“No hay certeza de que subir el mínimo aumente el desempleo” (desde La Silla Vacía)

Desde La Silla Vacía publican el siguiente artículo:

“No hay certeza de que subir el mínimo aumente el desempleo”

Actualmente se debate el aumento del salario mínimo para 2018, que define lo que gana más de la mitad de los colombianos, además de otros incrementos, multas, tarifas y cuantías procesales.

La Silla Académica habló con Paula Herrera Idárraga, profesora y directora del Departamento de Economía de la Universidad Javeriana, coautora del artículo académico “El salario mínimo: aspectos generales sobre los casos de Colombia y otros países” . Aunque este artículo fue publicado en 2007, Herrera ha seguido investigando sobre la conveniencia de tener un salario mínimo, la forma como se fija y sus impactos en el empleo.

¿Por qué es tan difícil que el Gobierno, los trabajadores y los empresarios, se pongan de acuerdo sobre el salario mínimo?

Paula Herrera: Es bien difícil de que lleguen a un acuerdo porque los puntos de partida son muy distantes, las centrales obreras están pidiendo un incremento de entre el 10 y 12 por ciento mientras los empresarios proponen el cuatro por ciento, es decir, casi tres veces menos. Esto es un reflejo de lo diferente que son las impresiones entre las centrales obreras y los empresarios acerca de qué tan productivos son los trabajadores.

En el artículo se muestra que para 2007 cada vez aumenta el grupo que gana un salario mínimo ¿esta tendencia se mantiene?

PH: No se mantiene realmente. Lo que hemos encontrado en una investigación reciente es que ha aumentado el número de asalariados formales e informales que ganan entre uno y dos salarios mínimos. En 2010 era un 67 por ciento y en 2014 aumentó seis puntos porcentuales, es decir, más de dos terceras partes de los trabajadores en Colombia tienen ese rango de salario. Incluso ciudades como Pereira y Montería, que tenían una proporción baja de trabajadores que ganaban más de un salario mínimo, presentaron un aumento superior, aproximadamente, 16 y 13 puntos porcentuales, respectivamente.

¿Por qué ha ocurrido eso?

PH: Esto se dio en un periodo de cambios en la economía colombiana caracterizado por una menor pobreza (de 37.2% en 2010 a 28% en 2016) y menores tasas de desempleo (de 11.6% en 2010 a 8.9% en 2016).

Por otro lado, desde 2010 en Colombia se introdujeron varias medidas para reducir el empleo informal en un contexto en el que los empleadores, además del salario, tenían que asumir otros costos laborales que según expertos representaban casi el 60 por ciento adicional.

¿Qué tipo de medidas se implementaron?

PH: Las más visibles fueron la ley de formalización y creación de empleo en 2010 y la reforma tributaria de 2012.

La primera reforma dio incentivos fiscales, es decir, reducciones progresivas en el pago del impuesto a la renta y en el pago de la matrícula mercantil, a las empresas que se formalizaron, mientras que la segunda redujo los impuestos a la nómina (parafiscales). Esto es, los aportes que hacen los empleadores a cajas de compensación familiar, al Sena, al ICBF y a la subcuenta de solidaridad en salud, del 29.5 por ciento al 16 por ciento.

De hecho, las evaluaciones de la reforma tributaria de 2012 realizadas por Cristina Fernández y Leonardo Villar en 2016 y Arturo Antón en 2014 encuentran que la reducción de los impuestos a la nómina aumentó el empleo formal entre 3.4 por ciento y 3.7 por ciento, con un mayor impacto en los asalariados menos educados. Otros estudios encuentran que los salarios subieron un 4,9 por ciento.

Para leer completo este artículo, pueden ir al enlace de La Silla Vacía: http://lasillavacia.com/silla-academica/no-hay-certeza-de-que-subir-el-minimo-aumente-el-desempleo-63934

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Acumulación de basuras electrónicas puede afectar gravemente la salud

¡Ojo! Acumulación de basuras electrónicas puede afectar gravemente la salud

  • Solo el 16% de los residuos electrónicos son bien gestionados, el resto se desecha erróneamente.
  • El mal manejo de los residuos electrónicos puede liberar sustancias químicas peligrosas que conducen a la contaminación del ambiente y puede afectar la salud humana.
  • Por lo menos el 3% de los componentes de la basura electrónica mal reciclada afecta la salud de las personas.

Según el reporte del 2014 sobre el monitoreo global de los desechos electrónicos realizado por el Instituto para el Estudio Avanzado de la Sostenibilidad de la Universidad de las Naciones Unidas, la generación mundial de los residuos de Aparatos Eléctricos y Electrónicos en ese año fue de aproximadamente 41 millones de toneladas y se espera que crezca a 49 millones de toneladas al 2018. De esta cantidad, solo 6,5 millones de toneladas (16% del total generado) se reportaron como gestionadas formalmente por sistemas de recolección y manejo de estos residuos.

Pero, ¿cómo afectan estos residuos a la salud humana y el medio ambiente? Édgar Erazo, Director Ejecutivo de EcoCómputo, comenta que la composición de los residuos de aparatos eléctricos y electrónicos es muy diversa, llegando a contener hasta más de 200 compuestos diferentes, de los cuales hay varios elementos potencialmente peligrosos para la salud humana. Generalmente en los equipos encontramos hierro y acero representando el 50% del residuo, seguidos por plásticos que se encuentra en un 21%, además de vidrio, tarjetas de circuito impreso, cerámica, caucho y otros materiales.

Entre los elementos peligrosos está el plomo el cual es una sustancia tóxica que se va acumulando en el organismo afectando el cerebro, el hígado, los riñones, los huesos y los dientes. Encontramos también el mercurio el cual incluso en pequeñas cantidades es perjudicial para el sistema nervioso e inmunológico, el aparato digestivo, la piel y los pulmones, riñones y ojos. Y el arsénico el cual puede causar intoxicación crónica además de la aparición de lesiones cutáneas y cáncer de piel.

En el medio ambiente estas sustancias también producen estragos, las plantas absorben con mucha facilidad el arsénico lo cual estando cerca de cultivos provoca contaminación de los alimentos. El plomo es un elemento químico particularmente peligroso, y se puede acumular en organismos individuales, pero también entra en las cadenas alimenticias cuando es absorbido por el suelo.

Por sí solos, estos residuos no afectarían a personas ni al ecosistema, pero al manipularlos de manera incorrecta se aumenta el riesgo de exposición ante sustancias peligrosas, las cuales se encuentran dentro de los aparatos eléctricos y electrónicos.

Hemos visto en algunos casos, que se realiza la quema de residuos electrónicos en ambientes abiertos para aislar metales como el cobre de los cables, y el calentamiento de las tarjetas de circuito impreso para desoldar y extraer chips (circuitos integrados) y componentes electrónicos. Y es, en estas acciones, que se liberan sustancias químicas peligrosas en el ambiente que conducen a la contaminación.

Así mismo, aclara Édgar Erazo, que los efectos que puede tener en la salud la disposición final de los materiales no aprovechables de los residuos de aparatos eléctricos y electrónicos (RAEE), contribuyen a la aparición de efectos negativos ambientales en los rellenos sanitarios comunes por la variedad de sustancias contenidas, causando pérdida de recursos secundarios valiosos ya sea aire, aguas subterráneas y suelos, entre otros.

Mitos de la Segunda Guerra derrumbados (desde Rio Negro)

Desde Rio Negro de Argentina publican el siguiente artículo:

Mitos de la Segunda Guerra derrumbados

Frente a episodios de la historia que se instalan como una creencia compartida, los historiadores Olivier Wieviorka y Jean Lopez deconstruyen algunas de esas verdades sostenidas en el tiempo en su libro “Los mitos de la Segunda Guerra Mundial”.

Que todos los británicos apoyaban a Winston Churchill antes y durante la guerra, que el conflicto bélico escapa a la intervención de las mujeres, que el ejército italiano era malo, que Pearl Harbor significó una victoria japonesa o que Alemania perdió la guerra por Adolf Hitler son ideas incorporadas al imaginario colectivo, sin demasiada información al respecto. Sobre esa y otra veintena de mitos escritos en un lenguaje claro, accesible y en textos muy bien sintetizados exploran los capítulos de “Los mitos de la Segunda Guerra Mundial”, libro publicado por la Editorial El Ateneo bajo la dirección de Olivier Wieviorka y Jean López, ambos historiadores, quienes reúnen a especialistas en distintos temas vinculados a la contienda más investigada de la historia mundial.

Olivier Wieviorka, historiador y profesor francés, miembro del Instituto Universitario de su país y especialista en temas de Resistencia y de la Segunda Guerra Mundial, visitó la Argentina en el marco del lanzamiento de la publicación y dialogó con Télam.

P- La Segunda Guerra Mundial es tal vez el capítulo de la historia más investigado, sobre el que siempre se vuelve y además acompañado por una gran producción cultural; de algún modo representa aquella idea de que “la historia siempre está en debate” ¿cuál es su lectura?

R- No hay un debate de lo que pasó, lo que hay son distintas maneras de ver el pasado. Tenemos más puntos de vista, los hechos son los mismos. Por ejemplo, hace 30 años nadie se preguntaba sobre lo que ocurrió con los homosexuales o el rol de las mujeres, sin embargo, ahora en el marco de una agenda política y social distinta, sí es una pregunta y hay que dar respuestas. Otro elemento para ver ese pasado es que tenemos nuevo material: se abrieron los archivos soviéticos. No sabemos por qué el gobierno soviético está más dispuesto a dar información que antes, tal vez porque está más flexible o porque hay países que antes pertenecieron a la Unión Soviética, como Estonia, Lituania y Estonia, que también abrieron sus archivos.

P- En este libro desandan más de veinte mitos instalados a lo largo de los años, ¿cómo se construye un mito?

R- Yo creo que un mito se construye de dos elementos: el primer elemento es la propaganda, pero para que un mito tenga vida y se sostenga con éxito el segundo elemento es que la gente crea. La propaganda tiene la habilidad de tocar algo en el corazón y en la mente de las personas. Pero si la gente no cree no hay mito. Por ejemplo, está la idea de que la economía de Alemania era muy poderosa, eso es un mito y tuvo consecuencias porque cuando atacaron Francia en el año 1940, los franceses los pensaron invencibles. O lo que ocurrió con Hiroshima: los norteamericanos mostraron a Hirohito como un gran perdedor pero en verdad eso le permitió al emperador mostrarse como un pacifista para preservar a su pueblo de los bombardeos atómicos. La derrota la explicó no por sus errores estratégicos sino acusando a los norteamericanos de que habían usado armas inhumanas.

P- Es un mito entonces aquella expresión de que “la historia la escriben los que ganan”…

R- ¡Es un mito! Porque en muchos casos la historia la escriben los perdedores. Un mito que escribieron perdedores es sobre la derrota de la invasión a Rusia en 1941: los generales alemanes instalaron la idea de que perdieron porque la invasión se demoró y por la llegada del invierno, pero en realidad lo que negaron es reconocer que los soviéticos estaban mejor preparados, eran mejores generales, tenían mejores armas y una mejor estrategia de guerra. Los generales alemanes montaron una poderosa propaganda y la gente la creyó.

Para leer completa esta entrevista, pueden ir al enlace de Río Negro: http://www.rionegro.com.ar/cultura-show/wieviorka-derrumba-mitos-de-la-segunda-guerra-HE4060867

GeekFest – Noches en la Virgilio (Bogotá, Colombia)

Fecha: 15 de diciembre – 16 de diciembre

Lugar: Biblioteca Virgilio Barco

Este viernes 15 y sábado 16 de diciembre de 10:00 a.m. a 9:00 p.m. tendrá lugar el primer evento Geek gratuito de la Red Distrital de Bibliotecas Públicas de Bogotá.

Diciembre es una temporada importante para las comunidades geek, estrenos, lanzamientos, festivales y torneos se hacen alrededor del mundo en estas fechas. Es por esto que Las Noches en la Virgilio, creadas como espacio de intercambio cultural, para jóvenes y adultos que disfrutan la Biblioteca y el parque en las noches, han creado el GeekFest, una oportunidad para construir comunidad a partir de actividades con clubes de fans, hobby, cosplayers, gamers, torneos gratuitos de rol, juegos de mesa y mucho más.

En la cuarta versión, las comunidades geek y fandom harán sinergia con el público de biciusuarios para los que habrá carreras en rodillos – goldsprints, presentaciones artísticas y una carrera de observación, en dos noches únicas para cerrar el año y celebrar el cumpleaños número 16 de la Biblioteca Pública Virgilio Barco con música y pixeles.

Para más información, pueden ir al enlace del evento en Facebook: https://www.facebook.com/events/500239883693647/

Maltrato físico y verbal continúan siendo los castigos contra los niños

Maltrato físico y verbal continúan siendo los castigos elegidos contra los niños

  • 26% de las mujeres y 15.8% de los hombres reportan que golpean a sus hijos como forma de castigo. 48.6 y 38% de las mujeres y hombres respectivamente utiliza alguna forma de abuso verbal para reprenderlos.
  • En el mundo 23% de los niños reporta haber sufrido de maltrato físico, 36% maltrato emocional, 16% descuido físico y 26% abuso sexual.
  • Según datos de la Organización Mundial de la Salud y la Organización Panamericana de la Salud 41 mil niños menores de 15 años son víctimas de homicidio cada año.

Pese a que diciembre es una época del año en la que el amor y respeto debe sobresalir especialmente con los niños, se continúan evidenciando actos de violencia contra ellos. El más reciente informe de UNICEF Colombia revela que el maltrato físico y verbal contra menores aun es utilizado por los padres como medio de disciplina. 26% de las mujeres y 15.8% de los hombres han reportado golpear a sus hijos para reprenderlos; 48.6 y 38% de las mujeres y hombres, respectivamente, utiliza alguna forma de abuso verbal para castigar a sus hijos.

El maltrato infantil es una problemática que continúa vulnerando los derechos fundamentales de niños, niñas y adolescentes. La exposición a diferentes tipos de violencia puede generar severas consecuencias en el desarrollo integral de los menores.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) reconoce y define el maltrato infantil como “los abusos y la desatención de la que son objeto los menores de 18 años”, afirma que dicho maltrato incluye todo tipo de violencia “física, psicológica, abuso sexual, negligencia y explotación comercial o de cualquier otro tipo”.

Las cifras de maltrato infantil en el mundo son evidentes. Según datos de la OMS y la Organización Panamericana de la Salud (OPS) en el mundo el 23% de los niños reporta haber sufrido de maltrato físico, 36% maltrato emocional, 16% descuido físico y 26% abuso sexual.

Julio César Mancera politólogo de la Universidad de los Andes y quien se dedicará en el Senado de la República a partir del 2018 a trabajar por una política sostenible de cambio social afirma que “una de las columnas vertebrales de mi gestión será la protección a los derechos de los niños víctimas de violencia y abuso, el fortalecimiento de la justicia para el restablecimiento de sus derechos, el acceso a la justicia, a una verdad plena, a la reparación y no repetición de dichos actos. En especial la protección a los niños y niñas víctimas de las FARC y grupos armados ilegales. Cualquier tipo de violencia sea sistemática o no, contra los menores de edad afecta de manera notable la construcción de una mejor sociedad”.

Y es que el maltrato infantil puede generar importantes consecuencias en el desarrollo de la persona en diferentes ámbitos sociales, además de traer impactos en la salud física y emocional.

La OMS señala que el maltrato infantil causa estrés, es asociado a trastornos cerebrales y afecta el desarrollo del sistema inmune y nervioso. Los adultos que en la infancia fueron víctimas de algún tipo de violencia tienen mayor riesgo de padecer depresión, obesidad, aumento de consumo de tabaco, embarazos no deseados, entre otros.

Además de las graves consecuencias físicas y emocionales, la muerte puede ser otro de los destinos a los que puede llegar un niño que sufre de violencia infantil. La OMS y la OPS evidencian que 41 mil niños menores de 15 años son víctimas de homicidio cada año. No obstante, estas cifras pueden ser mayores debido a la relación que se hace en ocasiones de las muertes de menores por otras causas.

Mancera afirma que “una prioridad del cambio social en el país es garantizar medidas de gran dimensión para proteger a los niños, niñas y adolescentes de Colombia. Es por eso que el Estado, el Gobierno y el Congreso no pueden dar un mal ejemplo a la sociedad al permitir que grupos como las FARC no paguen condenas ejemplares por delitos a menores de edad y que además de eso, las víctimas no sepan la verdad de lo sucedido, no sean reparadas y no se les garantice que estos hechos no se vuelvan a repetir”.

Esta problemática debe generar un dialogo social amplio donde estén involucrados el Estado, el Gobierno, las Instituciones, los padres de familia y los niños, para entre otras cosas, educar en la identificación de las señales que pueden alertar sobre la presencia de un posible caso de abuso, violencia o maltrato infantil.

Mancera expresa que “fortalecer la cultura y la norma de la denuncia que proteja a la víctimas y no al victimario, entre muchos otros aspectos, deben ser parte de este diálogo social. Pero lo más importante es que las personas que van a depositar su voto para cambiar la sociedad lo hagan con aquellos que estamos comprometidos con una causa tan importante como lo es la protección de los niños”.

Jessica Quimbay Rengifo

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Nutrición y exceso de peso en Colombia: un problema apremiante (desde Razón Pública)

Desde Razón Pública redactan el siguiente artículo:

Nutrición y exceso de peso en Colombia: un problema apremiante

La Encuesta Nacional de Situación Nutricional (ENSIN) de 2015 reveló información acerca de condiciones nutricionales que tienen repercusiones graves para las familias colombianas, ahora y en el futuro.

Estas repercusiones varían significativamente según los grupos de edad, regiones y otros factores que deben entenderse para empezar a actuar y exigir políticas efectivas para revertir la peligrosa tendencia que viene desde 2005. Al respecto es importante recordar las palabras del ministro Alejandro Gaviria en la presentación de la encuesta: ya casi es demasiado tarde.

El exceso de peso (obesidad y sobrepeso) es una condición producida por los hábitos de las personas. Cuando ocurre en la infancia aumentan las probabilidades de padecer enfermedades cardiacas, diabetes e hipertensión en la edad adulta. En relación con esto es importante entender que los hábitos no dependen únicamente del individuo, sino que están determinados por el entorno.

Por eso el exceso de peso parece una epidemia de los países en desarrollo. También por eso en la ENSIN 2015 se consideran los determinantes sociales de esta enfermedad, que el ministerio de Salud definió y dividió en tres categorías:

  1. Estructural: cubre los indicadores socio económicos, sexo, etnia, educación, ocupación e índice de riqueza;
  2. Intermedio: incluye composición familiar, saneamiento básico, entorno urbano y rural, calidad de agua y acceso a los alimentos, y
  3. Singular: comprende la ingesta de alimentos, el sedentarismo (falta de actividad física), uso de servicios de salud y lactancia materna y alimentación complementaria en los dos primeros años.

Como ejes transversales se tienen en cuenta las variables curso de vida y territorio.

En los determinantes sociales ha habido cambios importantes en los últimos años.

  1. En los determinantes estructurales se han presentado cambios en:
  • Las condiciones medioambientales. Ahora hay más inundaciones, sequías extremas y desastres naturales y, por lo tanto, hay inestabilidad en los precios de los alimentos y se ha perdido la vocación rural de los terrenos (minería, urbanismo, turismo, etc.);
  • Los roles de género. El principal es la inclusión laboral de la mujer, y
  • Demográficos. Ahora las familias son más pequeñas, hay envejecimiento de la población campesina y éxodo de sus hijos hacia las ciudades.
  1. En los determinantes intermedios los principales cambios son:
  • La oferta social. Antes el apoyo del Gobierno era técnico y con semillas, ahora es con dinero, y
  • Lo político y territorial. Los municipios han dejado de ser despensas; hay gran variabilidad de los precios de los alimentos.
  1. En los determinantes singulares los cambios han sido en:
  • Consumo y prácticas culinarias. Las familias son más pequeñas, se reúnen menos a la hora de comer, consumen productos más industrializados y fuera de casa, y en las zonas urbanas se dedica menos tiempo a cocinar.

Para leer completo este artículo, pueden ir al enlace de Razón Pública: https://www.razonpublica.com/index.php/econom-y-sociedad-temas-29/10733-nutrición-y-exceso-de-peso-en-colombia-un-problema-apremiante.html

¿Confiar o desconfiar de los derechos humanos? (desde Razón Pública)

Desde Razón Pública redactan el siguiente artículo:

¿Confiar o desconfiar de los derechos humanos?

Los discursos estatales y los de gran parte de la sociedad civil suelen expresar confianza en los derechos humanos. Ante expresiones de violencia, invocamos los derechos humanos como una especie de mantra que sirve para prevenir, proteger o reparar.

Esta confianza, sin embargo, no es absoluta ni generalizada en ningún sector de la sociedad. Aunque en el lenguaje jurídico no debamos renunciar a hablar de derechos humanos, siempre vale la pena explorar qué puede y qué no puede lograrse con este discurso.

En esa discusión se inserta el libro 9 Razones para (des)confiar de las luchas por los derechos humanos. El libro, publicado en México, recrea esta discusión sobre los límites y posibilidades de los derechos humanos, con nueve artículos en donde se presentan argumentos para confiar y desconfiar de ellos, a la luz de temas y casos de luchas por los derechos humanos en México, Colombia, Perú y Cuba.

Un libro escrito a varias manos siempre enfrenta retos especiales. Uno de ellos es la relación entre los artículos, para que el texto efectivamente ilustre una discusión entre diferentes posturas alrededor de un mismo tema. El libro de Estévez y Vázquez  en efecto logra que nueve personas con diversos entrenamientos y temas dialoguen en torno a la confianza y la desconfianza en los derechos humanos.

El grupo de los confiados presenta argumentos teóricos e investigaciones empíricas que muestran  la importancia de las luchas de los derechos humanos para:

  • la transformación social
  • la protección frente a la violencia
  • la defensa de actores sociales frente a proyectos extractivos
  • y la participación de comunidades locales en las decisiones territoriales.

El primer artículo del libro —que confía— analiza por qué las Organizaciones No Gubernamentales (ONG) en México no han logrado consolidar un discurso de derechos humanos frente a la violencia.

De acuerdo con el autor del capítulo, las organizaciones de la sociedad civil actúan de manera fragmentada: hay unas orientadas al trabajo institucional en la capital del país y otras que se enfrentan al Estado, principalmente en otras regiones.

Esta fragmentación impide centralizar las demandas por los derechos humanos en el contexto mexicano. Según el autor, si la acción colectiva pudiera articularse, el discurso de los derechos humanos configuraría mejores oportunidades para combatir las violencias.

El segundo artículo analiza el uso de los derechos humanos en el contexto de procesos de resistencia a proyectos extractivos en México. A partir del análisis detallado de catorce casos en los últimos quince años, el autor concluye que los movimientos sociales han podido ampliar el repertorio de acción colectiva gracias al discurso y uso de los derechos humanos.

En consecuencia, la movilización acompañada de los derechos ha sido útil para avanzar en la protección de sus territorios y recursos frente a la extracción por parte de terceros en el contexto mexicano.

En el siguiente artículo la autora analiza dos casos de resistencia a proyectos mineros en Perú y Colombia a través de la consulta popular. La autora argumenta que, independientemente de la discusión jurídica sobre el derecho a la consulta popular, el uso de estas herramientas es legítimo y permite nuevas opciones de reconocimiento de la autonomía de los actores locales.

El capítulo referente al caso cubano hace un análisis sobre la manera como los discursos jurídicos marxistas han incorporado o no los derechos humanos y cómo la consideración seria de las garantías puede resultar en contextos más igualitarios.

Finalmente, el último optimista analiza la definición y teorías sobre acciones políticas, poder político y transformación social. De acuerdo con el análisis, los derechos humanos tienen o no posibilidad de dar paso a la transformación social, dependiendo de la elección teórica que se haga.

Para leer completo este artículo, pueden ir al enlace de Razón Pública: https://www.razonpublica.com/index.php/lectura/10727-¿confiar-o-desconfiar-de-los-derechos-humanos.html