La satisfacción de los ciudadanos con Bogotá subió 24 puntos sobre cultura

La satisfacción de los ciudadanos con Bogotá subió 24 puntos, según la EBC

  • El 77% de los consultados se manifestaron satisfechos con su barrio y el 80% calificaron como bueno o muy bueno el aspecto del entorno en donde viven.
  • La satisfacción con el barrio subió 27 puntos entre 2015 y 2017, pasando de 50% a 77%.

La satisfacción de los ciudadanos con Bogotá pasó de 48% en 2015 a 72% en 2017, así lo reveló la Encuesta Bienal de Culturas (EBC), cuyos resultados fueron dados a conocer este lunes por la Secretaría de Cultura, Recreación y Deporte.

La EBC,  que se aplicó entre agosto y diciembre de 2017 a 16.132 personas mayores de 13 años, es una medición que se realiza cada dos años, que indaga sobre las características culturales de los habitantes de las zonas residenciales de las 19 localidades urbanas de la ciudad.

En esta oportunidad, la encuesta recolectó las opiniones de la ciudadanía sobre temas como equidad en las relaciones de género, maternidad y paternidad temprana y cambio social a través de los valores. Consultó además sobre conocimientos, actitudes, prácticas, creencias,

percepciones, valoraciones y disposiciones; también sobre relaciones de los ciudadanos con los otros, con el entorno y las prácticas artísticas, culturales y deportivas. De esa manera, permitió detectar diferentes matices culturales entre los ciudadanos, dependiendo de la localidad donde habitan, el género o el nivel socioeconómico.

Algunos resultados

En el indicador que hace referencia a La ciudad y sus espacios públicos, las localidades cuyos habitantes mostraron una mayor satisfacción con su localidad son Chapinero (86,9%), Barrios Unidos (85,4%) y Teusaquillo (85,2%) y las que alcanzaron los menores niveles de satisfacción fueron Kennedy (69,8%), Bosa (67,4%) y Rafael Uribe (65,5%).

La satisfacción con el barrio subió 27 puntos, entre 2015 y 2017, pasando de 50% a 77%. Así mismo, en 2017 el 80% de los consultados calificó como bueno o muy bueno el aspecto del entorno en donde viven. Sin embargo, el 89% considera que la calle es un espacio peligroso y el 47% afirma que no se siente seguro en los espacios públicos y los parques cercanos.

El 84% de quienes respondieron la encuesta asegura que Bogotá es bonita, el 77% destaca su diversidad cultural, el 64% la considera una ciudad incluyente, el 58% piensa que es un lugar que ofrece oportunidades, el 47% dice que es amable (el mismo porcentaje, 47%, piensa que es agresiva), pero solo el 18% sostiene que es ordenada.

En relación con consumo cultural y actividades deportivas, el 51% de los encuestados aseguró haber ido a funciones de cine o espacios de exhibición para ver películas por lo menos una vez en los últimos 12 meses; el 42% asistió a una presentación de música en vivo; el 26% a alguna actividad relacionada con artes plásticas y visuales; el 35% a una obra de teatro y el 33% a una presentación de danza.

El 19% afirmó practicar alguna actividad artística, el 56% leyó libros en los últimos 12 meses, el 24% manifestó haber practicado algún juego o deporte tradicional y el 39% aseguró que practica algún deporte, de los cuales el 72% lo hace en un parque público. El 78% de los encuestados afirma que cerca a su casa hay por lo menos un parque o espacio público recreativo.

En cuanto al respeto y valoración por la diversidad, el 56% de los ciudadanos considera que una educación adecuada para las niñas es la que da preferencia al desarrollo de sus roles de madre y esposa. De igual forma, el 65% asegura que lo más importante que se debe enseñar a un niño o niña es la tolerancia y el respeto hacia las otras personas.

Esta encuesta, que cuenta con la certificación de calidad estadística otorgada por el DANE, constituye una herramienta de formulación y seguimiento de las políticas públicas del sector cultura, recreación y deporte y del gobierno de la ciudad, y le brinda información de la ciudad a centros de investigación y a la ciudadanía en general.

Secretaría de Cultura, Recreación y Deporte

Carrera 8 N° 9 – 83

Bogotá, Colombia

www.culturarecreacionydeporte.gov.co

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Colombia: cambiar la falsa narrativa por la legalidad (desde OK Diario)

Desde OK Diario publican el siguiente artículo:

Colombia: cambiar la falsa narrativa por la legalidad

¿Debe haber ciudadanos en Colombia de mejor derecho que han sido criminales, y convivir con ciudadanos de menor derecho que han cumplido con la ley y sus obligaciones para con la nación, el país y el Estado durante toda su vida? ¿Por qué se debe cambiar la narrativa de la falsa paz, y dar inicio a una cultura de legalidad, convivencia y estabilización?

Reflexionemos: porque en ninguna democracia —y menos en la colombiana que llega a su bicentenario— puede existir, jurídicamente, un “conflicto armado”. Ésta es una condición que —en derecho internacional— se da o bien en la ausencia de democracia y de un Estado de derecho representativo; o bien en las dictaduras o ausencia de legitimidad en el ejercicio del poder.

“Guerra” es, jurídicamente, el enfrentamiento entre dos Estados, dos países, dos naciones. “Guerra” no son las acciones de defensa de la institucionalidad democrática contra grupos alzados en armas —como la narcoguerrilla de las FARC—, que hacen uso del terrorismo y la violencia contra las personas de bien; de las Fuerzas Armadas constitucionales; de toda la sociedad y del Estado legalmente constituido.

En Colombia debe instaurarse una cultura de la legalidad porque esa narrativa concatenada —paz frente a guerra; conflicto armado frente a crimen organizado; estatus de beligerancia y legitimidad para delinquir; derecho de rebelión frente a legitimidad de la coercibilidad del Estado y uso constitucional y humanitario de la fuerza pública en favor del Estado de derecho y del imperio de la ley— degenera siempre en abusos contra las personas más indefensas de la sociedad (por lo general, en el medio rural); y finalmente porque se presenta y utiliza ilícitamente y con dolo.

La narrativa ideológica se usa para burlar la Justicia y para argüir lisonjeramente que “conflicto”, “estatus de beligerancia” y “derecho de rebelión” justifican violaciones al Derecho Internacional Humanitario, a la Constitución, a los principios universales del derecho y al propio pacto social para dar paso a la figura de la conexidad del delito de narcotráfico con le delito político.

Un ejemplo del daño social que representa seguir en la misma narrativa es el que se aprecia en el documental ‘No hubo tiempo para la tristeza’.

Para leer completo este artículo, pueden ir al enlace de OK Diario: https://okdiario.com/opinion/2018/09/14/colombia-cambiar-falsa-narrativa-legalidad-3113946

EGIPTO: DE ERMITA A PARROQUIA, DE ARRABAL A BARRIO, Décima Parte

EGIPTO: DE ERMITA A PARROQUIA, DE ARRABAL A BARRIO

Por: Juan Carlos Quenguan Acosta, administrador Sitio Bagatela.

DÉCIMA PARTE: PROYECTO PARA BARRIO MEDIEVAL Y LOS JÓVENES LÍDERES

Tras plantear un nuevo Plan Centro en las administraciones de Luis Eduardo Garzón y de Samuel Moreno Rojas, surgió una iniciativa privada, provenientes de personajes desconocidos del barrio Egipto como el escultor Ricardo Cabrera Bedoya y la señora Sofía Kaplan Zonensham, quienes conformaron con otras personalidades interesadas la Unión Temporal de Artesanos de Egipto, cuyo propósito era comprar gran parte de las casas del barrio popular y realizar la construcción de casas de adobe de tres pisos, que estarían integrados de talleres y almacenes de artesanos de diferentes oficios. Este proyecto ilusionó a los más de 20 propietarios, la mayoría de las calles 9 y 9A, quienes vendieron sus inmuebles a la unión temporal; pero las gestiones con el Distrito tuvo resultados nulos, quienes establecieron normas claras sobre el uso del suelo en el 2008 por medio de Planeación Distrital.

El proyecto del Barrio Egipto como un barrio medieval, propuesta de la Unión Temporal de Artesanos de Egipto. Foto por El Tiempo

Lo único que logró el escultor Cabrera era la creación de la Fundidora Kapyros, entidad que está recibiendo quejas y acusaciones de la comunidad, encabezada por la Junta de Acción Comunal del Barrio Egipto, quienes se declararon manipulados y decepcionados por la entonces unión temporal.

Tras el reinicio de las Fiestas de Reyes y su continuidad en manos de la administración local, la lucha de la comunidad para recuperar componentes esenciales como las competencias deportivas, la misa campal, el Auto Sacramental y la quema del diablo; fueron desconocidas por el Comité Organizador, que por convicciones políticas decidieron reglamentarlas por las normas de seguridad, convivencia y riesgos de la administración distrital, tanto que muchos de esos componentes fueran eliminados, la comunidad no tuviera participación para dar oportunidad a diferentes bogotanos, quienes por falta de conocimiento, falto de tolerancia y poco sentido de pertenencia, realizaban las Fiestas de Reyes. Solo la divulgación inicial lo hacia el padre Rafael Rojas, a través de canales de televisión como Señal Colombia y Canal Capital; emisoras radiales como Colorín ColorRadio y medios de prensa.

La parroquia de Egipto de 2009 y el párroco Rafael Rojas Ríos (derecha) 2005 – 2011. Foto desconocido (el que está en la izquierda).

Los diferentes presidentes de la Junta de Acción Comunal del Barrio Egipto como Pablo Rodríguez, Melba Solano y Doris Guevara; a pesar de sus gestiones, nunca han recibido ni la aceptación ni la favorabilidad de la comunidad en general, quien los desconfía por los rumores de involucración política y malos manejos de recursos. Además, los vecinos consideraban que las diferentes JAC no servían como entes que lideraban el desarrollo deficiente del barrio en la primera década del siglo XXI.

Las generaciones juveniles decidieron emprender nuevos rumbos en la parte social, deportiva y artística. Influenciadas por los aires del hip hop desde comienzos de la década de 1990, jóvenes como Freddy Piraquive, más conocido artísticamente como Yaga Flow, considerado como uno de los precursores del hip hop en Colombia y su pariente Johan Piraquive, conocido con el nombre artístico de Tian Metodológico, fueron los primeros en impulsar el rumbo artístico urbano y crearon diferentes proyectos como el Laboratorio Egipcio, la Corporación S. A. CLAN y el grupo de baile break dance Ritmo Callejero. Después apareció otro joven artista, con el sobrenombre de “Mulato”, quien impulsó otro proyecto artístico denominado Urban Art y con ello la creación del primer colectivo de artistas del grafiti de la Localidad La Candelaria.

Otros jóvenes, al ver la triste situación de inseguridad, las vidas perdidas por la violencia entre pandillas por el control del sector y el desplazamiento de los habitantes a barrios más alejados; decidieron encaminar sus propios proyectos sociales, con tal de continuar lo dejado por aquel catedrático externadista y desear un verdadero cambio del barrio en pro de los niños más pobres, para que no fueran por malos pasos. De esa preocupación surgieron dos líderes de los jóvenes del sector de San Bruno y de la Calle 10, ex pandilleros de la banda “Los Pillos”: Jaime Roncancio, alias “Calabazo” y Andrés Saavedra, alias “Pato”. Por la Calle 9A, la familia Méndez, encabezados por Elizabeth, Elena y Adrián, querían encaminar rumbos con los jóvenes del sector para olvidar de la violencia. A pesar de ello, las indiferencias entre los jóvenes del Barrio Egipto eran graves, tanto que seguían algunos integrantes de pandillas en asesinar a algunos líderes como doña Elizabeth, causando enemistad entre los muchachos de la Calle 10 y del sector de San Bruno con los muchachos de la Calle 9A, de la Calle 9 y el sector del Parejo.

EGIPTO: DE ERMITA A PARROQUIA, DE ARRABAL A BARRIO, Novena Parte

EGIPTO: DE ERMITA A PARROQUIA, DE ARRABAL A BARRIO

Por: Juan Carlos Quenguan Acosta, administrador Sitio Bagatela.

NOVENA PARTE: ESPERANZAS Y DESILUSIONES.

Uno de los estandartes para las madres comunitarias de ese tiempo era el Jardín Infantil Santo Domingo Savio, que tuvo varias sedes en algunas casas del barrio, llegando a una sede principal en el costado sur del templo de la parroquia, donde impartieron enseñanzas de preescolar a más de 100 niños, hijos de padres en condición de pobreza de los sectores de Egipto, San Francisco Rural, Turbay Ayala, Los Laches y la Vereda Fátima. Lideradas por Rosa Elena Peña, madre del entonces presidente de la JAC del Barrio Egipto Pablo Rodríguez, las madres comunitarias apoyaban abiertamente a la Parroquia de Egipto en su participación las diferentes actividades religiosas, en especial de las procesiones de Semana Santa.

El acercamiento de las autoridades y la comunidad con las pandillas para dialogar no era fácil, más si esos grupos controlaban las fronteras invisibles. Uno de los primeros intentos que realizó el alcalde local Jaime Umaña Díaz en el año 1996 era el programa “Nacer de Nuevo”, del cual involucraba a los jóvenes pandilleros como fue el caso de Diniman Jeffry, quien representaba a los jóvenes de la Calle 10 y respaldadas por vecinos influyentes y queridos del barrio como el tendero Vicente Sarmiento y la madre comunitaria Celina Gutiérrez. Otro de los acercamientos con los jóvenes lo hacían los dignatarios de la Juntas de Acciones Comunales de Egipto, Turbay Ayala y Los Laches, con acompañamiento de la Parroquia de Egipto y de instituciones distritales; los jefes de las pandillas dejaran de delinquir en 1998 y dedicar a diferentes actividades laborales.

Sin embargo, pocos meses después de dichas acciones de paz fueron olvidadas por el recrudecimiento de la violencia urbana, sólo por la obsesión del poder territorial del sector y en no abolir al negocio del microtráfico; los líderes que participaron en los actos de paz fueron acribillados por otros pandilleros, quienes querían seguir en la oscuridad de la violencia. Varios meses después, un catedrático de la Universidad Externado de Colombia decidió arriesgar en acercar hacia los jóvenes de ese momento, conllevando en las primeras acciones sociales, de las cuales los jóvenes podían ser protagonistas del desarrollo del barrio y no como antagonistas de la violencia. La Parroquia de Egipto fue la primera en acoger dicha iniciativa del catedrático.

Foto del campanario de Egipto a finales de la década de 1990. Foto desconocido.

Entrando al siglo XXI, las Fiestas de Reyes seguían en su tradición cultural y religiosa en el Barrio Egipto, a sabiendas que en los demás barrios no continuaron con sus celebraciones del 6 de enero, sólo porque las generaciones pensaban en eventos más atractivos y originales como los diferentes eventos públicos: Rock al Parque, Hip Hop al Parque, Salsa al Parque, Caravana de Solidaridad por Colombia, Festival Iberoamericano del Teatro; o eventos privados como la Feria Internacional del Libro o Expoartesanías.

La Sagrada Familia como campesinos colombianos en la Fiesta de Reyes de 2000. Foto por El Tiempo.

Pero, el detonante que impedía el desarrollo de las Fiestas de Reyes de los años 2003, 2004 y 2005 eran las prohibiciones de ventas de bebidas alcohólicas y de la prohibición al uso de pólvora por medio de la segunda administración del alcalde Mockus, para fortalecer su política zanahoria y endurecer el Código de Policía. Consecuencia de ello, las directivas de Bavaria decidieron retirar su patrocinio a las Fiestas de Reyes del 2004, mientras el párroco Francisco Montoya realizó una quema simbólica, rociando agua bendita a los pocos asistentes, para quemar ese demonio que hay en los corazones de los feligreses y vecinos. Lo que sí se mantuvo en ese tiempo eran las realizaciones de las actividades deportivas, de la Vara de Premios, de la misa campal y del Auto Sacramental.

Las manifestaciones y protestas de la comunidad del Barrio Egipto en contra de esas decisiones zanahorias del burgomaestre Mockus y toda su administración eran tan fuertes, que sus constantes reclamos fueron escuchados por los ediles de la Junta Administradora Local de La Candelaria, quienes lideraron la idea con los líderes comunales y las sociedades mutuales en declarar las Fiestas de Reyes como evento de interés cultural de la Localidad La Candelaria, mediante Acuerdo Local N° 04 de 2004. La condición era formar el Comité Organizador, liderado por la Alcaldía Local de La Candelaria, condición que no fue aceptada ni por la comunidad del barrio, ni mucho menos por la Parroquia de Egipto, encabezada por el presbítero Rafael Rojas. Para las procesiones de Jueves Santo y de Domingo de Resurrección, se creó el grupo de cargueros, liderados por Alfonso Cañón, llevando una idea novedosa: el grupo de Los Cargueritos, teniendo claridad de las anteriores participaciones de colegios como el Liceo Julio César García a finales de la década de 1990 y de la tradicional actividad de los Autos Sacramentales con los pasajes bíblicos de la Pasión del Señor en la Semana Mayor.

Los cargueritos de la Semana Santa en los primeros años del siglo XXI. Foto de los vecinos del Barrio Egipto.

La llegada al poder distrital de los gobiernos de izquierda dio cierta ilusión a los vecinos del Barrio Egipto, para que formaran verdaderamente de la Localidad La Candelaria, tanto en la parte occidental que la denominaron erróneamente como barrio La Candelaria, como en la parte oriental que la llamaron como San Francisco Rural.

EGIPTO: DE ERMITA A PARROQUIA, DE ARRABAL A BARRIO, Sexta Parte

EGIPTO: DE ERMITA A PARROQUIA, DE ARRABAL A BARRIO

Por: Juan Carlos Quenguan Acosta, administrador Sitio Bagatela.

SEXTA PARTE: DE LA TRAGEDIA A LA ILUSIÓN PARCIAL

Desde 1966 se creó la Junta de Acción Comunal del Barrio Egipto, cuyo principal objetivo era la continua labor que dejó la Junta de Mejoras Públicas, pero de una manera más social e integral, tanto que apoyó las gestiones del padre Jiménez, como fue el caso de la carretera y remodelación a la ermita del Cerro de Guadalupe. Sin embargo, el interés del Egipto Bajo contrastaba con las necesidades primordiales del Egipto Alto, sector que sólo reconocía la figura comunal y espiritual del presbítero Luis Alejandro Jiménez

La popularidad de las Fiestas de Reyes Magos del Barrio Egipto en la década de 1960 fue importante y espectacular, que varios medios de prensa y funcionarios del Distrito Especial de Bogotá fueron invitados por la parroquia para presenciarlas. Tanto fue así, que para la Fiesta de Reyes de 1969 el padre Jiménez invitó al entonces alcalde mayor Virgilio Barco Vargas (el que después sería elegido presidente de Colombia período 1986 – 1990), quien sin dudar confirmó su asistencia.

El alcalde mayor Virgilio Barco, saludando a los personajes del Auto Sacramental de la Fiesta de Reyes de 1969. Foto de El Tiempo.

Todo estaba funcionando en la Fiesta de Reyes de 1969, cuya nutrida programación fue cumplida con cabalidad, alegrando a los millares de asistentes que ocuparon la plazoleta, dejando sorprendidos al burgomaestre bogotano y todo su gabinete distrital. Era las 5:00 PM, el párroco anunció por los altavoces las advertencias de seguridad a todos los asistentes para que salieran ordenadamente, antes de impartir la bendición del Niño Dios, el lanzamiento del primer cohete colombiano espacial y la Quema de la Mala Lengua. Alrededor de las 5:30 PM, durante la explosión de la Mala Lengua, una asustada asistente avisó desesperada de un robo en el sector de la Calle 10 con Carrera 4 Este, al costado suroriental del templo parroquial, causando alarma al público quienes salieron en desorden. Entre golpes y empujones, corrieron del lugar para salvar sus propias vidas, dejando enredadas a algunas personas que cayeron al piso y a las escaleras, pisoteadas por la turba, mientras carteras, bolsos y algunas prendas fueron quitados por la fuerza.

La tragedia durante la Quema de la Mala Lengua en la Fiesta de Reyes de 1969. Foto por El Espacio

La tragedia alarmó a los pocos policías que estaban en la plazoleta, quienes no pudieron controlar ante semejante situación. Cayó la noche, acompañado por los familiares de los cinco fallecidos, algunos vecinos del barrio Egipto y las autoridades policiales; el padre Jiménez contempló triste y afligido las consecuencias del desastre, dando bendición para que las almas de los muertos puedan descansar en paz. El párroco decidió colaborar con los familiares para la realización del sepelio de las cinco víctimas, mientras días después, los reportes de la policía y los bomberos llegaron en manos del alcalde distrital y del párroco, quienes decidieron que las Fiestas de Reyes Magos del Barrio continuarán, pero con diferentes medidas de seguridad.

Cabe destacar que la labor social, comunal y educativa de la Parroquia de Egipto, en conjunto con la Junta de Acción Comunal del Barrio Egipto, ha sido de gran importancia para toda la comunidad en estado de pobreza, tales como el fortalecimiento del Jardín Infantil Santo Domingo Savio y de la Escuela Quinta Díaz, el mantenimiento de la malla vial del barrio, entre otros. El párroco Jiménez concedió múltiples entrevistas a diferentes medios de comunicación masivos, donde aprovechaba en dar diferentes llamados de atención hacia los gobiernos del denominado “Frente Nacional” por descuidar a los más pobres, entre campesinos y trabajadores, y dejarlos abandonados en las administraciones de los presidentes estadistas Alberto Lleras Camargo, Guillermo León Valencia y Carlos Lleras Restrepo. Dichas críticas del párroco era el clamor e inconformidad de los vecinos del Barrio Egipto, reflejado en las quemas de símbolos de 1967 a 1975, junto con las representaciones satíricas y burlescas que llamaban la atención a toda Bogotá.

La Quema al Capitolio de Pólvora en la Fiesta de Reyes de 1971. Foto de El Espectador.

Sólo un presidente de Colombia decidió atender ante los requerimientos de la comunidad: Misael Pastrana Borrero, quien aceptó la invitación para visitar al Barrio Egipto durante la Fiesta de Reyes de 1972, participando en la misa campal frente al atrio del templo parroquial y saludando a los integrantes del Auto Sacramental. El gobierno nacional decidió apoyar en las gestiones de la Parroquia de Egipto y emprender con el sistema de tiendas IDEMA, inaugurado por el Ministerio de Agricultura junto con la parroquia, en el lugar donde funcionaba el abandonado Teatro Egipto durante la Fiesta de Reyes de 1974.

Visita del presidente Pastrana a la Fiesta de Reyes de 1972. foto por La República.

Pero las ambiciones del distrito estaban claras con el proyecto de la “Avenida de Los Cerros”, dicho proyecto recibió la fuerte oposición de la comunidad, reflejada por las protestas de líderes comunales contra dicho proyecto mostrado por el gobierno del entonces alcalde mayor Carlos Albán Holguín. El distrito justificaba el proyecto con el aumento del parque automotor en las calles bogotanas y el caos que causaban al ingresar al centro de Bogotá, además de implementar un plan estratégico que estableció el francés Le Corbusier, quien visitó a Bogotá en la década de 1950.

El desconcierto popular ante semejante proyecto era inminente, quienes en conjunto con los demás barrios conformaron los Comités Pro-Defensa de los Barrios Surorientales para apoyar a las diferentes Juntas de Acciones Comunales, quienes iban a ser respaldados por ciertos sectores políticos, que sólo querían ganar simpatía de los vecinos del sector e impedir que el proyecto fuera una realidad. La Fiesta de Reyes de 1972 reflejó dicho malestar popular con una caricatura satírica, titulada “Inauguración de la Avenida de los Cerros para el año 2000”, pero esa sátira sería una predicción de lo que sucedería en la década de 1980 durante el gobierno del presidente Belisario Betancur, del cual el proyecto pasaría por encima del Barrio Egipto.

Año 1975, el padre Jiménez cayó enfermo gravemente de una trombosis cerebral, lo internaron en el Hospital de San Ignacio y luego falleció. El malestar de los vecinos más queridos era mayor, tanto que feligreses de otros municipios asistieron a la misa fúnebre en el templo parroquial y en gran procesión desfilaron por las calles con tristeza y amargura reflejada en sus rostros. El párroco auxiliar Octavio Ruiz quería realizar cambios en todos los ámbitos, en especial en la parte espiritual para la Parroquia de Egipto; sin embargo, la comunidad se opuso de manera tajante y el padre Ruiz decidió aceptar que la comunidad organizara la Fiesta de Reyes de 1976, a cargo del sacristán Joselín Vera Rodríguez, quien acompañó al padre Jiménez durante los últimos 15 años.

EGIPTO: DE ERMITA A PARROQUIA, DE ARRABAL A BARRIO, Cuarta Parte

EGIPTO: DE ERMITA A PARROQUIA, DE ARRABAL A BARRIO

Por: Juan Carlos Quenguan Acosta, administrador Sitio Bagatela.

CUARTA PARTE: PAPÁ FIDEL Y EL BAJO PERFIL DEL BARRIO EGIPTO

En la década de 1930, el municipio de Bogotá estaba expandiendo sus límites, constituyendo nuevos barrios, conllevando al desalojo del denominado “Barrio Paseo Bolívar”, sector marginal que iba desde la Plazoleta Hermógenes Maza hacia el Parque de la Independencia. De los barrios obreros que se construían de manera legal era el barrio San Francisco Javier, donde el padre Campoamor decidió crear códigos de conducta para sus moradores y realizar las primeras fiestas patrias y religiosas, acaparadas y amparadas por los diferentes medios impresos de ese tiempo. Una de las fiestas religiosas era la Fiesta de Reyes, organizada en compañía del Circulo de Obreros de San Francisco Javier, pero con características diferentes de las Fiestas de Egipto, todas de origen europeo: el Auto Sacramental, la Caravana de Reyes y algunos años después la Quema de Herodes.

En la década de 1940, el Barrio Egipto era conocido por su plaza de mercado y por la venta de chicharrones, de morcilla, de chicha y de aguardiente artesanal; la parroquia, encabezada por el padre José Ignacio Colorado, continuaba con sus celebraciones religiosas en las misas de esa época y en la realización de manera sencilla y espiritual, las celebraciones de Semana Santa, la Navidad y la Fiesta de Reyes Magos. En ese tiempo, para dar continuidad a la participación de la comunidad se creó la Junta de Mejoras Públicas, que se reunía todos los domingos para tratar de asuntos relacionados con el mejoramiento de las edificaciones y la infraestructura del barrio, además era apolítica de los partidos tradicionales, esa junta fue antecesora de lo que sería la Junta de Acción Comunal del Barrio Egipto.

La Plazoleta Hermógenes Maza y la Iglesia de Egipto en la década de 1940, fotógrafo desconocido.

Lo que también era famoso el Barrio Egipto de esa década era el surgimiento de una de las primeras bandas dedicada al contrabando del aguardiente artesanal denominado en ese tiempo como “chirrinchi”, esa banda era conocida como “Los Cafuches”, liderados por el señor Fidel Baquero más conocido como “Papá Fidel”, quien se enriquecía del negocio del contrabando para favorecer a sus vecinos más pobres y también para auspiciar a festividades como la Fiesta de Reyes de Egipto. Era liberal, convenciendo a sus integrantes en respaldar a personalidades como el doctor Jorge Eliécer Gaitán, un digno ejemplo que surgió en el Barrio Egipto. El señor Baquero era un astuto para ocultar el negocio del contrabando, desde los avisos a sus compañeros a través de juegos pirotécnicos para que oculten la mercancía y eludir del control policiaco; hasta una falsa procesión fúnebre, trayendo en un ataúd el aguardiente artesanal por toda la Calle 10, pasando inclusive por los lados de la Plaza de Bolívar. El señor Baquero estaba en contra de las bandas que se apoderaban del negocio del chirrinchi, por lo cual, ordenaba asesinatos de algunos de sus líderes. Tras la muerte del Papá Fidel, sentida por todos los vecinos, los herederos no lograron continuar con el legado ilegal del contrabando, causando disputas entre ellos y terminados presos por las autoridades municipales.

El Barrio Egipto, el Tanque de Egipto, y el Paseo Bolívar a finales de la década de 1940, fotógrafo desconocido.

El asesinato a Jorge Eliécer Gaitán y el surgimiento del Bogotazo el 9 de abril de 1948, marcaron una profunda herida de los moradores, vecinos y amigos del enérgico liberal en el Barrio Egipto; quienes después fueron olvidados por los gobiernos conservadores de los presidentes Mariano Ospina Pérez y Laureano Gómez. Sólo los feligreses de la Parroquia de Egipto tenían los consuelos y ánimos espirituales del padre Afanador, antecesor del padre Jiménez, quien decidió realizar algunos cambios para la Fiesta de Reyes de Egipto, teniendo claridad de la leve caída de importancia de las Fiestas de Reyes de Villa Javier, después del fallecimiento del padre Campoamor.

Si no protegen a los líderes comunales el Acuerdo de Paz fracasa (desde La Silla Vacía)

Desde La Silla Vacía publican el siguiente artículo:

Si no protegen a los líderes comunales el Acuerdo de Paz fracasa

Entre la segunda vuelta presidencial, el 17 de junio, y el 27 de julio, han asesinado 19 personas que ejercían algún tipo de liderazgo. Doce de ellos eran líderes de juntas de acción comunal, el tipo de líderes que son las principales víctimas del fenómeno que se ha llamado “asesinato de líderes sociales”.

Por ahora no hay datos para saber si en todos los casos esos homicidios fueron por ser líderes comunales. Pero su asesinato es un golpe mortal a la implementación del Acuerdo de Paz.

Los comunales son el eslabón de base de la organización en barrios y veredas, y por eso son fundamentales para que el Estado pueda desarrollar sus políticas – y para que los grupos legales o ilegales controlen esos territorios, incluyendo los de la implementación del Acuerdo de La Habana.

Sin importar su filiación política – sólo 6 de los 19 asesinados que revisamos tenían relación con un partido o movimiento político (un concejal verde, un líder comunal que militó en el Centro Democrático y luego en el Polo, dos personas vinculadas con la Colombia Humana -una antes hizo campaña por La U-, dos más con Marcha Patriótica y una con el Partido Conservador)-, los líderes de las Juntas de Acción Comunal (JAC) ayudan a que en su barrio, vereda o corregimiento mejore la calidad de vida.

Gestionan obras como la construcción de una vía, un puesto de salud o un polideportivo; hacen veeduría a la ejecución de la plata por los alcaldes y gobernadores; denuncian corrupción o delincuencia; y en ocasiones se oponen a proyectos económicos que consideran que afectan la comunidad.

El Ministerio de Interior calcula, a partir de la cantidad de gente que participó en las elecciones a las JAC de 2016, que suman más de siete millones de afiliados en unas 64 mil juntas.

De acuerdo con la Mapp OEA los únicos sitios donde no hay una JAC son San Ángel, Magdalena, donde las Autodefensas Unidas de Colombia las arrasaron, y en los territorios indígenas, por su autonomía organizativa.

Para leer completo este artículo, pueden ir al enlace de Razón Pública: http://lasillavacia.com/si-no-protegen-los-lideres-comunales-el-acuerdo-de-paz-fracasa-67442