisión.

—Es verdad, no puedo tomar mis propias decisiones, si no tengo a alguien quien me acompañe… He perdido a mis padres y los demás familiares no querrán saber nada de mí, solo por la ambición del dinero que deja el lavaseco y coger esta casa que vivo. Hoy tengo a mi querida Hotaru y a toda su familia, quienes están como inquilinos, pagando servicios públicos que yo debería pagar… Sé que todos quieren ayudarme… Por lo tanto, aceptaré, con la condición en que se queden viviendo en esta casa en todo el tiempo que quieran.

Souichi miró a Hotaru, quien asintió.

—Claro que aceptamos vivir en su casa, además, como veo que está en irregulares condiciones, pediré ayuda de algunos arquitectos y maestros de obra, para que uno de los pueda arreglarla, ya que su costo es poco, comparado con la reconstrucción de nuestra casa— aceptó sonriente Souichi.

Así, Juan y César acordaron para que el joven tomara de manera temporal el negocio de la lavandería.

 

Al día siguiente, Juan, Souichi y Hotaru fueron en taxi hacia la dirección de la lavandería, la misma que Juan lo recordaba cuando era joven. Al bajar, se sorprendieron que los vecinos del sector hicieron un altar improvisado en la reja blanca que cubría el negocio, donde era adornado por suaves cintas moradas, formando un marco alrededor de la misma reja, pegadas por todos lados de ramos de flores de diferentes colores.

Todos los vecinos formaron una fila, de un metro de distancia entre ellos, para esperar que abriera el lavaseco. Al frente de la reja estaba César, acompañado por otro hombre con quien estaba hablando.

—Hola Juan, gracias por venir para abrir el lavaseco— saludó César.

—Buenos días don César, aquí vine acompañado por el señor Tomoe y su hija Hotaru, quienes me acompañaron desde el momento en que mi mamá estaba hospitalizada— respondió Juan.

—Hola Juan, ¿te acuerdas de mí? — Preguntó el acompañante de César.

—Pues no me acuerdo…— Dudó el joven.

—Soy Javier, el prensista que acompañó a tu papá, cuando eras pequeño.

—Claro… Sí lo recuerdo…— Recordó Juan, quien dio un saludo de puño con Javier.

—Como veo que tienes poco conocimiento sobre el manejo del lavaseco, si quieres, te puedo asesorar— comentó, ofreciéndose Javier.

—Por mí no hay problema— dijo Juan, quien agregó — voy abrir la reja…

—Espera, le ayudo en abrir la reja, pásame las llaves— sugirió Javier.

—Gracias…

Juan entregó las llaves a Javier, quien después abrió la reja con dificultad, ante la mirada de todos los vecinos y clientes desesperados. Después, Javier, Juan, Hotaru y Souichi ingresaron al local, revisaron los muebles y la maquinaria de la lavandería; luego, Javier avisó que pasara el primer cliente de la fila para atenderlo, y a la vez, enseñar a los tres presentes la manera de buscar las prendas que estaban colgadas por ganchos plásticos de color negro en la barras galvanizadas, la ropa estaba debidamente seleccionada  en diferentes tipos, en especial si eran pantalones jeans, vestidos de paño, chaquetas sencillas e impermeables, camisas, cobijas, hasta peluches y tenis; luego de escoger por los números de serie que estaban impresas en recibos, los cogen, los entrega a cada cliente que se acercaba de la fila, para que ellos paguen por el valor de la lavada y la planchada.

A pesar que el trato a los clientes era ameno y cordial, algunos clientes tenían actitudes irrespetuosas hacia los que estaban en frente del mostrador durante toda la mañana.

—¿Cuándo volverán a funcionar el lavaseco?

—¿Será que lo van a vender?

—Es el único lavaseco que hay en todo el barrio.

—Siempre he confiado toda mi ropa en este lavaseco, desde hace mucho tiempo.

—¿A qué horas abren?

—¿A qué horas cierran?

—Tengo ropa metida acá desde hace muchos meses.

Éstas y otras frases más se escuchaban de los clientes, unos preocupados, otros angustiados, pocos desesperados. Pero nunca faltaron algunos adultos mayores, quienes, por saber de mucho, presionaron a su manera, para que los atendieran rápido.

—Este lavaseco es malo.

—Este lavaseco tiene mala atención.

—Se demoran en atender.

—Esas personas que están no son del lavaseco.

—Puede ser muy hijo de los anteriores dueños, pero no sirve para nada.

—Necesito que entreguen mi ropa ¡De inmediato!

Juan no soportó más ante los exigentes clientes, se enojó, salió del mostrador hacia el almacén de ropas, tapadas en plásticos transparentes; el joven agarró su cabellera con sus manos, para luego dar golpes de puños a su propio frente.

Cuando no vio al joven con los clientes, Hotaru lo buscó y al encontrarlo en el almacén de ropa, contempló la reacción incompetente de Juan, sintiendo impotencia y vergüenza de sí mismo.

—Amor, ¿estás bien?

—No lo estoy… Me siento bobo ante esa gente… Nunca aprendí en cómo tratarlos y en cómo atenderlos… Prefiero cerrar y olvidar de este negocio…

Hotaru acercó a su amado, puso sus manos sobre los hombres del joven y miró a sus ojos.

—Tranquilo mi amor, debes ser fuerte en estas circunstancias, aunque no conocí a tu mamá, sé que ella era buena con los clientes para charlar y para vender a la vez…

—Pero mi mamá fue dura conmigo… Muchas veces alzaba la voz por mi torpeza, por quedarme como una momia, por no ser una persona abeja, como era ella…

—¿Por qué?

—Porque una cosa es el hecho de ser una persona inteligente, y otra distinta es aprender en la comprensión, en el entendimiento, en el perdón; mi mamá nunca me enseñó todo ello, solo me regañaba, me castigaba, me gritaba y en un segundo se acerca a las personas como si nada, hablando como comadre que era, queriendo olvidar que yo estoy aquí… No he podido sacar mi vida hacia adelante, quería mostrar, pero ese miedo que tenía hacia mi mamá era terrible, ya que, cada vez que mi mamá se ponía furiosa por cualquier error mío, me trataba como un criado o un peón. Ahora sé, ¿por qué mi mamá me quería de niño y no me quería cuando soy joven?

—Sé que es difícil entender a las personas, pero te pregunto: ¿en verdad querías a tu mamá?

Juan quedó callado, trataba de responder, pero su corazón impidió al cuerpo en expresar algo desagradable, luego tomó un respiro.

—Sí… La quería cuando estaba viva.

—¿Y aún la quieres, cuando no está?

Juan volvió a callar, estaba confundido y estresado, recordando tantos momentos que convivió con Cecilia.

—Sí…

—Mi amor, escucha… Si te pido que olvides todo eso, sería el peor consejo; si te pido que te tranquilices y que todo saldrá bien, te mentiría; porque yo también fui así, pero algo diferente. En mi vida anterior como princesa, convivía con mi familia, en medio de un palacio con tantos lujos. La primera persona que yo quería, ante de mi mamá Keiko era la reina Atenea, quien era mi primera madre biológica, ella me consintió por ser su más apreciado tesoro, por ello me dio todo, no solo cosas materiales, sino valores como humildad, bondad, confianza, solidaridad, perdón; más nunca me enseñó sobre el amor. Lo que me cuentas es algo que deba valorar desde otro punto de vista, porque estoy segura que Cecilia te quería mucho.

—¿Cómo puedes decir eso?

—Sencillo, en el Reino de Saturno, sus habitantes vivían casi iguales en sentires y pensares, nunca hubo reclamos ni protestas. Si algo fallaba, todos discutían y se echaban las culpas, tal y como te conté sobre lo que me pasó con las guardianas; eran largas y tediosas discusiones que llevaban al odio y a la intolerancia y que provocaban una serie de conflictos. Uno puede ser inteligente, pero para ser sabio hay que saber vivir. He aprendido mucho de los humanos, tiene de todo, cometen muchos errores, se alegran y se amargan a la vez; los valores con iguales a los que aprendí, pero veo que algunos de ellos piden perdón y muy pocos pueden enmendarlos, eso lo vi poco en los habitantes del Reino de Saturno.

Las palabras de Hotaru tranquilizaba poco a poco los ánimos alterados que Juan tenía.

—Perdóname por ser así mi amor, mi mamá nunca me enseñó a perdonar ni a enmendar mis propios errores, siempre eludía de los problemas, quería que comprara sus cigarrillos para estar bien con sí misma, olvidando que yo estaba ahí.

—No te amargues por lo que hizo o no tu mamá… Aún me falta saber más de ti, porque me has compartido tus gustos, aficiones y pasatiempos… Desde hoy, te pido que me compartas tu corazón, tus sentires, tus pensares… Estoy segura que te entregaré todo lo mío… Porque, en el momento de nuestro primer beso, sellamos nuestros lazos y marcamos nuestra convivencia de por vida. No puedo reemplazar a tu mamá, pero te acompañaré, para que tengamos confianza y podemos ayudarnos y apoyarnos mutuamente.

—Gracias mi amor… Porque eres la única amiga que entendió mi vida…

—Gracias tú a mí, porque a pesar de no tener amigos en mi vida como Hotaru, llegaste a compartir todo de ti… Por ahora, te voy a secar tus lágrimas, porque no quiero que estés triste, y eso también me invade. Prométeme que contarás todo, que yo te prometo hacer lo mismo, sin secretos guardados.

—Te prometo…

Después de escucharlo, Hotaru sacó uno de los pañitos que tenía y secó con suavidad y delicadeza las lágrimas de su amado, lo abrazó y lo condujo de nuevo al mostrador, cuando no había clientes.

 

Juan y Souichi hicieron todo lo posible en estar al día con los pagos de los servicios públicos e impuestos, sino en realizar el inventario general de la lavandería, todo con tal de vender el negocio y recibir a los interesados en comprarlo.

Pasaron tres meses del reinicio de la lavandería y la única oferta era por parte de Javier, quien quería comprarlo, sin embargo, eso quedó en charlas, promesas y anuncios, más no en hechos.

Juan llamó a Javier para estar en una reunión urgente con César. Al día siguiente se reunieron en la lavandería en compañía de Souichi y de Hotaru.

—Necesito saber ¿si tiene el dinero listo para realizar la venta del lavaseco? — preguntó Juan a Javier.

—Qué pena con ustedes, pero a última hora no podré comprarlo, ya que uno de mis hermanos lo usará para el nuevo negocio del asadero de pollos— respondió Javier.

—Pero usted me dijo que tenía todo, ¿por qué ese cambio de opinión? — cuestionó molesto Juan.

—Juan, sé que es un compromiso que tengo con tus padres, pero, debo apoyar a mis hermanos— contestó Javier.

—Entonces, ¿por qué nos hizo ilusionar en estos tres meses?

—Lo lamento Juan, espero no haberlo incomodado por mi incumplimiento.

Escuchando atento la conversación, Souichi habló con Hotaru.

—¿Qué harás papá? — preguntó Hotaru

—No me queda más opción que comprar yo mismo la lavandería— respondió sonriente Souichi.

—¡Vas a comprar con tus ahorros?

—Es la única manera que puedo ayudar a Juan, al final y a cuenta, es un momento de agradecimiento.

Souichi aprovechó que estaban hablando Juan y César, para comunicar su decisión.

—Señores, deseo comprar el lavaseco, sé que estoy aprendiendo en su manejo con Juan, pero el respeto y el cariño que tienen los clientes por este negocio durante años me ha llamado la atención, además, esto es como agradecimiento a Juan por ayudarnos y por apoyarnos.

Juan y César aceptaron a Souichi, para luego realizar los trámites de compra de la lavandería en la siguiente semana.

 

Terminada las cuarenta semanas de confinamiento y medidas restrictivas en Colombia, se dio la aprobación de la aplicación de la única vacuna de urgencia, creada por la Universidad Superior Nueva Bacatá, liderada por Souichi Tomoe.

La comunidad médica y científica realizaron reconocimientos al científico japonés, quien pidió doble nacionalidad para quedarse en Colombia. Ante las invitaciones para ceremonias y reuniones de reconocimientos, el mismo profesor decidió rechazarlas, porque su prioridad era el de ser dueño de una humilde lavandería.

Hotaru terminaba el periodo lectivo de la carrera tecnológica, en el cual, escogió realizar prácticas en la sede de Comunicación Gráfica del S. C. A.

Juan realizó el abandono voluntario a la carrera tecnológica, costando la suspensión por un año y el impedimento en realizar prácticas en empresas privadas, todo por colaborar con Souichi en el manejo de una lavandería que estaba reiniciando con plenitud.

Inukai, Haruna y Hayate decidieron asentarse en Colombia para trabajar y estudiar, con todo, los días viernes y sábados, fueron a colaborar en la lavandería.

 

Llegaba el Salón del Ocio y La Fantasía, el primer evento masivo aprobado por las autoridades colombianas, realizado en el mega centro de ferias y exposiciones de Bacatá, el evento de aficiones y pasatiempos más grande del mundo; con presentaciones artísticas, concursos, juegos, conferencias, campeonatos, exposiciones; además de la llegada de invitados nacionales e internacionales del cómic, anime y manga.

Hotaru y Juan fueron los cinco días del evento, ella con su traje de Saturn Girl, la misma que portó cuando se enfrentó a los androides en Bacatá; él, llevando cámara fotográfica profesional, ya que administraba un medio alternativo de comunicación virtual de interés general.

Juntos caminaron por los amplios pabellones, viendo presentaciones, comprando algunos artículos de sus series de anime y manga favoritos, tomando fotos con cosplayers y con aficionados conocidos y extraños, muchos de ellos pensando que Hotaru era una cosplayer profesional.

Para descansar en el lugar, la pareja compraba empanadas, hamburguesas y jugos naturales; luego, cogieron una de las sillas metálicas, ubicada al costado de uno de los pabellones.

—Confieso que me siento extraña, transitando por este lugar con mi verdadero traje— comentó sonriente Hotaru.

—Seguramente, desde que no has intervenido en ninguna acción policial— dijo Juan, comiendo una empanada.

—No quise intervenir en los asuntos de la humanidad, porque había acordado con mis primas, a través de telepatía, en que, si existiera o haya sucesos paranormales, nosotras estaremos ahí, para proteger y cuidar el planeta Tierra y la Vía Láctea— explicó Hotaru, tomando jugo de naranja.

—Bueno, pero en este evento si puedes venir como eres… — manifestó sonriente Juan.

—Así es amor, te recuerdo que yo estaré contigo todo el tiempo, al final, no creo los asistentes estén interesados sobre nosotros, pero eso sí, si preguntan quién soy, diles que soy una cosplayer, de nombre Andrea…— dijo sonriente Hotaru.

—Así lo haré, entonces, ¿vamos a la conferencia de la actriz de doblaje mexicano que interpretó a Sailor Saturn y a Lena Luthor?

—Sí, claro, vamos…

Ambos se levantaron y caminaron hacia el auditorio, para pasar un rato juntos.

Publicado para el medio alternativo Sitio Bagatela el día 6 de enero de 2022.

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Novela-Fanfic: TOMOE Capítulo Noveno: DESGRACIA EN EPIDEMIA.

TOMOE

Por: Juan Carlos Quenguan Acosta

CAPÍTULO NOVENO: DESGRACIA EN EPIDEMIA

SaturnGirl por JCQA, dibujo calcado del personaje Hotaru Tomoe/Sailor Saturn de la franquicia Sailor Moon de Naoko Takeuchi.

SaturnGirl por JCQA, dibujo calcado del personaje Hotaru Tomoe/Sailor Saturn de la franquicia Sailor Moon de Naoko Takeuchi.

Varios minutos después de la batalla, la princesa y sus guardianas buscaban entre montañas de ruinas y escombros, algún indicio de la vida de Maki, el padre de Lázuli.

—¿Encontraron algo? — Preguntó Hayate.

—¡Nada! — Respondió Fuu con voz alta.

—¡Aquí tampoco! — Contestó Haruna.

Lázuli y Hotaru caminaron en donde era el laboratorio de androides.

—¿Recuerdas algo? — Preguntó Hotaru.

—No… Solo recuerdo los bonitos momentos que vivimos cuando éramos niñas en Japón, más no de los momentos dolorosos cuando padecí con mi papá…— Respondió melancólica Lázuli, quien quería pedir algo —Quiero pedirte algo, necesito que avises a las demás primas de algo que sucederá…

—Claro, ahora les aviso.

Hotaru llamó a las demás chicas, para estar en las inmediaciones de la pista agrietada. Allá quiso formular.

—¿Han podido encontrar algún indicio de nuestro tío Maki? — preguntó Hotaru.

Todas negaron, moviendo sus cabezas.

—Entonces, debemos buscar en la parte más debajo de esta base, porque, recuerdo que existe una entrada secreta en la sección de las cápsulas de los androides— propuso Lázuli.

—Espero que no sea una trampa, Zankya— advirtió Hayate.

—Por favor, no empecemos a discutir de nuevo sobre nuestro pasado— reaccionó molesta Lázuli, exponiendo —todo lo sucedido en el Reino de Saturno cuando éramos guardianas, era una confusión que nos incentivó Nova; por todo ello, repito una y varias veces que no vine con malas intenciones, vine en ese momento para perseguir y desmentir de todas las mentiras que él presentaba…

—Entonces, ¿por qué dijiste, antes de venir al reino, que estuviste con un grupo delincuente de otro planeta? — interrogó Haruna.

—Porque en ese momento estaba salvando mi vida, si no lo hacía, estaría muerta en medio de una ejecución que habría hecho ese grupo— Lázuli expuso sus argumentos con sinceridad.

—Me da pena contigo, pero estoy de acuerdo con Hayate y con Haruna, debimos tener claridad que fue Nova y sus influencias que tuvo contigo Zankya, para traer una enfermedad, que tiempo después, causó el fallecimiento de nuestra princesa— ostentó Fuu.

—Tampoco es cierto—negó Lázuli una vez más —yo no tengo complicidad sobre aquella enfermedad desconocida, bien saben que nadie, menos yo, que en los juegos peligrosos que hizo Nova en contra de todos, solo por querer conquistar todo.

—¡Suficiente! — Hotaru alzó su voz, quien reflexionaba —No estamos aquí para dividirnos, ni para acusar nuestros errores del pasado, eso ya pasó; si estuviéramos viviendo en medio de resentimientos pretérito, no estaríamos reencarnado en La Tierra y nuestros espíritus estarían viviendo en algo que los humanos lo llamarían purgatorio, donde es difícil salir; ahora, agradezco a Lázuli, porque pudimos enterar de todo lo sucedido y desmentir, antes que yo como princesa, me haya enfermado. Hoy vivimos como primas, porque era nuestra voluntad colectiva en que no queríamos vivir de lujos reales.

—Hotaru, si ya no eres princesa, entonces ¿qué somos nosotras? — Cuestionó Hayate.

—Somos familia… Recuerden que esa fue nuestra promesa, para vivir tranquilas, para apoyarnos juntas y aprender lo que es un verdadero equipo de trabajo, al igual en la manera de perdonarnos y enmendar nuestros errores, eso hacen los seres humanos, a pesar de sus errores e interpretaciones. Es por ello que, demos una oportunidad más a Zankya, reencarnada en Lázuli, para que conviva con nosotras… Es difícil aceptar estas circunstancias, pero siempre viviremos en los inevitables momentos…

Tras la discusión entre primas, las últimas aclaraciones y reflexiones de Hotaru hizo pensar a cada una. Esas palabras sinceras tocaron en los corazones y en las mentes de cada una, quien se acercó a Lázuli para mirarla de frente.

—A pesar que Hotaru no sea nuestra princesa en este planeta que vivimos, su humildad y sinceridad elocuente nunca ha cambiado, para convencernos y encaminarnos hacia nuestra rectitud— comentó sincera Fuu, añadiendo —por mi parte, aceptaré en dar la oportunidad a Lázuli.

—Yo también le daré esa oportunidad— manifestó Haruna.

Hotaru miró a Hayate, quien pensaba en sí misma.

—¿Tu qué dices Hayate? — Preguntó Hotaru.

—Está bien, daré otra oportunidad, con tal de que sea sincera y pueda adaptarse a nuestro entorno— advirtió Hayate.

Al hablar cada una de las chicas, cada una extendió su mano derecha de frente, para coger con la mano derecha de Lázuli, quien, aliviada aceptó ante una nueva oportunidad.

—Gracias chicas por aceptarme, ahora podré vivir más tranquila— agradeció Lázuli, quien indicó un lugar —ya que recuerdo, en este lugar encontramos el acceso a la parte profunda de la base.

 

Las cinco chicas caminaron hacia una puerta, ubicada abajo, entre ruinas y escombros de lo que era la sección de los androides, allá abrieron con sus fuerzas, luego, cada una bajó por las escaleras de acero, aluminio y hierro, para llegar a cincuenta metros bajo tierra, un lugar subterráneo, donde funcionaban diferentes tipos de computadoras y un conjunto de cinco cápsulas.

Lázuli abrió cada una y solo encontró vacío.

—No está.

Por su lado, Haruna revisó en cada uno de los computadores, en compañía de Hayate.

—Lo que tienen son archivos de los movimientos y tácticas del grupo armado— comentó Hayate.

—Espera… — Haruna encontró en el monitor un archivo en TXT —hay un listado de personas secuestradas y los lugares a donde fueron remitidos…

Las chicas revisaron detenidamente el lugar, viendo compuestos eléctricos y tecnológicos, sean para ensamblaje de armas letales, como de las partes biónicas para nuevos androides, además de descubrir planos esqueléticos de los modelos de androides.

—Querían un ejército de androides, ¿pero con qué fin? — preguntó Fuu, analizando casas elemento.

—Chicas, vean el siguiente listado que encontré— avisó Haruna.

Las primas se acercaron, Lázuli miró el listado, se levantó y vio a Hotaru.

—A mí y a mi papá nos experimentaron con nanotecnología, para convertirnos en androides. Mi cuerpo era el más apto, porque asimiló el tratamiento de líquidos que contenían nanobots… Pero mi papá no lo soportó en esos experimentos, antes de mí… Ahora, me entero que, entre los fallecidos, él está… —Tras decirlo. Lázuli bajó su cabeza para llorar, pero nunca cayó una lagrima de sus ojos.

Estupefactas y tristes, todas quedaron en silencio sepulcral en dos minutos, en ese momento, Hotaru abrazó a su inmóvil prima.

—Te entiendo…

Después, Fuu encontró un documento, en el cual, contenía un listado de investigación científica.

—Chicas, ¿por qué existe una lista de virus biológicos en este sitio?

Hotaru y Haruna fueron a donde estaba Fuu, quien les pasaba la otra pantalla, mostrando el archivo digital, para enterar de algo preocupado.

—No puede ser… — negó Hotaru, moviendo su cabeza.

—No es posible… —reaccionó Haruna.

—Los androides que destruimos en Bacatá eran portadores de virus letales, cuyas destrucciones esparcieron por el aire… —comentó sería Hayate.

—Y en vez de debilitarnos a nosotras, los contagiados son varios colombianos, sin que ellos lo supieran— agregó Fuu.

—¿No era la misma manera que contagió Nova a los habitantes del reino, pero de una forma que hirvió la coagulación de su sangre, después de explotarse en un cuarto de explosivos? —Preguntó Hayate a Hotaru.

—Sí, así era, pero no sabía cuál era lo que me infectó cuando era la princesa Kara— respondió Hotaru.

—Regresemos a Bacatá— propuso Haruna —no sabremos cuántos ya están infectados.

—Listo, de una vez regresemos— secundó Hotaru.

—¿Ahora? —preguntó un poco atontada Lázuli.

—Sí, ahora— respondió decidía Hayate.

 

La preocupación de la princesa y sus guardianas fueron reales, porque, al regresar a la ciudad de Bacatá con urgencia, dos días después del viaje contante desde Europa, las chicas fueron a llamar por vía celular, después de bajar del avión, en el aeropuerto internacional, alertando a Souichi y a Inukai sobre el posible contagio masivo en Bacatá.

Después de la llamada, toda la familia se reunió en el hotel del Centro Histórico. Lázuli reconoció a sus tíos y se abrazaron fraternalmente, después, las chicas comentaron todo lo sucedido en la base de los Alzados Armados, lo que encontraron de los archivos digitales y la confirmación del fallecimiento de Maki Tomoe, del cual, todos guardaron silencio.

—Ya que estamos todos, queremos saber ¿si en las noticias anunciadas de la última semana, anunciaron sobre una rara enfermedad en Bacatá? — Preguntó Hotaru.

—Sí, dijeron que son entre cuarenta y cincuenta casos— contestó Souichi.

—Sobre ello, les paso esta USB, en ella contiene informaciones acerca de virus letales que manejaron los Alzados Azules, suponemos todas que los androides que destruimos esparcieron con sus explosiones esos virus— dijo Hayate, entregando el dispositivo a Inukai.

Souichi sacó su portátil que lo tenía prestado de la universidad donde impartió sus clases, lo prendió y lo pasó a su hermano, para revisar el contenido del dispositivo de almacenamiento. Tras investigar los archivos importantes sobre los virus, Inukai se mostraba preocupado.

—Está información es grave, lo escrito en estos documentos son idénticos a las informaciones del ministerio de salud sobre los síntomas que presentaron los casos, por eso, nos toca avisar urgente a la comunidad médica, para presentar una solicitud de investigación ante dicho ministerio.

Souichi pidió a su hermano el portátil, éste le devuelve y verificó por su mismo cada uno de los documentos digitales.

—Todo lo escrito en estos documentos son ciertos, llamemos urgente, no sólo a las comunidades médicas, si o también a las autoridades sanitarias y, al general Gaitán, quien tiene contacto directo con el presidente de la República, para advertir la inminente epidemia que está desatando en Bacatá.

 

Una semana después, aumentaron los cansos de contagio. Las sociedades de médicos colombianos de todas las áreas analizaron las informaciones que presentaron los hermanos Tomoe, lo mismo hicieron las diferentes autoridades ejecutivas y la remisión de la cancillería colombiana ante el gobierno ruso y ante el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas; referenciando sobre la base subterránea de los Alzados Azules, mas nunca mencionó sobre las guardianas y su combate contra el Barón Blue; por lo cual, bajo la influencia del general Gaitán, maquilló la versión de una disputa de grupos armados con mercenarios multinacionales, que causaron la destrucción de la base.

Los contagiados con mayores complicaciones de salud fueron llevados a los hospitales, cuyas unidades de cuidado intensivo fueron llenados en poco tiempo. Una de ellos era Cecilia, la madre de Juan, quien era internada en la Clínica Central. Por tener antecedentes de neumonía parcial y tabaquismo, se había contagiado rápido de la desconocida enfermedad, sin saber de lo ocurrido. Juan quería acompañar a su madre, pero por ser una persona en condición de discapacidad múltiple (visual grave, cognitiva leve), el cuerpo paramédico solicitó que estuviera en casa, recibiendo una visita médica para realizar el examen de comprobación presencial del virus y estar pendiente de los reportes diarios que recibiría por vía telefónica.

Solo y desesperado, Juan llamó al celular de Hotaru, desde el teléfono de su casa.

—Hola Hotaru, soy yo, te llamo porque mi mamá está mal, llamé a la línea de emergencia, treinta minutos después llegó una ambulancia y se la llevaron, más no me permitieron acompañarla.

—Hola Juanito, no me digas, ¿tu madre tuvo síntomas que te mostré ayer en un aviso por WhatsApp?

—Totalmente, mi mamá tiene esos síntomas y estoy angustiado.

—Tranquilo mi amor, ¿y tú estás bien?

—Sí, estoy bien, no he tenido esos síntomas, ahorita estoy con tapabocas todo el tiempo en mi casa.

—Si quieres, puedo ir a tu casa mañana, para acompañarte.

—Gracias Hotaru, porque en verdad no sé qué hacer.

—No te preocupes Juanito, por ahora cuídate, por favor, te quiero mucho.

—Y yo a ti…

 

Al siguiente día, Souichi y Hotaru, portando sus propias mascarillas para tapar nariz y boca, llegaron en taxi al barrio Troya, subiendo por las empinadas calles de piedra que causó leves averías en la carrocería del automotor. Al llegar a la casa de la familia Vásquez, ambos se bajaron del taxi, pagaron al conductor y fueron a golpear al portón de la casa, en cuestión de segundos, el portón se abrió.

—Hola Juanito, ya llegué con mi papá, para acompañarte— saludó sonriente Hotaru.

—Hola Hotaru, buenos días señor Tomoe, pasen— respondió Juan, a quien comenzó a sentir fuertes palpitaciones de corazón, por la presencia de su gran amiga.

Hotaru y su padre entraron en la casa de Juan, subieron por las escaleras y el joven indicó el comedor de la cocina, donde ambos se sentaron en las sillas plásticas de color rojo ladrillo, luego, ellos comenzaron con la charla, explicando los sucesos ocurridos en Europa, la batalla que libró Hotaru y sus primas contra los Alzados Azules y el hallazgo de los documentos por parte de las guardianas.

—Es por ello que quiero saber, no sólo sobre el estado de salud de su madre, sino también del estado suyo Juan— pidió Souichi, quien estaba comiendo una de las galletas de sal que ofreció el residente.

—Pues señor Tomoe… Cuando mi mamá se sintió mal después de comprar el mercado quincenal, los médicos que la trataron le hicieron una prueba médica de detección del virus y el resultado salió positivo, después me hicieron la misma prueba dos veces en esta semana y en todas salí negativo, además, en todo este tiempo no he tenido los síntomas que tuvo mi mamá… — explicó Juan.

Souichi escuchó y reflexionó acerca de lo dicho por Juan.

—¿Le han realizado otras pruebas diferentes al de los virus? — preguntó Souichi.

—Sí— contestó Juan.

—¿Puedo verla? Por favor.

Juan se levantó de la silla, fue a su cuarto, buscó en una carpeta negra de documentos personales y sacó los resultados de otros exámenes, en especial de la sangre y del plasma.

—¿Tienes alguna idea? — Preguntó Hotaru a su padre.

—Seguramente…— Respondió Souichi, pensando.

El joven colombiano regresó a la cocina, mostrando a Souichi los resultados de los exámenes.

—Lo suponía…— Expresó serio el científico, quien interrogó —Dime la verdad, ¿Es cierto que ustedes se besaron, durante aquel incidente antes de la destrucción a la casa?

Hotaru y Juan se miraron con algo de angustia en sus rostros.

—Sí señor… Pero lo hice, no sólo porque estaba enamorado de su hija, sino porque, algo dentro de mí impulsó a revelar que Hotaru era Saturn Girl… La misma que vi en las historias manga sobre Magical Girls… La misma a quien reconocí cuando me salvó de los muchachos rateros…—respondió sincero Juan, mirando a los ojos de Souichi.

—Es cierto papá…—dijo Hotaru, apoyando a su amigo.

—Bien…Me alegra que se hayan salvado… En el documento de investigación de los Alzados Azules se comprobó que el virus que está provocando la epidemia no puede ser tratado con antibióticos ni con vacunas, porque es un virus modificado de los seres vivos de La Tierra con compuestos genéticos de un virus alienígena— comentó Souichi, devolviendo los resultados a Juan.

Al escuchar las explicaciones de su padre, Hotaru recordó algo.

—No puede ser… El único alienígena que vino era Nova, pero el reencarnó en el Barón Blue…— dijo Hotaru.

—Sobre eso, Nova nunca se reencarnó, estaba vivo por mucho tiempo; como vidente, sabía que la princesa estaría reencarnada en ti, eso es lo que me llamó la atención en esos documentos— explicó Souichi.

—Ahora entiendo lo que ella me dijo, que habría una desgracia en forma de contagios masivos, tal y como pasó en el Reino de Saturno, sólo porque Nova quería acabar con los humanos— comentó Hotaru.

—Así es hija… Creo que lo ocurrido en Saturno es un aprendizaje para ti, más todavía, en la manera de crear verdaderos antídotos, con base en los plasmas que tienen ambos— aseguró Souichi.

—Entonces, ¿hay una manera de curar a mi mamá? — Preguntó ilusionado Juan.

—Toca probar, recuerde que es una hipótesis inicial— respondió Souichi con cautela, además agregó —para eso, hablaré de una vez con los demás médicos, para agregar mi hipótesis en la investigación, con ello, realizaremos las pruebas científicas lo más pronto posible.

—Por favor señor Tomoe, haga todo posible para que mi mamá se pueda curar y recuperar— pidió Juan

—Haré lo que pueda desde hoy— respondió sonriente Souichi.

—Como agradecimiento, les pido que no busquen otro lugar, por ello, les ofrezco mi casa para que puedan vivir, no es lujosa ni cómoda, por las constantes goteras de las lluvias— insistió Juan, de nuevo.

—Es la segunda vez que me pide con toda sinceridad hacia mi familia… — Expresó Souichi, quien miró a su hija, interesada para que diera una respuesta positiva — Esta vez, acepto su ofrecimiento, gracias Juan en preocupar por mi familia.

Contentos, Hotaru y Juan se tomaron de las manos encima de la mesa cuadrada de la cocina.

—¿Cuánto avisaremos a toda la familia? —Preguntó Hotaru a su padre.

—Vaya llamándolos, mientras yo debo consultar con los colegas médicos para iniciar las investigaciones y preparar los ensayos clínicos— Respondió Souichi.

 

Al siguiente día, la familia Tomoe fue a la casa de la familia Vázquez, donde Juan y Hotaru preparaban en los cuartos vacíos los fotones es que había adquirido Souichi de una de las universidades privadas, donde realizaba sus labores de docente.

 

Varias semanas después, el desarrollo de las investigaciones médicas y los primeros experimentos científicos en animales fue ágilmente fructífero, dando resultados positivos en la creación, experimentación y aplicación del nuevo fármaco, cogiendo los ADN de las plasmas de Hotaru y de Juan, para contrarrestar al virus letal, e impedir su multiplicación o mutación.

Mientras tanto, en la casa de Juan, Hotaru y sus primas ayudaban al joven vecino del barrio Troya en contactar con su madre por vía celular, preguntando siempre al personal médico que la trataban en una de las camas de la unidad de cuidados intensivos de la Clínica Central, del cual, Cecilia estaba en estable estado de salud.

 

Pasada la tercera semana del regreso de las guardianas de Europa, Fuu y Lázuli decidieron ir a Alemania, la primera, para continuar sus estudios, la segunda, para definir sus trámites, sea para poder conseguir trabajo, o para acceder a los estudios.

En la facultad de medicina de la Universidad Superior Nueva Bacatá, con ayuda de médicos de todas las especialidades, se dio inicio a la fase del ensayo clínico al personal voluntario, para experimentar el antídoto formulado por Souichi Tomoe, ya que, en los ensayos realizados con animales, los resultados de inmunización fueron exitosos.

En la Clínica Central, donde está internada Cecilia, las esperanzas de recuperación de la paciente eran latentes entre el personal médico, quienes, en cada día, estuvieron pendientes para informar a Juan y cuidar a su madre.

A las horas de la noche, Souichi regresaba agotado, montado en un taxi hacia la casa de Juan, donde estaban todos los presentes.

Al ingresar, sacó el tapabocas quirúrgico que usaba, se sentó en una de las sillas plásticas, para descansar de sus labores; todos los que estaban en la casa estuvieron atentos frente a lo que el científico dijera.

—Hoy tuvimos un día agotado, pudimos comenzar con el primer ensayo de vacuna experimental al personal médico y a los estudiantes de medicina, no sólo de la facultad, sino también al hospital universitario y al personal de las demás unidades de salud, donde atienden a pacientes infectados con el virus letal, con muchos salió bien, pero no con los que tuvieron situaciones críticas como Cecilia, de quien me dijo que en las últimas horas tuvo problemas respiratorios y cardíacos… No se sabe, ¿cuándo podrá resistir? — Explicó serio Souichi.

Todos se quedaron callados, un minuto después, Hotaru miró al rostro melancólico que expresaba Juan.

—¿Qué piensas Juanito? — Preguntó Hotaru.

—Creo que ahora estaré solo, durante el resto de mi vida— contestó Juan, frunciendo el ceño.

Hotaru abrazó a su mejor amigo, cerró sus ojos ante las miradas cabizbajas de sus tíos y sus primas.

—No estás solo mi amor… Aún hay esperanza para vivir, no desfallezcas jamás… Mientras mi familia esté acá, te acompañaré siempre…— manifestó en tono dulce Hotaru, sintiendo cada vez más atracción hacia su triste amigo.

 

A la mañana siguiente, una llamada era atendida por Juan, para recibir una noticia que dejó su mente en blanco, colgó la bocina inalámbrica y salió de la pieza de su madre, dejando intacto el lugar, tal y como dejó Cecilia, en el momento de ir enferma a urgencias.

—Me avisaron que mi mamá acabó de fallecer, hace treinta minutos.

Publicado para el medio alternativo Sitio Bagatela el 5 de enero de 2022.

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Novela-Fanfic: TOMOE Capítulo Octavo: GUARDIANAS Vs ARMADOS.

TOMOE

Por: Juan Carlos Quenguan Acosta

CAPÍTULO OCTAVO: GUARDIANAS Vs ARMADOS.

SaturnGirl por JCQA, dibujo calcado del personaje Hotaru Tomoe/Sailor Saturn de la franquicia Sailor Moon de Naoko Takeuchi.

En la zona norte de Asia, donde estaban los Montes Urales, en la región de Siberia, cuyo bosque de abetos y piceas, en medio de taigas, eran oscuros por las condiciones de frío del sector, las cuatro primas caminaron cuesta abajo por las laderas de tierra y piedra, para divisar en uno de los rincones, la base principal de los Alzados Azules, cuyos militantes custodiaban la entrada en una trocha.

—Conque éste es el lugar… Es parecido a una base militar— comentó Haruna.

—No me sorprende, además, podría ser una cuartada… —dijo Hayate.

—Lo importante es cómo entrar al lugar sigilosa, sin que ningún se enterara—habló Fuu.

—Independiente de las condiciones que está, es importante que tenemos un plan, estoy segura que saldremos bien de esta situación para rescatar a nuestros parientes— manifestó decidida Hotaru.

Las cuatro guardianas se levantaron y avanzaron hacia una de las torres de energía eléctrica, para comenzar con el plan de ataque.

 

En esa base central subterránea, tenía distribuidos en lo largo del camino, entre ellos estaban el campo de entrenamiento miliciano, la fábrica tecnológica de armamento bélico, el salón de cómputo, zona de alimentación, garaje de autos de combate, depósito de armas y explosivos, zona de aviones y helicópteros, pista exclusiva de aterrizaje y un conjunto de edificios y mansiones, entre ellas, estaba la lujosa mansión residencial del Barón Blue.

En su lujoso despacho, el comandante se mostraba preocupado por el fallo de las telecomunicaciones y por no saber del paradero de la familia Tomoe, pero sabía que la princesa de Saturno podía venir, tarde o temprano. La científica ingresó al despacho para hablar con el comandante.

—Supongo que has podido controlar al androide dieciocho, después del fallo técnico durante su misión— dijo serio el Barón.

—¿Dudas de mis capacidades, comandante? —Cuestionó irónica la científica.

—Para nada, me inquieta de ella y del contacto en Alemania que perdimos— respondió el barón.

—¿Crees que la denominada Saturn Girl sabe de nuestro paradero?

—Puede ser… — contestó el comandante, quien se levantó de su lujoso asiento —Si la princesa sabe que estoy esperando, es porque ya viene…

—¿Quieres que le demos la bienvenida?

—Aparecerá tarde o temprano…

El comandante caminó hacia la ventana de su mansión, quien serio puso sus manos a su espalda, reflexionando.

—Ahora, si querías saber sobre el androide, pude controlar sus comandos, aunque, me inquieta que esos comandos fueron alterados de manera leve, además, el aspecto de su rostro comenzó a resplandecer, sin manchas ni rasgaduras, como si rejuveneciera… Eso nunca lo vi en los anteriores androides— comentó sería la científica.

—Como echabas líquidos para rejuvenecer…

—Pero si no lo hice, comandante…

—Si tú eres mi androide favorito… — dijo el barón, quien se volteó para acercar a la científica —No creo que el androide dieciocho fuera hermosa que tú, sólo porque querías hacerla con el cuerpo vivo de la hija de Maki Tomoe y pudiste lograr con ella.

—Lo hice, porque tú me lo pides, además, te recuerdo que aún tengo recuerdos tuyos… En especial, de tu vida pasada… —recordó sonriente la científica.

—Bien… Despierte de nuevo al androide, veré que ella cumpla mis órdenes.

 

Mientras el comandante y la científica preparaban, en la entrada a la base subterránea, algunos militantes fueron reducidos y cayeron inconscientes, sin que sus compañeros se enteraran.

En la parte del laboratorio, en la capsula del androide dieciocho volvió a resplandecer, cada vez con mayor intensidad, que no vulneraba los comandos ni lis códigos de algoritmo establecidos por la científica. Dicho resplandor llamó a las conciencias de las cuatro guardianas, quienes ingresaron a la base de manera disimulada, luego, cada una fue a cada sección de la base para buscar el lugar donde deberían estar las personas retenidas y el lugar donde están las cápsulas de los androides.

Durante la búsqueda, Haruna entraba al lugar de las cápsulas, donde revisaba máquinas y equipos de última tecnología, luego verificó cada una de las cápsulas y al llegará la décimo octava cápsula, percibía la resplandeciente luz, reflejada en el vidrio polarizado, levantó su mano derecha, tocó con delicadeza el vidrio y vio que era el androide con quien la había enfrentado en Bacatá, ese resplandor hizo recordar algo al alma de Signum.

—Bello, ¿verdad? — una voz femenina asustó a la guardiana, quien volteó a su izquierda.

—¿Quién eres? — preguntó seria la joven.

—Alguien que creó todos estos androides que vez— respondió sonriente la mujer, luego agregó —el comandante está ansioso en recibir a la princesa y sus guardianas, porque si preguntan por el científico y su hija, ellos no están.

—¿A dónde los llevaron?

—A experimentar como nuestros conejillos con la nanotecnología, para convertirlos en androides… La cápsula que ves era el cuerpo de la chica que ustedes buscan…

Haruna se volteó y tras ver a la científica, se puso en posición defensiva, mientras la científica, mostrando aire de superioridad, cruzó sus brazos.

En ese mismo instante, frente a Saturn Girl y a cada una de las guardianas aparecieron militantes armados, dispuestos en derrotar. El combate en todos los frentes era intenso, y aunque cada guardiana no tenía experiencia en peleas y combates cuerpo a cuerpo, las almas de sus antecesoras ayudaron y apoyaron en cada movimiento de pelea, para que contrarrestaran las tácticas de los armados, quitando sus armas de manera ágil y noquear, para que cayeran inconscientes al piso.

Caso contrario le pasó a Haruna, quien no podía defenderse ante las tácticas tecnológicas y eléctricas de la científica, fue en ese momento que aparecieron las demás guardianas, quienes, sin titubear, atacaron con sus poderes para destruir los equipos de cómputo y salvaran a su prima, quien estaba aturdida y confundida.

—¿Estás bien? — Preguntó Hotaru.

—Sí… Tengan cuidado con esa mujer, porque no sólo manipula a los androides… Sino que alteró al androide que es nuestra prima Lázuli…— Respondió Haruna.

Hayate y Fuu cubrieron a sus primas frente a los ataques de la científica androide.

—¡Qué bueno encontrar a todas en esta base! Las estaba esperando… —dijo una voz masculina, quien caminó para acercarse al lado izquierdo de la sonriente científica.

—¿Con que eres el comandante de los Alzados Azules? — Preguntó enojada Hayate.

—Así es, me llamo Barón Blue en este mundo, pero en realidad, la princesa me conoce bien hace mucho tiempo, en otras circunstancias, en Reino de Saturno, ¿no es así princesa Kara?

Las palabras del comandante hicieron despertar una serie de recuerdos a Hotaru, quien, sorprendida las recobró cada uno.

—Supuse que en vez de capturar a la anterior Saturn Girl en los Estados Unidos, la mataste… Porque querías solo a aquella reencarnación de cuerpo, mente y espíritu de la princesa… — habló sería Hotaru, quien se levantó de donde apoyaba a Haruna.

—¿Recuerdas que era tu prometido, que podíamos vivir juntos y que querías vivir como un ser mortal, dándome tus poderes y habilidades, para que yo pueda salvaguardar de la familia real? —La inquietud del comandante hizo que las guardianas lo recordaran.

—Recuerdo otro asunto… Que querías todo, porque no eres parte del reino, que venias de otro planeta, expulsado de su propio planeta, de los errores que cometiste frente a todos… Hoy no soy la misma, porque estoy convencida que, en este planeta llamada Tierra, me ha dado otras razones para poder vivir y conseguir el cariño de los seres humanos… contestó Hotaru, mostrando confianza en sí misma.

—Entiendo… esos seres humanos, que tienen inexperiencia en sus potencialidades, sus sentires son tan fuertes que perfectamente se pueden absorber para obtener más poder…— dijo en tono burlesco el barón.

—No los subestimes… Los humanos no pueden ser dominados por la soberbia, ni explotados por la avaricia. A pesar de sus constantes errores, pueden dar logros mucho más allá de lo que nosotros imaginamos— enfatizó Hotaru.

—Si quieres vivir con ellos, entonces entrégame tu poder, porque, en este planeta ya no eres una princesa, además, podrás regresar a mí para que vivamos juntos, ¿qué dices? ¿Aceptas mi oferta? —propuso el comandante.

Lo que las guardianas no sabían era que la científica cogiera un raro dispositivo, para llevarlo a donde estaban en el lugar.

“Por favor, no lo aceptes” pensaron cada una de las guardianas, al ver que Saturn Girl caminaba pocos pasos al frente del comandante y cerraba sus ojos para reflexionar, luego, los volvió abrir y esbozó una leve sonrisa de humildad.

—Lo lamento Nova, mi alma, vida y corazón está ligada con uno de los humanos, quien me mostró ese algo de lo que tú no tienes, humildad y amor en su corazón… Es inteligente, introvertido y temeroso, pero tiene una gran fuerza de voluntad, que, si lo empleara con sus poderes ocultos, sería el mejor príncipe que jamás habría tenido en toda mi vida.

La respuesta de la princesa generó gusto y felicidad moderada en sus guardianas, a la vez, causó malestar en la actitud soberbia del comandante, quien miró a la científica, dando una seña de su rostro, para realizar el siguiente movimiento.

—Me decepcionas siempre princesa… Pero hoy, este no es tu reino… Porque acá yo mando y no me interesa lo que respondas, quitaré tus poderes y habilidades, ahora…

En ese instante, la científica agarró aquel dispositivo en forma de fusil negro, apuntó hacia Saturn Girl y disparó unas ondas circulares del sonido, con una velocidad de la luz que impactó al pecho de la princesa, lanzándola con gran fuerza, para caer de espalda contra una de las máquinas, causando un grito de dolor de la chica, en medio de las fuertes chispas provenientes de la máquina.

Las guardianas no pudieron reaccionar, porque esas mismas ondas ensordecieron a todas, tapando sus oídos y gritando a la vez, causando que cayeran de rodillas.

Después del disparo, el orgulloso comandante acercó a donde estaba tirada Saturn Girl, alzó su mano derecha y agarró al suave y delicado cuello de la joven tirada.

—Me desilusionas, nunca has tenido tu agilidad mental para defenderte— dijo el comandante, quien apretó si mano al cuello de Hotaru, absorbiendo las energías que ella tenía.

Poco a poco, mientras la contextura física de la hermosa joven perdiera y se arrugara, la estatura del comandante crecía, la piel rejuvenecía y el cabello azul cambió a plateado.

 

No todo estaba perdido, porque de la cápsula dieciocho volvía a resplandecer más intensa tanto que explotó, causando que todos cayeran al piso, menos a un Nova, quien quería todo de Hotaru para seguir absorbiendo. De la explosión salió una gran fumarola blanca intensa, que cubría todo el lugar.

—No puede ser… Pero si el androide lo tenía bajo control— manifestó aterrada la científica.

Adentro, una voz interna dijo ensimismada “Eres Lázuli Tomoe, eres lo que fui, una guardiana de la princesa de Saturno, yo me llamo Zankya, la mejor amiga de Kara, quien acompañó desde mi llegada al Reino de Saturno. ¡Despierta! El momento llegó. “

Al escuchar la voz, Lázuli abrió sus ojos azules cielo, los mismos que tenía Hotaru, cogió sus suaves manos a los bordes de la cápsula abierta, luego lenta se levantaba, mirando que su cuerpo de piezas metálicas se convirtió de carne y hueso y concentrando con su poder, reunió todo el líquido, que era aplicado por el personal del grupo armado al cuerpo; ese mismo líquido llegaba al esófago y con un estornudo expulsó ese líquido directo hacia la científica, como una forma de bala que atravesó al hombro derecho de la científica androide, quien cogió su hombro y quería apartar del lugar, pero la humareda blanca impedía su visión, para encontrar la salida de emergencia.

En pocos minutos, el humo blanco se dispersó en el aire, saliendo de la ventilación del lugar, mostrando una figura imponente de una guardiana, quien portaba chaleco blanco por encima de un buzo de color azul bandera, una falda blanca con hilos rizados de color dorado, por encima de un short azul bandera que resaltaba la musculatura de muslos y piernas, y botas plateadas.

—¡Nova, suelte a la princesa! — gritó Lázuli, mirando desafiante al personaje.

El sujeto volteó su cara y tras ver la guardiana, rió.

—La pieza faltante… Esta vez no me vencerás…— Contestó desafiante Nova y añadió— absorbí los poderes de tu querida princesa, cumpliré esta vez en destruir esta galaxia que tantos malos momentos pasé, por culpa de esa princesa caprichosa.

—Te equivocas… Recuerda que yo te perseguí desde nuestro planeta de origen, ante ello, escondiste en el Reino de Saturno, mostrando tu farsa mentira de que eras un príncipe; luego que llegué y allá me rechazaron, recibiendo malos tratos por tu culpa, pero la misma princesa creyó en mi sensatez y comprobó lo mentiroso que eras y te derrotó en combate— comentó enérgica la guardiana, quien extendió sus manos, para mostrar hacia el personaje.

—Aun así, nunca me derrotarás— advirtió el rejuvenecido.

—Por supuesto que no…— Lázuli subió sus manos extendidas hacia arriba, dispersando su poder en pequeñas bolitas de energía, para enviarlas hacia Haruna, Hayate y Fuu.

Las tres guardianas se reincorporaron para recibir cada una las pequeñas bolitas en forma de canicas transparentes, en seguida, cada una extendió sus manos, al tocarlos, las bolitas crecieron y formaron tres armas plateadas: a Hayate, un báculo con punta de cruz dorada en enmarcada de círculo; a Haruna, una espada en forma de compresor de energía; a Fuu, una espada en forma de arco, cuya base era de marco dorado y esmeralda.

Las armas brillaron con todo su esplendor, provocando el descontrol de Nova, quien soltó a la débil Hotaru y tirarla al piso, después cogió los ojos con las manos para no ver ese resplandor, en seguida, Lázuli aprovechó para lanzarse hacia el sujeto y tumbarlo con un codazo derecho al rostro del enemigo y sacar de una vez a Hotaru en sus brazos.

Las primas recibieron otro ataque de la científica androide, quien usó de nuevo el disparador de ondas, pero ellas formaron desde sus armas sus escudos de energía, para proteger del ataque y en pocos segundos, de las armas, dispararon diferentes haces de luz blanca hacia la científica, lanzándola contra la parte d las cápsulas, causando constantes cortos circuitos, prendiendo diferentes llamas en algunas de las cápsulas.

Después del ataque, Hayate corrió para socorrer a Hotaru en brazos de Lázuli.

—Nunca dijiste sobre los planes de Nova, cuando estábamos en el reino— dijo seria Hayate, mirando a los ojos de Lázuli.

—Y aún falta lo peor…— advirtió Lázuli.

Nova recobró en sí y lanzó dos disparos de rayos rojos hacia Haruna y Fuu, quienes elidieron con rapidez, sin embargo, cuando ellas contraatacaban, fueron sorprendidas por el personaje, quien anticipó ante los movimientos que ellas hacían y las golpeó con los puños de sus manos, lanzándolas para que cayeran contra el piso.

—Es muy fuerte… Es bastante ágil… —Dijo dolida Fuu.

—No recordaba que tuviera tanto poder… — dijo Haruna, tratando de levantar.

—Les advertí, no podrán derrotarme, les llegó su fin, morirán junto con la princesa… — Manifestó Nova, tomando un aire de superioridad.

El sujeto se elevó con bastante fuerza, creando un gran remolino, alzando todo lo material que estaba, no sólo el laboratorio, sino también toda la infraestructura de la base subterránea.

Alarmados, los mercenarios abandonaron, pero fueron elevados por su comandante, que al verlo se aterraron, entre ellos, algunos se desmayaron, flotados en el aire.

Las únicas que se quedaron con los pies en la tierra eran las guardianas, quienes trataron de revivir a una inconsciente y débil Hotaru.

—¿Ésta es nuestra destrucción? — Cuestionó desilusionada Haruna.

—No lo es, no lo será… — Negó enojada Hayate.

—¿Qué vamos hacer? No lo pudimos derrotar— dijo frustrada Fuu.

—Al final… Pudimos reencontrarnos de nuevo… Estoy segura que no es el desastre mayor, hay algo más… —habló Lázuli.

—Lo dices ahora, porque no defendiste con tus propios argumentos tu inocencia Lázuli… O debo decirte, Zankya— acusó Fuu.

—Nunca he traído las desgracias ni el caos a estos mundos, ni mucho menos, la enfermedad que tuvo nuestra princesa— reaccionó defensiva Lázuli.

—No… Zankya no lo fue… Recuerden que, en el reino, el mismo Nova me contagió de esa enfermedad… Hoy estamos en La Tierra… Impediremos que se repita ante la humanidad.

Las chicas se sorprendieron cuando Hotaru pudo reaccionar y se contentaron ante ello, dejando caer en cada una su propia lágrima.

—¡Estás viva! — Gritó Hayate, abrazando a su prima.

—En verdad… Sí que robó mis poderes y mis energías… Pero estoy viva… Gracias al amor que tengo por Juan… Nunca imaginé que en toda mi vida… Ese amor me haya salvado… Qué ciega fui al no comprender como princesa…

—Pero no puedes luchar con esas condiciones— advirtió Haruna

—Claro que no… — negó Hotaru, indicando —Siempre habrá maneras para derrotar a Nova.

Las guardianas no entendieron lo dicho por la princesa, menos Lázuli, quien tuvo una idea

—Lo hay, es algo que recuerdo de lo que hicieron antes de la enfermedad que tuvo la princesa en el Reino de Saturno… — Con ello, Lázuli comentó su idea.

 

Tras escuchar el plan todas aceptaron, formaron un pentágono donde Hayate, Haruna y Fuu extendieron sus brazos al frente, mostrando sus armas, mientras Lázuli y Hotaru extendieron sus manos al frente. Luego, cada una concentró sus energías que quedaban, formando un resplandor en forma de un domo iluminado, alrededor de la formación femenina del pentágono.

Nova se percató de ese domo, por ende, se enfureció y atacó hacia el lugar, pero fueron repelados por la fuerza del mismo domo.

—No recordaba esa táctica que hacen— manifestó energúmeno Nova.

El sujeto concentró energía de sus manos una forma de jabalina roja, para lanzar y agrietarla, sin embargo, el campo de fuerza no se agrietó y contuvo aquella energía en forma de jabalina

 

Las tres armas resplandecieron y dirigieron hacia las manos de Hotaru tres haces de luz dorada, rosada y verde, formando el crecimiento de un arma en forma de un largo báculo, cuya punta era una filosa hoz del silencio. Al verla, el alma de la princesa dijo a Hotaru: “Esta arma es la extensión de tu cuerpo, congela y úsala sabiamente… Era el regalo que ofreció la reina Atenea, quien era mi primera madre y la soberana del Reino de Saturno…”

Sorprendida, Hotaru cerró sus ojos y recordó ese momento en que la reina regaló el arma a la princesa Kara, durante una ceremonia pomposa de cumpleaños en un lujoso palacio de plata y dorado. La chica abrió sus ojos y vio el báculo en posición horizontal, mientras el campo de energía desvanecía por la poderosa jabalina roja incrustada, impulsada por el poder absorbido de Nova.

Al ver que sus primas no aguantaban más para sostener, Saturn Girl cogió el arma con su mano derecha, decidida, cogió el otro extremo con su mano izquierda para alzar su arma y tocando la jabalina con la punta filosa de la hoz, absorbió su energía, cristalizando toda la lanza, para romperla con facilidad.

El domo de energía desvaneció como trozos de vidrio amarillento, mostrando la figura de una chica vestida de un traje violeta, tapando todo su cuerpo, con ornamentos dorados decorativos y una capucha plateada brillante.

—¡Nunca me podrás derrotar! —Gritó furibundo Nova.

La princesa subió hacia la bóveda celestial, moviendo su báculo, la mostró de frente.

—Entonces no me conoces… ¡Arrebataré lo que me has quitado! — Amenazó seria la princesa.

Nova se lanzó desesperado para matar a la princesa, usando todos los poderes de manera directa, pero Hotaru dio giros a su báculo, al mejor estilo de una ágil porrista, para absorber cada ataque. Desesperado, Nova sacó su daga para combatir cuerpo a cuerpo, pero Hotaru, cansada y con pocas energías, a pesar de su imponencia, pudo defenderse con tranquilidad, interceptando en cada movimiento brusco que hacía Nova; después, aprovechó en golpearlo con la base del báculo al pecho de Nova, para que cayera estrepitosamente al suelo, desvaneciendo a todas las tormentas y torbellinos a su alrededor.

Malherido y sin rendir, Nova se lanzó para volver atacar con su daga, concentrando su energía en ello, Hotaru dio un giro de su cuerpo de trecientos cincuenta grados, moviendo la hoz para tocar a la daga y absorber todos los poderes y energías contenidas para recuperarse.

La figura de Nova se redujo a su condición como barón, quien insistente quería empujar, pero fue insignificante, ya que la princesa, tras recuperar su condición física y sus poderes, dio un giro del arma con su mano derecha y dirigió de frente en disposición de disparar.

—Perdiste Nova, no quiero saber de ti… Nunca te amé cuando era princesa… Tampoco te querré cuando soy Hotaru Tomoe… Adiós…

Dicho ello, la chica disparó un haz de luz incandescente, pulverizando el cuerpo de un orgulloso comandante.

La base resultó destruida, el personal, desaparecido, todo lo que había quedó en ruinas, una irreconocible imagen grisácea que dejó la batalla; mientras Hotaru bajaba para socorrer a sus primas.

Publicado para el medio alternativo Sitio Bagatela el 4 de enero de 2022.

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Novela-Fanfic: TOMOE Capítulo Séptimo: INTRIGAS NOCTURNAS.

TOMOE

Por: Juan Carlos Quenguan Acosta

CAPÍTULO SÉPTIMO: INTRIGAS NOCTURNAS.

Hotaru Tomoe por JCQA, dibujo calcado del personaje Hotaru Tomoe/Sailor Saturn de la franquicia Sailor Moon de Naoko Takeuchi.

Caía el atardecer.

La casa, destrozada.

Juan se acercó a la familia Tomoe para hablar con Souichi, ya que ocurrió una idea para que toda la familia pudiera estar en la casa de los Vásquez por algunas semanas, mientras los hermanos científicos hablaban por vía celular a sus amigos de la comunidad universitaria de diferentes entidades educativas de educación superior, para buscar un arquitecto o un maestro de obra para la reconstrucción de la casa.

En el momento que Hotaru, Haruna y Hayate cambiaron de trajes, fueron descubiertas por la sorpresiva Fuu, quien se puso al frente de ellas.

—Sabía que eran las chicas que pelearon contra los androides— dijo Fuu a sus primas.

Las primas no sabían qué responder ante el rostro atónito de Fuu, quien abrió su boca, sin decir nada.

Hotaru se acercó hacia su prima, mirando fijamente a sus ojos esmeralda con sus ojos azules cielo.

—Hola prima, supongo que viniste hasta acá para averiguar la verdad sobre nosotras, ¿cierto?

Fuu asintió con su cabeza.

—No sé qué decir con toda esta situación…

—Entonces no tengas miedo…— dijo Hotaru, preguntando —¿Quieres revelar nuestra verdad ante tus compañeros de preparatoria?

—No… Porque no sé si yo fuera la otra guardiana…— Contestó sincera Fuu.

—Lo sabrás cuando alguien aparece en tus años— indicó Hayate.

—En verdad… El último sueño que tuve era con un reino, con una princesa que se parece mucho a ti Hotaru y un grupo de guardianas quienes la custodiaban— contó Fuu.

—¿Esas guardianas te hablaron en tus sueños? — Indagó Haruna.

—No me acuerdo, pero recuerdo que eran cuatro guardianas en forma de siluetas— respondió confundida Fuu.

—Tranquila…— pidió Hotaru, tocando su mano derecha sobre el hombro izquierdo de su prima, agregando —Por ahora, buscaremos con nuestros tíos un lugar para poder descansar.

Las chicas asintieron y caminaron a donde Souichi e Inukai, quienes hablaron con Juan y con el general Gaitán.

La oferta de alojamiento temporal que dio Juan no fue aceptada por Souichi y por Inukai, quienes prefirieron hospedar con toda la familia en un hotel, cerca del Centro Histórico, eso dejó un poco desilusionada a Hotaru.

El joven colombiano se acercó a la chica japonesa para poder despedir.

—Entonces, tienes que ir con tus primas a Europa— dijo Juan.

—Sí, para encontrar a mi prima Lázuli y a mi tío Maki y rescatarlos de los Alzados Azules— comentó Hotaru.

—¿Estás segura que con lo que tienes, podrás derrotarlos?

Hotaru tocó sus suaves manos con las de Juan, mostrando confianza y fortaleza.

—Completamente segura en que todo saldrá bien, vendrá más momentos difíciles para todos, pero regresaré para seguir compartiendo contigo… Porque te amo…Y nunca te fallaré…

—Entonces, hagas lo que tienes que hacer… Me gustaría darte un besito más, pero no ahora, en frente de tu familia.

Por la noche, mientras Juan regresaba a su casa, la familia Tomoe se alojó en uno de los hoteles, donde en una de las habitaciones se reunieron para definir el plan para ir a la ciudad alemana de Fráncfort y buscar en contacto enlace a los Alzados Azules.

—Bien, me dijo el general que las podrá ayudar en conseguir boletos de ida y vuelta de Colombia a Alemania, ya tenemos los pasaportes y esperamos que preparen sus equipajes. El general no podrá acompañarlas, por más que esté deseoso, entonces todo está listo— dijo Souichi.

—No queremos tener mucho en los equipajes, por lo tanto, nuestro viaje será de pocos días— advirtió Hotaru.

—Lo que sí es importante es que los estudiantes de preparatoria y de universidad no se enteren de lo que harán— sugirió Inukai a Fuu.

—No te preocupes tío, desviaré la investigación que hago para ellos, además, no quiero defraudar a toda mi familia— respondió sincera Fuu.

—Prepararé algo para que coman, Hotaru, necesito que me acompañes, por favor— pidió Souichi.

Hotaru aceptó, se levantó de una de las camas y acompañó a su padre hacia una pequeña cocina para ayudar. En la cocina, Souichi decidió hablar con su hija.

—Estuve hablando con Juan Vásquez, me pareció buen muchacho para que sea amigo tuyo… Nos ofreció su casa para quedarnos en todo momento, pero negué su ofrecimiento, porque sé que tienen el plan y le agradecí su humildad.

—En verdad… Juan me ayudó en fortalecer mis poderes, porque él sí sabía que yo era Saturn Girl, dando un beso en mis labios, porque estoy segura que estaba enamorado de mí…— confesó Hotaru.

—Ay hija … Qué bueno que nuestro secreto esté guardado en manos de ese joven.

—Entonces, ¿no estás enojado? — Preguntó Hotaru, sintiendo un air de alivio ante la reacción serena de su padre.

—Por supuesto que no hija, eres una mujer educada, como princesa que eras en tu pasado, debes tomar tus propias decisiones, recuerdas que yo nunca condicioné tus límites, por eso, quiero que nunca dudes ni tener miedo hacia tus seres queridos, en el cual, yo te apoyaré en todo momento que digas o hagas.

Dicho ello, Souichi tomó su aire de tranquilidad y volvió su mirada a la estufa para seguir preparando.

—Cuando regreses con tus primas, llamaré a Juan y aceptaremos su ofrecimiento para vivir en su casa.

—Gracias papá— gratificó Hotaru, mostrando su característica sonrisa, después de tomar su propio respiro, además agregó — mañana iré con mis primas para tomar el primer vuelo y empezar con nuestro plan.

—Así será, hija.

 

Al siguiente día, a las horas de la madrugada, vestidas de trajes informales las cuatro primas se despidieron de sus tíos, cogieron sus maletines de viaje, cogieron uno de los taxis amarillos y fueron al aeropuerto internacional de Bacatá, para esperar el vuelo a Berlín, con escala en París.

Pasaron dos días de vuelo, para que las chicas llegaran a la capital de Alemania, cogieron uno de los rápidos trenes regionales y fueron hacia Fráncfort, directamente al apartamento residencial estudiantil, donde estaba habitando Fuu, para pasar todo el descanso después del viaje.

 

A la mañana siguiente, Fuu tuvo que regresar a la sede de la preparatoria para presentar los documentos de excusa ante la coordinación de la institución, justificando su ausencia en los cuatro días del vuelo.

Luego, la bella joven de cabello rubio rizado hasta sus hombros se reencontraba con sus compañeros de clase, para compartir sus investigaciones que realizó en Colombia, omitiendo la verdad sobre la relación de su familia con los últimos acontecimientos en Bacatá.

Llegaba el momento del receso, los compañeros de Fuu revisaban toda la información consultada y comentar sobre ello.

—Es una buena información— dijo Liz, quien cogió su computador portátil de color rojo carmesí, para prenderlo, acceder al procesador de texto y comenzar en redactar el documento de investigación grupal— yo creo que, con esto, podemos lograr la máxima calificación.

—Pero veo que las autoridades de esa ciudad tienen ciertas dudas e inconsistencias con ellas— comentó el joven afro, quien agregó —los medios colombianos exaltan a esas señoritas, como si fueran superhéroes, salidas de los cómics.

—Pero Black… — interrumpió su compañero —si los Alzados Azules son un grupo insurgente y mercenario que envían androides para acabar con ellas, anteriormente cometían atentados, asesinatos y secuestros en Colombia, Japón y los Estados Unidos.

—Además, aquí en toda Europa han cometido robos a diferentes establecimientos manejados por inmigrantes y se infiltraron en protestas pacíficas para destruir dichos establecimientos, eso pasó con el paro de los chalecos amarillos en Francia, que terminó en enfrentamientos contra la policía— añadió Liz.

—A propósito, Ferdinand, hablé con mis tíos y me dijeron que estaban en plan de reconstrucción de la casa, lástima que no alcancé en preguntar sobre sus conocimientos acerca de esos hechos— dijo Fuu.

—Creo que es suficiente información, ahora, empecemos en redactar nuestro documento de investigación, gracias Fuu— agradeció Ferdinand.

Un poco molesto, Black sacó su portátil y decidió escribir, esa actitud fue percibida por Fuu, quien serena y tranquila, analizaba ese portátil.

—Disculpe Black, ¿de qué marca es tu portátil?

—Es de una marca chica, que lo compré hace tres meses por internet, ¿deseas comprar uno?

—Claro, me interesa.

—Entonces, te puedo ayudar a conseguirla.

 

Llegaba la noche, varios estudiantes fueron a descansar en los apartamentos residenciales estudiantiles, mientras otros se fueron al sector comercial de la ciudad, donde querían olvidar de los estudios por un momento, con un paso y estadía en centros comerciales y bares. Uno de ellos era Black, quien fue a tomar cervezas artesanales alemanas en uno de los reconocidos bares.

Minutos después ingresó Fuu al bar, para encontrar a su compañero.

—Hola amiga, qué bueno que llegas— saludó sonriente Black.

—Hola Black, estaba terminando de preparar para la próxima evaluación, sobre ello ¿si estudió? — preguntó Fuu.

—Ah, sí… Claro…— el joven dudó, ya que tenía algo en mente.

—Y bien, ¿cómo puedo comprar mi propio computador portátil?

—Verás…— Black sacó su portátil, le mostró a su compañera la marca del computador, las especificaciones de dicho aparato y los beneficios del software que no tendrían otros portátiles.

Después de la explicación, Fuu sacó de su morral de color café verdoso su propio smartphone, lo prendió y luego ingresó a la aplicación del motor de búsqueda.

—Listo… Ya ingresé en mi móvil, ¿cuál es la dirección del sitio web de la tienda virtual de los portátiles? —al preguntar, Fuu mostró la aplicación a Black.

El joven afro escribió la dirección web de la tienda virtual y accedió en ella, para mostrarlo ante su compañera.

—Este es el catálogo de los portátiles, todos importados, son de excelente calidad— dijo Black.

Sin embargo, al mismo celular timbraba, era una llamada desde un número desconocido que se mostraba en primer plano.

—¿Puedes cuidar mi morral por un momento? Por favor— pidió Fuu.

—Claro… — respondió sonriente Black.

Mientras Fuu salía del establecimiento por pocos minutos para responder la llamada, Black pegó un pequeño círculo metálico adhesivo en el morral y esperó para que la hermosa chica regresara.

—Ya volví, es que una compañera del conservatorio musical me preguntó por unas partituras prestadas— comentó sonriente Fuu.

—Entonces, volvamos a la tienda virtual— dijo Black.

Ingresaron de nuevo al sitio web de la tienda virtual, Fuu escogió uno de los portátiles y al momento de comprar en línea, ingresó al portal web de una entidad bancaria, revisó el saldo de su cuenta bancaria y se dio cuenta que no le alcanzaba, tuvo una actitud de frustración.

—No puede ser… Creo que no tengo suficiente dinero para comprar mi propio portátil— mostró un poco disgustada Fuu, en seguida agregó —debo hablar de ello con mis tíos.

—No te preocupes compañera, me avisas cuando tengas dinero para comprar tu portátil— dijo Black.

Luego, ambos pidieron algo para tomar, hablaron sobre sus propias experiencias del estudio y la realización de los próximos exámenes académicos.

Treinta minutos después de una charla amena, Fuu y Black se despidieron, cogiendo cada uno su propio rumbo para regresar a los apartamentos residenciales.

La chica de cabello rubio corto y ondulado caminaba por las calles de la ciudad, en medio del característico alumbrado público de la ciudad, consecuencia de no tener dinero para ir en transporte público.

Las luces eléctricas del alumbrado reflejaban en el piso, no solo una sombra, sino dos sombras que acompañaban en disimulo a espaldas de Fuu, quien percatada de esas sombras agilizó sus pasos, pero las siluetas avanzaron más, hasta que detuvieron el tránsito personal de la joven en una de las esquinas.

Uno de los hombres de siluetas irreconocibles agarró la cintura de la confundida joven, mientras otro sujeto arrebató el morral de un solo zarpazo.

Fuu quería gritar, pero el hombre que agarró fuerte su cintura por atrás, rápidamente puso su áspera mano derecha a los suaves labios de la joven, para taparla.

—Sé que no tienes dinero para ir en un autobús, pero, como eres sobrina de Souichi Tomoe, no me queda más opción que eliminarte— era la voz de Black, quien caminó hacia los hombres, para luego mirar el enojo de la chica — ¿sabías que pertenezco a los Alzados Azules, encargado para reclutar jóvenes estudiantes en Europa para nuestra causa?

El joven afro dio una seña de su mano a uno de los militantes en destapar la boca de Fuu, quien, al tomar aire, sonrió.

—Sí, sabía que eres el contacto de ellos, más no sabía que eres una de las cabecillas…

—Por eso, quiero ofrecerte algo, porque me caes bien… ¿Qué te pareces si te unas a nosotros y encuentras la verdadera identidad de Saturn Girl, para que nos encarguemos de neutralizarla y llevar a nuestra base principal en Siberia?

—¿Al norte de Rusia?

—Así es… —Respondió Black, convencido en que la chica podía traicionar a su familia.

—Deberías decirme antes, porque sé quién es la chica a la que buscas… —respondió sonriente Fuu, añadiendo —por fortuna, sus guardianas están acá…

Dicho ello, los tres hombres oscuros recibieron ataques sorpresa de una lluvia de golpes, de los cuales no pudieron reaccionar, en especial de aquel que agarró a Fuu, de quien recibió un codazo en el abdomen del individuo, quien quería reaccionar, pero una ráfaga de viento frío lo tiró al piso.

—No puede ser— reaccionó enojado y confundido Black, luego preguntó a Fuu —¿acaso eres Saturn Girl?

—Claro que no… Ella es una de nuestras amigas, que, a diferencia de ustedes, no pretendemos reclutar gente— respondió Hayate, quien se mostró ante la luz con su traje de guardiana.

El joven militante, vestido de civil, quiso sacar su arma de su espalda, del marco de su pantalón jean azul oscuro, pero su brazo derecho era atrapado por una cadena mágica de color rosado.

—Si fuera tú, no lo haría ante las cámaras de seguridad de estas calles— advirtió Haruna, quien portaba su propio traje de guardiana.

—Ahora dinos, ¿en qué sitio queda exactamente la base de los Alzados Azules? — preguntó sería Fuu.

—Nunca me imaginé que la chica más inteligente y tierna de la clase resultaría una engañadora, me dejas sorprendido— manifestó Black, incómodo por las cadenas atadas.

—No soy buena engañando— comentaba Fuu, quien agregó —es mi primera vez que hago, con lo cual, quiero rescatar a mis parientes, a quienes ustedes los secuestraron.

—¿Te refieres a Maki y a Lázuli Tomoe, cierto? — Cuestionó Black.

—Así es— contestó Fuu.

—No te lo diré… — Negó sonriente Black, luego dijo —En los Alzados Azules hemos jurado no revelar nuestra base a nadie.

Descontenta, Fuu sacó de su blusa verde claro una cadena dorada, cuya joya de color verde esmeralda resplandecía frente a los ojos de Black, encegueciéndolos.

—No puedo ver… —manifestó desesperado el joven, tras perder su visión.

—Se me olvidaba decir que yo nunca fui una aliada, en verdad soy otra guardiana— confesó Fuu

Ante la vista de sus primas, el vestuario particular de Fuu se transformaba en un traje de armadura verde de seda, con falda dorada y esmeralda, llevaba consigo una capa blanca con bordes dorados y botas del mismo color hacia las rodillas.

Black, aún sin ver, no soportó la inmensa oscuridad que experimentaba, sintiendo su momento de horror y terror.

—No soporto esto… Les diré la ubicación de la base… —El joven afro reveló el lugar, de repente, se desmayó al suelo.

—¿Qué haremos con el joven? — Preguntó Haruna.

—Black está inconsciente, hice que revelara la verdad, creo que estará bien, pero se olvidará de que era miembro de loa Alzados Azules… Es mejor que lo llevemos al apartamento residencial para que duerma. Mientras a los hombres los llevaremos y los dejaremos en uno de los costados de la entrada de la estación de policía— respondió Fuu.

Haruna y Hayate aceptaron la idea de Fuu y dejaron a Black en una de las habitaciones de los apartamentos residenciales, mientras a los tres hombres los dejaron cerca de la estación de policía, todo de manera disimulada, sin que nadie se enterara.

Al regresar a la habitación de Fuu, las guardianas quisieron hablar entre sí, mientras Hotaru estaba dormida.

—Dinos prima, ¿quién te avisó en tus sueños? — Preguntó Hayate.

—Después de sentir una cálida luz que despertó Hotaru, cuando me rescató de la explosión en Bacatá, por la noche, tuve el sueño que una guardiana, de nombre Shamal, la guardiana del aire, me llamó cuando caminaba por un hermoso palacio que nunca lo vi en mi vida. Me dijo que yo era su reencarnación y me dio esta cadena dorada, que canaliza mi energía, además que es una de las bases de las armas que usamos en el Reino de Saturno— contó Fuu.

—¿Teníamos armas? —Cuestionó Haruna.

—Creo que sí… — dijo pensativa Hayate, añadiendo —Reinforce nunca me dijo sobre esas armas.

—Tampoco me dijo Signum, lo que estoy segura es que poco a poco, sabremos la verdad sobre nuestras vidas pasadas— comentó Haruna.

Después de la conversación, las tres se pusieron sus respectivos pijamas, para dormir en camas estilo fotón, dentro de la habitación.

Al día siguiente, las tres primas contaron a Hotaru todo lo sucedido de aquella noche, mientras desayunaban huevos fritos con salchichas, compradas de uno de los supermercados alemanes. Después de escucharlas, Hotaru recordó algo.

—Es cierto chicas, el alma de la princesa me comentó sobre las armas que teníamos en el Reino, como eran mágicas, las podemos recuperar, cuando encontremos a la siguiente guardiana, ya que, las que protegían a la princesa eran principalmente cuatro, pero, puede suceder que encontremos en nuestro destino otras personas que tengan vínculos con el Reino de Saturno.

—Si todas tenemos relación con la princesa y sus guardianas, entonces la siguiente guardiana sería Lázuli— disertó Hayate.

—Puede ser…— Reconoció Fuu, agregando —sabemos de su ubicación en la base subterránea de los Alzados Azules.

—¿Y si a Lázuli la experimentaron como un androide más? — Examinó Haruna.

—Es probable que haya sucedido, no obstante, prefiero saber que nuestra prima está viva y que no la hayan convertido en androide, ya que la ciencia robótica ha avanzado para cualquier cotidianidad…— Comentó Hayate.

—Lo que me preocupa ahora es que los Alzados Azules hayan probado una tecnología robótica de avanzada, con fines bélicos…— Manifestó Fuu.

Ante esa discusión, Hotaru reflexionaba y planteó.

—Chicas, creo que Lázuli era el androide contra quien habíamos enfrentado.

—¿Estás segura? — Dudó Haruna.

—Sí, aunque no del todo, ella tiene rasgos parecidos a nosotras, además, el androide dudó en atacarnos. Cualquier androide que no tenga sentimientos ni pensamientos, atacan con una orden que proviene de la guarida donde vinieron… Estoy segura que Lázuli trató de oponer ante esas órdenes— planteó Hotaru su hipótesis.

—Podría ser, aunque, no estamos seguras no podemos dudar, ya sabemos de la ubicación de la base y hoy debemos iniciar nuestro plan para enfrentarlos, derrotarlos y rescatar a Maki y a Lázuli— dijo Hayate, quien se levantó, al igual que sus primas, después de desayunar y posterior de alistar, para continuar su viaje.

Horas después, a unos kilómetros de la carretera principal a fueras de la ciudad alemana, en una colina de pastos y flores, las cuatro primas Tomoe se pararon en forma de un cuadrado, agarraron sus manos, cerraron sus ojos, concentraron sus energías y sus mentes, para ir en tele transportación a la base de los Alzados Azules.

“Por favor, llévanos al lugar donde está la base subterránea en Siberia” era la plegaria que pidió Hotaru, Hayate, Haruna y Fuu, vestidas con sus trajes relucientes de guardianas, luego, un tornado de luz blanca, elevó y llevó al grupo con la velocidad de la luz, para llegar al lugar pedido.

Mientras tanto, en el salón de las cápsulas del laboratorio subterráneo, en la cápsula cerrada el androide dieciocho empezó a resplandecer, desde su mente de manera leve, en el cual, desde los infinitos sueños, Lázuli encontró a un ser femenino, de cabellera larga y ondulada de color rojo ladrillo, su rostro y su cuerpo en general eran cubiertos por la piel de color azul y portaba un traje de telas finas, similar a los que portaban las mujeres en el Medio Oriente.

La chica de ojos plateados quedó sonriente al mirar fijamente a Lázuli, quien estaba estática e incapaz de reaccionar.

“Es hora que protejas a la princesa, porque la catástrofe llegará pronto a la humanidad, y ustedes tienen la solución de contrarrestar.”

“¿Cuál princesa? ¿Cuál humanidad? ¿Cuál catástrofe? ¿Cuál solución?”

Publicado para el medio alternativo Sitio Bagatela el 3 de enero de 2022.

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