Los ruidos del nuevo movimiento social del Catatumbo (desde La Silla Vacía)

Desde La Silla Vacía publican el siguiente artículo:

Los ruidos del nuevo movimiento social del Catatumbo

En medio de la guerra sin cuartel entre el ELN y el EPL en el Catatumbo, se empezó a cocinar el nacimiento de una nueva organización social regional.

Aunque ayer todo estaba dado para que se conocieran detalles de su creación frente a los alcaldes y personeros de la región, al final solo llegó el alcalde de Tibú, Alberto Escalante, y el personero de ese municipio, Richard Claro.

Eso en buena parte porque el origen de la iniciativa no es claro y su arranque está rodeado de sospechas entre los mismos habitantes de la zona.

Hace 21 días hubo un hecho poco usual para la guerra que está encendida en el Catatumbo, que envuelve el nacimiento de esa organización entre brumas.

Un grupo de habitantes del corregimiento de Mesitas, en Hacarí, empezaron a desplazarse hacia Versalles, un corregimiento del sur de Tibú, a hora y media de distancia por trocha. Armaron un campamento entre el salón comunal y la iglesia.

Lo raro no fue que llegaran a una zona en la que no hay una plomacera cada par de horas, sino que decidieron no dar detalles de lo que están haciendo allí.

Además, en lugar de presentarse como desplazados por los combates, algo que se ha vivido en el Catatumbo, dijeron que eran líderes comunales que se movilizaban para llamar la atención sobre los enfrentamientos entre el ELN y el EPL.

Desde entonces han apartado a todo el que llega a preguntarles quiénes son y qué quieren, como pasó con autoridades locales y con organismos de cooperación internacional (que suelen tener más entrada en la zona).

De hecho, nos pasó a nosotros mismos cuando llegamos hasta allá para hacer reportería cuando se cumplían 12 días de su llegada.

Presenciamos cómo le negaban a cualquier persona que preguntara la información sobre sus nombres, de dónde vienen o exacto cuántos están en el campamento.

Por eso, para ese momento lo único que estaba medianamente claro era que inicialmente llegaron unas 200 personas, que cada día eran menos y que la gran mayoría venían de Hacarí.

Para entender qué era lo que estaban buscando, ese mismo día llegaron hasta el lugar los alcaldes de Tibú, Alberto Escalante, y Hacarí, Milciades Pinzón.

A ellos tampoco les dieron respuestas; los sentaron en el salón comunal y a puerta cerrada les dijeron que querían más inversión para el Catatumbo.

Para leer completo este artículo, pueden ir al enlace de La Silla Vacía: https://lasillavacia.com/silla-santandereana/los-ruidos-del-nuevo-movimiento-social-del-catatumbo-68803

Anuncios

Denuncian detenciones arbitrarias, heridos de gravedad y desaparecidos durante las marchas en Bogotá (desde El Espectador)

Desde El Espectador de Colombia publican la siguiente noticia:

Denuncian detenciones arbitrarias, heridos de gravedad y desaparecidos durante las marchas en Bogotá

La Red Popular de Derechos Humanos de Bogotá denunció “el uso desmedido de la fuerza” por parte de agentes del ESMAD, la desaparición de tres estudiantes de la Universidad Nacional y la detención “arbitraria e ilegal” de al menos ocho jóvenes.

La Red Popular de Derechos Humanos de Bogotá denunció, a través de un comunicado de prensa, la desaparición de Diego Barrera, Sebastián Melgarejo, y Juan Pablo Tovar, tres estudiantes de la Universidad Nacional que marchaban ayer en defensa de la educación superior pública. De acuerdo con las denuncias, los hechos se dieron después de una serie de fuertes enfrentamientos con el Escuadrón Móvil Anti Disturbios (ESMAD)

En el mismo comunicado, la Red Popular denunció el ataque que sufrió la estudiante Valentina Rozo cuando la conductora de un carro, detenido entre los manifestantes,  la atropelló y se alejó del lugar.

Para leer completa esta noticia, pueden ir al enlace de El Espectador: https://www.elespectador.com/noticias/educacion/denuncian-detenciones-arbitrarias-heridos-de-gravedad-y-desaparecidos-durante-las-marchas-en-bogota-articulo-822751

Cinco tendencias en Seguridad Pública y principales barreras para la región Latinoamérica

Motorola Solutions revela 5 tendencias en Seguridad Pública y principales barreras para la región Latinoamérica

 

Estudios arrojan que el uso intensivo de la nube como espacio de almacenamiento de información, desarrollo de análisis predictivo de “big data” y estrategias de trabajo policial basados en evidencia, son formas que efectivamente podrán ayudar a prevenir y controlar el delito.

Responder eficientemente a eventos de emergencia o violencia que atenten contra la vida del ciudadano es la función más esencial del gobierno de las ciudades hoy en día – y la preocupación por la delincuencia suele ser lo que más afecta la calidad de vida de las personas, especialmente en ciudades de América Latina y el Caribe.

Ante estos retos, los organismos de seguridad pública en la región deben afrontar grandes desafíos en su camino a la modernización.

Motorola Solutions sabe que una de las formas más efectivas para enfrentar los problemas de violencia y criminalidad es con la sofisticación de la respuesta gubernamental. Es así que en un reciente estudio conducido por investigadoras de la Universidad de Santiago de Chile se analizó la situación de múltiples instituciones policiales de la región y se pudo reconocer que aquellas que desarrollan un proceso serio de adquisición de tecnología tienen mejores resultados en la prevención y control del delito, aunque a su vez, la adopción de tecnología es una de las áreas en las que más dificultades se observan debido a: ciclos más extensos, poca inversión, falta de planificación e instrucciones que cambian todo el tiempo.

A través de entrevistas con actores clave, Motorola Solutions ha identificado también necesidades y barreras que afectan el entorno de seguridad pública en Latinoamérica. Entre los mayores obstáculos que suelen encontrar los organismos para la adopción de tecnología se incluyen: Financiamiento limitado, proceso de compras largo y tedioso, toma de decisiones ad hoc, visión descentralizada, mantenimiento de último momento y carencia de una cultura “como servicio”.

Asimismo, Motorola Solutions identificó 5 tendencias principales que permitirán a los gobiernos generar un cambio en la manera de abordar la temática de seguridad pública en la región:

1.    Un mayor nivel de participación ciudadana

La ciudadanía comparte información con su comunidad a través de redes sociales, hoy es muy común que el accionar de los socorristas sea registrado por cualquier ciudadano que utiliza su dispositivo móvil para grabar los hechos y subir el contenido a sus redes sociales al instante.

El video no solo aumenta la transparencia de cara a la comunidad, sino que también registra la secuencia de eventos y ayuda a proteger a los socorristas contra acusaciones falsas.

2.    Acceso a datos en tiempo real y en campo

Es “fundamental” que los socorristas tengan acceso a datos en tiempo real en campo. Esta tendencia se mantiene año a año, y enfatiza la necesidad de contar con información con­fiable al instante. Esto presenta desafíos importantes no solo en lo que respecta a la administración de datos, ya que el contenido de video capturado con dispositivos corporales está sujeto a las mismas reglas de preservación de pruebas, cadena de custodia y almacenamiento.

3.    Comunicaciones con organismos de jurisdicciones vecinas

Adoptando aplicaciones y dispositivos compatibles que puedan integrarse a sistemas regionales o estatales para poder interconectar personal de redes y dispositivos diferentes; esto permite ampliar sus posibilidades de colaboración en tiempo real conectándose a todo tipo de plataformas.

4.    Utilización de tecnologías colaborativas a fin de ampliar capacidades

Cada vez hay más contenido digital disponible, los socorristas y sus organismos esperan poder acceder al instante a información más completa, desde bases de datos múltiples, seguimiento de vehículos y personas por GPS hasta sensores y video en tiempo real.

5.    Administración de la brecha en habilidades tecnológicas

Los organismos deben afrontar un desafío muy complejo, cada día surgen nuevas plataformas tecnológicas y actualizaciones constantes que hacen cada vez más compleja la administración de un sistema con personal propio de la organización. La tendencia es tercerizar la administración en profesionales expertos en redes, y compartir la responsabilidad por la administración de tecnología compleja.

Si bien la tecnología viene a ofrecer un potencial real, sin dudas no acabará con el crimen, pero podrá ayudar a las autoridades a tomar decisiones más inteligentes, basadas en datos, acerca de cómo desplegar el personal y los escasos recursos con los que cuentan de la manera más eficiente posible. La región cuenta con mejores prácticas de forma aislada, pero el siguiente paso será caminar hacia integrar esfuerzos planes de largo plazo, capacitación constante del personal y mayor conciencia sobre la importancia de la tecnología como componente clave y aliado para la Seguridad dentro del desarrollo de ciudades más prósperas.

Para conocer como Motorola Solutions está colaborando con gobiernos y cuerpos de seguridad pública en Latinoamérica y en Colombia, contacte a:

Sandra López Aguado

Motorola Solutions

+5215527281068

Sandra.lopez@motorolasolutions.com

Mariana Liévano A.

Kreab Colombia

3107892884

mlievano@kreab.com

 

La satisfacción de los ciudadanos con Bogotá subió 24 puntos sobre cultura

La satisfacción de los ciudadanos con Bogotá subió 24 puntos, según la EBC

  • El 77% de los consultados se manifestaron satisfechos con su barrio y el 80% calificaron como bueno o muy bueno el aspecto del entorno en donde viven.
  • La satisfacción con el barrio subió 27 puntos entre 2015 y 2017, pasando de 50% a 77%.

La satisfacción de los ciudadanos con Bogotá pasó de 48% en 2015 a 72% en 2017, así lo reveló la Encuesta Bienal de Culturas (EBC), cuyos resultados fueron dados a conocer este lunes por la Secretaría de Cultura, Recreación y Deporte.

La EBC,  que se aplicó entre agosto y diciembre de 2017 a 16.132 personas mayores de 13 años, es una medición que se realiza cada dos años, que indaga sobre las características culturales de los habitantes de las zonas residenciales de las 19 localidades urbanas de la ciudad.

En esta oportunidad, la encuesta recolectó las opiniones de la ciudadanía sobre temas como equidad en las relaciones de género, maternidad y paternidad temprana y cambio social a través de los valores. Consultó además sobre conocimientos, actitudes, prácticas, creencias,

percepciones, valoraciones y disposiciones; también sobre relaciones de los ciudadanos con los otros, con el entorno y las prácticas artísticas, culturales y deportivas. De esa manera, permitió detectar diferentes matices culturales entre los ciudadanos, dependiendo de la localidad donde habitan, el género o el nivel socioeconómico.

Algunos resultados

En el indicador que hace referencia a La ciudad y sus espacios públicos, las localidades cuyos habitantes mostraron una mayor satisfacción con su localidad son Chapinero (86,9%), Barrios Unidos (85,4%) y Teusaquillo (85,2%) y las que alcanzaron los menores niveles de satisfacción fueron Kennedy (69,8%), Bosa (67,4%) y Rafael Uribe (65,5%).

La satisfacción con el barrio subió 27 puntos, entre 2015 y 2017, pasando de 50% a 77%. Así mismo, en 2017 el 80% de los consultados calificó como bueno o muy bueno el aspecto del entorno en donde viven. Sin embargo, el 89% considera que la calle es un espacio peligroso y el 47% afirma que no se siente seguro en los espacios públicos y los parques cercanos.

El 84% de quienes respondieron la encuesta asegura que Bogotá es bonita, el 77% destaca su diversidad cultural, el 64% la considera una ciudad incluyente, el 58% piensa que es un lugar que ofrece oportunidades, el 47% dice que es amable (el mismo porcentaje, 47%, piensa que es agresiva), pero solo el 18% sostiene que es ordenada.

En relación con consumo cultural y actividades deportivas, el 51% de los encuestados aseguró haber ido a funciones de cine o espacios de exhibición para ver películas por lo menos una vez en los últimos 12 meses; el 42% asistió a una presentación de música en vivo; el 26% a alguna actividad relacionada con artes plásticas y visuales; el 35% a una obra de teatro y el 33% a una presentación de danza.

El 19% afirmó practicar alguna actividad artística, el 56% leyó libros en los últimos 12 meses, el 24% manifestó haber practicado algún juego o deporte tradicional y el 39% aseguró que practica algún deporte, de los cuales el 72% lo hace en un parque público. El 78% de los encuestados afirma que cerca a su casa hay por lo menos un parque o espacio público recreativo.

En cuanto al respeto y valoración por la diversidad, el 56% de los ciudadanos considera que una educación adecuada para las niñas es la que da preferencia al desarrollo de sus roles de madre y esposa. De igual forma, el 65% asegura que lo más importante que se debe enseñar a un niño o niña es la tolerancia y el respeto hacia las otras personas.

Esta encuesta, que cuenta con la certificación de calidad estadística otorgada por el DANE, constituye una herramienta de formulación y seguimiento de las políticas públicas del sector cultura, recreación y deporte y del gobierno de la ciudad, y le brinda información de la ciudad a centros de investigación y a la ciudadanía en general.

Secretaría de Cultura, Recreación y Deporte

Carrera 8 N° 9 – 83

Bogotá, Colombia

www.culturarecreacionydeporte.gov.co

Colombia: cambiar la falsa narrativa por la legalidad (desde OK Diario)

Desde OK Diario publican el siguiente artículo:

Colombia: cambiar la falsa narrativa por la legalidad

¿Debe haber ciudadanos en Colombia de mejor derecho que han sido criminales, y convivir con ciudadanos de menor derecho que han cumplido con la ley y sus obligaciones para con la nación, el país y el Estado durante toda su vida? ¿Por qué se debe cambiar la narrativa de la falsa paz, y dar inicio a una cultura de legalidad, convivencia y estabilización?

Reflexionemos: porque en ninguna democracia —y menos en la colombiana que llega a su bicentenario— puede existir, jurídicamente, un “conflicto armado”. Ésta es una condición que —en derecho internacional— se da o bien en la ausencia de democracia y de un Estado de derecho representativo; o bien en las dictaduras o ausencia de legitimidad en el ejercicio del poder.

“Guerra” es, jurídicamente, el enfrentamiento entre dos Estados, dos países, dos naciones. “Guerra” no son las acciones de defensa de la institucionalidad democrática contra grupos alzados en armas —como la narcoguerrilla de las FARC—, que hacen uso del terrorismo y la violencia contra las personas de bien; de las Fuerzas Armadas constitucionales; de toda la sociedad y del Estado legalmente constituido.

En Colombia debe instaurarse una cultura de la legalidad porque esa narrativa concatenada —paz frente a guerra; conflicto armado frente a crimen organizado; estatus de beligerancia y legitimidad para delinquir; derecho de rebelión frente a legitimidad de la coercibilidad del Estado y uso constitucional y humanitario de la fuerza pública en favor del Estado de derecho y del imperio de la ley— degenera siempre en abusos contra las personas más indefensas de la sociedad (por lo general, en el medio rural); y finalmente porque se presenta y utiliza ilícitamente y con dolo.

La narrativa ideológica se usa para burlar la Justicia y para argüir lisonjeramente que “conflicto”, “estatus de beligerancia” y “derecho de rebelión” justifican violaciones al Derecho Internacional Humanitario, a la Constitución, a los principios universales del derecho y al propio pacto social para dar paso a la figura de la conexidad del delito de narcotráfico con le delito político.

Un ejemplo del daño social que representa seguir en la misma narrativa es el que se aprecia en el documental ‘No hubo tiempo para la tristeza’.

Para leer completo este artículo, pueden ir al enlace de OK Diario: https://okdiario.com/opinion/2018/09/14/colombia-cambiar-falsa-narrativa-legalidad-3113946

EGIPTO: DE ERMITA A PARROQUIA, DE ARRABAL A BARRIO, Décima Parte

EGIPTO: DE ERMITA A PARROQUIA, DE ARRABAL A BARRIO

Por: Juan Carlos Quenguan Acosta, administrador Sitio Bagatela.

DÉCIMA PARTE: PROYECTO PARA BARRIO MEDIEVAL Y LOS JÓVENES LÍDERES

Tras plantear un nuevo Plan Centro en las administraciones de Luis Eduardo Garzón y de Samuel Moreno Rojas, surgió una iniciativa privada, provenientes de personajes desconocidos del barrio Egipto como el escultor Ricardo Cabrera Bedoya y la señora Sofía Kaplan Zonensham, quienes conformaron con otras personalidades interesadas la Unión Temporal de Artesanos de Egipto, cuyo propósito era comprar gran parte de las casas del barrio popular y realizar la construcción de casas de adobe de tres pisos, que estarían integrados de talleres y almacenes de artesanos de diferentes oficios. Este proyecto ilusionó a los más de 20 propietarios, la mayoría de las calles 9 y 9A, quienes vendieron sus inmuebles a la unión temporal; pero las gestiones con el Distrito tuvo resultados nulos, quienes establecieron normas claras sobre el uso del suelo en el 2008 por medio de Planeación Distrital.

El proyecto del Barrio Egipto como un barrio medieval, propuesta de la Unión Temporal de Artesanos de Egipto. Foto por El Tiempo

Lo único que logró el escultor Cabrera era la creación de la Fundidora Kapyros, entidad que está recibiendo quejas y acusaciones de la comunidad, encabezada por la Junta de Acción Comunal del Barrio Egipto, quienes se declararon manipulados y decepcionados por la entonces unión temporal.

Tras el reinicio de las Fiestas de Reyes y su continuidad en manos de la administración local, la lucha de la comunidad para recuperar componentes esenciales como las competencias deportivas, la misa campal, el Auto Sacramental y la quema del diablo; fueron desconocidas por el Comité Organizador, que por convicciones políticas decidieron reglamentarlas por las normas de seguridad, convivencia y riesgos de la administración distrital, tanto que muchos de esos componentes fueran eliminados, la comunidad no tuviera participación para dar oportunidad a diferentes bogotanos, quienes por falta de conocimiento, falto de tolerancia y poco sentido de pertenencia, realizaban las Fiestas de Reyes. Solo la divulgación inicial lo hacia el padre Rafael Rojas, a través de canales de televisión como Señal Colombia y Canal Capital; emisoras radiales como Colorín ColorRadio y medios de prensa.

La parroquia de Egipto de 2009 y el párroco Rafael Rojas Ríos (derecha) 2005 – 2011. Foto desconocido (el que está en la izquierda).

Los diferentes presidentes de la Junta de Acción Comunal del Barrio Egipto como Pablo Rodríguez, Melba Solano y Doris Guevara; a pesar de sus gestiones, nunca han recibido ni la aceptación ni la favorabilidad de la comunidad en general, quien los desconfía por los rumores de involucración política y malos manejos de recursos. Además, los vecinos consideraban que las diferentes JAC no servían como entes que lideraban el desarrollo deficiente del barrio en la primera década del siglo XXI.

Las generaciones juveniles decidieron emprender nuevos rumbos en la parte social, deportiva y artística. Influenciadas por los aires del hip hop desde comienzos de la década de 1990, jóvenes como Freddy Piraquive, más conocido artísticamente como Yaga Flow, considerado como uno de los precursores del hip hop en Colombia y su pariente Johan Piraquive, conocido con el nombre artístico de Tian Metodológico, fueron los primeros en impulsar el rumbo artístico urbano y crearon diferentes proyectos como el Laboratorio Egipcio, la Corporación S. A. CLAN y el grupo de baile break dance Ritmo Callejero. Después apareció otro joven artista, con el sobrenombre de “Mulato”, quien impulsó otro proyecto artístico denominado Urban Art y con ello la creación del primer colectivo de artistas del grafiti de la Localidad La Candelaria.

Otros jóvenes, al ver la triste situación de inseguridad, las vidas perdidas por la violencia entre pandillas por el control del sector y el desplazamiento de los habitantes a barrios más alejados; decidieron encaminar sus propios proyectos sociales, con tal de continuar lo dejado por aquel catedrático externadista y desear un verdadero cambio del barrio en pro de los niños más pobres, para que no fueran por malos pasos. De esa preocupación surgieron dos líderes de los jóvenes del sector de San Bruno y de la Calle 10, ex pandilleros de la banda “Los Pillos”: Jaime Roncancio, alias “Calabazo” y Andrés Saavedra, alias “Pato”. Por la Calle 9A, la familia Méndez, encabezados por Elizabeth, Elena y Adrián, querían encaminar rumbos con los jóvenes del sector para olvidar de la violencia. A pesar de ello, las indiferencias entre los jóvenes del Barrio Egipto eran graves, tanto que seguían algunos integrantes de pandillas en asesinar a algunos líderes como doña Elizabeth, causando enemistad entre los muchachos de la Calle 10 y del sector de San Bruno con los muchachos de la Calle 9A, de la Calle 9 y el sector del Parejo.

EGIPTO: DE ERMITA A PARROQUIA, DE ARRABAL A BARRIO, Novena Parte

EGIPTO: DE ERMITA A PARROQUIA, DE ARRABAL A BARRIO

Por: Juan Carlos Quenguan Acosta, administrador Sitio Bagatela.

NOVENA PARTE: ESPERANZAS Y DESILUSIONES.

Uno de los estandartes para las madres comunitarias de ese tiempo era el Jardín Infantil Santo Domingo Savio, que tuvo varias sedes en algunas casas del barrio, llegando a una sede principal en el costado sur del templo de la parroquia, donde impartieron enseñanzas de preescolar a más de 100 niños, hijos de padres en condición de pobreza de los sectores de Egipto, San Francisco Rural, Turbay Ayala, Los Laches y la Vereda Fátima. Lideradas por Rosa Elena Peña, madre del entonces presidente de la JAC del Barrio Egipto Pablo Rodríguez, las madres comunitarias apoyaban abiertamente a la Parroquia de Egipto en su participación las diferentes actividades religiosas, en especial de las procesiones de Semana Santa.

El acercamiento de las autoridades y la comunidad con las pandillas para dialogar no era fácil, más si esos grupos controlaban las fronteras invisibles. Uno de los primeros intentos que realizó el alcalde local Jaime Umaña Díaz en el año 1996 era el programa “Nacer de Nuevo”, del cual involucraba a los jóvenes pandilleros como fue el caso de Diniman Jeffry, quien representaba a los jóvenes de la Calle 10 y respaldadas por vecinos influyentes y queridos del barrio como el tendero Vicente Sarmiento y la madre comunitaria Celina Gutiérrez. Otro de los acercamientos con los jóvenes lo hacían los dignatarios de la Juntas de Acciones Comunales de Egipto, Turbay Ayala y Los Laches, con acompañamiento de la Parroquia de Egipto y de instituciones distritales; los jefes de las pandillas dejaran de delinquir en 1998 y dedicar a diferentes actividades laborales.

Sin embargo, pocos meses después de dichas acciones de paz fueron olvidadas por el recrudecimiento de la violencia urbana, sólo por la obsesión del poder territorial del sector y en no abolir al negocio del microtráfico; los líderes que participaron en los actos de paz fueron acribillados por otros pandilleros, quienes querían seguir en la oscuridad de la violencia. Varios meses después, un catedrático de la Universidad Externado de Colombia decidió arriesgar en acercar hacia los jóvenes de ese momento, conllevando en las primeras acciones sociales, de las cuales los jóvenes podían ser protagonistas del desarrollo del barrio y no como antagonistas de la violencia. La Parroquia de Egipto fue la primera en acoger dicha iniciativa del catedrático.

Foto del campanario de Egipto a finales de la década de 1990. Foto desconocido.

Entrando al siglo XXI, las Fiestas de Reyes seguían en su tradición cultural y religiosa en el Barrio Egipto, a sabiendas que en los demás barrios no continuaron con sus celebraciones del 6 de enero, sólo porque las generaciones pensaban en eventos más atractivos y originales como los diferentes eventos públicos: Rock al Parque, Hip Hop al Parque, Salsa al Parque, Caravana de Solidaridad por Colombia, Festival Iberoamericano del Teatro; o eventos privados como la Feria Internacional del Libro o Expoartesanías.

La Sagrada Familia como campesinos colombianos en la Fiesta de Reyes de 2000. Foto por El Tiempo.

Pero, el detonante que impedía el desarrollo de las Fiestas de Reyes de los años 2003, 2004 y 2005 eran las prohibiciones de ventas de bebidas alcohólicas y de la prohibición al uso de pólvora por medio de la segunda administración del alcalde Mockus, para fortalecer su política zanahoria y endurecer el Código de Policía. Consecuencia de ello, las directivas de Bavaria decidieron retirar su patrocinio a las Fiestas de Reyes del 2004, mientras el párroco Francisco Montoya realizó una quema simbólica, rociando agua bendita a los pocos asistentes, para quemar ese demonio que hay en los corazones de los feligreses y vecinos. Lo que sí se mantuvo en ese tiempo eran las realizaciones de las actividades deportivas, de la Vara de Premios, de la misa campal y del Auto Sacramental.

Las manifestaciones y protestas de la comunidad del Barrio Egipto en contra de esas decisiones zanahorias del burgomaestre Mockus y toda su administración eran tan fuertes, que sus constantes reclamos fueron escuchados por los ediles de la Junta Administradora Local de La Candelaria, quienes lideraron la idea con los líderes comunales y las sociedades mutuales en declarar las Fiestas de Reyes como evento de interés cultural de la Localidad La Candelaria, mediante Acuerdo Local N° 04 de 2004. La condición era formar el Comité Organizador, liderado por la Alcaldía Local de La Candelaria, condición que no fue aceptada ni por la comunidad del barrio, ni mucho menos por la Parroquia de Egipto, encabezada por el presbítero Rafael Rojas. Para las procesiones de Jueves Santo y de Domingo de Resurrección, se creó el grupo de cargueros, liderados por Alfonso Cañón, llevando una idea novedosa: el grupo de Los Cargueritos, teniendo claridad de las anteriores participaciones de colegios como el Liceo Julio César García a finales de la década de 1990 y de la tradicional actividad de los Autos Sacramentales con los pasajes bíblicos de la Pasión del Señor en la Semana Mayor.

Los cargueritos de la Semana Santa en los primeros años del siglo XXI. Foto de los vecinos del Barrio Egipto.

La llegada al poder distrital de los gobiernos de izquierda dio cierta ilusión a los vecinos del Barrio Egipto, para que formaran verdaderamente de la Localidad La Candelaria, tanto en la parte occidental que la denominaron erróneamente como barrio La Candelaria, como en la parte oriental que la llamaron como San Francisco Rural.