Lanzamiento del Proyecto Ruta Plan de Ordenamiento Territorial de Bogotá 2018

El Consejo Territorial de Planeación Distrital – CTPD como máxima instancia de Planeación Participativa de Bogotá, en la que converge la más amplia, diversa y variada representación de la sociedad civil de la ciudad, es un actor clave en el proceso de desarrollo territorial, con una función consultiva de gran importancia y con carácter permanente. En ese sentido, juega un papel determinante en relación con los temas estratégicos de planeación del desarrollo y de ordenamiento territorial de la ciudad, por tanto su deber es “(…) rendir concepto y formular recomendaciones” (Art. 24, Ley 388, 1997) sobre el proyecto del POT.

En este momento en que la Administración Distrital prepara la propuesta de la “Revisión general del POT” que regirá el futuro de Bogotá, consideramos que es de vital importancia fortalecer del debate público, con la participación de toda la ciudadanía, para reconocer la multiplicidad y diversidad de actores que configuran la dinámica vital de la ciudad, en donde la administración distrital es un actor importante, pero también lo son las y los empresarios, los diferentes grupos poblacionales, las agremiaciones, las organizaciones, los académicos y las distintas formas de organización y de expresión de la sociedad civil y todo el sistema distrital de participación, así como los procesos territoriales anclados en los conflictos del ordenamiento territorial de la ciudad.

En virtud de lo señalado, urge que todos los procesos, sectores y dinámicas poblacionales se hagan partícipes de la planeación de la ciudad, para llegar a acuerdos sobre el deber ser del ordenamiento territorial.

Por lo anterior, el CTPD lo/a invita a participar del lanzamiento del Proyecto Ruta POT por Bogotá, que se realizará el día 20 de septiembre de 2018 a las 7:00 a.m. en la Sede del CINEP Carrera 5 #33b-02, Bogotá, la cual tiene como propósito congregar el mayor número de grupos de interés, y facilitar reunir información técnica y científica con miras al Concepto, que el CTPD debe emitir una vez la Administración Distrital haya concertado con la Corporación Autónoma Regional –CAR- los temas ambientales de la “Revisión General del POT” y le haya entregado a esta instancia de participación ciudadana en la planeación el Documento Técnico de Soporte – DTS – y el Articulado.

Por último, esperamos su participación activa al recorrido de temas que emprenderá la Ruta POT por Bogotá.

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Unos en el paraíso, los demás pagando impuestos (desde Razón Pública)

Desde Razón Pública redactan el siguiente artículo:

Unos en el paraíso, los demás pagando impuestos

Colombia no es ajena al escándalo de los llamados “Paradise Papers”.

Aunque es verdad que el presidente Juan Manuel Santos desapareció misteriosamente de la lista dentro de la cual había sido incluido en un principio -y así lo muestra la imagen adjunta del Consorcio Internacional de Periodistas Investigativos, ICIJ, por su nombre en inglés-, es indudable que los paraísos fiscales permiten una evasión masiva de los impuestos que perjudica seriamente al fisco nacional, y por la tanto a todos los colombianos.

Muchas personas salpicadas por este tipo de escándalos se esconden bajo la excusa de que se trató de algo “ocasional”, “circunstancial”, o que lo hicieron por razones legítimas, con la sola intención de agilizar sus negocios, como salida obligada frente a los “papeleos” absurdos de nuestros burócratas.

Pero la realidad es muy distinta: además de violar la legislación tributaria, estas actuaciones son inmorales e indignantes, en especial porque a raíz de esto, los colombianos hemos tenido que afrontar 13 reformas tributarias en los últimos 26 años.

Cuando además se sabe que a pesar de la última reforma sigue aumentando el déficit fiscal y que el Estado no tendrá cómo financiar sus nuevos programas sociales (un hecho que comprueba Jorge Espitia en esta misma edición de Razón Pública),  la divulgación de los Paradise Papers del pasado 5 de noviembre es todavía más indignante.

No es posible saber cuánto dinero se esconde en los cerca de 70 países que son o albergan “paraísos fiscales”, pero los sistemas financieros de esos países manejan cerca del 25 por ciento del producto mundial, y las estimaciones sobre el capital que ocultan fluctúan entre el 11 y el 22 por ciento de ese producto.

Según la Tax Justice Network (Red de Justicia Fiscal), los paraísos fiscales esconden entre 21 y  32 billones de dólares: “Suponiendo que las ganancias de esta riqueza no se declaran, y considerando un retorno del capital muy conservador del 3%, estimamos que los gobiernos están perdiendo más de 189 mil millones de dólares al año”.

Y de conformidad con el ex director de la DIAN, Juan Ricardo Ortega, en 2017 los colombianos habrían podido tener recursos en paraísos fiscales por casi 50 mil millones de dólares (Ortega parte de los datos reportados al Bank For International Settlements (BIS) y del reporte de Suiza sobre de las sumas a nombre de extranjeros en sus bancos).

Para leer completa este artículo, pueden ir al enlace de Razón Pública: https://www.razonpublica.com/index.php/econom-y-sociedad-temas-29/10678-unos-en-el-paraíso%2C-los-demás-pagando-impuestos.html

El Museo de Río de Janeiro y el patrimonio material en riesgo (desde Razón Pública)

Desde Razón Pública redactan el siguiente artículo:

El Museo de Río de Janeiro y el patrimonio material en riesgo

A las 7:30 de la noche del dos de septiembre comenzó el incendio que acabaría casi por completo con una de las instituciones con mayor valor patrimonial de Brasil: el Museo Nacional, la más antigua institución científica del país.

La noticia de la destrucción del edificio se propagó tan rápido como las llamas que lo consumieron. Pronto las redes sociales se llenaron de imágenes que mostraban la imponencia de las llamas consumiendo la que fuera la sede del Museo desde 1892, el antiguo palacio imperial de San Cristóbal, ubicado en el parque de Boa Vista en el norte de Río de Janeiro.

Al otro día comenzó el recuento de las piezas más particulares de una colección de más de veinte millones de objetos, a la que habría que sumar la biblioteca, que contaba con más de 530.000 títulos. A la par de lamentaciones por la pérdida de una institución de 200 años, comenzó la especulación en torno a las causas del incendio y a los aspectos que influyeron en su voracidad, como la falta de agua en los hidrantes de la zona.

Hasta el momento, el origen del incendio no ha sido determinado. Además de señalar la desidia estatal respecto de la institución, la prensa ha destacado la antigüedad del edificio y sus características materiales como un atenuante del desastre. Sin duda para una institución cultural es un desafío adaptarse a un edificio que fue construido con otro propósito, y pese a que la antigüedad muchas veces se resalta para subrayar el valor patrimonial, lo cierto es que se trata de construcciones sin un diseño adecuado para la prevención de desastres.

En estas circunstancias, el problema principal que enfrenta un museo o una biblioteca es la falta de espacio, así como las dificultades para mantener las colecciones adecuadamente almacenadas en términos de conservación preventiva. La pérdida parcial o total de su patrimonio pareciera ser el riesgo mayor.

No obstante, en el caso del Museo Nacional de Río de Janeiro los medios de comunicación han minimizado un aspecto fundamental: no hubo víctimas humanas por quemaduras o asfixia. Si bien el incendio se presentó cuando el Museo estaba cerrado, al ver la magnitud de las llamas es sorprendente que el equipo de seguridad haya logrado salir del edificio. Así, pese a las fallas de gestión, es evidente que había nociones básicas en cuanto al desalojo correcto del Museo.

Se ha dicho que el principal punto débil del edificio consistía en que los pisos fueran en madera por la antigüedad de la construcción. Sin embargo las construcciones de este tipo suelen comportarse mejor frente a un incendio que otras edificaciones modernas que, aunque pueden tener mejores vías de desalojo que los edificios antiguos, incorporan plástico y otros materiales artificiales que implican el riesgo de derrumbamiento de la estructura, además de la producción de gases y humos tóxicos al entrar en contacto con las llamas.

Para leer completo este artículo, pueden ir al enlace de Razón Pública: https://www.razonpublica.com/index.php/cultura/11391-el-museo-de-río-de-janeiro-y-el-patrimonio-material-en-riesgo.html

Jhon Warner, padre de la química verde en Colombia

Por primera vez en Colombia, John Warner, padre de la química verde

  • La Universidad EAN trae, del 18 al 22 de septiembre, al reconocido científico estadounidense, considerado uno de los padres de la química verde.
  • La química verde es una corriente científica que se dedica a diseñar productos y procesos capaces de reducir o eliminar productos nocivos para el medio ambiente y la salud, sin descuidar la rentabilidad de las empresas.
  • Para Warner, quien cuenta en su haber con cerca de 70 patentes en diferentes campos, “Colombia, con sus recursos naturales y talento, podría convertirse en el Silicon Valley de la sostenibilidad”.

La Universidad EAN trae por primera vez a Colombia y América Latina a John Warner, uno de los fundadores de la química verde. El experto internacional estará en el país del 18 al 22 de septiembre, y durante su visita se reunirá con estudiantes,
docentes y reconocidos empresarios del país para hablarles sobre el papel protagónico de esta corriente científica en la sostenibilidad y el desarrollo de nuevos productos para el bien de la humanidad.

John Warner es un reconocido científico, educador y empresario estadounidense con una prodigiosa carrera de más de 30 años. Estudió Química en la Universidad de Massachusetts Boston y es Ph.D. en Química Orgánica de la Universidad de Princeton.

Durante más de una década, Warner trabajó en la Polaroid Corporation como investigador y desarrollador. Simultáneamente, con su amigo de infancia, Paul Anastas, escribió su obra más influyente Green Chemistry: Theory and Practice, texto que marcó el nacimiento de la química verde, una corriente científica que tiene como objetivo hacer más amigable con la salud y el medio ambiente la química tradicional.

“Constantemente escuchamos noticias sobre químicos tóxicos que se encuentran en los productos que consumimos a diario. En la última década, diferentes compañías han empezado a adoptar en sus proyectos de investigación y desarrollo los doce principios en los que se fundamenta este concepto, generando productos más saludables e incluso más rentables”, asegura este norteamericano que también trabajó en la academia como director del Departamento de Química en la Universidad de Massachusetts Boston, institución en donde creó el primer doctorado en Química Verde de la historia.

John Warner ha publicado cerca de 300 patentes y documentos en los campos de la medicina, la construcción, el cuidado personal, el reciclaje, la energía solar, la electrónica y las ciencias fotográficas. Entre sus inventos más importantes se destacan tratamientos contra el cáncer de colon, pulmón y páncreas; un medicamento potencial para tratar el Alzheimer y otro para la
diabetes; un producto no tóxico de restauración del cabello; una tecnología para el reciclaje de las baterías de litio; y un pavimento de asfalto sostenible.

Debido a sus impresionantes hallazgos y avances científicos, Warner ha recibido diferentes reconocimientos. En 2002 fue galardonado por el American Institute of Chemistry’s Northeast Division con el ‘Premio al químico del año’; en 2011, la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (EPA) le otorgó el ‘Premio al mérito ambiental’; y en 2014 fue condecorado con la Medalla Perkin, el más alto honor de la química industrial estadounidense.

Comprometido con la educación sobre la química verde, el científico no solo se ha dedicado a dictar conferencias sobre este tema, sino que se desempeña como presidente del Instituto Warner-Babcock para la Química Verde, organización sin ánimo de lucro dedicada a la promoción, desarrollo e investigación de esta corriente científica.

“Colombia tiene en este momento una oportunidad única para que su industria y academia construyan juntas una sociedad con tecnologías que sean éticas, seguras, sostenibles y que prosperen en la economía global. Con los recursos naturales y talento intelectual de sus profesionales, más una administración adecuada, el país podría convertirse en el Silicon Valley de la sostenibilidad”, concluye Warner.

La historia del barrio bogotano que se negó a serlo (desde El Espectador)

Desde El Espectador de Colombia publican el siguiente artículo:

La historia del barrio bogotano que se negó a serlo

Crónica del barrio Belén, uno de los lugares que pudo mantenerse aislado de los conflictos que sucedían en Bogotá y ha resistido al paso del tiempo.

El viernes destruyeron, incendiaron, y saquearon cuanto edificio se encontraron. El gobierno no lo podía creer. Algo —ni idea qué— les había hecho creer que nunca los verían estallar de una forma tan estruendosa (después de todo, ¿no se había demostrado en el pasado que no había turba lo suficientemente grande para ser controlada?). Pero no. “La chusma estaba dedicada al pillaje y la depredación”. Después de todo, la “chusma” era más olla a presión que “chusma”. Años y años de hacer que los campesinos se reventaran a machete limpio por un partido, eventualmente, pasó su cuenta de cobro. Obreros marchando por el centro de Bogotá, gritando con un terrible dolor la muerte de esa figura que había sido Jorge Eliécer Gaitán, le recordaban al gobierno que hasta ellos eran capaces de hartarse.

De las víctimas en piedra de esa fecha, sobreviven hasta nuestros días unos pocos en perfecto estado. Uno de esos es el edificio Vengoechea, vecino de la Luis Ángel Arango, obra de unos españoles que llegaron huyendo de la Guerra Civil. Ejemplos de unos menos afortunados, podrían ser esas casas del Cartucho, que desde la colonia era algo así como un Rosales pero de teja de barro, y que ahora son el patio de al lado del edificio de Medicina Legal.

Este último caso es algo espeluznante. Llega el nueve de abril, llega una población completamente colérica, y el barrio termina, con el paso del tiempo, convirtiéndose en una zona prohibida en pleno centro de la ciudad. El barrio finalmente fue demolido por Enrique Peñalosa en 1998, porque pensaba devolverle vida a ese espacio construyendo un parque. El problema es que, más o menos por la misma época de la demolición del Cartucho (nombre que viene de un apodo que le pusieron al barrio en tiempos del Virrey por estar decorado con bellas flores del jarro), salieron a la superficie sórdidas historias de lo que ocurría en los pasillos de las antiguas casonas (a esta fama contribuyó, en gran medida, una serie de documentales que sacaron unos cineastas japoneses que se rodaron por la misma fecha de la intervención al barrio). Obviamente ganaron las historias que se han ido descubriendo de la zona, porque el parque del Tercer Milenio es un pequeño punto en pleno corazón de la capital que los bogotanos evitan con mucho cuidado.

La cosa con muchos sobrevivientes, es que son más reanimados que sobrevivientes. Por ejemplo, retomando el caso del Vengoechea, nos encontramos con un edificio que, más que haber tenido buena suerte el día que mataron a Gaitán, la tuvo en 1990, que fue el año en el que lo compró el Banco de la República. Con esa compra llegaron reparaciones, limpiezas, y empleados del banco que ahora tienen su oficina ahí. Pero hay un lugar que sobrevivió al nueve de abril. Y realmente sobrevivió. No necesitó de reanimaciones ni planes de revitalización del alcalde. El barrio, por su cuenta, sobrevivió al magnicidio de Gaitán (y a un par de siglos más antes de eso).

Belén se fue consolidando en el periodo colonial como un barrio indígena. Sus habitantes se dedicaron a diversos oficios manuales (que en ese entonces eran vistos como oficios propios del equivalente a “chusma” del momento) que les permitieron aislarse del resto de la ciudad. A esto se le suma que, antes de que la calle séptima fuera presidencial, esta era un río al que los bogotanos botaban toda la porquería que no querían en la casa. El olor del río era bastante penetrante. Los ciudadanos que poseían un olfato más delicado procuraban no acercarse al río, porque el hedor era una cosa desesperante. Eso sí, cabe resaltar que por ahí ya no pasa un río lleno de desechos; ahora hay una calle que separa a Egipto, Las Cruces y Belén del Palacio de Nariño. Belén siguió aprovechando ese aislamiento que le permitió la hediondez del río.

Para leer completo este artículo, pueden ir al enlace de El Espectador: https://www.elespectador.com/noticias/cultura/la-historia-del-barrio-bogotano-que-se-nego-serlo-articulo-811066

Daño a la reserva forestal que protege a Manizales (desde Razón Pública)

Desde Razón Pública redactan el siguiente artículo:

Daño a la reserva forestal que protege a Manizales

El Juzgado Octavo Administrativo de Manizales ordenó la suspensión temporal de las obras de construcción en una etapa de la urbanización Tierraviva, ubicada en el predio La Aurora, que hace parte de la zona amortiguadora de la Reserva Forestal Protectora de Río Blanco. Allí se desarrolla un proyecto urbanístico de 2.200 unidades de vivienda, que ha dividido opiniones en Manizales debido a:

  • Las 4.932 hectáreas de bosque que tiene la reserva;
  • Las fuentes de agua, que suplen el 35 por ciento del gasto de la ciudad, y
  • El riesgo ecológico que, según los defensores de la Reserva, implica la urbanización.

Esta medida cautelar es la respuesta a una demanda para anular las licencias otorgadas a CFC&A Construcciones, empresa encargada del proyecto. La demanda fue interpuesta por el biólogo Juan Gabriel Arango, director de la ONG Natural Seeds Alliance, con apoyo de Jaime Granados Peña & Asociados.

También están en curso otras acciones interpuestas por colectivos urbanos y una acción popular iniciada en 2012. El 17 de agosto pasado la Procuraduría General de la Nación le pidió al Tribunal Administrativo de Caldas avanzar rápidamente en esta última.

En su defensa la empresa urbanizadora alega el derecho al trabajo, la seguridad jurídica y la idoneidad de los estudios que sustentan las licencias otorgadas.

En el Plan de Ordenamiento Territorial (POT) de Manizales de 2003 se declaró el predio La Aurora como zona de expansión urbana. En 2010, la Secretaría de Planeación de Manizales le pidió al Ministerio de Ambiente excluir el predio de la Reserva Forestal Central de Colombia. En 2013 fue concedida dicha sustracción sin considerar que, según el Decreto 2372 de 2010, el predio cumple una función protectora fundamental.

Entre las razones para reprobar estas decisiones está el eventual conflicto de intereses de la junta directiva de la Corporación Autónoma Regional de Caldas (Corpocaldas), entidad encargada de avalar los estudios ambientales para aprobar el plan parcial de la Aurora.

Según el artículo 31 del Decreto mencionado, los territorios que rodean las áreas protegidas deben mitigar los daños que los seres humanos puedan causar en ellas y, como parte de su deber de proteger dichas áreas, el ordenamiento territorial debe contribuir a que esto se cumpla.

En consecuencia, el POT de 2017 negó la expansión urbana en La Aurora. Sin embargo, en una controvertida propuesta la oficina de Planeación del municipio admitió limitar el predio a la parte que tiene plan parcial, aunque esto ni siquiera convenció a los proponentes, quienes argumentaron que “no se deben aprobar los polígonos que siguen afectando la ladera nororiental de la ciudad”, donde está la reserva.

La Gobernación de Caldas presentó una demanda para anular el POT, pero el Tribunal Administrativo falló a favor del Concejo Municipal. Con ello confirmó que este último procedió adecuadamente en el estudio y debate del POT y dejó en firme el Plan, que se desarrollará durante los próximos 14 años.

Para leer completo este artículo, pueden ir al enlace de Razón Pública: https://www.razonpublica.com/index.php/regiones-temas-31/11392-da%C3%B1o-a-la-reserva-forestal-que-protege-a-manizales.html

Bachillerato Internacional enseña a aplicar el aprendizaje basado en la indagación

El Bachillerato Internacional enseña a aplicar el aprendizaje basado en la indagación

El Bachillerato Internacional® (IB), una fundación educativa sin ánimo de lucro que ofrece cuatro programas de educación internacional (el Programa de la Escuela Primaria, el Programa de los Años Intermedios, el Programa del Diploma y el Programa de Orientación Profesional), ayuda a los alumnos a desarrollar una indagación estructurada en torno a las ideas importantes. Posteriormente, a evaluar sus conocimientos reales a través de un programa de evaluación completo y variado que admite una selección de contenidos lo suficientemente flexible para favorecer el aprendizaje conceptual.

Las aulas de los Colegios del Mundo del IB incorporan curiosidad e investigación. La enseñanza se concentra en lo que los alumnos saben y en lo que pueden hacer. Una clase basada en la indagación es divertida y al mismo tiempo un desafío. Lo aprendido previamente puede facilitar y abrir las puertas al conocimiento, habilidades y comprensión conceptual.

Los alumnos aprenden a construir su conocimiento a través de la indagación. Ellos pueden explorar y descubrir mediante el aprendizaje basado en conceptos y en ideas importantes. Esto les brinda la oportunidad de influir en su vida a raíz de lo que aprenden. Los alumnos no solo asimilan información para un examen, sino que descubren por qué están aprendiendo, cómo eso les va a ayudar en la vida cotidiana y cómo lo van a aplicar. Esas experiencias vivenciales son inducidas en los programas del IB.

El IB reconoce la reflexión como una parte integral y esencial del proceso de aprendizaje. Por ejemplo, en la exposición del Programa de la Escuela Primaria (PEP, destinado a alumnos de 3 a 12 años), la cual consiste en un profundo proyecto colaborativo que se desarrolla durante el último año y con el que culmina el programa, los alumnos desarrollan una unidad solos y a través de esto tienen que demostrar ciertas habilidades de investigación, de comunicación, de pensamiento, de autocontrol y sociales. Los alumnos saben desenvolverse, pensar, indagar, investigar y consolidar la información logrando una exposición donde ellos mismos demuestran su conocimiento y lo comunican al público en general para promover la acción y un cambio. Los alumnos elaboran un trabajo escrito, generalmente en forma de informe, que a veces se presenta encuadernado y otras veces se expone en pósteres. Durante la presentación final de la exposición, los alumnos emplean piezas musicales o de teatro, tanto de forma individual como en grupo.

La educación basada en la indagación se centra en los alumnos. Una educación impulsada por conceptos desarrolla enfoques eficaces de la enseñanza y el aprendizaje; inculca en los jóvenes una actitud de aprendizaje para toda la vida que aplicarán de manera independiente y en colaboración con otras personas.

Los marcos educativos como el Programa de los Años Intermedios (PAI) del IB –el cual se imparte a alumnos desde los 11 hasta los 16 años y ofrece a los alumnos las herramientas necesarias para indagar una amplia variedad de cuestiones e ideas de importancia local, nacional y global– establecen un núcleo de ideas importantes. La indagación conforma la base de un currículo conectado. Procede de varias disciplinas académicas y es común a ellas. Unifica la experiencia académica de los alumnos y proporciona un vocabulario común a los docentes.

El Programa del Diploma (PD), creado en 1968, fue el primer programa ofrecido por el IB. Se enseña a alumnos de 16 a 19 años, a quienes ayuda a desarrollar el pensamiento crítico para analizar problemas de forma ordenada y coherente. La Monografía les enseña a investigar y saber citar correctamente las fuentes.

“Los alumnos que cursan el PD se distinguen por cómo son cuando realizan temas de investigación, desarrollan gran responsabilidad y son muy organizados”, señaló Mariana Martínez, coordinadora del Programa del Diploma (PD) del St. George’s College en Argentina. “Los docentes que son capacitados por el IB como tutores para acompañar a los alumnos durante los dos últimos años de la secundaria atienden las necesidades de los alumnos, analizan su perfil y sus gustos, y les sugieren qué materias cursar”.

Una educación basada en la indagación lleva a los alumnos a experimentar, innovar y explorar, estimulando su creatividad e imaginación. Durante la evaluación, los docentes determinan lo que aprendieron los alumnos. Observan, analizan y cuestionan para saber lo que los alumnos comprendieron y qué necesitan aprender después.

Una característica importante de la educación impulsada por conceptos es que la enseñanza y el aprendizaje deben reflejar la forma en que se estructura el conocimiento en el mundo real y la forma de aprender. En la actualidad, los datos se pueden conocer sin dificultad ni esfuerzo. Sin embargo, con frecuencia permanecen en silos sin conexión, salvo cuando se emplea la estrategia de agruparlos en temas. Los programas del IB brindan a los alumnos la posibilidad de explorar, identificar y reconocer situaciones y problemáticas que se analizan en diversas materias desde distintos puntos de vista para que desarrollen una visión integral del mundo y propongan ideas o soluciones.

Este tipo de educación se integra con contextos globales. Los alumnos desarrollan su comprensión de la lengua y la cultura (multilingüismo y entendimiento intercultural) y promueven un compromiso global y local.

“Consideramos que los programas ofrecidos por el Bachillerato Internacional son una herramienta óptima para formar excelentes personas, y no solamente en la parte académica, también les proporciona todas las cualidades para que sean íntegras”, concluyó Carlos Trebilcock, vicerrector del Colegio San Viator en Colombia.

Acerca del IB

En 2018, el Bachillerato Internacional (IB) celebra su 50.o aniversario. Esta fundación sin fines de lucro, que lideró un movimiento de educación internacional en 1968, ofrece ahora cuatro programas educativos exigentes y de alta calidad para alumnos de 3 a 19 años. A través de un currículo único de alto nivel académico, promovemos el pensamiento crítico y apostamos por un aprendizaje flexible que trasciende las fronteras disciplinarias, culturales y nacionales. En la actualidad, el IB cuenta con más de 1,4 millones de alumnos en más de 4.775 colegios de 153 países. Para obtener más información, visite: ibo.org/es/50years.