Ocho de cada diez casos de infertilidad se pueden prevenir

8 de cada 10 casos de infertilidad se pueden prevenir

Estudios evidencian que en promedio, “de cada 10 parejas en edad reproductiva, 1 o 2 tienen condición de infertilidad”, situación que es considerada por la Organización Mundial de la Salud como una enfermedad del sistema reproductivo y que de acuerdo con el Centro Colombiano de Fertilidad y Esterilidad (CECOLFES) ha aumentado del 20 al 24% en la última década. No obstante, 8 de cada 10 casos de infertilidad se puede evitar, La clave está en conocer, prevenir y actuar.

Las causas que generan que una pareja presente problemas de infertilidad pueden agruparse en 4 grandes componentes: femenino, masculino, dificultades en ambos géneros y aspectos desconocidos. De acuerdo a los autores del artículo “Definición y Causas de la Infertilidad”, de la Revista Colombiana de Obstetricia y Ginecología, “cerca del 40% del total de las parejas infértiles presentan una combinación de factores”, por lo cual es importante tener en cuenta el análisis de la pareja en conjunto.

La infertilidad es una enfermedad que no solo afecta la parte física de la persona sino también su lado emocional, “dicha deficiencia puede tener un impacto negativo sobre el desarrollo del individuo, produciendo frustración y debilitamiento de la personalidad, ya que la mayoría de parejas consideran tener hijos como un objetivo de vida”.

Prevenir la infertilidad, enfermedad que afecta tanto a hombres como mujeres, es posible si se tiene en cuenta algunos consejos claves como los que brinda CECOLFES.

   “No retardar la búsqueda de embarazo.

  • Sexo seguro.
  • Practicar cirugía ginecológica conservadora.
  • Anticoncepción temporal.
  • Utilizar los servicios de las unidades de reproducción humana cuando sea necesario haciendo énfasis en valoración prematrimonial”.

Infertilidad como enfermedad

La Organización Mundial de la Salud (OMS), reconoce la infertilidad como una patología y la explica como “una enfermedad del sistema reproductivo definida por el fracaso para lograr un embarazo clínico después de 12 meses de relaciones sexuales regulares sin protección”

Aunque la infertilidad puede ser un problema tanto femenino como masculino, en Colombia de acuerdo con la más reciente encuesta ENDS 2015, el 47.7% de las mujeres en edades entre los 13 a 49 años y de los 15 a los 49 que no han podido quedar embarazadas, reporta como problema dificultades de su parte.

El porcentaje de mujeres que desean tener un hijo y no ha sido posible por problemas de infertilidad es mayor en edades entre los 40 a 44 años con 25.4%, seguido del rango de edad entre los 35 a 39 con 22.8%.

En la actualidad están disponibles diversos exámenes diagnósticos que permiten identificar la presencia de infertilidad en hombres y mujeres que incluyen revisión de la historia clínica de los pacientes y un examen físico completo, como análisis de sangre para medir el nivel de hormonas (como la progesterona) en las mujeres o un análisis de semen en el caso de los hombres.

Las terapias para tratar la infertilidad se asignan de acuerdo con la causa de la misma, sin embargo se destacan las prácticas de reproducción asistida como la fecundación in vitro(FIV), inseminación artificial y fármacos que ayudan a estimular la producción de óvulos.

En Colombia, diversas entidades enfocan sus esfuerzos en aportar a la salud de los pacientes y presentar soluciones innovadoras y efectivas que les permiten a hombres y mujeres alcanzar el sueño de ser padres. Compañías como Merck buscan incrementar la concientización en la población sobre la infertilidad en Colombia y el mundo.

La consulta temprana con un especialista y el acceso al tratamiento a tiempo mejora las posibilidades de cumplir con el deseo de ser padres. Es importante que se acerque a un centro de atención si presenta las siguientes señales.

  • “Las parejas menores de 35 años deben consultar con un especialista en medicina reproductiva al cumplir 1 año de estar tratando de concebir sin éxito”.
  • “Las parejas mayores de 35 años deben consultar al especialista antes; luego de 6 u 8 meses”.

Gracias a las diferentes opciones de tratamiento y el avance científico que ha tenido esta área, el sueño de ser padres puede ser una realidad.

En caso de cualquier duda consulte a su médico.

Jessica Quimbay Rengifo

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La Educación Basada en Competencias combate el desempleo juvenil en América Latina (desde D2L)

La EBC combate el desempleo juvenil en América Latina

Por: Juan Lucca, vicepresidente de D2L para América Latina

La Educación Basada en Competencias (EBC) puede ser de ayuda para las instituciones educativas y hacer que sus alumnos y egresados tengan una ventaja competitiva en un mercado laboral cada vez más complejo.

En toda América Latina son más de 2 millones los alumnos que se gradúan por año de instituciones de nivel superior. Pero la triste realidad es que gran parte de ellos tendrán dificultades para encontrar trabajo y pasarán a engrosar la cifra de desempleo regional.

La crisis y los procesos de selección de personal cada vez más exigentes hacen que los recién graduados tengan una barrera de entrada al mercado muy elevada y que vean el momento de la graduación como un punto de preocupación. Esta realidad requiere que las casas de altos estudios innoven en cómo forman a esos futuros profesionales y los preparen para los desafíos a los que se enfrentarán.

En este artículo les mostraremos cómo implementar programas de Educación Basada en Competencias puede ser un paso en la dirección correcta, haciendo que la institución pueda ofrecer a sus alumnos las capacidades que el mundo requiere para tener éxito, hoy y mañana.

Las tasas de desempleo preocupan a los jóvenes de toda América Latina

Ante la coyuntura económica a la que se enfrenta la región, el mercado laboral se torna cada vez más competitivo y diferenciarse del resto resulta cada vez más importante. Y esa es una tendencia general. Según el informe de la Organización Internacional del Trabajo, la región tiene una tasa de desempleo juvenil del 16,8%, la más alta del mundo.

Argentina es uno de los países con mayor desempleo: el 19,8% de los jóvenes de menos de 29 años no tiene empleo. En Brasil, la tasa de desocupación entre jóvenes de 18 a 24 años fue del 16% en 2015. Y, según índices parciales más recientes, el 33,4% de los desempleados brasileños están en esa franja de edad. En México, donde el desempleo es relativamente bajo comparado con otros países de la región, la tasa de desempleo de jóvenes entre 15 y 24 años a febrero de este año se ubicaba en el 8,4%, el doble del promedio nacional de 4,1%.

Si bien no toda la población económicamente activa de ese rango etario califica como recién graduada los especialistas toman en consideración los años de estudio e identifican tendencias preocupantes que muestran un aumento en los últimos años de la desocupación de jóvenes profesionales lo que puede ser un atraso importante para toda una generación.

Debemos formar profesionales que estén preparados para enfrentarse a la nueva realidad del mercado laboral

Es lógico que en tiempos de crisis económicas las empresas apliquen ajustes. Ese es uno de los principales motivos detrás de los altos índices de desempleo juvenil en la región. Otro de los motivos es la falta de confianza que muchos empleadores manifiestan sobre la formación académica de los postulantes. Es por eso que es cada vez más importante que las instituciones de nivel superior ofrezcan a sus alumnos las habilidades necesarias para que se destaquen en el mercado laboral. En definitiva, no podemos considerar que la falta de empleo es un problema cuando existen puestos vacantes para jóvenes profesionales en toda la región.

Según una encuesta realizada en 2013 por McKinsey & Company en 9 países en desarrollo las grandes empresas tenían 32 vacantes para jóvenes profesionales sin llenar en Brasil y 24 en México. Para el 48% de los empleadores brasileños y el 40% de los mexicanos la razón principal era la falta de aptitud de los recién graduados. Es decir no es que falten puestos de trabajo lo que faltan son buenos candidatos.

Lo más preocupante es que las instituciones educativas se mantienen ajenas a esa realidad. Un tercio de los representantes entrevistados no sabía cuántos de sus egresados conseguían trabajo. Y los que se aventuraron a arrojar una cifra, estuvieron lejos de acertar: el 74% de las instituciones informó que la mayoría de sus graduados consiguió trabajo dentro de los primeros 3 meses o menos cuando en realidad solo el 54% de los jóvenes profesionales manifiesta haber conseguido empleo en ese tiempo.

La coyuntura económica y social puede haber cambiado en  los últimos 3 años pero los encargados de las instituciones de enseñanza superior no pueden ignorar este problema de percepción. A fin de cuentas, en tiempos de crisis resulta incluso más importante priorizar la inserción laboral de los alumnos.

Cómo la Educación Basada en Competencias puede ayudar a que sus alumnos se diferencien en el mercado

Algunas instituciones ya tienen iniciativas como prácticas profesionales y acuerdos con empresas pero la implementación de programas de Educación Basada en Competencias también puede ser de gran utilidad para preparar a los alumnos para la realidad del mercado laboral. El modelo justamente está pensado para que los alumnos se concentren en dominar habilidades profesionales prácticas. Y lo mejor es que no es necesario realizar grandes modificaciones a los programas de estudio. Se puede basar todo un programa según pautas de EBC o utilizarlas como complemento para los planes existentes.

Consulte algunas de las características de la Educación Basada en Competencias que pueden ser de gran utilidad en la formación profesional y algunos ejemplos de cómo implementarlas en la práctica:

  • Ritmo individualizado. Como lo que realmente se mide es lo que se aprende y no el tiempo dedicado al estudio, el alumno puede armar su propio camino de capacitación profesional, sin sentirse presionado ni desmotivado por el ritmo del resto del grupo. Esta característica también puede ser muy útil para resolver necesidades urgentes, como la preparación de un programa de capacitación en áreas determinadas.
  • Posibilidad de especialización. También se puede adaptar el contenido que va a estudiar cada alumno durante su ruta de aprendizaje. Es decir es posible definir áreas de foco dentro de una carrera o, incluso, cumplir los requisitos de una especialidad profesional.
  • Adaptación al conocimiento del alumno. Se pueden dar créditos por conocimiento preexistentes. Por ejemplo si un alumno ya realizó una pasantía en un área determinada no es necesario que pierda tiempo con conceptos que ya domina y puede dedicarse a lo que realmente precisa aprender.

IMS – D2L

Fernando Gutiérrez

Tel: 3124588440

www.imsmarketing.com

 

Jóvenes investigadores comparten experiencias en Japón (desde El Espectador)

Desde El Espectador de Colombia publican la siguiente noticia:

Jóvenes investigadores comparten experiencias en Japón

El Gobierno colombiano a través de tres convocatorias, que buscan la participación en programas de inmersión, permitió que 27 jóvenes viajaran a Japón, con una beca completa otorgada por el Icetex, que les permitirá conocer su sistema de educación, ciencia y tecnología.

Según un comunicado del Ministerio de Educación, los jóvenes ganadores son de municipios, como “Lorica, Soledad, Aguadas, Dagua, Barranquilla, El Doncello, Sincelejo, Chinchiná, Bucaramanga y Sotaquirá. Algunas de ellos pertenecen a instituciones educativas rurales y zonas vulnerables que, por sus condiciones económicas, no tendrían la posibilidad de participar en un programa de este alcance”.

El presidente del Icetex explicó que es un orgullo para el país “que más colombianos tengan la oportunidad de consolidar su formación en ciencia y tecnología en una de las naciones que son referente mundial. La experiencia que ellos tendrán será determinante en su educación y en sus vidas. La calidad será sinónimo de los retos que ellos asumirán con este programa de intercambio”.

Colombia es el primero país latinoamericano en participar del programa Sakura, una iniciativa lanzada en 2014 impulsado la Agencia Japonesa de Ciencia y Tecnología (JST)  y el Ministerio de Educación, Cultura, Deportes, Ciencia y Tecnología de Japón (MEXT, por sus siglas en inglés), que busca el intercambio de ideas y opiniones relacionadas con la ciencia y la tecnología en un ambiente multilateral.

Para leer completa esta noticia, pueden ir al enlace de El Espectador: http://www.elespectador.com/noticias/educacion/jovenes-investigadores-comparten-experiencias-en-japon-articulo-699797

La Ley Naranja: otro intento fallido para fomentar la cultura (desde Razón Pública)

Desde Razón Pública redactan el siguiente artículo:

La Ley Naranja: otro intento fallido para fomentar la cultura

En un encuentro académico, organizado por el Observatorio de Cultura y Economía del Ministerio de Cultura y la Universidad Jorge Tadeo Lozano, donde participaron varios trabajadores culturales de distintas regiones del país, una de las participantes, perpleja por el curso que había tomado el debate, pidió la palabra para decir algo que ya se ha vuelto costumbre en varios encuentros sobre las políticas sociales en Colombia: “Aquí a nadie se le niega una ley y mucho menos un Conpes”. Después de medio segundo de silencio reflexivo llegó la risa y de nuevo, sin otra opción a la vista, seguimos elucubrando sobre por qué en este sector se habla tanto y al final se logra tan poco.

“Con la Ley Naranja no se hace medio jugo”, dijo después otro participante. La Ley da cartilla acerca de qué se debe hacer, pero no explica cómo. No hay claridad sobre las fuentes de financiación que impulsarán sus actividades.

En la exposición de motivos se señala que la Ley no tiene ningún impacto fiscal porque solo fortalece los mecanismos ya existentes, y sin embargo en el artículo 12 se pide diseñar   “un programa para incentivar y aumentar las exportaciones de bienes y servicios creativos”, que exigiría una inyección importante de recursos que no se ven por ningún lado.

La Ley también crea un Consejo Nacional de la Economía Naranja sin alcances precisos ni funciones claras, repleto de instancias públicas, que lo único que producirá es una disolución de las responsabilidades y una gran dificultad para articular agendas concretas.

En resumen, la Ley Naranja es un manual de propósitos más o menos bien intencionados que se acerca más a un diagnóstico seguido de acciones recomendables que a una ley que pueda ser ejecutada.

Lo mismo pasó con la Ley de Teatro y con tantos otros intentos fallidos de leyes que delegaron todo al Ejecutivo y acabaron convirtiéndose en solitarias y desfinanciadas oficinas públicas con buenos propósitos, pero sin un peso para sus gestiones.

Después de la Ley del Espectáculo Público o de las dos leyes de cine –que sí tienen claras fuentes de financiación, organizaciones funcionales para su gestión y enuncian claramente sus alcances y objetivos– la Ley Naranja no es más que un triste llamado a la bandera, una tímida proclama electoral para la candidatura de un sector político cuyo jefe se siente orgulloso de decir públicamente que nunca va al cine y que mientras ocupó la Presidencia liquidó orquestas, bandas, museos y espacios de formación artística.

Pero juzgar las buenas o malas intenciones de esta ley por Iván Duque, el senador uribista que la promovió, no sería más que favorecer la polarización de este país que ideologiza agendas y temas según quienes se autoproclamen sus adalides. Por eso no le hace bien a la discusión, al menos por ahora, juzgar la procedencia política de quien promovió esta Ley que –según los comentarios de varios sectores, líderes y empresarios culturales del país– poco se discutió en espacios académicos y gremiales.

Ahora bien, aunque muchos críticos se preocupan por lo que dice la Ley Naranja, lo que puede ser realmente preocupante es todo lo que no dice. Por ejemplo, ¿cuál es el papel del Estado en el fomento de las industrias creativas? ¿Cómo se articula de manera efectiva y equitativa al sector privado?

En líneas generales, esta Ley parece una copia poco creativa y actualizada de un estudio que, como consultores del Banco Interamericano de Desarrollo, realizaron Iván Duque y Felipe Buitrago. Gracias a sus gráficas vistosas y a sus divertidas comparaciones de economía para dummies el libro tuvo cierto éxito, aunque nunca pudo explicar de manera contundente por qué, a pesar de las cifras maravillosas que presentan de la participación de la cultura en nuestra economía, los artistas y, en general, los gestores culturales ganan tan poco y tienen trabajos tan inestables ni por qué un porcentaje enorme de los egresados de programas relacionados con estas industrias permanecen desempleados o sin emprendimientos exitosos en el largo plazo.

Para leer completo este artículo, pueden ir al enlace de Razón Pública: http://www.razonpublica.com/index.php/cultura/10314-la-ley-naranja-otro-intento-fallido-para-fomentar-la-cultura.html

En Colombia, cerca del 68% de los pacientes con psoriasis han experimentado depresión

Psoriasis, más allá del aspecto físico

En Colombia, cerca del 68% de los pacientes con psoriasis han experimentado depresión a causa de la enfermedad

  • La psoriasis afecta también el factor emocional de los pacientes en ámbitos como el laboral, social, personal y familiar.
  • Cerca del 26% de los pacientes ha sentido discriminación a causa de la enfermedad.
  • Aproximadamente, el 20% de los pacientes ha sufrido de discriminación en el trabajo o lugar de estudio.
  • De acuerdo con la encuesta realizada por organizaciones de ALAPSO (Asociación Latinoamericana de Psoriasis) a pacientes con psoriasis en Latinoamérica, el 28% de las personas que sufren la enfermedad en Colombia ha tenido que recurrir a ayudas de tipo psicológico o psiquiátrico.
  • La psoriasis no es una enfermedad contagiosa.

Alrededor de 7 de cada 10 pacientes con psoriasis en Colombia han experimentado depresión a causa de la enfermedad, de acuerdo con los datos arrojados por la más reciente encuesta realizada a pacientes en Latinoamérica por organizaciones de ALAPSO (Asociación Latinoamericana de Psoriasis). Información que expone las consecuencias a nivel emocional que debe afrontar un paciente con psoriasis además de las afectaciones físicas a causa de la enfermedad.

La psoriasis es una enfermedad en la piel de tipo autoinmune, es decir, el sistema inmune encargado de defender al cuerpo de virus o bacterias ataca al organismo sin razón aparente; de carácter crónico lo que hace referencia a que permanece durante toda la vida y pese a la apariencia física de la enfermedad caracterizada principalmente por placas gruesas en la piel, no es contagiosa. La causa exacta aún se desconoce.

Los tipos de psoriasis son variados y su clasificación depende de la forma y severidad de las lesiones. Las clases principales de la enfermedad son: placas, guttata o gotas, pustular, inversa y eritrodérmica. Las placas son el tipo más común en los pacientes.

A causa de la apariencia y la forma en la que se presenta la enfermedad, los efectos en el paciente no se centran únicamente en el factor físico. El elemento emocional y el impacto a nivel social, familiar, laboral y personal hacen parte de las consecuencias que debe afrontar una persona que padece la patología.

Con frecuencia los pacientes son estigmatizados por razones que pueden incluir el desconocimiento de la enfermedad. Alrededor del 26% de las personas ha sentido que es discriminado por sufrir psoriasis, y en el ámbito laboral por ejemplo, cerca del 20% ha sufrido esta misma situación en el trabajo o lugar de estudio.

Aspectos como los mencionados anteriormente pueden generan posibles efectos negativos en la salud emocional del paciente, cuyo impacto puede compararse incluso con padecimientos crónicos como el cáncer y la diabetes.

La tristeza, además de la depresión, es otro de los sentimientos que con frecuencia experimentan los pacientes. Resultados de la encuesta evidencian que cerca del 55% de las personas que padecen psoriasis tiene a menudo sentimientos de tristeza relacionados con este padecimiento.

Conocer y entender la enfermedad además de comprender el impacto que tiene en las personas que la padecen no solo a nivel físico sino también a nivel emocional, es importante para combatir la discriminación y el señalamiento que permanece aún en la sociedad.

Sobre psoriasis…

La psoriasis es una enfermedad que se presenta comúnmente en forma de placas gruesas en la piel cubiertas de escamas con apariencia rojiza, las cuales producen dolor, inflamación y comezón. Suelen encontrarse principalmente en partes como los codos, rodillas, cuero cabelludo, uñas de manos y pies y rostro.

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), se estima que la prevalencia oscila entre el 2 y 3% afectando a 125 millones de personas en el mundo aproximadamente. Pese a que puede afectar a personas de cualquier edad, la aparición de los síntomas suele presentarse con mayor frecuencia en edades entre los 15 y 35 años

La causa exacta no se establece aún, sin embargo se sabe que hay factores de carácter genético, hereditario y elementos externos como infecciones, estrés y traumatismos en la piel, que pueden desencadenar la enfermedad.

Hay variedad de tratamientos para la psoriasis que incluye fototerapia, medicamentos de uso tópico como cremas y lociones, medicamentos inyectables y orales, así como también terapias de tipo biológico que ayudan a reducir la rapidez con la que las células se regeneran disminuyendo la inflamación, ya que dirigen su mecanismo de acción a las células o proteínas que causan la enfermedad. Estos mecanismos actúan sobre todos los síntomas de la patología y no únicamente sobre las placas, además permiten al paciente mantener controlada la enfermedad. 

Este padecimiento no tiene cura, no obstante, presenta etapas activas de la enfermedad y fases de remisión en las cuales no se evidencian síntomas de la misma.

Jessica Quimbay Rengifo

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Colombia, una economía superficial en una sociedad superficial (desde Razón Pública)

Desde Razón Pública redactan el siguiente artículo:

Colombia, una economía superficial en una sociedad superficial

La bonanza minero-energética no sirvió para impulsar un proceso de re-industrialización basado en nuestras capacidades de creación de conocimiento, creatividad e innovación, que responda a nuevas realidades globales y en especial a:

  • Los cambios tecnológicos acelerados a raíz de la Gran Recesión de 2008 con el surgimiento de las industrias 4.0;
  • La conciencia en aumento sobre la necesidad de proteger el medio ambiente está derivando en el negocio emergente de las industrias ecológicas;
  • El fin del ciclo del crecimiento sustentado en el comercio internacional, dado que este se detuvo en seco desde hace ya cinco años. De esta manera, Colombia dejó pasar la oportunidad que aprovecharon China y los demás “países  emergentes” para crecer a base de exportaciones industriales hacia los grandes centros de consumo. La restructuración de nuestra economía no se ha dado porque no se ha realizado el tránsito a nuevos sectores industriales y de servicios sofisticados que se apoyan en el conocimiento y la innovación.

Colombia, en efecto, lleva ya 47 años sin política industrial. Pero la política industrial que sí tuvimos, expiró en 1991. Por consiguiente la mayor responsabilidad por lo que ha sucedido desde entonces corresponde al modelo económico de hoy.

En efecto: la política económica de Colombia no responde a las necesidades de un país cuya población aumenta con rapidez, con periferias urbanas y rurales que reclaman el pago de una gran deuda social, y cuyo crecimiento ya no puede sostenerse sobre la bonanza que pasó. O sea que la economía colombiana no puede vivir de las posverdades del “país milagro”, del “país de moda”, del país regalado a la confianza inversionista, y con locomotoras sin rieles.

Los argumentos del gobierno no son creíbles, y menos los de la oposición: ambos administraron mal la bonanza, no reconocieron que el exceso de divisas abarató las importaciones pero arrasó con la industria nacional (es la llamada “enfermedad holandesa”), y nada hicieron para reestructurar la economía una vez el boom expirara.

Hasta mediados del siglo XX los economistas estuvieron convencidos de que el crecimiento se debía al ahorro, la inversión de capital o el aumento de la fuerza de trabajo. Pero entonces se encontró que estos factores explicaban apenas una pequeña parte de las cifras históricas sobre aumento del PIB, y que los avances tecnológicos eran en realidad el gran motor del desarrollo económico.

De esta manera  en los años 1950 surgieron los modelos de innovación en el mundo – que hoy ya están en su séptima generación-. Si el modelo de las décadas de 1950 y 1960 se conoce como de “innovación 1.0”, hoy  hablamos del modelo 7.0, y de la cuarta revolución industrial: las industrias 4.0 y las industrias de las tecnologías ecológicas.

Colombia ha estado casi del todo al margen de esta historia porque no hemos superado el modelo extractivo, donde la innovación tiene poco espacio. Estas actividades primarias o extractivas no conducen al desarrollo acelerado ni generan suficiente riqueza para elevar el bienestar de todos.  Esta es una especie de modelo de innovación 0.0, porque Colombia no desarrolló un centro de investigaciones en minería de carbón, y menos industrias para esa cadena de valor.

Los modelos iniciales de innovación (el 1.0 y el 2.0) sirvieron para impulsar sectores estratégicos (acero, bienes de capital, automotriz, plásticos, químicos, electrónica…) respaldados por capacidades sólidas en educación e investigación para la innovación. Pero la política industrial de Colombia- cuando la tuvimos- no desarrolló capacidades suficientes para el aprendizaje.

Para leer completo este artículo, pueden ir al enlace de Razón Pública: http://www.razonpublica.com/index.php/economia-y-sociedad/10317-colombia,-una-econom%C3%ADa-superficial-en-una-sociedad-superficial.html

El humorista César Yesid Medina, ‘el chinche cucuteño’, fue hallado sin vida en Bogotá (desde Noticias RCN)

Desde Noticias RCN publican la siguiente noticia:

El humorista César Yesid Medina, ‘el chinche cucuteño’, fue hallado sin vida en Bogotá

Las autoridades de Bogotá investigan las circunstancias en las que murió el humorista César Yesid Medina, conocido como ‘el chinche cucuteño’, cuyo cuerpo sin vida apareció en el cuarto de una pensión ubicada en el centro de la capital.

Los habitantes de la pensión hallaron el cadáver al observar que su habitación estaba abierta y desordenada.

El cuerpo de Medina, quien también era un reconocido imitador, tenía aparentes signos de tortura y fue hallado con una correa en su cuello, según testigos.

Para leer completa esta noticia, pueden ir al enlace de Noticias RCN: http://www.noticiasrcn.com/nacional-bogota/el-humorista-cesar-yesid-medina-el-chinche-cucuteno-fue-hallado-sin-vida-bogota