Descubren pinturas rupestres indígenas que la guerra con las FARC no dejaba ver (desde Infobae)

Desde Infobae publican la siguiente noticia:

Descubren pinturas rupestres indígenas que la guerra con las FARC no dejaba ver

Durante los más de 50 años de conflicto, era imposible el acceso a las zonas más profundas de la selva amazónica colombiana, por el control que ejercían las FARC en ella. Tras la firma de la paz, científicos del país pudieron explorar la región haciendo un increíble hallazgo: pinturas rupestres indígenas de más de 20.000 años de antigüedad.

Anacondas, jaguares y tortugas son algunos de los dibujos de la mitología indígena que se encuentran tallados en gigantescas rocas del Parque Natural Chiribiquete y de la serranía La Lindosa, en el departamento de Guaviare. Expertos del mundo afirman que se convierten en uno de los tesoros culturales más grandes de Colombia.

Las 7.000 pinturas de arte rupestre están hechas con pigmentos minerales, y su falta de materia orgánica impide tener certeza de la fecha en que datan. Pero se sabe que se consolidaron como lugares sagrados para las comunidades indígenas milenarias que se asentaron en la Amazonía y Orinoquía, y que retrataban en ellas su cotidianidad: prácticas de caza y pesca, rituales religiosos, relaciones sexuales y procesos de parto.

“Trabajar en el Guaviare ha sido bastante complicado dado que ha sido el epicentro (…) de la guerra en Colombia en los últimos 50 años (…) Existieron exploraciones a principios del siglo XX, (pero) estas dejaron de ser sistemáticas puesto que la situación no lo permitía”, explicó a AFP Ernesto Montenegro, director del Instituto Colombiano de Antropología e Historia (Icanh).

Para leer completa esta noticia, pueden ir al enlace de Infobae: https://www.infobae.com/america/colombia/2018/06/15/descubren-pinturas-rupestres-indigenas-que-la-guerra-con-las-farc-no-dejaba-ver/

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Foro Nacional de Fútbol y Convivencia ¡Que el Mundial nos una para siempre! (Bogotá, Colombia)

Foro Nacional de Fútbol y Convivencia ¡Que el Mundial nos una para siempre!

A pocos días de iniciar el Campeonato Mundial de Fútbol, Rusia 2018, Bogotá quiere proponer un diálogo nacional sobre la importancia de abrir las ciudades a las hinchadas bajo los conceptos de respeto y corresponsabilidad. Bajo el lema ‘Que el Mundial nos una para siempre’ vamos a mostrar nuestros logros a los responsables de la seguridad y convivencia en el fútbol, en las principales ciudades del país con el fin de que esta experiencia pueda ser adoptada en otras regiones.
El evento se llevará a cabo el 7 de junio en el horario de 2:30 p.m. a 7:00 p.m., en el hotel Dann Norte de Bogotá con la presencia de los representantes de las diversas instituciones y figuras del fútbol.
 
¡Más Fútbol Más Vida!
Andrea Katherine Daza Cubillos
Gerencia de Juventud
Subdirección de Fortalecimiento de la Organización Social

Instituto Distrital de la Participación y Acción Comunal IDPAC

Sede A: Carrera 35 Nº 5-35 

Sede B: Avenida Calle 22 Nº 68C – 51

PBX: (57) (1) 2417900/30 

www.participacionbogota.gov.co

Las siete plagas que azotan el parque de los Periodistas (desde El Tiempo)

Desde El Tiempo de Colombia publican la siguiente noticia:

Las siete plagas que azotan el parque de los Periodistas

Al parque de los Periodistas, un sitio emblemático, simbólico y turístico en el corazón de Bogotá, rebautizado así en los años 40 por ser sitio de reunión de poetas, escritores y periodistas de la época, lo están sacudiendo siete plagas capitalinas. Delincuencia, microtráfico, mafias del espacio público, basuras, vandalismo, mala convivencia y el vacío de la autoridad, entre otros, son los principales males que se evidencian.

Lo denunciaron comerciantes, estudiantes y residentes de la zona que, dicen, no aguantan más lo que pasa en ese corredor peatonal, por donde se calcula que al día pasan más de 20.000 personas.

EL TIEMPO estuvo durante varias semanas recorriendo palmo a palmo, desde las primeras horas de la mañana hasta la madrugada. Allí comprobó que los reclamos ciudadanos tienen su razón de ser a pesar de las intervenciones que ha realizado la Administración Distrital y la alcaldías locales. Veamos.

En repetidas oportunidades se ha reportado la presencia de numerosos barristas que visten camisetas azules, que pasan y posan de ser los dueños del territorio. Intimidan a estudiantes, piden plata, amenazan a los transeúntes y cuando no logran su cometido, sacan arma blanca.

Para nadie es un secreto que por ese parque, ubicado en inmediaciones de la localidad de Santa Fe y que colinda con el centro histórico de La Candelaria a través del espejo de agua que sale del río San Francisco, nadie puede pasar con una camiseta de Santa Fe, del Nacional o de algún otro equipo. Los hechos hablan por sí solos.

En agosto del 2016, un joven estudiante de octavo semestre de ingeniería de una universidad privada, fue asesinado por un hincha con camiseta de Millonarios en ese corredor. Y para no ir muy lejos, cuando realizábamos estos recurridos, fuimos testigos de varios actos violentos. En la foto tomada por este reportero, dos de ellos atacaron a un joven y lo hirieron en uno de los brazos. La reacción de una patrullera y sus dos compañeros permitieron su captura. Algunos ciudadanos querían actuar con mano propia.

Entre tanto, en la esquina del parque, al lado del edificio del Instituto Colombiano para la Evaluación de la Educación Superior (Icfes), un predio que está abandonado a su suerte desde hace unos cuatro años y rodeado de latas para evitar que sea invadido y que se ha convertido tierra de nadie, otros barristas se enfrentaban a los jíbaros. Están a punto de sacar sus armas por un mal negocio de narcóticos. De pronto, tres hombres en bicicleta, acompañados de un grupo de mujeres aparecieron en escena. Los ocho barristas les reconocen y se calman. Y se marchan con rumbo al a calle 19 con 3.ª, otro sitio de operación.

Para leer completa esta noticia, pueden ir al enlace de El Tiempo: http://www.eltiempo.com/bogota/causas-de-la-inseguridad-en-el-parque-de-los-periodistas-en-bogota-225512

Reabren el sendero San Francisco, en el centro de Bogotá (desde El Espectador)

Desde El Espectador de Colombia publican la siguiente noticia:

Reabren el sendero San Francisco, en el centro de Bogotá

La Empresa de Acueducto de Bogotá reabrió, a partir del 2 de junio, el sendero de San Francisco o Vicacha, que se encuentra cerca del cerro de Monserrate y que lleva hasta la quebrada Roosevelt y San Francisco.

El camino había sido cerrado por trabajos de mantenimiento, en los que se realizó la adecuación de pasos peatonales, deshierbe del camino, arreglo de los senderos donde había empozamientos y encharcamientos y el retiro de ramas caídas como consecuencia de las fuertes lluvias de las últimas semanas.

El tránsito por el camino se habilitará únicamente los sabados, domingos y festivos desde las 6:00 a.m. hasta las 11:00 a.m., días en que habrá a lo largo del recorrido un equipo social y guardabosques orientando a los visitantes, así como la zona estará custodiada por la Policía Nacional.

El sendero, de aproximadamente dos kilómetros, cuenta con pasos peatonales, miradores hacia la ciudad y espacios de descanso, además, durante el recorrido se puede observar el cauce del río San Francisco y la quebrada Roosevelt, así como la reserva forestal de los Cerros Orientales.

Para leer completa esta noticia, pueden ir al enlace de El Espectador: https://www.elespectador.com/noticias/bogota/reabren-el-sendero-san-francisco-en-el-centro-de-bogota-articulo-791858

Los tentáculos en Bogotá de los israelíes de Taganga (desde El Tiempo)

Desde El Tiempo de Colombia publican la siguiente noticia:

Los tentáculos en Bogotá de los israelíes de Taganga

Desde hace al menos cinco meses, dos hostales ubicados en el centro histórico de La Candelaria están bajo la lupa de las autoridades del Distrito: la Casa de Ari y el hospedaje Bet Sara, también conocido como Casa Iftach.

Vecinos de la zona vienen denunciando que sus dueños son un par de ciudadanos israelíes que venden drogas y licor. Incluso, las denuncias hablan de prostitución con menores.

Y hay un dato adicional: informes de inteligencia aseguran que al menos uno de sus dueños tiene nexos con Assi Moosh, el israelí expulsado de Colombia en noviembre pasado y cuyo local en Taganga, Magdalena, fue sellado hace 22 días.

En redes, tanto Ari como Kenigsberger organizan –por aparte– fiestas y salidas a fincas ubicadas a las afueras de Bogotá, dedicadas exclusivamente a los israelíes que llegan de turismo a la capital y adonde asisten colombianas que, en algunos casos, se presentan como modelos.

“Señoritas hermosas, ¿cómo están? Hoy, finca. Salimos de Casa Iftach a las 2 de la madrugada. Dale: Finca Pool Party”, se lee en un par de invitaciones que circulan por la red.

“Ellos mismos cuelgan o comparten videos de promoción en los que se ve a los extranjeros alicorados, bailando con jóvenes mujeres alrededor de piscinas”, dice uno de los investigadores.

EL TIEMPO estableció que estos hostales han sido inspeccionados en repetidas ocasiones por miembros de la policía y funcionarios tanto de la alcaldía de La Candelaria como de Migración Colombia.

En un primer registro a sus instalaciones, en enero pasado, la policía decomisó 138 bolsas de marihuana en Casa de Ari, y hace una semana se le suspendió temporalmente su actividad por no tener los papeles en regla. Además de carecer del certificado de bomberos, no pasó la inspección de condiciones de salubridad.

En sus instalaciones se hallaron pequeños cuartos con cables y tubos a la vista, viejos colchones y mucha basura. Además, las banderas de Colombia y Jamaica al lado de tableros con las fotos de sus visitantes extranjeros.

Según documentos en poder de este diario, Casa de Ari pertenece a Nathan Ari, israelí de 39 años que abrió el negocio en 2011 y registra activos por apenas 1’560.000 pesos.

No tengo nada que ver, y ni siquiera conozco a ese tal Moosh. Llevo 10 años en el país y he cumplido las reglas. Estoy listo a dar explicaciones”, les dijo Ari a reporteros de este diario.

Para leer completa esta noticia, pueden ir al enlace de El Tiempo: http://www.eltiempo.com/bogota/los-tentaculos-de-los-israelies-de-taganga-222666

La violencia como medio idóneo (desde La Silla Vacía)

Desde La Silla Vacía publican el siguiente artículo:

La violencia como medio idóneo

La violencia en Colombia ha sido vista como un medio idóneo para la obtención de fines políticos y ha sido una constante en la historia colombiana.

En el contexto colombiano, la violencia no solo presenta variables políticas, sino también de tipo económico, social y agrario, fundamentales para comprender la totalidad del proceso violento en dicho país.

Entre los cientistas sociales se han instalado dos visiones que buscan dar una explicación al fenómeno de la violencia en Colombia.

Por un lado, están los que sostienen que en Colombia existe una cultura de la violencia o una tradición de continuidad histórica de la violencia.

Esta visión se basaría, entre otros aspectos, en la libertad con la que operan los violentos, una especie de garantía tácita en cuanto a la impunidad ante el uso ilegal de la violencia.

De ahí, que para ciertos casos, un gran porcentaje de la población colombiana considere el uso de la violencia como algo efectivo, natural y lógico. En este caso, el problema no es la falta de leyes o de normas, sino la omisión consciente que por distintos motivos los ciudadanos hacen de ellas.

Esto conduce a una aplicación de justicia por cuenta propia, lo que provoca una interminable secuencia de hechos violentos. Esta situación es propia de situaciones de anomia social, entendida como un estado de la sociedad causado por la ausencia o falta de una sólida estructura normativa (obligatoria y legítima), debida a la fragilidad del Estado y las instituciones que conforman su rama judicial.

En la otra orilla se encuentran los que consideran la violencia como un hecho o fenómeno discontinuo en la historia de Colombia.

Esta corriente plantea que cada fenómeno de violencia debe ser analizado por separado. Apoyándose en fuentes estadísticas, estos cientistas sociales distinguen entre los que se podrían denominar ‘montañas de violencia’ y ‘valles de violencia’. Afirmando que entre 1902 y 1946 no se presentaron conflictos relevantes cuya resolución hiciera uso de la violencia, y lo mismo sucede en 1958 con la instalación del Frente Nacional.

Para leer completo este artículo, pueden ir al enlace de La Silla Vacía: http://lasillavacia.com/silla-llena/red-caribe/historia/la-violencia-como-medio-idoneo-66021

Juan Roa, ¿el asesino de Gaitán? (desde Kien y Ke)

NOTA DEL ADMINISTRADOR: Antes de dar a conocer este artículo, queremos decir que los vecinos más veteranos del Barrio Egipto consideran que el señor Juan Roa Sierra no fue el asesino de Jorge Eliecer Gaitán, ya que no se comprobó verdaderamente, según ellos, que haya sido partícipe del asesinato, y piensan los veteranos de más de 70 u 80 años, vecinos de la Localidad La Candelaria, que fueron los agentes internacionales con complicidad de los agentes del estado colombiano los asesinos materiales e intelectuales de Gaitán.

Sin embargo, queremos dar a conocer este artículo que prepararon los redactores de Kien y Ke, titulado:

Juan Roa, el asesino de Gaitán

Unas 3.000 personas murieron o resultaron desaparecidas tras los tres días que duró la revuelta conocida como El Bogotazo, pero entre los muertos de esa jornada sangrienta destacan dos, el caudillo y candidato presidencial Jorge Eliécer Gaitán y su asesino, Juan Roa Sierra. Los hombres que desencadenaron los hechos que partieron en dos la historia reciente de Colombia.

Gaitán habría producido un efecto similar de continuar con vida, habría llegado a la presidencia que muchos le auguraban y habría desarrollado un plan de gobierno enfocado en la clase obrera y aclamado por el furor de los pueblos que lo seguían como el ídolo representante de la clase popular.

Pero ese plan y el de muchos colombianos cambió en la tarde del 9 de abril de 1948. Ese día, sobre la una de la tarde, Gaitán salía a almorzar en compañía de su amigo Plinio Mendoza Neira, dio unos cuantos pasos fuera del edificio Agustín Nieto, alzó la vista y se encontró con Juan Roa Sierra, quien le apuntó con su revolver Smith & Wesson y le disparó tres veces.

Roa Sierra no huyó, quedó petrificado ante su víctima y mantuvo el arma al cinto mientras un hombre corpulento, según cuenta Plinio Apuleyo Mendoza, le quitó el arma y lo entregó a la policía. Tras el hecho, los transeúntes se fueron enterando del magnicidio y la furia, producida por la desesperanza del futuro y las idolatrías políticas, brotó entre la gente.

Roa, en medio de la muchedumbre, vio su destino. La gente lo agarró, lo golpeó, lo desnudó y lo arrastró hasta la Plaza de Bolívar por toda la carrera Séptima. Al final solo quedó la foto de su cuerpo hinchado y su rostro borrado por los golpes. La furia no acabó ahí, la turba arrasó con más de 150 edificaciones de Bogotá y alrededor del país, a medida que se difundió la noticia, las muertes y las destrucciones aumentaban.

Para leer completo este artículo, pueden ir al enlace de Kien y Ke: https://www.kienyke.com/kien-fue/quien-fue-juan-roa-sierra