Archivo diario: 29/diciembre/2021

Novela-Fanfic: TOMOE Capítulo Segundo: FUERZA DESCONOCIDA.

TOMOE

Por: Juan Carlos Quenguan Acosta

CAPÍTULO SEGUNDO: FUERZA DESCONOCIDA.

Hotaru Tomoe por JCQA, dibujo calcado del personaje Hotaru Tomoe/Sailor Saturn de la franquicia Sailor Moon de Naoko Takeuchi.

La noticia sobre aquella desconocida chica repercutió, no sólo en la ciudad de Bacatá, sino también en el país y en el mundo, dejando atónitas a todas las autoridades, por considerarla a simple vista como una posible amenaza.

Informaciones fueron y vinieron por todas las redes sociales, la mayoría de ellas confusas y poca validez. Esas informaciones fueron revisadas por Souichi, quien se levantó de su escritorio personal, donde estaba revisándolos parciales de los alumnos del pregrado de medicina, caminó hacia el cuarto donde estaba su hija y dio tres golpes a la puerta del cuarto.

—Hotaru, ¿podemos hablar? — preguntó Souichi.

—Sí, claro papá— respondió amable Hotaru, quien estaba revisando los apuntes de su cuaderno de cinco materias.

El padre de la joven cogió una de las dos sillas del escritorio de la habitación y se sentó al lado derecho de donde estaba sentada su hija.

—Vi las noticias y hasta ahora me entero que una extraña chica salvó a un compañero suyo de la S. C. A. Quiero saber ¿si esa chica eras tú?

La pregunta del progenitor hizo asustar a Hotaru, quien paró lo que estaba haciendo. La joven se volteó de su posición frente su escritorio y se puso sentada de frente a su padre, mirándolo con temor.

—Sí, fui yo…— Respondió tímidamente Hotaru.

—No puedo creer… Pensé que ese momento llegaría después, pero me equivoqué…— dijo preocupado Souichi.

—¿Me castigarás, papá? Porque en verdad quiero pedir perdón por entrometerme— ofreció asustada Hotaru.

—Para nada hija…— La respuesta humilde del papá dejó atónita a su hija, luego añadió — eres mi única hija, eres la luz de mis ojos. Sabía que posees poderes mágicos y paranormales, más nunca imaginé que los usaras.

—¿Por qué no me dijiste antes? — cuestionó desconcertada la hermosa joven.

—Porque es tu destino, del cual tu madre y yo aceptamos hace mucho tiempo, desde aquel terremoto que experimentamos en California— contó reflexivo el profesor.

—No entiendo… ¿Qué pasó verdaderamente? — la inquietud de Hotaru causó la siguiente narración de Souichi.

 

“Hace veinte años, tu madre Keiko y yo viajábamos a la ciudad de Santa Mónica, donde nos invitaron a una importante conferencia mundial y universitario sobre tecnología y ciencias avanzadas.

El viaje era productivo y romántico, ya que tu madre y yo andábamos seis meses de noviazgo.

Una mañana, mientras fuimos en un autobús de ruta a San Diego, ocurrió un fuerte temblor que partió la carretera en dos grandes fisuras, el conductor quiso eludir y parar en un lugar seguro, pero era imposible porque nos chocábamos frente a uno de los árboles caídos. La grieta llegó a donde se accidentó el autobús, causando que el automotor se hundiera durante el temblor.

Pensábamos que era nuestro fin, que no teníamos esperanzas para sobrevivir de esa catástrofe… Pero alguien detuvo el hundimiento, levantó el autobús con suavidad para dejarlo a un lugar seguro, en todo ese tiempo, estábamos asustado, sin saber ¿qué hacer?

De repente, alguien abrió bruscamente la puerta trasera del autobús, lo dejó caer al suelo y nos divisó… Era una hermosa chica norteamericana, de cabello corto ondulado hacia sus hombros de color rubio, recuerdo esos hermosos ojos azules como el cielo, con un rostro parecido a un ángel. Ella vestía un traje llamativo de colores rosado y blanco, en su pecho llevaba un símbolo de una estrella, cuyo centro había una imagen del planeta Saturno…”

 

—¿El mismo símbolo que llevo como Saturn Girl? — Preguntó Hotaru.

—Por favor, muéstrame hija­— pidió Souichi.

La hermosa japonesa desabotonó su blusa de color blanco que vestía y abrió de manera suave, para mostrar el símbolo de su traje como Saturn Girl, su padre asintió con su cabeza.

—Es igual, pero veo que tu traje es diferente del traje que portaba la norteamericana— comentó maravillado Souichi.

—Siendo sincera, fue bajo mi vista al personaje de Sailor Saturn, en un anime japonés— confesó Hotaru.

—Entiendo…— dijo su padre.

—Pero dime más sobre esa chica que salvó a ti y a mi mamá— pidió interesada Hotaru.

Sonriente, Souichi continuaba con su relato:

 

“Después de sacarnos del desastre natural, la joven se preparaba para ir, pero yo pedí que se quedara un rato para agradecer en habernos salvado.

Entonces ella miró a tu madre Keiko, como si tuviera algún interés…

—¿Sucede algo? — Tu mamá preguntó.

—¿Cómo te llamas? — Indagó la chica.

—Me llamo Keiko…— Respondió tu madre.

—Te pareces mucho a aquella chica, quien me confirió la responsabilidad de lo que soy ahora— dijo la joven.

—¿Alguien parecida a mi amada Keiko? — Dudé. —¿Acaso conoces a alguno de nuestros familiares?

—Para nada— respondió la chica —lo que sí me acuerdo es que la joven que me dio sus poderes, me pidió que encontrara a aquella mujer que tenga rasgos similares a ella, para decir una razón de su parte.

Tanto tu madre como yo no entendíamos lo que nos dijo después, sin embargo, comprendí de una profecía que ella manifestaba:

El bebé que tendríamos sería la reencarnación de una poderosa princesa, proveniente del Reino de Saturno, del planeta guardián del mismo nombre que protege a toda la presente galaxia.

Al decirlo, la joven tocó sus manos con las de Keiko, después se fue sonriente, volando al otro lado.”

 

Hotaru escuchaba atenta la historia relatada por su padre, luego reflexionó.

—¿Y yo soy aquella bebé que más quería mi mamá? — examinó la joven japonesa.

—Eres nuestra única hija, por ti, tu madre decidió no tener más hijos, porque estaba segura de aquella profecía.

—No puedo creer que esto me pase en pocos días, todo se me vino de repente— confesó meditabunda Hotaru.

—Supuse que te pasaría sin contarte, hasta que pudieras revelar tu verdadera identidad— comentó sensato Souichi.

—Entonces, ¿no eres mi padre? — Titubeó Hotaru, mirando a los ojos de su padre.

—Claro que lo soy, hija— respondió Souichi, y agregó —tu madre y yo lo somos, y es nuestra responsabilidad cuidarte y protegerte hasta que tú misma forjes tu propio camino…

Al escuchar, Hotaru agachó su cabeza y trató de contener su llanto. Souichi abrazó suavemente la cabeza de su hija y la puso sobre el pecho de él.

—No quiero perderte ni abandonarte papá… Te quiero mucho…— Manifestó melancólica la hermosa joven.

—Yo también te quiero Hotaru, a partir de ahora, te apoyaré con todo lo que tengo… Por ti no revelaré tu identidad ante el mundo— dijo humilde el progenitor.

 

Llegada la noche, Souichi revisaba sus trabajos de profesorado, preocupado a la vez sobre el futuro de su hija. Tanto pensar, dejó sus materiales de trabajo, se levantó de la silla del escritorio, caminó hacia la ventana y contempló el barrio de casas de arquitectura moderna del siglo XX.

“Debo consultar con mi hermano, no puedo llevar la responsabilidad cuando Hotaru descubrió quién es verdaderamente…”

Luego, caminó hacia su escritorio de madera, pintado de color caoba, cogió la bocina del teléfono inalámbrico de color negro, marcó un número telefónico y esperó la contestación de la llamada.

—Buenos días señorita, necesito hablar con Inukai Tomoe, habla su hermano.

 

A la mañana siguiente, Hotaru se alistaba para ir a clases, en ese momento, su padre golpeó la puerta de la habitación.

—Pase…— Avisó la chica, quien estaba peinando, sentada al frente del tocador.

—Buen día hija— saludó Souichi, abriendo la puerta de la habitación.

—Buen día papá— respondió sonriente Hotaru.

—Quiero avisarte algo…— dijo el padre.

—Claro, dime— Hotaru se puso atenta, después de peinar.

—Hoy me llamó Tu tío Inukai y me dijo que nos visitará en los próximos días para acá— comentó Souichi, sentado en la cama del dormitorio.

—¿Y vendrán mis primas? — Preguntó ilusionada Hotaru.

—Por supuesto…— Contestó sonriente Souichi.

Al escuchar, Hotaru se levantó y se abalanzó sonriente, abrazando a su padre, quienes caen por encima de la cama.

—¿Qué excelente noticia, papá! — Aclamó Hotaru, luego agregó — Hacía tiempo que no he podido verlos, más si estamos siempre en contacto por las redes sociales.

—Pues vayas preparando para el regreso de tu tío y de tus primas— avisó su padre.

 

Algunas horas después, Hotaru salió sonriente de su casa, despidiendo de su padre y caminaba hacia el paradero de los buses integrados de transporte de Bacatá, para esperar la ruta que la lleva a la sede del Servicio Colombiano de Aprendizaje.

Cuando subió al bus integrado, se sentó en una de las sillas rojas y puso su maleta a sus piernas, luego pensó: “¿Será que revelo mi secreto de identidad a mis primas? ¿Si lo hago, qué reacción tendrán?”

Tras llegar el bus al paradero cercano a una cuadra de la sede administrativa, Hotaru se bajó del vehículo, caminó, entró en la entrada principal del edificio y lo primero que hizo, antes de entrar a clases, era en buscar al salón de los compañeros de clase de Juan para avisar sobre la ausencia de su amigo.

—Sí, Juan está en casa recuperando de sus heridas…— dijo uno de los compañeros.

—Si no fuera por aquella chica misteriosa que lo salvó del atraco, no estaría sobreviviendo…— comentó otro de los compañeros.

—¿Saben quién era esa chica? — Preguntó otro compañero.

Ninguno de los jóvenes supo decir, Hotaru estaba atenta y de manera tranquila tampoco respondió.

—¿Será que me pueden dar el número telefónico o celular para llamarlo? — Interrogó Hotaru de manera amable.

Sin pensar, los jóvenes de la clase de Juan dieron el contacto a Hotaru, quien lo escribió en uno de los cuadernos y guardarlo en su morral, agradeció a los presentes y fue corriendo al salón de clases, para recibir las lecciones del día.

Llegaba la hora del almuerzo y Hotaru llamaba al número telefónico de la casa de su único y entrañable amigo, para saber si podía ir allá a visitarlo.

 

Tres días después, mientras Souichi recibía un mensaje por correo electrónico de su hermano, confirmando la fecha de llegada del vuelo desde Francia, Hotaru fue a la case donde vive Juan, en un barrio que se encontraba en la parte alta de los barrios del Centro Histórico y Popular de Bacatá, sector sureste.

Tras caminar cuesta arriba por las calles empedradas del histórico barrio Troya, encontró la dirección residencial donde vivía Juan, cuya fachada de arquitectura de una casa de barrio obrero del siglo XX, con una sola ventana de vidrios opacos y una puerta de aluminio, pintado de colores negro y dorado de manera diagonal; como no tenía timbre, golpeó dos veces la puerta.

—¿Quién? — Preguntó una voz femenina.

—Buen día, me llamo Hotaru, una compañera de estudio de Juan del S. C. A.

Hotaru escuchaba los pasos, el sonido de las llaves, el fuerte accionar de abrir por los dos cerrojos de la puerta y la fuerza humana que hizo ondular como una bandera de hojalata. Quien lo abrió era una señora de aspecto joven con pocas arrugas, cabello crespo de color café ocre hacia sus hombros, tenía ojos de color verde limón y tenía un lunar de café oscuro en su frente, su ropa era de segunda mano, de jean azul claro y camiseta estampada con logo de una empresa de seguros.

—Siga, pase, bienvenida— saludó amable la señora —me llamo Cecilia, la madre de Juan.

Hotaru entró y Cecilia cerró la puerta.

—Me llamo Hotaru y estoy contenta en venir por primera vez a este barrio, muy bonito, por cierto— dijo sonriente la joven japonesa.

—¿Primera vez? ¡Qué bueno! — Exclamó la amable señora, quien indicó subir por las escaleras de la entrada, en medio de altas paredes pintadas de colores amarillo y verde pastel, la señora aprovechó en preguntar —¿hace cuánto que conoció a Juan?

—Pocos meses…— y Hotaru hablaba acerca de cómo conoció a Juan y la forma que compartió sus estudios y sus pasatiempos.

Cecilia escuchaba atenta ante el relato de Hotaru sobre su amistad con Juan, después de subir por las escaleras, la madre de Juan señaló la primera puerta, donde estaba la alcoba donde estaba Juan.

—Juan está en esta pieza reposando— dijo Cecilia —si quiere, puede dar la sorpresa.

—Gracias, pero quiero que usted avise primero, por favor— pidió Hotaru.

Sonriente, la señora entró al cuarto y avisó a Juan, quien estaba acostado en su cama, posición boca arriba, viendo un programa de televisión.

—Pecucho, alguien vino a saludarte.

—¿Quién? — Preguntó un poco adolorido el joven, quien trató de levantar de su cama.

Cecilia dio una seña con su mano y Hotaru mostró su rostro, entrando al cuarto.

—Soy yo, hola— saludó sonriente Hotaru.

Al escuchar la suave y melodiosa voz de tono un poco japonés, Juan se esforzó de levantar todo su cuerpo, al verlo, tanto su madre como Hotaru lo auxiliaron para que el joven pudiera sentar encima de su cama con su pijama puesta.

—Qué bueno que hayas venido Hotaru— manifestó contento el joven, quien se sintió aliviado por la llegada de su mejor amiga.

—Estoy contenta en poderte visitar amigo, en verdad, estaba preocupada por ti y me arriesgué en venir hasta acá— confesó sonriente Hotaru, quien sacó algo de su maleta que llevaba —ten, te lo regalo, es algo que te va a gustar.

El regalo consistía en unos números de un manga de magical girls, una de las que más gustaba a Juan.

—¡No lo puedo creer! Pero si estos mangas traducidos son difíciles de comprar— comentó exaltado Juan, quien, como niño, y olvidando de sus lesiones, abrazó ante una impresionada y sonriente Hotaru.

—Es un regalo especial para mi amigo más especial, mi papá está al tanto de lo que te pasó y como no tenía tiempo, me dio algo de dinero para que fuera a comprar estos números, con esto, quiero mostrar mi cariño y que nunca se rompa nuestra amistad— manifestó gozosa Hotaru, quien aceptó el abrazo de su mejor amigo.

A partir de ese momento, Hotaru se quedaba toda la tarde, hablando y compartiendo con su mejor amigo sobre sus pasatiempos, además de aceptar comer el almuerzo que ofrecía Cecilia de sancocho de gallina.

Antes de llegar el atardecer, Hotaru se despidió de Juan, abrazándolo de nuevo.

—Espero que te recuperes pronto, yo estaré esperándote para que sigamos compartiendo— dijo Hotaru.

—Gracias Hotaru, te prometo que me recuperaré y poderte acompañar, así sea en la S. C. A., o en el evento del SOFA de este año— expresó sonriente Juan.

Cecilia acompañó a Hotaru en su salida de la casa de Juan, para acompañarla hacia el paradero de autobuses integrados, allá se despidieron y la chica cogió la ruta para subirse al automotor e ir de regreso a su casa.

 

Varios minutos después, Souichi se enteró del regreso de su hija y la saludó sonriente en la entrada de la casa.

—Hola hija, te cuento que tus primas Haruna y Hayate vendrán con el tío Inukai a nuestra casa, en un vuelo programado para pasado mañana…

—¡Qué bueno papá! Entonces, tenemos que arreglar la casa, para poder recibirlas— dijo alegre Hotaru.

—Y, ¿cómo está tu compañero de clase, al que lo atracaron? — Preguntó Souichi.

—Juan está bien, me comentó su madre que, si se recupera rápido, podrá regresar a recibir clases en la S. C. A., en la próxima semana.

—Supongo que no has revelado tu verdadera identidad en frente de él.

—Para nada…— Negó la hermosa chica, quien dejó su maleta en el sofá de la casa.

—¿Estás segura? — Dudó Souichi —porque no quiero que él reaccione como varios de esos jóvenes que abusaron de sus seres queridos, por cuestiones de infidelidad o de pura pasión…

—Pero ¿cómo vas a pensar de eso, papá? — reaccionó incómoda Hotaru, y agregó —Sé que existen abusos y maltratos a chicas colombianas por su belleza, pero no creo que todos los hombres se comporten de esa manera tan salvaje, por lo demás, he visto una actitud ensimismada y solitaria de Juan y estoy segura que él y su familia no tienen esa manera de pensar, si lo fuera, ya estaría lastimada… Papá, confío en él y lo quiero… Que él viva en un barrio de alto riesgo, eso lo sé, pero no creo que mi mejor amigo sea como esos abusadores y victimarios.

Tras escuchar el tono serio y honesto de su hija, Souichi caminó a donde estaba ella, se detuvo de frente y puso sus manos sobre los hombros de Hotaru.

—Si confías en ese muchacho y compartan esos sentimientos mutuos que se expresan, entonces no me opondré… Espero que algún día pueda conocerlo y comprobar si lo que dices de él es cierto.

—No te preocupes papá, cuando él se recupere, lo invitaré para que nos visite, para que así lo conozcas en persona— prometió ilusionada Hotaru.

 

Dos días después, mientras Souichi fue al aeropuerto internacional para recibir a su hermano y a sus sobrinas, Hotaru iba a recibir clases en la sede administrativa de la S. C. A.

Esperando en el tablero de los anuncios de vuelo, Souichi se fijó en que el vuelo proveniente de París había llegado, y al saberlo, fue a donde estaba la sala de espera, mientras veía la salida de los maletines de vuelo. Minutos después, vio que llegaban al lugar dos chicas japonesas, quienes cogieron sus equipajes, además del equipaje adicional, luego se fueron al sector de migración para entregar sus pasaportes y responder preguntas de los estrictos funcionarios, quien en palabras secas les dan la bienvenida a Colombia.

Luego, ambas chicas caminaron hacia la sala principal, donde algunas familias recibían a sus seres queridos.

—¿Sabes dónde está nuestro tío Souichi? — preguntó la chica de cabello corto de color café, ojos azules y de baja estatura.

—Sinceramente… No lo puedo reconocer, después de mucho tiempo— respondió la chica japonesa de cabello largo lizo de color rojizo, rostro angelical, ojos de color aguamarina, de aspecto angelical y más alta que su acompañante.

—¿No será que es ese señor canoso de anteojos que está sentado y nos está mirando? Ya que, tiene rasgos japoneses— comentó la chica de cabello corto.

—Yo creo que toca esperar a nuestro tío Inukai, no quiero terminar en equivocarnos— dijo la chica de cabello largo.

Por su lado, Souichi seguía esperando con total calma, sabía que a quien esperaba era a su hermano. Contemplaba todo a su alrededor y volvió a divisar a las dos señoritas que estaban dialogando.

“Cómo me encantaría que Hotaru pudiera tener verdaderos amigos, estoy seguro que sus primas podrán enterarse del secreto que mi hija tiene…” Reflexionaba tranquilo su padre.

Pasaron algunos minutos, un señor canoso con calva en el centro de su cabeza llegó a donde estaba sentado Souichi.

—Cuánto tiempo sin verte, hermano— saludó el hombre, quien sonriente se paró de frente.

Souichi reconoció aquella voz de tono grave, alzó su mirada, lo miró y sonriente se levantó para dar su abrazo.

—Sí, mucho tiempo y qué bueno que hayas venido— saludó Souichi.

—Pero me pediste que viniera con nuestras sobrinas…— Recordó su hermano.

Al ver que su tío saludaba a aquel hombre que las estaba viendo, ambas chicas caminaron a pasos largos, llevando sus equipajes hacia donde estaba sus tíos.

—Tío, ¿por qué te habías demorado? — Preguntó la chica pelirroja.

—Porque estaba pasando de la oficina de migración, registrando mis propios datos— respondió el hombre sonriente.

—Qué bueno que estén bien en haber pasado por ello Inukai— comentó sonriente Souichi.

—Así es hermano, ahora te presento a mis sobrinas, ella se llama Haruna, la hermosa niña de cabello largo y ella se llama Hotaru, la más pequeña de todas— Inukai presentó sus sobrinas a Souichi.

Contentas, las chicas saludaron a su tío, dando cada una un beso en la mejilla de Souichi. Después, el grupo se dispuso en salir del aeropuerto y cogieron un taxi, para subir los equipajes al baúl trasero del vehículo y subieron de una vez rumbo a la casa de Souichi y Hotaru.

 

Sin embargo, todos esos movimientos fueron seguidos por un extraño y sospechoso personaje, quien hablaba por sí mismo.

—Veo la familia saliendo del aeropuerto, voy siguiendo en su travesía por la ciudad, seguramente a donde está el profesor Souichi Tomoe.

“Perfecto, no lo pierda de vista, necesitamos su ubicación exacta, es una decisión de nuestro comandante…”

Publicado para el medio alternativo Sitio Bagatela el 29 de diciembre de 2021.

Anuncio publicitario

1 comentario

Archivado bajo Anime y Manga en Latinoamérica, Colombia, Cuentos y Fanfics, Cultura Colombiana, Ficción, Internet, Literatura

Cerca de 20.000 personas han visitado el evento del millón de libros el ‘Gran Outlet de Libros’

Cerca de 20.000 personas han visitado el evento del millón de libros el ‘Gran Outlet de Libros’

En la segunda versión en Bogotá, del evento del millón de libros el ‘Gran Outlet de Libros’ está demostrando que los espacios que promueven la lectura son necesarios y tienen gran acogida entre los residentes de la Ciudad.

Solo del 3 al 22 de diciembre, fueron cerca de 20.000 personas las que disfrutaron de este evento, llevándose a casa alrededor de 16.700 libros. Siendo los más solicitados: Orgullo y prejuicio, de Jane Austen; El ángel de la muerte: el fin de los días de Steve Alten; Los Compas y la Entidad.Exe, de Mikecrack, El Trollino y Timba Vk; Don Quijote de la Mancha, de Miguel de Cervantes Saavedra; Las aventuras de Sherlock Holmes, de Arthur Conan Doyle; y Crimen y castigo, de Fiódor Dostoyevski.

La gran exposición de libros organizada por Dislectura continuará en el centro comercial Mall Plaza, en un gigantesco espacio de más de 2000 mts2 y con un millón de ejemplares al alcance de todos los presupuestos, hasta el próximo 3 de enero de 2022, de 10 a. m. a 8 p. m.

Cabe recordar que los asistentes podrán disfrutar de una amplia variedad de libros que van desde la sana alimentación, la espiritualidad y la literatura infantil y juvenil, hasta la literatura más galardonada con autores universales, por precios de $5.000, $10.000, $15.000 y $20.000. Además, colecciones de lujo y novedades literarias desde $30.000.

El ‘Gran Outlet de Libros’ cumple con todas las normas de bioseguridad requeridas para garantizar una asistencia responsable, evitar aglomeraciones y contribuir así a la no propagación de COVID-19.

¡Los esperamos con los libros abiertos todo el mes de diciembre de 2021 al 3 de enero de 2022!

Fecha: Diciembre de 2021 al 3 de enero de 2022
Lugar:  Centro Comercial Mall Plaza (Avenida carrera 30 #19)
Horario: 10:00 a.m. a 8:00 p.m.
Entrada Libre

Lorena Isaza
Comunicadora Social y Periodista
Bogotá/Bacatá – Colombia – Suramérica

Deja un comentario

Archivado bajo Actividades, Avisos Clasificados, Colombia, Cultura Colombiana, Eventos en Colombia, Libros, Literatura, Noticias y artículos, Organizaciones, Proyectos

Tráiler y fecha de estreno de Tiger & Bunny 2 (desde Ramen Para Dos)

Desde Ramen Para Dos publican la siguiente noticia:

Tráiler y fecha de estreno de Tiger & Bunny 2

La página web oficial para el anime de Tiger & Bunny 2 presenta un nuevo tráiler. En el vídeo, de algo más de un minuto de duración, se desvela que los primeros 13 episodios de esta nueva temporada del exitoso anime superheróico Tiger & Bunny se estrenarán en Netflix el próximo 8 de abril de 2022. Además, también se puede escuchar un adelanto de la canción «kaleido proud fiesta», la cual interpreta la banda japonesa UNISON SQUARE GARDEN y que sirve como opening de la serie.

Bandai Namco Pictures se encarga de la producción de estos nuevos episodios de la popular serie que se situarán tras los eventos de la película Tiger & Bunny The Movie- The Rising. Para ello cuenta con un equipo de producción formado por Mitsuko Kase (Mobile Suit Gundam 0083: Stardust MemoryCity Hunter) como directora y los regresos de Masafumi Nishida como guionista principal y Masakazu Katsura como diseñador de los personajes.

En cuanto al elenco de voces, esta nueva temporada de Tiger & Bunny cuenta con los mismos actores de voz que la primera:

  • Hiroaki Hirata como Kotetsu T. Kaburagi/Wild Tiger
  • Masakazu Morita como Barnaby Brooks Jr.
  • Minako Kotobuki como Karina Lyle/Blue Rose
  • Taiten Kusunoki como Antonio Lopez/Rock Bison
  • Mariya Ise como Pao-Lin Huang/Dragon Kid

Para leer completa esta noticia, pueden ir al enlace de Ramen Para Dos: https://ramenparados.com/trailer-y-fecha-de-estreno-de-tiger-bunny-2/

Deja un comentario

Archivado bajo Animación, Anime y Manga en Japón, Bandas Sonoras, Directores, Franquicia, Grupos, Imagen, J-MUSIC, Japón, Mangakas, Noticias y artículos, Plataformas, Productores, Proyectos, Seiyuu, Series, Sinopsis, Sitios Web