Colciencias y la difícil situación de la ciencia en Colombia (desde La Silla Vacía)

Desde La Silla Vacía publican el siguiente artículo:

Colciencias y la difícil situación de la ciencia en Colombia

Nadie lo duda: la comunidad científica del país la pasa mal. Colciencias, entidad que dirige al sector en Colombia, ha tenido ocho directores en ocho años. Más allá de esto, durante este periodo han sido repetidas las críticas sobre su manejo y la forma en que el gobierno administra el presupuesto de ciencia y tecnología.

Como , Colombia ocupa los peores lugares del mundo en varios aspectos vinculados a este campo. Nos rajamos en inversión de recursos a ciencia y tecnología por habitante, en la relación de investigadores por cada millón de habitantes y en el gasto destinado a investigación como porcentaje del Producto Interno Bruto (PIB). Al país le va mal en la materia y requiere de una reforma profunda. No es que en el pasado no hubiera cambios. Hubo algunos, pero en la dirección equivocada.

En el año 2009 Colciencias, que hasta entonces financiaba los programas de créditos-beca doctorales con recursos anuales del presupuesto nacional, empezó a cubrirlos con vigencias futuras. En 2016 ya le destinaba el 82 por ciento de su presupuesto. Para el funcionamiento de la entidad y proyectos de investigación solo disponía del 18 por ciento.

En julio de 2011 se creó el Fondo de Ciencia, Tecnología e Innovación (FCTeI), incorporando el 10 por ciento de los recursos del Sistema General de Regalías. El fin fue “incrementar la capacidad científica, tecnológica, de innovación y de competitividad de las regiones” (art. 29, Ley 1530 de 2012). Lo anterior en concordancia con los planes de desarrollo nacional y regionales.

La gestión regional de estos recursos derivó en la separación entre una estrategia de orden nacional y una regional. Con el fondo de regalías se crearon 33 fondos paralelos a la gestión nacional realizada por Colciencias, y la estrategia nacional en la materia se perdió entre la propaganda oficial que señalaba la inversión de más recursos.

La estrategia Colombia Científica es un buen punto de comparación. Lanzada en 2016, se financió mediante un crédito de 240 mil millones de pesos con la banca internacional. Su línea Ecosistema Científico, con recursos por 160 mil millones de pesos, ha tenido algunas restricciones financieras. Los programas, financiados con créditos y otros recursos no recurrentes para la entidad, obligaron a limitarlos a dos proyectos por institución ANCLA, que es como se define a las instituciones de educación superior intermediarias entre Colciencias y los proponentes. Los resultados fueron poco alcance y una cobertura limitada.

Para leer completo este artículo, pueden ir al enlace de La Silla Vacía: http://lasillavacia.com/silla-llena/red-de-la-educacion/historia/colciencias-y-la-dificil-situacion-de-la-ciencia-en

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Seguridad ciudadana en 2017 y retos para el futuro (desde Razón Pública)

Desde Razón Pública redactan el siguiente artículo:

Seguridad ciudadana en 2017 y retos para el futuro

El 2018 es un año de transición:

  1. Se cumplen treinta años de la elección popular de los alcaldes, con la cual ganó un doliente la seguridad ciudadana. Mientras las grandes ciudades muestran avances, los municipios medianos y pequeños siguen retrasados. El camino que queda es todavía muy largo.
  2. Se posesionará el primer presidente en tiempos de paz, quien deberá por tanto reorganizar la seguridad y redistribuir roles y competencias entre los actores. Esta tarea no podrá seguir reducida a las cuestiones de gran bandidaje o conflicto.
  3. Colombia alcanzará los 50 millones de habitantes, de los cuales el 75 por ciento viven en centros urbanos, de modo que la seguridad en las ciudades será aún más prioritaria.

2018 es un año electoral y probablemente no se hará nada relevante en seguridad y defensa. Pero el paso a la paz implica cambios profundos, y el nuevo gobierno debe abordar la indispensable reforma del sector.

El año 2017 fue positivo en términos de seguridad ciudadana. Aunque aún no hay cifras oficiales, he calculado algunos datos que permiten concluir que continuó la disminución en los homicidios.

En 2017 Colombia registró una tasa de 22,6 homicidios por 100,000 habitantes, la más baja desde 1970. Si la tendencia se mantiene, la tasa para 2018 llegará a ser la más baja de los últimos 70 años.

El caso de Bogotá es quizás el más alentador: 13,9 homicidios por 100,000 habitantes en 2017. De mantenerse la tendencia, podría concretarse el propósito de Peñalosa de bajar la tasa a 12. Durante la administración Petro esta tasa se mantuvo estancada en 17, después de haberla hecho descender por debajo de 20 durante su primer año de gobierno.

Las cifras de los dos años de alcaldía de Peñalosa son entonces un logro indiscutible. Como he explicado en otras ediciones de Razón Pública, es difícil determinar las causas de estos comportamientos criminales. Sin embargo las medidas adoptadas por la nueva Secretaría de Seguridad parecen haber ayudado a esta disminución.

Cali finalizó el 2017 con 50,3 homicidios por 100,000 habitantes, la tasa más baja desde 1990. Los homicidios han disminuido de manera constante desde 2013. Sin embargo, Cali sigue siendo la ciudad más violenta de Colombia y aparecerá en el listado de las 50 ciudades más violentas del mundo del Consejo Ciudadano para la Seguridad Pública y la Justicia Penal, quizás ya no en el puesto 21 de 2016 sino alrededor del 27.

El resultado es esperanzador pero la violencia subsiste. En este listado por publicarse aparecerán nuevamente Palmira y Armenia aunque con una mejoría evidente. Este listado cada vez contiene menos ciudades colombianas: Medellín, Barranquilla y Pereira ya no están entre las 50 ciudades más violentas del mundo. La tendencia muestra una mejoría considerable de Colombia comparado con Brasil (con 19 ciudades), México (con 8) y Venezuela (con 7).

La violencia homicida de Medellín aumentó por segundo año consecutivo, lo que coincide con el gobierno de Federico Gutiérrez. Sin embargo las tasas son muy inferiores a las del decenio de 1990.

No hay claridad sobre cómo han evolucionado los delitos distintos del homicidio. Unos aumentan y otros disminuyen en la misma ciudad durante cierto año pero al año siguiente se invierten las tendencias.  No hay ciudades milagro que sean consistentes en la disminución de algún delito.

Las encuestas de victimización y percepción de seguridad, que podrían compensar el subregistro de delitos y las fallas en la compilación de datos estadísticos, no parecen mostrar tendencias claras. Estas encuestas también muestran variaciones entre ciudades y en una misma ciudad en diferentes años.

Para leer completo este artículo, pueden ir al enlace de Razón Pública: https://www.razonpublica.com/index.php/econom-y-sociedad-temas-29/10786-seguridad-ciudadana-en-2017-y-retos-para-el-futuro.html

El final de un ícono del periodismo argentino: la revista El Gráfico anunció su cierre (desde La Nación)

Desde La Nación de Argentina publican la siguiente noticia:

El final de un ícono del periodismo argentino: la revista El Gráfico anunció su cierre

En medio de una situación compleja para los medios de comunicación, este martes se conoció que una de las publicaciones más emblemáticas del deporte en la Argentina. la revista El Gráfico, discontinuará su edición. La empresa Torneos, que la administraba, publicó un comunicado explicando los motivos por los que se determinó el cierre de la revista, que marcó una era en la historia del periodismo argentino.

Fundada en 1919 como una revista dedicada al interés general, luego viró hacia el deporte y se convirtió en una marca registrada. Por sus tapas y sus páginas pasaron las personalidades más importantes del universo del deporte.

El comunicado oficial de Torneos

“Torneos lamenta informar que ha decidido discontinuar la versión impresa de la revista El Gráfico.Esta triste decisión se tomó en un contexto global de decreciente consumo de medios impresos que ha afectado a nuestra revista. Adicionalmente, en los últimos años la empresa ha llevado adelante diversas estrategias de producto y comerciales para intentar revertir la situación económica deficitaria de la revista. La empresa está analizando otras alternativas para que El Gráfico pueda seguir generando contenidos e información fuera de su formato tradicional. Más allá de la interrupción de la impresión de la revista, el archivo de El Gráfico que incluye fotos y ediciones anteriores, continuará disponible para ser consultado.”

Para leer completa esta noticia, pueden ir al enlace de La Nación: http://www.lanacion.com.ar/2101142-un-icono-del-deporte-argentino-la-revista-el-grafico-anuncio-su-cierre

2018: Una nueva oportunidad para el timonazo ambiental (desde Razón Pública)

Desde Razón Pública redactan el siguiente artículo:

2018: Una nueva oportunidad para el timonazo ambiental

A pesar de los acuerdos internacionales -tan lenta y difícilmente logrados- y de los esfuerzos de los gobiernos y la sociedad civil, la crisis ambiental del mundo entero se ha intensificado. Y la crisis ha sido agravada por el retiro de Estados Unidos del acuerdo sobre cambio climático.

La crisis tiene efectos globales, nacionales, regionales y locales que deben remediarse de forma coordinada. Es crucial entender que la sostenibilidad no es posible si no parte de la gestión efectiva y armónica del territorio. La pregunta sobre cómo vivir en paz con la naturaleza y de manera más equitativa y solidaria entre nosotros nunca pierde vigencia.

La tendencia del territorio colombiano a convertirse en insostenible se acentúo durante los últimos 15 años, debido al modelo económico extractivista y al deterioro de la calidad de los principales componentes ambientales. La OCDE concluye que las altas tasas de crecimiento económico del país se lograron a costa del medio ambiente.

Los riesgos derivados de fenómenos hidrometorológicos extremos causados por el cambio climático también han aumentado de manera notoria. Además, los temas ambientales han perdido relieve político porque son vistos como obstáculos para el desarrollo y no como variables esenciales para una sociedad mejor y más equitativa.

2018 será en Colombia un año incierto y difícil. El descrédito de la clase política, la pérdida de confianza en la justicia, la crisis económica, la lentitud en la aplicación de los acuerdos de paz y el deterioro y contaminación del hábitat crean un escenario confuso y pesimista.

Por eso importa volver a darle al medio ambiente el papel protagónico que le corresponde, pasando de la retórica a una gestión efectiva del territorio, basada en la participación social, el conocimiento y la ciencia – es decir para reorientar al país hacia la sostenibilidad-. Esto implicaría actuar con franqueza y firmeza frente a las causas -no apenas ante los síntomas- del problema.

Colombia debe avanzar hacia una economía baja en carbono, que no dependa del carbón y del petróleo, sustancias que en todo el mundo merecen rechazo por sus efectos ambientales, y cuyo uso en nuestro caso también se justifica como fuente principal de los ingresos fiscales.

El país debe iniciar su reemplazo por energías limpias y rentables, haciendo énfasis en la energía solar, en la cual poseemos un alto potencial, ya que contamos con muy extensas zonas con alta radiación solar como los Llanos y las sabanas del Caribe. Asimismo, el país debe estimular el reemplazo de los automotores que utilizan derivados del petróleo por los eléctricos, siguiendo el ejemplo de muchos países que han prohibido su circulación.

Si logramos cumplir los compromisos de Colombia en la Cumbre de París -a pesar de que nuestras emisiones de Gases de Efecto Invernadero (GEI) son apenas 0,75 por ciento de las globales- daríamos una señal de confiabilidad y seriedad, que nos permitiría participar en la lucha contra el cambio climático en el escenario global, recibiendo los beneficios y recursos que ello conllevaría.

Para leer completo este artículo, pueden ir al enlace de Razón Pública: https://www.razonpublica.com/index.php/econom-y-sociedad-temas-29/10787-2018-una-nueva-oportunidad-para-el-timonazo-ambiental.html

ORGANIZACIÓN MUNDIAL DE LA SALUD AGREGA DOS TRASTORNOS DE SALUD RELACIONADOS A LOS VIDEOJUEGOS (desde IGN Latinoamérica)

Desde IGN Latinoamérica publican la siguiente noticia:

ORGANIZACIÓN MUNDIAL DE LA SALUD AGREGA DOS TRASTORNOS DE SALUD RELACIONADOS A LOS VIDEOJUEGOS

La Organización Mundial de la Salud agregará “Desorden de juego” y “Juego peligroso” como trastornos de salud a su Clasificación Internacional de Enfermedades.

Parte de la primera actualización a la Clasificación desde 1992, desorden de juego es agregado como un compartamiento adictivo junto a los juegos de azar, mientras que juego peligroso es un patrón de comportamiento de juego que “incrementa apreciablemente el riesgo de daño a la salud física o mental”.

Los resultados de ambos desórdenes como son descritos han recibido atención por los medios en el pasado y esta categorización parece ser un intento de permitir una diagnosis y tratamiento más sencillo.

El desorden de juego podría verse conectado a la controversia alrededor de las cajas de recompensa y lo que constituyen los juegos de azar en los videojuegos.

Para leer completa esta noticia, pueden ir al enlace de IGN Latinoamérica: http://latam.ign.com/videojuegos/45385/news/organizacion-mundial-de-la-salud-agrega-dos-trastornos-de-sa

Chocó: Estado, distribuciones territoriales y segregación étnica (desde Razón Pública)

Desde Razón Pública redactan el siguiente artículo:

Chocó: Estado, distribuciones territoriales y segregación étnica

El Estado colombiano, como muchos otros, se ha presentado como un agente efectivo y coherente en el proyecto hegemónico y centralizado que busca trasladar su foco de acción hacia las diferentes regiones del país. Sin embargo ¿es esta acción del Estado realmente efectiva? ¿Cómo se puede ver afectada por los intereses, disputas y negociaciones de distintos agentes?

En su libro, Sandra Martínez pone en juicio este gran proyecto hegemónico examinando las configuraciones locales del Estado en las cuales intervienen diferentes agentes en la lucha por el poder económico y territorial.

La autora centra su estudio en las interacciones entre las comunidades y el Estado en algunas zonas separadas del foco de atención, como lo es el Alto Atrato de la región del Pacífico, en las cuales intervienen diferentes luchas y negociaciones de líderes locales, burócratas y agentes del Estado en contextos de minería ilegal, clientelismo, corrupción y conflicto armado.

Sin embargo, el análisis no es nada prometedor en términos de inclusión multicultural y sostenibilidad ambiental: zonas como el Alto Atrato sufren de la falta de políticas efectivas de reconocimiento a las comunidades negras que busquen la superación de las difíciles condiciones de vida que aqueja la región.

El estudio de Sandra Martínez lleva a cabo el análisis de tres circunstancias puntuales:

  • la organización campesina en el Alto Atrato en el marco del proceso histórico de la titulación colectiva de tierras;
  • los impactos de las economías de enclave en los procesos organizativos, y
  • las configuraciones locales de la política de titulación colectiva.

Sobre el primer punto, Sandra Martínez muestra cómo las reformas del Estado en favor de la titulación colectiva de tierras han generado interacciones entre la organización campesina, la burocracia regional o nacional y las organizaciones no gubernamentales.

La autora señala cómo la organización campesina no es nueva en el territorio, ni fue promovida por la ley 70 de 1993 pues desde mucho antes han existido formas tradicionales de autoridad e instancias institucionales de representación asociadas con las Juntas de Acción Comunal. Esto muestra que el proceso de formación de líderes no fue espontáneo.

Además, las iglesias y las universidades jugaron un papel central en el acompañamiento y profesionalización de líderes que se fueron vinculando a los procesos organizativos de comunidades negras.

El segundo punto analiza el impacto de la explotación minera y forestal sobre la soberanía económica que las poblaciones buscan conseguir, y hace énfasis sobre la autonomía de los procesos organizativos de las comunidades negras.

Para leer completo este artículo, pueden ir al enlace de Razón Pública: https://www.razonpublica.com/index.php/lectura/10777-chocó-estado,-distribuciones-territoriales-y-segregación-étnica.html

Medio Oriente 2018: año de transición (desde Razón Pública)

Desde Razón Pública redactan el siguiente artículo:

Medio Oriente 2018: año de transición

El año pasado fue testigo de eventos trascendentales que transformaron el ajedrez geopolítico en el Medio Oriente:

  • La desaparición del Califato de ISIS,
  • La re-consolidación de los Estados -de cuya supervivencia se dudaba-, dentro de sus respectivas fronteras históricas,
  • El triunfo militar de Bashar- al- Assad en Siria,
  • El traspaso del poder en Arabia Saudita a la tercera generación de la familia real,
  • La reconformación de alianzas políticas y militares,
  • El protagonismo del Kremlin,
  • La llegada de Trump a la Casa Blanca,
  • La intensificación del conflicto geopolítico entre Irán y Arabia Saudita.

Estos sucesos han creado un nuevo escenario en Medio Oriente – aunque no necesariamente menos sangriento y trágico que el de los últimos años-. La realidad en muchos territorios de la región no podría ser peor: ciudades en ruinas, sociedades desgarradas, millones de refugiados y desplazados, Estados colapsados, autócratas, poderosos actores no estatales, guerras de proxis y una crisis humanitaria colosal.

El año que comienza será dominado por las convulsiones dentro de cada Estado, impulsadas por la intensificación del conflicto entre Irán y Arabia Saudita y por la injerencia continuada de las potencias en la región.

Una fuente de tensión especialmente peligrosa en este año es la marcada hostilidad del gobierno Trump hacia Irán – con sus denuncias del acuerdo nuclear y sus trinos agresivos desde que estallaron las protestas contra el régimen hace unos pocos días-.

2017 marcó la consolidación de Bashar-al- Assad en el poder en Siria, tras seis años de una guerra brutal que dejó más de medio millón de muertos y 12 millones de refugiados – la mitad desperdigados por países vecinos (Líbano, Jordania, Turquía), y aquellos otros que lograron llegar a Europa sin ahogarse en el trayecto, antes que el viejo continente les cerrara sus puertas.

El triunfo de al Assad fue el resultado de la intervención de Rusia desde el 2015 para liquidar los reductos rebeldes, principalmente en Alepo, que le imprimió el giro definitivo a la guerra. Mientras los cazas rusos atacaban, las fuerzas de la Guardia Revolucionaria Iraní junto con Hezbollah y milicias shiitas trasnacionales movilizadas por Teherán, “limpiaban” el terreno y ocupaban territorio rebelde.

Al oriente del país, la coalición liderada por Estados Unidos, junto con efectivos kurdos y árabes sunitas propinaba la estocada final al Califato con la ocupación de su proclamada capital Raqqa, meses después de que Mosul sufriera la misma suerte.

La “victoria” de Assad sin embargo no le ha restituido el control territorial del país, con extensas zonas aun en manos de grupos de oposición: kurdos, variopintas facciones islamistas y el ejército libre sirio. Siria yace en ruinas y su reconstrucción está estimada por el Banco Mundial en 250 mil millones de dólares, fondos que nadie proveerá.

Con el campo de batalla transformado, Assad en el poder, el Califato aniquilado, Irán y Rusia como triunfadores, Siria entra en una nueva fase de la guerra, una mezcla de focos locales de pacificación y conflictos renovados por algunos territorios.

La presencia de Irán y sus proxis a pocos kilómetros de la frontera entre Siria e Israel es una bomba de tiempo. El Estado judío ha intervenido en numerosas ocasiones en Siria bombardeando depósitos de armas, convoyes que transportaban armamento sofisticado a Hezbollah, y hace pocos días una supuesta base militar iraní. Israel ha establecido líneas rojas, las ha hecho y las hará respetar a como dé lugar.

Para leer completo este artículo, pueden ir al enlace de Razón Pública: https://www.razonpublica.com/index.php/internacional-temas-32/10779-medio-oriente-2018-año-de-transición.html